Hinchazón abdominal

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Hinchazón abdominal
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Seamos jóvenes o mayores cualquiera de nosotros puede sufrir de hinchazón abdominal alguna vez en la vida, lo que no significa que se trate de algo grave. De hecho, según algunos estudios médicos, se ha calculado que entre un 10 y un 30 % de la población general experimenta este síntoma de forma recurrente.

Algunas personas pueden sufrir hinchazón abdominal de manera frecuente y en la mayoría de los casos se puede tratar en casa de manera segura. Si padeces este síntoma o conoces a alguien que lo tiene, te interesará conocer qué es la hinchazón abdominal, qué la causa y cómo hacer para que desaparezca.

¿Qué es la hinchazón abdominal?

Los términos hinchazón y distensión abdominal suelen utilizarse de manera similar, sin embargo tienen diferencias clínicas relevantes. Mientras que la hinchazón se refiere a la sensación subjetiva de plenitud, presión o aumento de tamaño del abdomen por parte del paciente, la distensión es el aumento objetivo y medible de la circunferencia abdominal que el médico puede constatar en la exploración.

Es posible que una persona perciba hinchazón sin que exista distensión real, y viceversa, aunque en muchos casos ambas se presentan de forma conjunta.

Para efectos prácticos, cualquier crecimiento, abultamiento o aumento de la circunferencia del abdomen de origen desconocido y en ocasiones con dolor, es llamado hinchazón o distensión abdominal. Las razones por las que ocurre esta anomalía son iguales para hombres o mujeres, con excepción de la asociada al ciclo menstrual, como veremos a continuación.

¿Qué causa la hinchazón abdominal?

La hinchazón abdominal puede ser provocada por diversas razones, algunas de las cuales son sencillas y están relacionadas con la alimentación. Mientras no dure más de dos días y no aumente el dolor con el paso del tiempo, la hinchazón no tiene por qué ser motivo de preocupación.

Desequilibrio bacteriano en el aparato digestivo

Tanto el estómago como ambos intestinos poseen naturalmente bacterias que contribuyen a digerir los alimentos apropiadamente, pero cuando hay demasiadas o algunas dañinas, ocurre hinchazón abdominal. El nombre por el que se conoce a esta afección es SIBO (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado), y también produce diarrea, gases y dificulta la correcta digestión. El SIBO se diagnostica mediante una prueba de aliento de hidrógeno y metano, y su tratamiento incluye antibióticos específicos como la rifaximina.

Hinchazón abdominal en mujer

Estreñimiento

Este padecimiento también se conoce como constipación y se trata de la incapacidad del organismo para evacuar o expulsar las heces fecales de forma regular. Cuando se defeca, las heces son secas y duras, provocando dolor en el proceso de evacuación; por supuesto, provoca hinchazón abdominal.

El estreñimiento es causado por no beber suficiente agua, no consumir suficiente fibra, el embarazo, tener intolerancia a algunos alimentos o medicamentos y algunos trastornos del intestino. También puede aparecer como efecto secundario de fármacos como los opioides, antiácidos con aluminio, suplementos de hierro o anticolinérgicos.

Gases intestinales o estomacales

Suele ocurrir que en el aparato digestivo se forman gases debido a que los procesos de fermentación bacteriana reaccionan con ciertos alimentos y puede causar dolor. Los gases pueden ser producidos por la coliflor, el brócoli, el repollo, las legumbres, una infección, alguna enfermedad o una indigestión, y causa eructos, flatulencias, náuseas o evacuaciones.

Una persona sana produce entre 500 y 1500 ml de gas al día y expulsa flatos entre 10 y 20 veces diarias. Cuando la producción o retención de gases es excesiva, aparece la sensación de hinchazón.

Gastroparesia

Es un padecimiento que impide al estómago vaciar apropiadamente los alimentos que procesa, ya que sus paredes y músculos no trabajan bien. Debido a que la comida dura más tiempo en el aparato digestivo, ocurre así la hinchazón abdominal, el estreñimiento, falta de apetito, acidez estomacal y vómitos. Es más frecuente en personas con diabetes de larga evolución, ya que la neuropatía diabética puede afectar al nervio vago.

Indigestión

Se trata de una molestia o dolor estomacal que ocurre normalmente después de comer, y algunos lo describen como una sensación de calor por encima del vientre. También se le llama dispepsia y puede ser causada por excesos al comer, ingerir mucho alcohol, consumir medicamentos que irritan el estómago o una infección por Helicobacter pylori.

Si una persona tiene este trastorno de manera muy constante y no necesariamente después de comer, debe acudir a una revisión médica. Entre las causas que pueden estar detrás de la frecuencia en la indigestión pueden estar la insuficiencia hepática hasta una úlcera estomacal, entre otras enfermedades.

Infecciones del aparato digestivo

Ocurren cuando el sistema inmunológico no puede hacer frente a una bacteria o virus que se aloja en el estómago o intestinos. Además de hinchazón abdominal puede producir dolor, diarrea, náuseas, vómito y en casos más graves, acompañada con fiebre, evacuaciones con sangre o vómitos muy constantes.

De nuevo, si los síntomas son graves o persistentes, se debe acudir lo antes posible al médico para recibir atención.

Intolerancia a determinados alimentos

Puede aparecer hinchazón abdominal cuando el cuerpo de una persona no tolera algunos tipos de alimentos como la lactosa o el gluten del trigo, cebada o centeno. Normalmente el abultamiento del abdomen disminuye sin ayuda, pero puede producir diarrea o malestar estomacal mientras se pasa el proceso.

Las intolerancias alimentarias más frecuentes relacionadas con la hinchazón son:

  • Intolerancia a la lactosa: afecta aproximadamente al 30-40 % de la población adulta española. Se debe a la deficiencia de la enzima lactasa.
  • Sensibilidad al gluten no celíaca: produce síntomas digestivos similares a la enfermedad celíaca, pero sin daño intestinal demostrable.
  • Intolerancia a los FODMAPs: grupo de carbohidratos de cadena corta (fructosa, lactosa, fructanos, galactanos, polialcoholes) que fermentan rápidamente en el intestino y producen gas e hinchazón.
  • Intolerancia a la fructosa: frecuente y a menudo infradiagnosticada.

Síndrome del intestino irritable

El síndrome del intestino irritable (SII) es una de las causas más frecuentes de hinchazón abdominal crónica. Se trata de un trastorno funcional del aparato digestivo que se caracteriza por dolor abdominal recurrente asociado a cambios en el hábito intestinal (diarrea, estreñimiento o alternancia de ambos). Afecta a entre el 10 y el 15 % de la población y es más frecuente en mujeres.

Problemas crónicos del aparato digestivo

Algunos de estos trastornos son la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, que provocan una inflamación del aparato digestivo. Este tipo de problemas crónicos son diagnosticados por un especialista y provocan gases, diarreas, vómitos, náuseas y disminución del peso del paciente.

Problemas ginecológicos

Algunos trastornos en el aparato reproductor femenino pueden provocar hinchazón abdominal, entre los cuales podemos destacar endometriosis, prolapsos o quistes ováricos. En el caso de la endometriosis, ocurre cuando el tejido endometrial crece fuera del útero y puede adherirse al intestino o al peritoneo, produciendo dolor e hinchazón, especialmente durante la menstruación.

Además, la hinchazón abdominal es frecuente durante los días previos a la menstruación como parte del síndrome premenstrual, debido a los cambios hormonales que favorecen la retención de líquidos.

Dolor abdominal en mujer

Retención de líquidos

Cuando el cuerpo no expulsa el líquido sino que lo retiene, no solo se hincha el abdomen, también las extremidades y otras zonas corporales. Ocurre por la ingesta de alimentos salados, la intolerancia a algunos alimentos, tener cambios hormonales y en el caso de las mujeres, por el proceso menstrual.

Cuando la hinchazón es recurrente y dura mucho tiempo, puede deberse a una insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca o problemas hepáticos, por lo que hay que ir al médico.

Trastornos de salud más graves

Finalmente podemos mencionar que en casos menos comunes, la hinchazón abdominal puede ocurrir por trastornos más graves y que deben ser tratados por profesionales. Entre algunas de las enfermedades tenemos las siguientes: cálculos biliares, cáncer del aparato digestivo (especialmente de ovario, colon o estómago), apendicitis, acumulación de líquido en el abdomen (ascitis), obstrucción intestinal o úlceras.

Diagnóstico de la hinchazón abdominal

Cuando la hinchazón es persistente o recurrente, el médico puede solicitar diversas pruebas para identificar la causa:

  • Historia clínica detallada: incluyendo hábitos alimentarios, medicamentos, relación con las comidas y características de las deposiciones.
  • Exploración física: palpación abdominal y auscultación de los ruidos intestinales.
  • Analítica sanguínea: hemograma, bioquímica, marcadores de enfermedad celíaca, función tiroidea.
  • Prueba de aliento: para descartar intolerancia a la lactosa, fructosa o SIBO.
  • Ecografía abdominal: para evaluar el hígado, vesícula biliar, páncreas y detectar ascitis.
  • Endoscopia digestiva alta o colonoscopia: cuando se sospecha patología orgánica.
  • TAC abdominal: en caso de sospecha de obstrucción intestinal u otras patologías graves.

¿Cómo hacer para que desaparezca la hinchazón abdominal?

Siempre es prudente consultar con un especialista en la materia y evitar automedicarse para no complicar un problema médico del sistema digestivo. Es especialmente importante acudir al médico si la hinchazón se debe a un golpe fuerte en el abdomen, hay fiebre alta, existen evacuaciones con sangre o se presenta después de una cirugía.

Ahora bien, si la hinchazón abdominal es leve y logras identificarte con alguna de las causas que no son graves, prueba con alguna de estas recomendaciones:

Cambios en la alimentación

  • Aprender a identificar qué tipo de alimentos no podemos consumir porque somos intolerantes a ellos o producen gases.
  • No comer tan rápido, masticar bien la comida y no comer en exceso.
  • Evitar comer alimentos con mucha grasa y el abuso de las bebidas alcohólicas.
  • Reducir el consumo de bebidas carbonatadas.
  • Limitar el consumo de edulcorantes artificiales (sorbitol, manitol, xilitol).
  • Considerar una dieta baja en FODMAPs si la hinchazón es recurrente, bajo supervisión de un nutricionista.
  • Comer porciones más pequeñas y con mayor frecuencia en lugar de comidas copiosas.

Hidratación y fibra

  • Tomar mucha agua, alimentos con fibra o laxantes suaves para disminuir el estreñimiento.
  • Aumentar la ingesta de fibra de forma gradual para evitar que inicialmente empeore la hinchazón.
  • Asegurarse de beber agua potable y alimentos que estén debidamente lavados si son crudos (como frutas o ensaladas) o que estén bien cocinados como las carnes.

Remedios naturales

  • Beber algunos tipos de infusiones como los de menta, manzanilla, jengibre o anís para aliviar la hinchazón asociada con la indigestión.
  • El hinojo en infusión tiene propiedades carminativas que ayudan a reducir los gases.

Actividad física y bienestar

  • Realizar actividad física regular, ya que el ejercicio estimula el movimiento intestinal y favorece la expulsión de gases.
  • Realizar ejercicios que fortalezcan los músculos del abdomen.
  • Evitar la ansiedad extrema y el estrés, ya que el eje intestino-cerebro influye directamente en la función digestiva.

Medicamentos

  • Tomar algunos medicamentos sin prescripción médica que ayudan a los procesos digestivos, como antiácidos y remedios antiflatulentos (simeticona).
  • Si se está tomando algún medicamento prescrito, lea las contraindicaciones para no mezclarlo con algún alimento u otro medicamento que produzca efectos adversos.
  • Probióticos: algunas cepas específicas (como Bifidobacterium infantis o Lactobacillus plantarum) han demostrado reducir la hinchazón en pacientes con síndrome del intestino irritable.

Chequeos médicos

  • Realizar chequeos médicos con especialistas del aparato digestivo para tener un diagnóstico efectivo de algún problema crónico.

Cuándo consultar al médico con urgencia

Acuda al médico de forma urgente si la hinchazón abdominal se acompaña de:

  • Dolor abdominal intenso y progresivo.
  • Fiebre alta.
  • Vómitos persistentes o con sangre.
  • Deposiciones con sangre o de color negro (melenas).
  • Pérdida de peso inexplicable.
  • Imposibilidad de expulsar gases o defecar durante más de 24-48 horas.
  • Hinchazón que no mejora y sigue aumentando de forma progresiva.
  • Ictericia (coloración amarillenta de la piel).

Estos signos pueden indicar una patología grave que requiere valoración y tratamiento urgente.

Referencias

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  • Mearin F, et al. Guía de práctica clínica: síndrome del intestino irritable con estreñimiento y estreñimiento funcional en adultos. Rev Esp Enferm Dig. 2016;108(6):332-363.
  • MedlinePlus. Distensión abdominal. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003123.htm
  • World Gastroenterology Organisation. Probióticos y prebióticos. Guías mundiales de la WGO. https://www.worldgastroenterology.org
Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

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