Carbón activado

· Actualizado: Remedios naturales
Carbón activado
Tabla de contenidos

El carbón activado es uno de los adsorbentes más utilizados tanto en el ámbito industrial como en el sanitario. Sin embargo, en los últimos años se ha popularizado como supuesto producto “detox” para uso doméstico, algo que conviene matizar con rigor. En esta guía explicamos qué es el carbón activado, cuáles son sus usos con respaldo científico y qué precauciones debes tener en cuenta.

Qué es el carbón activado y cómo funciona

El carbón activado, también llamado carbón activo, es un carbón poroso que tiene la capacidad de atrapar diferentes tipos de compuestos presentes en medios gaseosos o líquidos, especialmente los de naturaleza orgánica. Este fenómeno se denomina adsorción (no confundir con absorción): las moléculas quedan retenidas en la superficie del material, sin penetrar en su interior.

Se trata del purificante más utilizado por el ser humano, dada su eficacia a la hora de capturar compuestos orgánicos, es decir, aquellos cuya estructura se basa en átomos de carbono e hidrógeno. Dentro de este grupo se encuentran todos los derivados del mundo animal y vegetal; probablemente, los más conocidos sean el petróleo y el gas natural.

El carbón activado es el agente de purificación con más aplicaciones que existe después de la filtración (la filtración consiste, básicamente, en retener los sólidos presentes en un líquido, como haces con un colador).

Cómo se activa el carbón

Usos del carbón activado

Cualquier partícula de carbón posee, de forma natural, cierta capacidad de adsorción. Por ello, una de las formas tradicionales de combatir los malos olores era mediante el carbón de leña.

Sin embargo, esas propiedades no están en su máxima expresión. Se puede conseguir una capacidad de adsorción mucho mayor mediante el proceso de activación, que da lugar al carbón activado propiamente dicho.

Activar un carbón consiste, esencialmente, en hacerlo más poroso, de modo que se amplía enormemente su superficie disponible. Por ejemplo, un gramo de carbón de leña tiene un área superficial de unos 50 m², mientras que, tras la activación, puede alcanzar entre 600 y 800 m².

En teoría, el carbón activado se puede fabricar a partir de cualquier forma de carbono, incluidos el diamante o el grafito. Sin embargo, estos últimos presentan problemas prácticos: sus átomos están muy ordenados, lo que dificulta la generación de poros. Además, el diamante resultaría prohibitivamente caro. Por ello, se seleccionan materias primas carbonosas (cáscaras de coco, madera, turba, hulla) cuyo grado de ordenamiento atómico —una propiedad llamada coquización— permita obtener carbones de calidad óptima para la activación.

Usos industriales y sanitarios del carbón activado

A continuación se describen los usos del carbón activado que cuentan con respaldo técnico y científico sólido.

Potabilización de agua

El primero de los usos del carbón activado es la purificación y potabilización del agua. El carbón activado puede retener plaguicidas, grasas, aceites, detergentes, toxinas, compuestos orgánicos producidos por algas y vegetales, desechos animales, etc. Es un producto esencial en una gran cantidad de industrias y situaciones para garantizar que el agua sea segura para el consumo, tanto humano como animal.

Desodorización y purificación del aire

El carbón activado también se utiliza para desodorizar y purificar el aire. Se emplea, por ejemplo, en respiradores de cartucho, en sistemas de recirculación de aire de espacios públicos, en cabinas de aplicación de pinturas y en zonas de almacenamiento de disolventes orgánicos.

Tratamiento de intoxicaciones agudas y sobredosis

Cápsulas de carbón activado Este es, sin duda, el uso médico más importante y mejor documentado del carbón activado. Se administra por vía oral en los servicios de urgencias hospitalarias para reducir la absorción gastrointestinal de sustancias tóxicas o fármacos ingeridos en cantidad excesiva.

La administración debe realizarse idealmente en la primera hora tras la ingestión de la sustancia tóxica, y siempre bajo supervisión sanitaria. El carbón activado no es eficaz frente a todas las sustancias: no adsorbe bien los alcoholes, los metales pesados (hierro, litio), los ácidos, los álcalis ni los hidrocarburos.

Durante mucho tiempo se le consideró el “antídoto universal”, pero la toxicología moderna ha precisado sus indicaciones y limitaciones. Su uso fuera del entorno hospitalario para tratar intoxicaciones no está recomendado sin indicación médica.

Refino del azúcar

Durante el refino del azúcar también se emplea el carbón activado, ya que permite retener las proteínas que confieren color al jugo de la caña, evitando que el azúcar inicie su proceso de fermentación.

Otros usos industriales

  • Decoloración de aceites vegetales, como el de coco o la glucosa de maíz.
  • Decoloración y desodorización de bebidas alcohólicas, como el vino y la mayoría de los destilados.
  • Recuperación de oro: cuando el metal no se puede separar por flotación, se disuelve en cianuro de sodio y se adsorbe con carbón activado.

Presentaciones del carbón activado

El carbón activado se puede producir en forma de polvo, gránulos o pellets cilíndricos, según el uso que se le vaya a dar:

  • Polvo: se utiliza exclusivamente en la purificación de líquidos. Se dosifica en un tanque con agitación y después se separa mediante filtrado.
  • Gránulos: se producen en diferentes grosores y se emplean en la purificación de líquidos y gases. Cada aplicación requiere un grosor específico para una purificación óptima.
  • Pellets: se destinan al tratamiento de gases, ya que su forma cilíndrica permite una menor caída de presión.

Usos domésticos populares: qué dice la evidencia

En los últimos años, el carbón activado se ha popularizado como producto “detox” y de bienestar general. Es importante analizar estos usos con espíritu crítico.

Reducción del colesterol

Algunos estudios antiguos sugirieron que el carbón activado podía reducir los niveles de colesterol LDL. Sin embargo, la evidencia es limitada y de baja calidad. Las guías clínicas actuales no incluyen el carbón activado entre las opciones para el manejo de la hipercolesterolemia. Si tienes el colesterol elevado, consulta con tu médico sobre los tratamientos con respaldo científico sólido.

Blanqueamiento dental

Dientes blancos gracias al carbón activado El uso de carbón activado para blanquear los dientes se ha popularizado enormemente. Sin embargo, la Asociación Dental Americana (ADA) no avala este uso y advierte de que las pastas con carbón activado pueden resultar demasiado abrasivas, dañando el esmalte a largo plazo. No existen ensayos clínicos de calidad que demuestren su eficacia ni su seguridad como blanqueador dental.

Alivio de gases e hinchazón

Existe alguna evidencia de que el carbón activado puede ayudar a reducir los gases intestinales en determinadas personas. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) autorizó en 2011 la alegación de que el carbón activado contribuye a reducir la flatulencia excesiva tras la ingesta, siempre que se tomen al menos 1 g treinta minutos antes y 1 g después de la comida. No obstante, no es un sustituto de un diagnóstico médico si los síntomas son persistentes.

”Desintoxicación” general del organismo

No existe evidencia científica que respalde el uso del carbón activado como “desintoxicante” corporal de uso general. El cuerpo humano cuenta con órganos especializados —hígado y riñones— que realizan esta función de manera continua y eficaz. Las denominadas “curas detox” con carbón activado carecen de respaldo en la literatura médica y pueden interferir con la absorción de nutrientes y medicamentos.

Aplicación sobre picaduras

Se ha propuesto su uso tópico en forma de pasta para aliviar picaduras de insectos. Sin embargo, no hay estudios clínicos que avalen esta práctica. Ante una reacción alérgica o una picadura de animal venenoso, acude siempre a un servicio de urgencias.

Purificación de agua y aire en el hogar

Los usos del carbón activado para purificar agua y aire en el ámbito doméstico sí cuentan con un fundamento sólido. Seguramente hayas visto jarras con un filtro interior que contiene pequeñas motas negras: esas partículas son carbón activo.

Gracias al carbón activo puedes capturar impurezas del agua como pesticidas, residuos industriales y diversos productos químicos. Eso sí, no atrapa bacterias, virus ni minerales disueltos.

Los filtros de carbón activado para el aire se utilizan habitualmente para capturar olores y también eliminan partículas potencialmente tóxicas, como vapores de disolventes orgánicos, lo que resulta especialmente útil en talleres o espacios de bricolaje.

Precauciones y contraindicaciones importantes

Antes de consumir carbón activado en cualquier forma, ten en cuenta lo siguiente:

  • Interacción con medicamentos: el carbón activado puede adsorber y anular el efecto de medicamentos tomados por vía oral, incluidos anticonceptivos, antidepresivos, antiepilépticos y muchos otros. Deja pasar al menos dos horas entre la toma de cualquier medicamento y el consumo de carbón activado.
  • Deshidratación: el carbón activado puede provocar estreñimiento y contribuir a la deshidratación. Asegúrate de mantener una hidratación adecuada si lo consumes.
  • No es un sustituto de la atención médica: en caso de intoxicación, llama al 112 o acude a urgencias. No intentes tratar una intoxicación por tu cuenta con carbón activado.
  • Contraindicaciones: no debe administrarse a personas con obstrucción intestinal, perforación gastrointestinal o tras la ingestión de sustancias cáusticas.
  • Embarazo y lactancia: no existe evidencia suficiente sobre su seguridad en estas situaciones. Consulta siempre con tu médico.

Referencias

  1. Juurlink, D. N. (2016). Activated charcoal for acute overdose: a reappraisal. British Journal of Clinical Pharmacology, 81(3), 482-487. https://doi.org/10.1111/bcp.12793
  2. Chyka, P. A., Seger, D., Krenzelok, E. P., & Vale, J. A. (2005). Position paper: Single-dose activated charcoal. Clinical Toxicology, 43(2), 61-87. https://doi.org/10.1081/CLT-200051867
  3. EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (2011). Scientific Opinion on the substantiation of health claims related to activated charcoal and reduction of excessive intestinal gas accumulation (ID 1938) and reduction of bloating (ID 1938). EFSA Journal, 9(4), 2049.
  4. Brooks, J. K., Bashirelahi, N., & Reynolds, M. A. (2017). Charcoal and charcoal-based dentifrices: A literature review. Journal of the American Dental Association, 148(9), 661-670. https://doi.org/10.1016/j.adaj.2017.05.001
  5. Neuvonen, P. J., & Olkkola, K. T. (1988). Oral activated charcoal in the treatment of intoxications. Role of single and repeated doses. Medical Toxicology and Adverse Drug Experience, 3(1), 33-58.
  6. Zellner, T., Prasa, D., Färber, E., Hoffmann-Walbeck, P., Genser, D., & Eyer, F. (2019). The use of activated charcoal to treat intoxications. Deutsches Ärzteblatt International, 116(18), 311-317. https://doi.org/10.3238/arztebl.2019.0311
Gabriel Giner

Escrito por

Gabriel Giner

Editor

Fundador y editor de eSalud. Apasionado de la salud digital y la divulgación sanitaria, dirige el proyecto editorial desde sus inicios con el compromiso de acercar la información de salud a todos los lectores.

Artículos relacionados