Desarrollo del lenguaje
Tabla de contenidos
- 1.Teorías sobre el desarrollo del lenguaje
- B. F. Skinner y el condicionamiento operante
- Jean Piaget y el constructivismo
- Noam Chomsky y la gramática generativa
- Lev Vygotsky y el enfoque sociocultural
- 2.El signo lingüístico
- Funciones del signo lingüístico
- 3.Condiciones necesarias para el desarrollo del lenguaje
- 4.Etapas del desarrollo del lenguaje
- De 3 a 12 meses
- De 12 a 24 meses
- De 24 a 36 meses
- De 3 años en adelante
- 5.Referencias
El lenguaje que hablamos y escribimos, es decir, tal como lo practicamos en la experiencia cotidiana, es un sistema de signos. Por medio de estos signos podemos expresar nuestras necesidades vitales, emociones, pensamientos y deseos. Sin embargo, esta no es su única función, pues gracias al lenguaje también nos comunicamos y podemos establecer relaciones con otras personas.
Nunca podemos estudiar el lenguaje de forma independiente de un sujeto, ya que es como una huella digital: único e irrepetible. El lenguaje genera actos de habla y, por lo tanto, posee aspectos biológicos, psicológicos, sociales y cognitivos. Lo biológico se presenta como condición indispensable para el desarrollo del lenguaje, puesto que se necesita un cuerpo que permita hablar, leer, escribir y escuchar.
Teorías sobre el desarrollo del lenguaje
Existen diversas teorías que intentan explicar el desarrollo del lenguaje humano. Algunas de las más estudiadas son las propuestas por Skinner, Chomsky, Piaget y Vygotsky.
B. F. Skinner y el condicionamiento operante
B. F. Skinner, en su obra Verbal Behavior (1957), postuló que los niños adquieren el lenguaje a través de un condicionamiento operante. Según este enfoque, las conductas verbales se fortalecen mediante refuerzos: por ejemplo, cuando un bebé emite sus primeras palabras y los adultos responden con sonrisas, atención o elogios, esa conducta lingüística se ve reforzada y tiende a repetirse (Skinner, 1957).
Jean Piaget y el constructivismo
Para Jean Piaget, los niños utilizan tanto la asimilación como la acomodación para aprender el lenguaje. Según su teoría, las producciones verbales infantiles se clasifican en dos grandes categorías: el lenguaje egocéntrico y el lenguaje socializado. El lenguaje egocéntrico se diferencia del lenguaje socializado en que, en el primero, el niño no se dirige a una persona concreta ni le importa si es escuchado. En el segundo, en cambio, el niño intenta expresarse comunicando sus pensamientos y deseos a un interlocutor (Piaget, 1923).
Noam Chomsky y la gramática generativa
Para Noam Chomsky, los seres humanos poseen una capacidad biológica innata para adquirir el lenguaje, lo que denominó el Dispositivo de Adquisición del Lenguaje (LAD, por sus siglas en inglés). Chomsky argumentó que la rapidez y uniformidad con la que los niños aprenden estructuras gramaticales complejas sugiere la existencia de una gramática universal innata (Chomsky, 1965). Esta teoría ha sido objeto de un intenso debate académico, con críticos que señalan la dificultad de identificar correlatos neurológicos o genéticos específicos de dicha gramática universal.
Lev Vygotsky y el enfoque sociocultural
Vygotsky, en su teoría del desarrollo del lenguaje, hizo hincapié en la dimensión social del proceso lingüístico. Para él, el lenguaje es una herramienta fundamental para la comunicación y constituye la base del pensamiento, lo cual nos permite establecer un intercambio social. Este nivel de desarrollo se alcanza cuando los niños aprenden a participar en las interacciones sociales con otros individuos. Vygotsky introdujo el concepto de zona de desarrollo próximo, donde el lenguaje del adulto actúa como mediador del aprendizaje infantil (Vygotsky, 1934).

El signo lingüístico
Como hemos mencionado anteriormente, el lenguaje es un sistema de signos. Las palabras, los gestos y los demás componentes de un idioma constituyen los signos que integran ese sistema. El lenguaje, en su sentido más amplio, puede funcionar como una señal y, en su sentido más estricto, como un signo.
El signo puede describirse como un hecho sensible que nos revela la existencia de otro hecho, que puede estar oculto para nuestra percepción directa. Ferdinand de Saussure, considerado el padre de la lingüística moderna, definió el signo lingüístico como la unión de un significante (imagen acústica) y un significado (concepto), estableciendo así las bases de la semiología (Saussure, 1916).
Los signos lingüísticos se clasifican en naturales y convencionales. Los signos naturales son aquellos que guardan una relación interna o natural con el objeto designado. Los signos convencionales, en cambio, solo mantienen una relación externa o arbitraria con el objeto designado.
Funciones del signo lingüístico
Según el modelo de Karl Bühler (1934), cada signo del lenguaje cumple tres funciones:
- Función expresiva: actúa como un síntoma que deja entrever el estado de ánimo del sujeto hablante. De esta manera, por medio del lenguaje, el individuo puede manifestar sus emociones más íntimas, sus pensamientos y sus intenciones.
- Función comunicativa (o apelativa): funciona como una señal dirigida al receptor que puede ser entendida por los demás. El lenguaje se convierte en un vehículo de intercambio y comprensión entre los interlocutores.
- Función significativa (o representativa): opera como un signo propiamente dicho del objeto o de la situación objetiva a la cual se refiere una palabra, frase o discurso. El signo lingüístico tiene una dirección intencional hacia el objeto referido. El lenguaje, entonces, se convierte en un procedimiento de representación o significación de objetos.
Condiciones necesarias para el desarrollo del lenguaje
Cuando hablamos del lenguaje hablado, es fundamental la capacidad de oír y escuchar para poner en marcha el aparato bucofonador. Del mismo modo, para leer se necesita la capacidad de ver y para escribir la capacidad de coordinar los movimientos de la mano. También es necesaria una relativa indemnidad en las áreas cerebrales del lenguaje, es decir, en el hemisferio izquierdo, concretamente en las áreas de Broca y Wernicke.
El área de Broca, situada en el lóbulo frontal izquierdo, se encarga principalmente de la producción del habla y la articulación. El área de Wernicke, localizada en el lóbulo temporal izquierdo, es responsable de la comprensión del lenguaje. Ambas áreas están conectadas por el fascículo arqueado, cuya integridad es esencial para el funcionamiento lingüístico normal.
No obstante, para desarrollar el lenguaje también es necesario un proceso interactivo entre las condiciones biológicas y el contacto con una sociedad parlante. La estimulación lingüística del entorno social, junto con las necesarias condiciones neurobiológicas, dará lugar a un proceso creador de nuestro propio lenguaje.
Etapas del desarrollo del lenguaje
El lenguaje forma parte del proceso de desarrollo cognitivo, por lo que se va desarrollando progresivamente teniendo en cuenta la edad y los tiempos de cada niño. A continuación se describen las principales etapas, basadas en los hitos del desarrollo lingüístico ampliamente documentados en la literatura especializada.
De 3 a 12 meses
En esta etapa es probable que el bebé balbucee, ría, juegue con los sonidos y comience a comunicarse con gestos, como el saludo. El balbuceo es una fase del desarrollo muy importante durante el primer año de vida. Este a menudo va seguido de la “fase de jerga”, en la que parece que el bebé estuviera hablando o conversando. En este período, sin embargo, dicho discurso carece de significado. Las primeras palabras comienzan a aparecer aproximadamente entre los 10 y los 12 meses.
De 12 a 24 meses
A partir de los 12 meses, el bebé ya responde a solicitudes familiares y a su propio nombre. Comienza a mejorar la pronunciación y se amplía su vocabulario. Entiende los gestos, reconoce nombres de algunos objetos y reconoce lugares (por ejemplo, la casa de la abuela). Al acercarse a los dos años, puede intentar construir frases, a veces sin sentido y sin utilizar conectores.
De 24 a 36 meses
En esta etapa ya comienzan a hablar con oraciones cortas y simples. De forma similar a un telegrama, omiten las palabras funcionales y las terminaciones. Se hacen entender, aunque su pronunciación aún no se ha perfeccionado.
De 3 años en adelante
A partir de los 3 años, el desarrollo del lenguaje en los niños avanza a grandes pasos. Comienzan a construir oraciones relacionadas lógicamente y expresan ideas sobre el tiempo y las relaciones espaciales. Comprenden las expectativas sociales para el uso del lenguaje y comienzan a emplear algunas formas del lenguaje adulto. El vocabulario se expande con rapidez y la capacidad de usar palabras de manera precisa aumenta. De forma intuitiva, van adquiriendo muchas de las reglas gramaticales de su lengua materna.
Referencias
- Bühler, K. (1934). Teoría del lenguaje. Revista de Occidente.
- Chomsky, N. (1965). Aspects of the Theory of Syntax. MIT Press.
- Piaget, J. (1923). Le langage et la pensée chez l’enfant. Delachaux et Niestlé.
- Saussure, F. de (1916). Cours de linguistique générale. Payot.
- Skinner, B. F. (1957). Verbal Behavior. Appleton-Century-Crofts.
- Vygotsky, L. S. (1934). Pensamiento y lenguaje. (Edición en español: Paidós, 1995).

Escrito por
Melissa BacigalupiEditora jefe
Máster en Salud Pública
University of South Florida
Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.