Cómo aumentar la testosterona y en qué casos es recomendable
Tabla de contenidos
- 1.Hábitos de vida que influyen en los niveles de testosterona
- Alimentación equilibrada: proteínas, hidratos de carbono y grasas
- Sueño de calidad
- Los beneficios de la vitamina D
- Evitar compuestos con actividad estrogénica
- Ejercicio físico regular
- Reducción del estrés
- Actividad sexual
- Ayuno intermitente
- Moderación en el consumo de alcohol
- 2.Terapia de reemplazo de testosterona
- 3.¿Cuándo es recomendable consultar al médico?
- 4.Referencias
La testosterona es conocida por muchos como la hormona masculina por excelencia. Se encarga, fundamentalmente, de desencadenar el desarrollo sexual en los varones. Está directamente relacionada con el crecimiento del vello corporal, el desarrollo de la musculatura y la gravedad del tono de voz. Igualmente, interviene en el crecimiento de los órganos sexuales internos y externos.
Lo cierto es que, bajo diversas circunstancias clínicas, puede ser necesaria una intervención que ayude a normalizar los niveles de esta hormona. Estas intervenciones pueden basarse tanto en modificaciones del estilo de vida como en terapias hormonales supervisadas por un endocrinólogo. Es fundamental destacar que cualquier tratamiento hormonal debe estar prescrito y vigilado por un médico especialista. A continuación, repasamos los factores que influyen en los niveles de testosterona y las opciones disponibles.
Aviso médico importante: Los suplementos y potenciadores de testosterona comercializados en internet o en tiendas de nutrición deportiva no están sujetos a la misma regulación que los medicamentos. Muchos carecen de evidencia científica que respalde su eficacia y pueden contener sustancias no declaradas potencialmente peligrosas. La automedicación con testosterona exógena conlleva riesgos graves: alteraciones cardiovasculares, eritrocitosis, supresión de la fertilidad y necesidad de cribado prostático, entre otros. Si sospechas que tienes niveles bajos de testosterona, acude a tu médico para una evaluación analítica adecuada.
Hábitos de vida que influyen en los niveles de testosterona
Alimentación equilibrada: proteínas, hidratos de carbono y grasas
Es bien sabido que la alimentación desempeña un papel clave en la regulación hormonal. En el caso de la testosterona, una dieta equilibrada que incluya proteínas, hidratos de carbono y grasas saludables contribuye a mantener niveles hormonales adecuados.

Las proteínas tienen un papel fundamental en la composición corporal y la pérdida de grasa. Asimismo, los hidratos de carbono son necesarios para optimizar la respuesta hormonal durante el ejercicio físico. Las grasas, consumidas en su justa medida, son esenciales para la síntesis de hormonas esteroideas, entre ellas la testosterona.
Elementos como el zinc y el ácido fólico intervienen en la producción hormonal. Aun así, es recomendable que consultes con tu médico o nutricionista antes de iniciar cualquier suplementación, para que un profesional valore tu caso de forma individualizada.
Sueño de calidad
Desde cualquier punto de vista, dormir bien resulta crucial para la salud en general.
Un estudio publicado en JAMA demostró que los hombres jóvenes que dormían solo cinco horas por noche durante una semana experimentaron una reducción de los niveles de testosterona de aproximadamente un 10-15 % respecto a sus valores basales (Leproult y Van Cauter, 2011).
De modo que mejorar tus hábitos de sueño no solo te ayudará a descansar y a reponer fuerzas, sino que también favorecerá un perfil hormonal más saludable.
Los beneficios de la vitamina D
La vitamina D participa en numerosos procesos fisiológicos, incluida la regulación hormonal. Una exposición solar moderada y segura contribuye a la síntesis de vitamina D3, lo que se ha asociado con niveles más adecuados de testosterona.
Un estudio del Departamento de Endocrinología de la Universidad Médica de Graz observó que la suplementación con vitamina D durante un año se asoció a un incremento significativo de los niveles de testosterona en varones con déficit previo de esta vitamina (Pilz et al., 2011).
Es importante recordar que la exposición solar debe realizarse con precaución para prevenir el daño cutáneo. Tu médico puede valorar si necesitas suplementación con vitamina D.
Evitar compuestos con actividad estrogénica
Según diversas investigaciones, los parabenos y otros disruptores endocrinos presentes en determinados plásticos y productos cosméticos se han asociado a alteraciones en los niveles de testosterona. Por ello, resulta prudente limitar la exposición a estos compuestos en la medida de lo posible.
Ejercicio físico regular
Uno de los métodos más eficaces para favorecer unos niveles adecuados de testosterona es el ejercicio físico.
La fisiología hormonal indica que los picos más altos de testosterona suelen producirse durante la actividad física intensa. En este sentido, se recomienda mantener una rutina de ejercicio regular. El entrenamiento de fuerza con pesas, en particular, ha demostrado estimular la producción de testosterona tanto a corto como a largo plazo.

Reducción del estrés
La vida ajetreada que llevamos hoy en día pone de manifiesto lo perjudicial que puede llegar a ser el estrés crónico.
El cortisol elevado de forma sostenida interfiere con la producción de testosterona. Diversos estudios han identificado el estrés crónico como un factor relevante en la disminución de los niveles hormonales y en problemas de fertilidad. Sin embargo, esta situación puede mejorar significativamente al adoptar estrategias de gestión del estrés, como la meditación, el ejercicio o la terapia psicológica.
Actividad sexual
La testosterona es una hormona estrechamente ligada a la función sexual. La actividad sexual regular contribuye a mantener niveles hormonales adecuados.
Así lo han descrito investigadores del Instituto de Urología y Medicina Sexual de Zaragoza, quienes señalan que los estímulos sexuales pueden favorecer la producción de testosterona.
Ayuno intermitente
El ayuno intermitente es una práctica alimentaria que ha suscitado interés científico en los últimos años. Algunas investigaciones sugieren que determinados patrones de ayuno podrían influir en los niveles hormonales, aunque la evidencia aún no es concluyente.
En cualquier caso, se trata de una estrategia que debe consultarse con un profesional sanitario antes de implementarla, especialmente en personas con patologías previas.
Moderación en el consumo de alcohol
El consumo excesivo de alcohol afecta negativamente a múltiples sistemas del organismo, incluido el eje hormonal. La ingesta elevada y frecuente de alcohol se ha asociado con una disminución de los niveles de testosterona. Reducir o eliminar el consumo de alcohol puede contribuir a mejorar tanto la salud general como el perfil hormonal.
Terapia de reemplazo de testosterona
Cuando las modificaciones del estilo de vida resultan insuficientes y existe un diagnóstico confirmado de hipogonadismo, el endocrinólogo puede valorar la indicación de una terapia de reemplazo de testosterona (TRT).

Esta terapia es eficaz, pero requiere vigilancia médica estricta y seguimiento analítico periódico. Según las guías clínicas de la Endocrine Society, antes de iniciar la TRT se deben evaluar los posibles riesgos, que incluyen:
- Eritrocitosis (aumento excesivo de glóbulos rojos), que eleva el riesgo de eventos trombóticos.
- Riesgo cardiovascular, que debe valorarse de forma individualizada.
- Supresión de la espermatogénesis, lo que puede provocar infertilidad. En varones que deseen preservar su fertilidad, existen alternativas terapéuticas.
- Necesidad de cribado prostático antes y durante el tratamiento.
- Apnea obstructiva del sueño, que puede verse agravada.
La TRT no debe iniciarse nunca sin una evaluación endocrinológica completa ni emplearse con fines de rendimiento deportivo o estéticos fuera del ámbito clínico.
¿Cuándo es recomendable consultar al médico?
Existe un amplio abanico de situaciones bajo las cuales puede ser necesario evaluar los niveles de testosterona. Si experimentas alguno de los siguientes signos o síntomas de forma persistente, lo más recomendable es que acudas a un médico especialista:
- Disminución del deseo sexual o la libido.
- Disfunción eréctil.
- Desarrollo de tejido mamario (ginecomastia).
- Infertilidad.
- Caída del cabello.
- Fragilidad ósea u osteoporosis.
- Pérdida de masa muscular.
- Fatiga crónica y alteraciones del estado de ánimo.
El diagnóstico de hipogonadismo requiere la confirmación analítica de niveles bajos de testosterona en al menos dos determinaciones matutinas, junto con la presencia de síntomas clínicos compatibles. Solo un profesional médico puede establecer este diagnóstico e indicar el tratamiento adecuado.
Referencias
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Leproult, R., y Van Cauter, E. (2011). Effect of 1 week of sleep restriction on testosterone levels in young healthy men. JAMA, 305(21), 2173-2174. https://doi.org/10.1001/jama.2011.710
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Pilz, S., Frisch, S., Koertke, H., Kuhn, J., Dreier, J., Obermayer-Pietsch, B., … y Zittermann, A. (2011). Effect of vitamin D supplementation on testosterone levels in men. Hormone and Metabolic Research, 43(3), 223-225. https://doi.org/10.1055/s-0030-1269854
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Kraemer, W. J., y Ratamess, N. A. (2005). Hormonal responses and adaptations to resistance exercise and training. Sports Medicine, 35(4), 339-361. https://doi.org/10.2165/00007256-200535040-00004
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Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.