Heces amarillas: causas y tratamiento
Tabla de contenidos
- 1.Las heces y sus características
- ¿Por qué las heces son normalmente marrones?
- 2.Las causas más frecuentes de las heces amarillas y qué hacer
- Alimentos de color amarillo
- Alimentación rica en grasas
- Bilis no digerida
- Síndrome de Gilbert
- Tránsito intestinal acelerado
- Estrés
- Insuficiencia pancreática
- Infecciones intestinales
- Enfermedad celíaca
- Hepatitis y enfermedades del hígado
- Medicamentos
- 3.Tratamientos adecuados para las heces amarillas
- 4.Escala de Bristol: herramienta para evaluar las heces
- 5.Cuándo acudir al médico
- 6.Referencias
El sistema digestivo se considera uno de los sistemas de mayor importancia en el organismo. Es el encargado de la nutrición y a su vez de la excreción de los residuos o desechos alimenticios. Es aquí donde se producen las heces. En condiciones saludables, estas son de color marrón. Sin embargo, puede ocurrir que en algún momento se excreten heces amarillas.
Este cambio de tonalidad puede generar gran preocupación en las personas. Si bien es necesario acudir a un especialista para determinar la causa, no siempre se trata de algo grave. Por lo que si presentas heces amarillas, aquí te explicamos en profundidad qué las provoca, cuándo debes preocuparte y cómo tratarlas.
Las heces y sus características
Las heces, definidas clínicamente como material fecal, no son más que desechos o residuos que excreta el ser humano. Son producto de la ingesta, digestión y absorción de los alimentos que se ingieren a diario para poder mantener todas las funciones del cuerpo en óptimas condiciones.
Este material fecal tiene características específicas con las cuales se puede definir el estado de salud de una persona, sobre todo a nivel gastrointestinal. En este sentido, la diarrea suele ser la afección de más fácil detección, siendo una de las enfermedades de mayor contagio. Esta afecta directamente el sistema digestivo comprometiendo la salud del paciente, pudiendo llevar a la muerte a causa de una deshidratación.

Las características más relevantes de las heces a nivel macroscópico son la consistencia, el color, el olor, la cantidad o volumen, y la frecuencia. Ya hablando desde el punto de vista microscópico se observaría en un estudio más especializado.
A través de un examen de heces se pueden observar o no, bacterias, parásitos u otro microorganismo, dando una idea o un diagnóstico en referencia a lo que pueda estar afectando al sistema digestivo. Esta prueba fácilmente permite identificar la causa de los cambios que se producen y que comprometen la vida de la persona.
¿Por qué las heces son normalmente marrones?
El color marrón característico de las heces se debe a una sustancia llamada estercobilina, que es el producto final de la degradación de la bilirrubina. La bilirrubina es un pigmento amarillo que se forma a partir de la hemoglobina de los glóbulos rojos viejos. Cuando la bilirrubina llega al intestino a través de la bilis, las bacterias intestinales la transforman progresivamente en urobilinógeno y finalmente en estercobilina, que le da a las heces su color marrón habitual.
Una persona con una dieta equilibrada entre carbohidratos, proteínas, fibras y nutrientes suele producir heces de color marrón. Al observarse un cambio en la coloración, como una tonalidad amarilla, puede ser indicativo de que algo está sucediendo y está afectando al sistema gastrointestinal.
Por lo general, el cambio de color no siempre se encuentra solo. También puede observarse un cambio en la frecuencia, volumen, consistencia u olor dependiendo de la causa.
Las causas más frecuentes de las heces amarillas y qué hacer
La presencia de heces amarillas puede causar preocupación y malestar. Al no encontrarse dentro de la apariencia normal, automáticamente se piensa que es producto de algo grave dentro del organismo. Sin embargo, si bien puede tratarse de una enfermedad, son muchas las causas que pueden provocar que el material fecal sufra estos cambios:
Alimentos de color amarillo
El consumo de alimentos con colorantes de tonalidad amarilla o anaranjada puede afectar la apariencia de las heces. En este grupo destacan la cúrcuma, la zanahoria, la calabaza, el boniato y alimentos procesados con colorantes artificiales amarillos. Una vez excretados, las heces deben volver a su habitual color marrón. Disminuir su consumo también ayuda a mantener el color del material fecal en su apariencia normal.
Alimentación rica en grasas
La ingesta de grasas en exceso hace que la digestión sea más lenta, pero acelera el tránsito intestinal. En estos casos se observa una consistencia más líquida de las excretas debido a la rapidez con la que pasan por el intestino, además de poseer una coloración amarillenta. Esto se debe a que las grasas no se digieren completamente y le dan a las heces un aspecto grasiento y brillante, condición conocida como esteatorrea. Tan solo con cambiar la dieta evitando comer alimentos grasos y bajos en nutrientes, debería notarse una mejoría al cabo de 4 días. En caso de no ser así, debe consultar con su médico de confianza para buscar otra posible causa.

Bilis no digerida
Se observa frecuentemente cuando existe presencia de cálculos biliares. Estos depósitos pueden llegar a obstruir el conducto que transporta la bilis del hígado hacia el intestino. La presencia de esta enfermedad también se caracteriza por otros tipos de síntomas como son: dolor abdominal, color amarillento en piel y mucosas (ictericia) y distensión abdominal.
Se debe consultar a su médico para tratar adecuadamente este padecimiento. Sin embargo, también puede ayudar aumentar la ingesta de agua y mejorar la dieta consumiendo alimentos que facilitan la digestión como: frutas, pescados, arroz blanco cocido, entre otros.
Síndrome de Gilbert
Se define como una enfermedad congénita debido a una mutación genética que afecta al metabolismo de la bilirrubina. Se trata de una enfermedad hepática benigna y común que no produce daño hepático significativo, pero sí una alteración en el procesamiento adecuado de la bilirrubina por parte del hígado. Afecta aproximadamente al 5-10 % de la población y generalmente no requiere tratamiento específico. En las personas con este tipo de síndrome, mantener una dieta equilibrada con frutas, carnes blancas y abundante agua puede ser beneficioso.
Tránsito intestinal acelerado
Cuando los alimentos pasan demasiado rápido por el tracto digestivo, la bilis no tiene tiempo suficiente para transformarse completamente en estercobilina. El resultado son heces de un color amarillento o verdoso. Esto puede ocurrir por diversas razones, incluyendo el uso de laxantes, situaciones de estrés intenso, o síndrome de intestino irritable con predominio de diarrea.
Estrés
El estrés puede causar una alteración hormonal, con lo cual se produce una disminución o aumento del apetito. Debido a esto, en muchos casos, las personas optan por alimentos o comidas menos saludables en los momentos de estrés intenso. Al mismo tiempo, aumenta el peristaltismo (movimientos intestinales autónomos) disminuyendo la absorción y produciendo diarrea o heces de un color amarillento.
En el caso del estrés, es importante disminuir las presiones externas y buscar alternativas para realizar las actividades con más tranquilidad. Si este estado emocional afecta en mayor grado el día a día, será necesario consultar con un profesional de la salud, preferiblemente con un psiquiatra o psicólogo, para la prescripción de medicamentos o terapia en caso de ser necesario.
Insuficiencia pancreática
El páncreas produce enzimas digestivas esenciales para la digestión de las grasas, proteínas y carbohidratos. Cuando el páncreas no funciona correctamente (pancreatitis crónica, fibrosis quística u otras causas), las grasas no se digieren adecuadamente, produciendo heces amarillentas, voluminosas, malolientes y con aspecto grasiento. Esta condición requiere evaluación médica y tratamiento con suplementos de enzimas pancreáticas.
Infecciones intestinales
Cuando se trata de infecciones, bien sea por parásitos o bacterias, las heces amarillas vienen acompañadas de alteraciones en otras características macroscópicas y otros síntomas. Las personas pueden presentar dolor abdominal, fiebre, distensión abdominal y tenesmo. En algunos casos, puede llegar a observarse sangre en las heces y/o moco.
Los agentes etiológicos más comunes, cuando hablamos de bacterias, es la Escherichia coli. Esta se transmite mediante alimentos contaminados previamente por alguien infectado con dicha bacteria, mala higiene fecal o contacto ano-mano-boca. Finalmente se produce una inflamación en el intestino, la cual provoca una disminución en la absorción.

En caso de padecer algún tipo de síntoma relacionado, debe acudir a su médico de cabecera con la mayor rapidez posible, ya que este tipo de patología se debe tratar con antibióticos.
Si se trata de infecciones intestinales por parte de parásitos, una de las más recurrentes es la giardiasis, siendo causada por Giardia lamblia. Este tipo de parásito se caracteriza por producir en el ser humano la excreción de heces amarillentas de contenido graso (también denominada esteatorrea) y de un olor muy fétido. Además, se pueden presentar otros síntomas como lo son: dolor de cabeza, fiebre, náuseas y pérdida de peso.
Este tipo de diarrea es importante diagnosticarla rápidamente debido a que el tratamiento es únicamente con antibióticos antiparasitarios. Se trata de una patología que puede comprometer la vida de la persona si no se identifica a tiempo.
Enfermedad celíaca
Esta se produce por intolerancia severa al gluten, causando irritación e inflamación en la mucosa intestinal. Esto, a su vez, provoca una malabsorción intestinal cuando la persona tiene una dieta alimenticia a base de trigo, cebada o centeno. De esta manera, se evidencia un aumento de las grasas en las heces, dándoles ese color amarillento. Por lo general, las personas con este tipo de afección mejoran retirando el gluten de sus dietas.
Además de las heces amarillas, la enfermedad celíaca puede cursar con pérdida de peso, anemia, fatiga, hinchazón abdominal, erupciones cutáneas (dermatitis herpetiforme) y deficiencias nutricionales. El diagnóstico se realiza mediante analítica de anticuerpos específicos y biopsia intestinal.
Hepatitis y enfermedades del hígado
Cualquier enfermedad que afecte al hígado puede alterar la producción de bilis y, en consecuencia, modificar el color de las heces. Las hepatitis virales (A, B, C), la cirrosis hepática y otras enfermedades hepáticas pueden producir heces de color amarillo pálido o incluso blanquecino. Suelen acompañarse de ictericia (coloración amarillenta de piel y ojos), orina oscura y malestar general.
Medicamentos
Determinados fármacos pueden alterar el color de las heces. Entre ellos se encuentran algunos antibióticos, antiácidos que contienen hidróxido de aluminio, suplementos de calcio y ciertos medicamentos para bajar de peso como el orlistat, que reduce la absorción de grasas. Si sospechas que un medicamento es la causa, consulta con tu médico antes de suspenderlo.
Tratamientos adecuados para las heces amarillas
Como se ha mencionado con anterioridad, si se presentan heces amarillas, lo más adecuado es visitar a un médico en busca de un diagnóstico certero. De esta manera, será posible aplicar un tratamiento adecuado.
El tratamiento dependerá directamente de la causa subyacente:
- Si la causa es dietética: modificar la alimentación, reduciendo el consumo de grasas y alimentos con colorantes amarillos.
- Infecciones bacterianas: antibióticos prescritos por el médico.
- Infecciones parasitarias: antiparasitarios específicos (metronidazol, albendazol).
- Enfermedad celíaca: dieta estricta sin gluten de por vida.
- Insuficiencia pancreática: suplementos de enzimas pancreáticas.
- Cálculos biliares: tratamiento farmacológico o quirúrgico según el caso.
- Enfermedades hepáticas: tratamiento específico de la patología hepática.
Escala de Bristol: herramienta para evaluar las heces
La escala de Bristol es una herramienta médica utilizada para clasificar las heces según su forma y consistencia. Consta de siete tipos, desde heces duras y separadas (tipo 1, indicativo de estreñimiento) hasta heces completamente líquidas (tipo 7, indicativo de diarrea). Los tipos 3 y 4 se consideran normales. Conocer esta escala puede ayudar a comunicar mejor las características de las deposiciones al médico.
Cuándo acudir al médico
Es importante buscar atención médica ante las siguientes situaciones:
- Las heces amarillas persisten durante más de tres días sin causa dietética evidente.
- Se acompañan de dolor abdominal intenso.
- Existe pérdida de peso no intencionada.
- Se observa fiebre asociada.
- Las heces tienen un aspecto grasiento, brillante o flotan con frecuencia.
- Aparece ictericia (coloración amarilla de piel u ojos).
- Se presentan náuseas o vómitos persistentes.
- Las heces se vuelven progresivamente más claras o blanquecinas.
- Existen antecedentes de enfermedad hepática, pancreática o biliar.
Referencias
- MedlinePlus. Heces - color inusual. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003126.htm
- National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK). Síntomas y causas de los problemas digestivos. https://www.niddk.nih.gov/
- Mayo Clinic. Stool color: When to worry. https://www.mayoclinic.org/stool-color/expert-answers/faq-20058080
- Organización Mundial de Gastroenterología (WGO). Guías mundiales de la WGO: enfermedad celíaca. https://www.worldgastroenterology.org/
- Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD). Guías de práctica clínica. https://www.sepd.es/

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.