Parabenos en cosméticos, ¿son malos?

Los parabenos son conservantes usados en los productos cosméticos que podrían ser perjudiciales para la salud y causar cáncer, según algunos estudios.

Los parabenos son sustancias químicas que se usan como conservantes en productos de cuidado personal, como lociones, champús, pasta de dientes o maquillaje. Hay seis tipos comúnmente utilizados y todos ellos frenan el crecimiento bacteriano y extienden la vida útil de esos productos.

Si los cosméticos no los contuvieran, podrían verse rápidamente contaminados por bacterias. Pero, por otro lado, según sostienen algunos estudios, aplicar en nuestra piel, ojos, boca o cualquiera otra parte del cuerpo, cremas o lociones que contienen estas sustancias puede tener efectos perjudiciales para nuestra salud.

El 60 % de todo lo que aplicamos en nuestra piel se absorbe y entra al torrente sanguíneo. Por eso, es importante usar marcas que sean seguras.

Cómo detectarlos

Mirar la etiqueta del cosmético que vayamos a adquirir es la mejor manera de saber si contiene estas sustancias. Podremos leerlos con los siguientes nombres:

En la Unión Europea han sido denominados con los siguientes códigos: E214, E215, E216, E217, E218 y E219.

Sin embargo, en los tarros de cosmética pueden aparecer también con las siguientes denominaciones: Sodium, Benzoato de sodio, Ammonium y Laureate Sulphate, siendo sus nombres más usados en cosmética:

  • Isopropylparaben.
  • Ethylparaben.
  • Butylparaben.
  • Methylparaben.
  • Propylparaben.
  • Isobutylparaben.

Funcionamiento de los parabenos

Estas sustancias tienen diferentes formas de evitar que los microbios descompongan un producto.

Los conservantes como el metilparaben perforan agujeros en las paredes de las células bacterianas o en las membranas. Esto significa que las bacterias no pueden reproducirse.

Otros como el propilparaben evitan que la pared celular se forme adecuadamente, por lo que las bacterias no pueden cerrarse. De esa forma, no se puede formar una segunda generación de microbios.

La efectividad de cada sintético se puede potenciar cuando se combinan dos conservantes que funcionan de diferentes maneras. Por ejemplo, uno puede actuar de una forma más ofensiva, mientras que el otro se ocupa de las bacterias más resistentes.

Señales de alarma

Desde hace un tiempo, proliferan las etiquetas que nos anuncian productos de belleza libres de este tipo de sustancias.

Pese a que son los conservantes más ampliamente utilizados en productos de cuidado personal y evitan hongos, bacterias y otros microbios (especialmente en el ambiente húmedo y cálido de un baño), algunas marcas están dejando de lado su uso.

La razón no es solo que podrían ser peligrosos para nuestro organismo sino que, además, un número creciente de consumidores demanda productos naturales.

Empleados ​​durante casi 70 años, estos ingredientes están ahora en tela de juicio. Desde diferentes puntos de la comunidad médica y científica, al tiempo que desde las organizaciones de consumidores, surgen numerosas cuestiones al respecto, como las siguientes:

  • ¿La incidencia creciente del cáncer de mama está relacionada en parte con el hecho de que los parabenos se han encontrado en tumores de este tipo y pueden aislarse de otros tejidos corporales?
  • ¿La pérdida de calidad del semen de los hombres y las tasas crecientes de cáncer de mama masculino y cáncer testicular están relacionadas con el hecho de que estos químicos pueden ser absorbidos por nuestra piel, lo que podría afectar a nuestros sistemas endocrinos?

Parabenos y cáncer

Parabenos y cáncer

Lo cierto es que aún no hay pruebas concluyentes que hayan encontrado una relación directa entre estos compuestos y el cáncer. Y aunque hay estudios que los han detectado en 18 de 20 muestras de tejido de biopsias de tumores de mama, no se llega a demostrar una relación de causa y efecto.

Según algunos especialistas, las lociones y desodorantes que se aplican debajo de los brazos o cerca del pecho son especialmente peligrosos, por lo que recomiendan usar solo agua y jabón.

Otro dato significativo es que, según algunas estadísticas, aproximadamente el 55 por ciento de los tumores de cáncer de mama se producen en la parte superior externa del pecho, la sección más cercana a la axila.

No obstante, no hay un consenso médico generalizado a este respecto y desde las instituciones médicas internacionales se hace alusión a la necesidad de continuar con las investigaciones para averiguar los verdaderos efectos sobre la salud.

Además, no solo se debe analizar la exposición individual del producto, sino encontrar la forma de evaluar el impacto acumulativo de varios productos utilizados durante muchos años.

De hecho, los consumidores promedio adultos recurrimos a nueve productos de cuidado personal por día (champú, gel, maquillaje, cremas, lociones, pasta de dientes, espuma de afeitar, etc.).

Organizaciones de afectados por cáncer

Entre los grupos de personas más activos en su lucha contra el uso de parabenos en la fabricación de cosméticos están algunas asociaciones de personas afectadas por cáncer, especialmente agrupaciones de mujeres con cáncer de mama.

Esta dolencia, cuya incidencia ha ido en aumento, afecta a mujeres jóvenes, con un estilo de vida sano, que se preguntan dónde está el origen de su enfermedad y que están poniendo toda su energía en trabajar por la investigación. Desde entidades organizadas, demandan estudios para aclarar si estas sustancias resultan nocivas o no para el organismo y, mientras tanto, desaconsejan su consumo.

Productos para niños y adolescentes

Huele bien, sienta bien a la piel de nuestro hijo y todos sus amigos lo usan. ¿Pero es la opción más saludable? Cuando se trata de elegir champús, lociones y otros productos personales para nuestros hijos, cuáles son los más apropiados no es una pregunta fácil de responder.

Esto se debe a que, aunque se ha prestado mucha atención a los productos químicos como los ftalatos, parabenos y formaldehídos que se encuentran en muchos productos de cuidado personal, no está claro cuáles son los riesgos, en caso de existir.

Mientras que algunos fabricantes están eliminando voluntariamente numerosos productos químicos controvertidos, todavía se siguen encontrando otros muchos que contienen sustancias potencialmente peligrosas.

En estos casos son especialmente sensibles las pieles de los niños y los adolescentes. Estos últimos, por ejemplo, tienden a experimentar con nuevos productos de cuidado personal y reciben incluso una mayor exposición química que las mujeres adultas.

Incluso los llamados “productos naturales para el cuidado de la piel” pueden ser dañinos para nuestro bebé o niño. La razón es que, en realidad, no son una opción tan sana como aparentan, porque solo necesitan un 1 por ciento de ingredientes naturales para denominarse “naturales”.

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Esto significa que algunos pueden contener una combinación de productos químicos artificiales y agua para completar el 99 por ciento restante.

Los conservantes artificiales son una de las principales causas de irritación y reacciones alérgicas. También se sabe que algunos liberan pequeñas cantidades de formaldehído, que es irritante, cancerígeno y neurotóxico.

Los siguientes ingredientes contienen formaldehído, pueden liberar formaldehído o pueden descomponerse en formaldehído:

  • Diazolidinyl urea.
  • DMDM hidantoína.
  • Imidazolidinyl urea.
  • Quaternium-15.

La cosmética con parabenos

La cosmética con parabenos

Entre el 75 y el 90 por ciento de los cosméticos pueden contener estos componentes. Penetran fácilmente en la piel y la Comisión Europea los ha categorizado con el nivel 1, por su capacidad de alteración endocrina.

Es decir, están considerados como disruptores endocrinos, o lo que es lo mismo, químicos capaces de influir en el sistema de hormonas y condicionar aspectos como el crecimiento o el desarrollo de su sexualidad.

Estos son algunos de los principales productos en los que se encuentran:

  • Hidratantes faciales. Utilizados para humedecer la piel de la cara, estas cremas son usadas por mujeres y hombres de todas las edades. Funcionan creando una barrera impermeable en la cara que da a la piel un aspecto suave y terso. Algunos expertos recomiendan usar vaselina en su lugar.
  • Cremas anti envejecimiento. Se utilizan para atenuar las arrugas y reafirmar la piel del rostro. Aunque la eficacia de estos productos no está realmente verificada, su uso está generalizado entre amplios sectores de la población y, por lo general, se usan una o dos veces al día.

Entre los ingredientes para cremas anti envejecimiento están a menudo estas sustancias, ya que son un conservante cosmético común. Por eso, si tras aplicar uno de estos productos notamos efectos secundarios como erupciones cutáneas, irritación de la piel o enrojecimiento, debemos consultar a un especialista.

  • Base de maquillaje. Las bases se aplican en la cara para enmascarar las imperfecciones y hacer que parezca suave en textura y color. Las líquidas y en polvo a menudo contienen uno o más tipos de estos compuestos para permitir que el producto tenga una vida útil más larga.

No obstante, algunas bases más nuevas en el mercado, están libres de estos ingredientes potencialmente peligrosos.

  • Productos perfumados. Algo poco conocido por los consumidores es que las fragancias a menudo también contienen estos elementos en su composición. Los fabricantes no están obligados a etiquetar los ingredientes en un perfume, porque las recetas se consideran secretos comerciales.

La cosmética sin parabenos

Hasta hace unos años, los consumidores estábamos escasamente concienciados sobre la importancia de la composición de los productos cosméticos. Poco a poco, eso ha ido cambiando.

Muchas marcas de belleza se han familiarizado con el movimiento natural iniciado por consumidores respetuosos con el medio ambiente y con un estilo de vida saludable. De repente, nos hemos dado cuenta de lo que había en el armario de nuestro baño y las empresas de belleza no han tardado en dar respuesta a esa nueva demanda.

Cómo buscar

Afortunadamente, no es difícil encontrar productos de cuidado personal que no los incluyan. Si damos un paseo por cualquier pasillo de cosmética de una gran superficie, es probable que encontremos muchos productos que no los llevan.

Sin embargo, eso no significa que estén libres de otros elementos potencialmente dañinos. Las regulaciones sobre los etiquetados como natural y orgánico son muy laxas, por lo que es importante hacer nuestra propia investigación antes de realizar una compra.

Elaboración propia

Maquillaje natural libre de parabenos

También podemos considerar la posibilidad de elaborar nuestros propios cosméticos mediante productos naturales. Una solución es optar por la manteca de karité orgánica como base de los productos de cuidado de la piel seguros para toda la familia.

Así descansaremos más tranquilos, sabiendo exactamente qué hay en cada producto. Además, crear nuestras propias lociones, cremas y aceites corporales es gratificante y divertido.

Nueva gama de productos

Las casas de cosmética se han puesto manos a la obra para sacar al mercado nuevos productos limpios de sustancias que puedan resultar tóxicas. Es el denominado maquillaje limpio, que se refiere a marcas que tienen listas de ingredientes eficaces, libres de elementos sintéticos que pueden ser irritantes para la piel, como parabenos, petroquímicos, compuestos derivados del petróleo, siliconas, laureth sódico o lauril sulfato, ftalatos o propilenglicol.

Esta nueva gama difiere de las otras categorías naturales y no necesariamente tienen que producirse a partir de ingredientes vegetales cultivados orgánicamente.

Se conservan durante un tiempo en perfecto estado y pueden dar resultados anti envejecimiento tan satisfactorios como los productos tradicionales.

Cómo librarse de ellos

Si queremos dejar de usar artículos que contengan estos componentes, debemos buscar los que incluyan en su etiquetado información clara y leer las listas de ingredientes.

Muchos fabricantes de cosméticos naturales y orgánicos han encontrado alternativas efectivas para prevenir el crecimiento microbiano en productos de cuidado personal. Por otro lado, algunas compañías han creado productos sin conservantes que tienen vidas útiles más cortas que los productos convencionales (de seis meses a un año), pero que son igualmente válidos.

Legislación

La Unión Europea dispone de una legislación que regula la cantidad máxima de uso de metilparabeno y propilparaben por parte de las compañías de cosméticos. El nivel se decide en relación con la composición completa de un producto. Esto significa que el 0,4 por ciento de una fórmula puede ser metilparabeno y 0,4 por ciento de propilparabeno, según la regulación de la UE.

Europa tiene políticas mucho más estrictas en cuanto a conservantes en ingredientes cosméticos que Canadá y Estados Unidos. No obstante, las regulaciones europeas limitan la concentración máxima que las empresas de cosméticos pueden usar de cada conservante en una fórmula, pero no la cantidad que pueden usar en cada producto.

Apostemos por la naturalidad

La mejor manera de evitar productos químicos es reducir la cantidad de los que usamos. Cada producto representa una fuente adicional de sustancias potencialmente dañinas, por lo que al utilizar menos cosméticos reducimos la cantidad de parabenos y otros químicos desconocidos y no comprobados que entran en contacto con nuestro cuerpo. Por eso, una forma de prevenir puede ser evaluar nuestra rutina diaria, comprobar cuántos artículos para el cabello y la piel empleamos y preguntarnos de cuántos podemos o estamos dispuestos a prescindir.

Parabenos en cosméticos, ¿son malos?
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