¿Cuáles son las propiedades y beneficios de la sandía?

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¿Cuáles son las propiedades y beneficios de la sandía?
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Son muchos los beneficios de la sandía que se han reconocido, lo que permite considerarla una fruta muy versátil y refrescante, sobre todo en la época de verano y los meses calurosos. Esto se debe en gran parte a la elevada cantidad de agua que contiene. Si bien su sabor dulce es lo que predomina, también se trata de un alimento con un perfil nutricional interesante gracias a compuestos como el licopeno y la citrulina.

A pesar de que posee una notable cantidad de vitaminas y minerales, resulta beneficiosa para contribuir al funcionamiento del sistema inmunitario y favorecer la salud intestinal. No solo es la favorita de los niños, ya que muchos adultos la prefieren por su agradable sabor y su sensación refrescante.

¿Qué es la sandía?

La sandía o melón de agua, nombre que recibe por su gran contenido en agua, es el fruto producido por la planta Citrullus lanatus, perteneciente a la familia de las cucurbitáceas. Destaca por ser un fruto de forma redonda, ovalada o, en ocasiones, alargada con extremos achatados. Se reconoce como una fruta de gran tamaño, aunque algunas variedades presentan dimensiones menores. Algunas llegan a pesar 3 kg, otras 8 kg y algunas pueden alcanzar los 20 kg.

Sandía

Posee una cáscara de textura lisa que puede variar en color. Se observan muchas con un tono verde pálido. También se encuentran ejemplares con un verde más oscuro o combinado con franjas de diferentes tonalidades.

En general, se considera una fruta de sabor dulce cuando está madura, con una pulpa rica en zumo, lo que la convierte en un alimento de alto contenido en agua. Esta característica la hace una opción muy refrescante, útil para contribuir a mantener una correcta hidratación.

Aunque en su mayoría posee un color rojo, otras variedades presentan pulpa amarilla, blanca o rosada. Esto puede hacer que su sabor también varíe. Además, presenta muchas semillas, aunque también se pueden encontrar algunos tipos de sandía que no las contienen.

Se considera que es una especie de origen ancestral, proveniente del territorio africano. Su nombre deriva del árabe clásico sindiyyah, que hace referencia a Sind, una localidad de Pakistán, de donde se cree que es originaria la sandía. También se considera que pudo cultivarse en Egipto, existiendo evidencias de hasta 3000 a. C.

Aunque para aquella época es posible que su sabor fuera amargo, las propiedades de la sandía hacían que tuviera un alto consumo entre la población. Con el tiempo se cruzó con otras especies hasta obtener la fruta que conocemos actualmente.

Tipos de sandía

Aunque tuvo su origen en África, se expandió con facilidad a otros continentes, sobre todo a Europa. Poco a poco fue destacando como una fruta nutritiva y con interesantes aportes para la salud. Es así como se convirtió en la favorita de muchos y, al ser una fruta veraniega, su popularidad se acrecentó en esta estación al ser rica en agua y ayudar a aliviar la sed.

Aunque resulta muy común ver la sandía con pulpa roja, muchos desconocen que existen distintas variedades. En muchos casos es más fácil diferenciarlas por su forma y el color de la cáscara. También existe una sandía con pulpa blanca, pero no suele ser comestible. Los tipos de sandía que se comercializan comúnmente son:

Crimson sweet

Se considera la variedad más común y consumida de todas. Destaca por un verde oscuro combinado con líneas verde claro. La razón de ser tan popular, sobre todo en España, es que se adapta fácilmente a cualquier clima y tipo de suelo, pudiendo desarrollarse de manera óptima y obteniendo siempre el mismo sabor. Su peso puede llegar a alcanzar hasta los 15 kilogramos.

Reina india

Su piel destaca por ser rayada y de color verde oscuro. Su pulpa es roja, aunque posee pocas semillas en su interior. Además, su sabor es muy dulce y agradable al paladar, siendo preferida por muchos. Sin embargo, lo que la hace destacar es que es una fruta resistente y que se conserva durante más tiempo, lo cual facilita su importación. Todas estas características la convierten en una de las variedades con más valor comercial.

Reina negra

Su nombre hace referencia a su coloración oscura, lo cual la hace parecer realmente negra. De piel lisa y brillante, posee una pulpa roja y dulce, pero sin semillas. Su peso puede llegar a oscilar hasta los 9 kilogramos en sus dimensiones más grandes. Se cultiva con facilidad tanto al aire libre como en invernaderos.

Sandía melón

Es también conocida como sandía amarilla debido a que posee una pulpa de dicha coloración. Además, presenta un intenso sabor dulce. No solo es diferente en estos aspectos, sino que también sus propiedades difieren un poco de las de aquellas variedades con pulpa roja. Algunos estudios preliminares sugieren que los beneficios de la sandía amarilla podrían asociarse a una contribución al sistema inmunitario y a la regulación de la presión arterial. Algunos expertos aseguran que es producto de la polinización cruzada de la sandía con la calabaza, ya que ambas pertenecen a la misma familia botánica.

Sandía amarilla

Sugar baby

Originaria de los Estados Unidos, destaca como la variedad de sandía más dulce. Es la razón de que se haya denominado de esta manera. Su cáscara es lisa y de color oscuro, pero no tan gruesa, siendo bastante sencillo cortarla. Su pulpa es rosada con una tonalidad tenue. Se produce con facilidad, ya que su tiempo de maduración es corto en comparación con otros tipos de sandía.

Charleston gray

Es una sandía alargada y de color verde claro con tonalidad grisácea. En algunas se observan rayas de verde oscuro. Puede llegar a alcanzar los 60 cm de largo y un peso de hasta 15 kg. Tiene una pulpa de color rojo, muy dulce y con textura crujiente. Es una fruta resistente al transporte, lo que facilita su comercialización. Sin embargo, necesita suelos húmedos para poder desarrollarse adecuadamente.

Ice box

Su popularidad comenzó en 2012, siendo muy habitual en los supermercados de Europa. Se comercializa en pequeños tamaños, llegando a alcanzar un peso de 3 kg. Su cáscara es rayada con una combinación de verde oscuro y claro. Posee una pulpa roja jugosa pero crujiente. Es dulce y contiene semillas blandas que no es necesario retirar para consumir la sandía.

Propiedades de la sandía

Hablar de la sandía es hacer referencia a un alimento hidratante gracias a su alto contenido en agua. Se estima que aproximadamente el 91 % de su peso es agua. Además, es baja en calorías (unas 30 kcal por 100 g) y en hidratos de carbono, lo que la hace atractiva para personas que buscan controlar su peso.

No obstante, conviene señalar que la sandía posee un índice glucémico (IG) alto, cercano a 72, lo que significa que los azúcares que contiene se absorben con rapidez. Sin embargo, dado que su contenido total de hidratos de carbono por ración es bajo, su carga glucémica es reducida (aproximadamente 5 por ración de 120 g), por lo que su impacto real sobre la glucemia en personas sanas es moderado.

Entre sus compuestos más destacados se encuentran el licopeno, responsable de su color rojo y con propiedades antioxidantes ampliamente estudiadas, y la citrulina, un aminoácido con efectos sobre la función vascular. Además, aporta vitaminas A, B1, B6, C y E, así como minerales esenciales.

En este sentido, se pueden mencionar las siguientes propiedades nutritivas:

Agua, fructosa y carotenoides

Pudiendo sonar redundante, su alto contenido en agua le confiere un efecto diurético. Gracias a la presencia de carotenoides, en especial el licopeno, se le atribuyen propiedades antioxidantes; además, los carotenoides son precursores de la vitamina A. Aunque es baja en grasas y proteínas, contiene fructosa, un tipo de hidrato de carbono simple presente en menor cantidad. Aun así, constituye una fuente de energía de fácil asimilación para el organismo.

Vitaminas y minerales

En general, es habitual que el potasio esté presente en las frutas. Sin embargo, en el caso de la sandía se encuentra en proporciones moderadas, lo que puede facilitar su consumo en personas que necesitan controlar la ingesta de este mineral. Aun así, su proporción no es despreciable e interviene en los procesos de contracción muscular y regulación del ritmo cardíaco.

También posee un moderado contenido de fibra, lo cual facilita su digestión. Se suele recomendar en casos de estreñimiento.

La presencia de vitamina A, C y E la convierte en una fuente de antioxidantes que, según la evidencia disponible, podrían contribuir a la protección de los tejidos. Resulta una aliada para el mantenimiento de una piel sana y firme.

Melón de agua

Citrulina

Es un aminoácido no esencial que se encuentra en alta concentración en la sandía, especialmente en la corteza. Se le han atribuido beneficios relacionados con la salud cardiovascular. No solo posee actividad antioxidante, sino que actúa como precursor del óxido nítrico, un vasodilatador que permite que los vasos sanguíneos se relajen y mejore el flujo sanguíneo. De esta manera, podría contribuir a reducir la presión arterial y a la prevención de problemas cardiovasculares, según diversos estudios clínicos.

Gracias a que favorece la función vascular, muchos atletas y deportistas la han incluido de forma habitual en su dieta, buscando una posible mejora del rendimiento. Se considera que se obtiene mayor cantidad de citrulina cuando la sandía está completamente madura.

Vitamina C

Este nutriente se asocia al fortalecimiento del sistema inmunitario y contribuye a prevenir ciertas enfermedades. A su vez, favorece la absorción del hierro por parte del organismo. No obstante, se recomienda consumir la sandía junto con otros alimentos ricos en vitamina C para complementar el aporte diario.

Beneficios de la sandía

El hecho de que sea un alimento nutritivo y rico en vitaminas, minerales y compuestos bioactivos como el licopeno y la citrulina hace que sean numerosos los beneficios que la sandía puede aportar al organismo. Asimismo, algunos estudios sugieren que podría contribuir a prevenir ciertas molestias renales como los cálculos.

Algunos de los beneficios más destacados de esta fruta son:

Contribuye a tratar la retención de líquidos

Al tener un alto contenido de agua, se comporta como un diurético natural. De esta manera, su consumo favorece la eliminación de líquido a través de la orina, ayudando a disminuir la hinchazón del cuerpo. Además, se ha asociado el potasio como potenciador de este efecto.

Podría ayudar a prevenir cálculos renales

El consumo de sandía se considera beneficioso para la salud renal, en parte por su efecto diurético, que favorece la excreción de orina. Además, se ha descrito que su pulpa contiene compuestos como esteroides y alcanos que podrían contribuir a prevenir la formación de cálculos renales, si bien se necesitan más estudios en humanos para confirmar estos hallazgos.

A esto se puede sumar el potasio, un mineral que favorece la regulación del pH en el organismo, con lo cual se podría reducir la concentración de calcio en los riñones y la orina, mineral implicado en la formación de cálculos.

Contribuye al funcionamiento del sistema inmunitario

Es una fruta rica en vitamina A y C, dos nutrientes con reconocida actividad antioxidante. Esta propiedad contribuye a que el sistema inmunitario funcione adecuadamente. En general, se considera que un aporte suficiente de estos nutrientes puede ayudar a reducir la susceptibilidad a infecciones respiratorias comunes.

Favorece la salud de la piel

La presencia de carotenoides, en especial el licopeno, aporta a la piel cierta protección frente a la exposición a los rayos ultravioleta, según indican varios estudios observacionales. A su vez, al ser rica en antioxidantes, podría contribuir a ralentizar el envejecimiento prematuro al ayudar al organismo a combatir los radicales libres.

Además, la vitamina C favorece la producción de colágeno, sustancia esencial para el mantenimiento de la estructura de la piel y su elasticidad. Por último, su contenido en vitamina A promueve la regeneración celular, lo que contribuye a mantener la piel en buen estado.

Favorece la salud digestiva y el control de peso

Se recomienda su ingesta para mejorar el tránsito intestinal, sobre todo en aquellas personas que sufren de estreñimiento. Al ser una fruta con alto contenido de agua y fibra, ayuda a hidratar las heces y facilita su expulsión.

Si bien se ha considerado que la presencia de fibra puede generar cierta sensación de saciedad, también hay que tener en cuenta que la sandía aporta pocas calorías. Esto podría favorecer el control de peso dentro de una dieta equilibrada que permita al organismo obtener los nutrientes necesarios para funcionar correctamente.

Beneficios de la sandía

Podría contribuir a regular la presión arterial

Gracias a la citrulina, el organismo puede producir óxido nítrico, una sustancia que actúa como vasodilatador y que, según varios ensayos clínicos, podría ayudar a reducir la presión arterial. Este efecto se ve complementado por el contenido en potasio, que favorece la eliminación de sodio a través de la orina. Los antioxidantes presentes, por su parte, podrían contribuir a mejorar la función endotelial y el flujo sanguíneo.

Podría mejorar la salud cardiovascular

Los antioxidantes presentes en la sandía, en especial el licopeno, desempeñan un papel relevante. Diversos estudios observacionales han asociado un mayor consumo de licopeno con una posible reducción de los niveles de colesterol LDL y un menor riesgo de acumulación de grasa en las paredes arteriales. Esto podría contribuir a la prevención de problemas cardiovasculares como infartos o accidentes cerebrovasculares, aunque se necesitan más ensayos clínicos para establecer una relación causal definitiva.

Podría reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer

Si bien no previene de forma absoluta la aparición de esta enfermedad, la evidencia epidemiológica sugiere que podría reducir el riesgo de padecerla. Esto se atribuye principalmente al licopeno, un carotenoide con propiedades antioxidantes y potencialmente anticancerígenas. Diversos estudios observacionales lo han asociado a una menor incidencia de ciertos tipos de cáncer, como el de próstata o el colorrectal. No obstante, la investigación en este campo sigue en curso y los resultados deben interpretarse con cautela.

Contraindicaciones

Aunque son muchos los beneficios de la sandía para la salud, no en todas las personas se recomienda su consumo. En primera instancia, se aconseja retirarla de la dieta si se padece algún tipo de alergia o intolerancia a esta fruta. Tampoco es recomendable consumirla en exceso si se padece enfermedad renal o hepática. En estos casos, será necesario consultar con un profesional sanitario para evaluar si su ingesta es segura.

Las personas que presentan problemas gastrointestinales con frecuencia deben moderar el consumo de sandía. Es posible que genere episodios de diarrea relacionados con su alto contenido de agua. Un consumo excesivo supone una ingesta elevada de agua y fibra, lo que puede desencadenar molestias en personas con patologías del sistema digestivo, especialmente a nivel intestinal.

Además, las personas con diabetes deben tener en cuenta que, pese a su baja carga glucémica, el índice glucémico de la sandía es alto. Conviene consultar con el médico o el nutricionista para adecuar las raciones dentro del plan de alimentación.

Referencias

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  6. Fundación Española de la Nutrición (FEN). Sandía. https://www.fen.org.es/MercadoAlimentosFEN/pdfs/sandia.pdf

Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

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