Vulvitis

Toda la información sobre la vulvitis, una enfermedad caracterizada por la inflamación de la vulva. Explicamos sus causas, síntomas y tratamiento.

La vulvitis es una enfermedad que se caracteriza por la inflamación de los órganos genitales externos femeninos. La vulva está formada por los pliegues de piel que se encuentran alrededor del orificio de la vaguna y de la uretra (más información en nuestro artículo sobre el aparato reproductor femenino).

En caso de presentar los síntomas propios de la vulvitis es recomendable solicitar asistencia médica para evitar cualquier tipo de complicación en el medio o largo plazo.

¿Qué es la vulvitis?

Se conoce como vulvitis a la inflamación de la vulva. A pesar de no ser una enfermedad que revista gravedad en la gran mayoría de los casos, puede resultar muy molesta para aquellas mujeres que la padecen. Por lo general, se da a raíz de lesiones, alergias e irritaciones de origen externo.

Causas de la vulvitis

Causas de la vulvitis

La zona íntima de las mujeres resulta una de las más delicadas de su cuerpo, de modo que puede verse afectada por una gran selección de factores. En lo relativo a la vulvitis, existen una serie de razones que pueden dar lugar a la inflamación de la vulva.

Dermatitis

Esta condición da lugar a síntomas muy característicos como el ardor y la picazón. Tiene lugar cuando la piel de la zona íntoma entra en contacto con algún elemento que la irrita, de modo que se inflama. Algunos de los elementos que con más frecuencia generan dermatitis son los jabones, los productos de higiene femenina, los preservativos, los espermicidas y los tampones.

ETS

Las enfermedades de transmisión sexual también pueden dar lugar a la vulvitis. Los síntomas propios de este tipo de trastornos incluyen picazón, ardor al orinar y dolor.

  • Herpes: el herpes genital se transmite a través de las relaciones sexuales. Se manifiesta en forma de úlceras en la zona genital. Se trata de una enfermedad que no tiene cura. Una vez la persona se ha contagiado, el virus queda latente en el organismo, aunque no siempre presenta síntomas; así puede reaparecer en momentos de estrés o debido a cambios hormonales.
  • Gonorrea: una de las enfermedades de transmisión sexual más frecuentes a nivel global. En determinados casos es asintomática. Si se presentan síntomas, estos son de carácter leve al inicio; no obstante, a medida que la gonorrea avanza, los indicios comienzan a tomar un matiz más grave, como dolor al orinar o aumento de las secreciones vaginales.
  • Clamidia: una enfermedad de transmisión sexual común. La gran mayoría de personas que padecen este trastorno no sienten ningún síntoma. No obstante, si no se trata de forma adecuada, puede dar lugar a infecciones más graves e incluso causar infertilidad.

Niveles bajos de estrógeno

Los niveles de estrógeno pueden descender debido al paso del tiempo. Aunque no se da con mucha frecuencia, algunas mujeres pueden desarrollar vulvitis debido a los bajos niveles de estrógenos. Los síntomas más habituales son dolor en la zona genital y sequedad vaginal; así, es probable que se den algunas molestias a la hora de mantener relaciones sexuales.

Micosis vaginal

La micosis vaginal es otra de las causas por las que más frecuentemente se desarrolla la vulvitis. Se trata de una infección por levaduras cuyos principales síntomas son picazón genital y secreción vaginal espesa.

El tratamiento de esta enfermedad es sencillo en la gran mayoría de casos ya que únicamente requiere de la administración de antibióticos.

Infección por bacterias

La flora bacteriana del organismo ayuda en gran medida a fortalecer el sistema inmune. No obstante, determinadas bacterias pueden multiplicarse sin control, provocando la vulvitis.

La vulvitis de origen bacteriano se caracteriza por la secreción de flujo vaginal de color blanco y un olor muy desagradable, similar al del pescado podrido.

Síntomas de la vulvitis

Síntomas de la vulvitis

Los síntomas propios de la vulvitis son muy característicos. Es importante que en el momento en el que se advierta de que algo en la zona genital no va tan bien como debería, se acuda al ginecólogo para que realice el diagnóstico y establezca el tratamiento oportuno para el mismo.

Uno de los indicios que se repite en prácticamente el 100% de las mujeres que sufren vulvitis es el ardor, el cual aumenta de intesidad después de orinar y de mantener relaciones sexuales. Una sensación que resulta de lo más molesta, y que en ocasiones puede impedir realizar las actividades cotidianas.

También se presenta un enrojecimiento en la zona vulvar debido al aumento de la sangre de los capilares. A pesar de que la mujer que sufre vulvitis no puede examinar su vulva para comprobar que presenta un enrojecimiento, se siente porque el roce de la ropa genera una gran incomodidad.

Para quienes padecen vulvitis, las relaciones sexuales pueden resultar molestas e incluso dolorosas. Esto se explica porque el roce de la piel de la pareja incrementa tanto la inflamación como el enrojecimiento.

Otro de los síntomas comunes de este trastorno es la molestia al orinar. Generalmente, se siente una sensación de ardor y escozor fuera de lo habitual.

Y, por último, también se presenta un flujo distinto al normal. Todas las mujeres tienen un flujo determinado que forma parte del mecanismo de higiene del organismo, el cual es de color claro y no tiene ningún olor que resulte desagradable. En cambio, el flujo vaginal causado por la vulvitis es de mayor cantidad y tiene un aspecto diferente.

Diagnóstico

Tal y como hemos señalado, ante la presencia de cualquier a de los síntomas señalados en el punto anterior, es importante acudir al médico. Este realiza una historia clínica de la paciente en función de los indicios descritos y, si lo considera oportuno, deriva a la mujer al ginecólogo.

En la consulta con el ginecólogo, esta realiza en primer lugar un examen pélvico, el cual puede revelar el enrojecimiento e inflamación de la zona; además, mediante este examen se puede comprobar si existe algún tipo de lesión cutánea en la vulva.

Además, si existe cualquier tipo de secreción vaginal fuera de lo habitual, es posible que el ginecólogo solicite pruebas complementarias para diagnosticar una posible infección.

Si los síntomas no remiten con el tratamiento, el ginecólogo puede solicitar una biopsia de piel para descartar enfermedades como la distrofia o la displasia vulvar.

Tratamiento de la vulvitis

Tratamiento de la vulvitis

En lo relativo al tratamiento de la vulvitis, el ginecólogo recomienda administrar una crema de cortisona, la cual debe ser aplicada dos o tres veces al día durante una semana en la zona afectada. Si la causa de la vulvitis es una infección, es necesario el tratamiento con antibióticos.

Además, hay una serie de indicaciones que se deben llevar a cabo.

  • En primer lugar, es esencial evitar irritar la vulva. Para ello se recomienda no utilizar jabones perfumados, así como cremas o desodorantes en la zona genital.
  • En segundo lugar, es esencial utilizar papel higiénico blanco, que no contenga ningún tipo de perfume.
  • Además, es importante que la zona genital permanezca completamente seca. Después de la ducha se aconseja secar de forma exhaustiva dando pequeños toquecitos con una toalla de algodón.
  • Y, por último, para acelerar el proceso de curación, se aconseja el uso de ropa holgada de algodón.

Si se sigue el tratamiento recomendado por el médico, el pronóstico de la vulvitis es muy favorable. Por lo general, el picor y el resto de síntomas van disminuyendo de manera progresiva tras el inicio del tratamiento.

¿Cómo prevenir la vulvitis?

Tal y como hemos señalado, las causas de la vulvitis son muy amplias. Lo cierto es que no existe ningún método 100% infalible para hacer frente a este trastorno. No obstante, hay una serie de medidas que merece la pena aplicar para minimizar el riesgo de padecer vulvitis.

A la hora de mantener relaciones sexuales, es importante el uso del preservativo para evitar contraer enfermedades de transmisión sexual; recordar que estas son una de las principales causas de la vulvitis.

También es importante evitar el uso de determinados productos, tales como espumas, geles y cremas espermicidas.

Complicaciones

Existen otras infecciones vaginales que suelen acompañar a la vulvitis.

  • Vaginitis: la vaginitis es una inflamación o infección de la vagina. Los síntomas que con mayor frecuencia se repiten son picazón, dolor, secreción y olor. Una enfermedad relativamente frecuente en aquellas mujeres que se encuentran en edad fértil. La causa más habitual es un desequilibrio entre las bacterias beneficiosas y dañinas.
  • Herpes genital: una enfermedad de transmisión sexual causada por el virus del herpes simple. Los indicios que se repiten con mayor frecuencia son: ardor, comenzón, dolor y malestar.

Conclusión

La vulvitis es un trastorno relativamente frecuente entre las mujeres, sobre todo aquellas de entre 15 y 44 años, durante la etapa fértil. Tal y como hemos explicado, no es un trastorno que revista gravedad. No obstante, ante la aparición de uno o varios síntomas, es importante acudir al médico para que realice el diagnóstico y establezca el tratamiento más adecuado para el mismo.


Te podría interesar

Publicidad