Caída de pelo en verano: causas y soluciones

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Caída de pelo en verano: causas y soluciones
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Cuando hablamos de la caída del cabello, muchas personas tienden a pensar que se trata de una condición que afecta más al sexo masculino. Sin embargo, lo cierto es que en determinadas épocas del año y, sobre todo, en verano, las mujeres son quienes más tienden a experimentar caída del pelo, junto con otros cambios como la pérdida de brillo o la sequedad capilar.

Afortunadamente, existen tratamientos que ayudan a contrarrestar estas situaciones. Se habla cada vez más de los tratamientos de origen natural que, gracias a su alto contenido en vitaminas, minerales y otros nutrientes, pueden ofrecer resultados notables. Si alguna vez has pasado por una situación similar, aquí encontrarás todo lo que necesitas saber acerca de la caída del pelo en verano.

¿Por qué el pelo tiende a caerse en verano?

Si bien es cierto que la caída del cabello ocurre a diario —al cepillarlo, lavarlo, secarlo o incluso al dormir—, resulta habitual notar que en verano esta situación se acentúa de forma significativa.

Por lo general, se pierden entre 50 y 100 cabellos al día desde su raíz, una cifra que en los meses estivales suele aumentar considerablemente.

Para entender este fenómeno, conviene conocer el llamado ciclo de crecimiento del pelo, que consta de cuatro fases: anágena (crecimiento activo), catágena (transición), telógena (reposo) y exógena (desprendimiento). Cada folículo piloso recorre estas fases de forma independiente, renovando cada hebra en un plazo determinado. La fase exógena corresponde a la caída, tras la cual el ciclo vuelve a iniciarse y da lugar a un cabello nuevo.

Caída del pelo en verano

Comprender este ciclo es fundamental para identificar los factores que pueden acelerarlo o alterarlo.

En este sentido, intervienen factores genéticos, la edad, determinadas enfermedades, el clima, el uso de decolorantes y tintes, situaciones de estrés y otras causas que influyen en el proceso.

En esencia, todos aquellos agentes agresores pueden modificar el comportamiento del cabello y alterar su ciclo natural.

A pesar de todo lo mencionado, cabe destacar que la caída de raíz del pelo está relacionada directamente con la época del año.

Así pues, ¿cómo interviene el verano en la caída del pelo?

A este fenómeno se le conoce como efluvio telógeno estacional. Diversos estudios han demostrado que durante el verano aumenta la proporción de pelos en fase telógena (fase de reposo), que son los que finalmente se desprenden semanas después. Este desfase explica por qué la caída se hace más evidente entre finales de verano y principios de otoño: la exposición a la radiación ultravioleta y el calor de los meses anteriores provocan que un mayor número de folículos entren simultáneamente en fase de reposo y, posteriormente, en fase de desprendimiento.

Otros estudios señalan que las altas temperaturas y la elevada incidencia de los rayos UV sobre el cuero cabelludo desempeñan un papel relevante en esta caída estacional. Lo más probable es que se trate de una combinación de factores.

Es importante saber que el efluvio telógeno estacional es un proceso temporal y autolimitado: en la mayoría de los casos, el cabello se recupera por sí solo en un plazo de dos a cuatro meses sin necesidad de intervención médica.

Lo que sí resulta evidente es que durante los meses más calurosos nos exponemos a más agentes externos potencialmente dañinos para el cabello.

Y esto va más allá de la exposición al sol y al calor, ya que durante el verano también nos exponemos con mayor frecuencia al cloro de las piscinas, a la sal del agua de mar y a otros agresores ambientales.

De modo que es probable que la caída del pelo en verano se deba a la conjunción de varios factores que aceleran simultáneamente el ciclo capilar.

¿Cómo solucionar esta condición?

Como ya hemos mencionado, existen diversas alternativas terapéuticas que pueden resultar una solución eficaz ante este problema.

Son muchos los tratamientos naturales disponibles en la actualidad, como el caso de Olistic for Women. Estas alternativas se encuentran entre las opciones más interesantes, ya que, además de tratarse de productos de origen natural, aportan beneficios a largo plazo independientemente de la época del año.

Si bien en el mercado podemos encontrar un gran número de tratamientos enfocados en la salud capilar, utilizar una fórmula natural ofrece la posibilidad de abordar las causas principales de la caída del pelo, teniendo en cuenta especialmente las necesidades de las mujeres.

Combatir caída del pelo

Como sabemos, la pérdida de cabello puede estar ocasionada por diversos factores, incluido el clima estival. Al utilizar una fórmula natural, no solo es posible combatir el problema, sino que también se logra evitar daños mayores al cabello y al cuero cabelludo, ya que están libres de sustancias químicas agresivas. De esta manera, se recupera la salud capilar, el pelo adquiere un mejor aspecto y se reduce su caída.

Lo más interesante de estos productos es que, aunque muchas mujeres los buscan para combatir esta condición durante el verano, se pueden utilizar durante el resto del año. Esto no afecta a su eficacia y se siguen obteniendo los mismos resultados.

En su mayoría, dependiendo de la fórmula y los ingredientes, se especifica para qué tipo de cabello es cada tratamiento. Por ello, siempre se recomienda leer el prospecto para evitar causar algún perjuicio al cabello.

No obstante, aunque son tratamientos eficaces y de bajo riesgo, es aconsejable visitar a un dermatólogo para confirmar que realmente el verano es lo que está causando la caída del cabello y descartar cualquier otro problema subyacente.

¿Cómo evitar la caída del pelo en verano?

Aunque la causa exacta de la caída estacional del pelo aún no se ha esclarecido por completo, ello no significa que no existan maneras de prevenirla.

En cualquier caso, conviene recordar que la caída del pelo es un proceso completamente normal y que no debe ser motivo de alarma, salvo que se agrave de forma notable y afecte a tu apariencia.

Lo más recomendable en verano, para reducir la caída excesiva del pelo, es adoptar nuevos hábitos y cuidados capilares:

  • Reducir la exposición a agentes agresores: el uso de tintes, decolorantes, la exposición a la sal del mar y al cloro de las piscinas debilitan el cabello, ya que provocan una deshidratación severa. Cuanto menos te expongas a estos factores, menor será la caída.
  • Proteger el cabello de la radiación UV: utilizar sombreros, pañuelos o sombrillas ayuda a reducir el impacto de los rayos solares sobre el cuero cabelludo. La radiación solar puede provocar daños que van mucho más allá de la simple deshidratación del cabello.
  • Evitar productos agresivos: limitar en lo posible la utilización de productos con efecto alisante o alto contenido químico, así como el uso excesivo de cremas o sprays.
  • Optar por alternativas naturales: elegir productos de belleza a base de vitaminas y minerales esenciales que no alteren el ciclo natural del cabello ni dañen su estructura.

Caída del pelo estacional

Lo mejor en este sentido es apostar por alternativas que ayuden a que tu cabello luzca sano, fuerte y brillante, pero siempre mediante ingredientes naturales que respeten el equilibrio capilar.

Referencias

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  5. Trüeb, R. M. (2009). Oxidative stress in ageing of hair. International Journal of Trichology, 1(1), 6-14.
Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

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