Dolor debajo de las costillas
Tabla de contenidos
- 1.Causas de dolor en el costado derecho
- Traumatismo costal
- Herpes zóster costal
- Neumonía
- Problemas de vesícula biliar
- Tumor renal
- Apendicitis
- Flatulencia
- 2.Causas de dolor en el costado izquierdo
- Fractura o fisura costal
- Problemas gastrointestinales
- Lesión esplénica
- Pancreatitis
- Síndrome coronario agudo
- Úlcera péptica
- Costocondritis
- Fisuras en las costillas
- 3.¿Qué hacer ante el dolor debajo de las costillas?
- 4.Dolor debajo de las costillas: ¿puede ser un infarto?
- 5.Tratamiento para aliviar el dolor
- 6.Referencias
El dolor debajo de las costillas es una molestia frecuente que puede tener su origen en múltiples causas, desde problemas musculoesqueléticos leves hasta patologías que requieren atención médica urgente. Para orientar el diagnóstico, resulta fundamental identificar si el dolor se localiza en el lado derecho o en el izquierdo, así como evaluar los síntomas acompañantes.
A la hora de acudir al médico, para el facultativo es esencial conocer la zona donde se inició el dolor, su intensidad, su irradiación (hacia dónde se extiende) y si ha ido cambiando con el tiempo. Estos datos ayudan a determinar la causa subyacente y las pruebas complementarias necesarias.
El dolor en la zona costal no debe ignorarse. Si no comienza a remitir pasadas entre 48 y 72 horas, o si se acompaña de fiebre, dificultad respiratoria o malestar general, es importante acudir al médico para que realice las exploraciones oportunas.
Causas de dolor en el costado derecho

Una de las consultas más habituales de pacientes con dolor debajo de las costillas se refiere al costado derecho. Aunque no siempre reviste gravedad, conviene solicitar valoración médica, especialmente si el dolor se acompaña de otros síntomas como malestar general, fiebre alta o ictericia.
Traumatismo costal
El dolor en el costado derecho puede deberse a un traumatismo directo en la zona. Los golpes en la región costal resultan muy dolorosos y su recuperación tiende a ser lenta, ya que la caja torácica se expande de forma continua con cada ciclo respiratorio, lo que dificulta la inmovilización de la zona afectada.
Herpes zóster costal
El herpes zóster es una reactivación del virus varicela-zóster que permanece latente en los ganglios nerviosos. Cuando afecta a la región costal, produce un dolor intenso de tipo neuropático, acompañado de hormigueo, ardor y una erupción vesicular característica que sigue el trayecto de un dermatoma. Además, puede causar cefalea, fiebre, dolor articular y malestar abdominal.
Neumonía
La neumonía es una infección del parénquima pulmonar que afecta a los sacos alveolares de uno o ambos pulmones. Los síntomas varían de leves a graves en función de la edad del paciente, su estado inmunológico y el microorganismo causante.
Los signos más frecuentes incluyen: dolor torácico pleurítico (que aumenta con la inspiración profunda), fatiga, fiebre alta, tos productiva y dificultad respiratoria. Entre las complicaciones destaca el derrame pleural, que se produce cuando se acumula líquido en el espacio pleural y que, en ocasiones, requiere drenaje mediante toracocentesis o colocación de un tubo de drenaje torácico.
Problemas de vesícula biliar
Cuando el dolor debajo de las costillas derechas aparece de forma cólica, en muchos casos se relaciona con un problema de vesícula biliar, como la colelitiasis (cálculos biliares). El dolor cólico biliar se localiza característicamente en el hipocondrio derecho y puede irradiarse hacia el hombro derecho o la espalda. Otros síntomas asociados son fiebre, ictericia (coloración amarillenta de la piel y las mucosas) e intolerancia a las comidas grasas.
Tumor renal
Aunque no es la causa más frecuente, el dolor en el costado derecho también puede ser un signo de tumor renal. El carcinoma de células renales representa aproximadamente el 90 % de las neoplasias renales en adultos y su incidencia ha aumentado en las últimas décadas, en parte por el uso más frecuente de pruebas de imagen que permiten hallazgos incidentales.
En estadios avanzados, los signos del cáncer renal pueden incluir: hematuria (presencia de sangre en la orina), dolor lumbar o en el flanco, masa abdominal palpable, pérdida de peso involuntaria, astenia y fiebre intermitente.
Apendicitis
La apendicitis es la inflamación del apéndice vermiforme, una estructura tubular ubicada en el cuadrante inferior derecho del abdomen. Constituye la urgencia quirúrgica abdominal más frecuente.
Por lo general, el dolor comienza en la región periumbilical y migra progresivamente hacia la fosa ilíaca derecha a medida que la inflamación avanza. Otros síntomas asociados incluyen: náuseas, vómitos, pérdida de apetito, defensa abdominal y febrícula o fiebre.
Flatulencia
El dolor en el costado derecho, tanto en niños como en adultos, también puede estar causado por la distensión abdominal por gases. Esta se produce cuando el estómago o los intestinos se dilatan por la acumulación excesiva de aire.
Por lo general, no reviste gravedad. No obstante, conviene consultar al médico si se presentan signos de alarma como: heces de color negro (melenas), pérdida de peso involuntaria, masa palpable en el abdomen o dolor abdominal intenso y persistente.
Causas de dolor en el costado izquierdo

El dolor debajo de las costillas también puede localizarse en el lado izquierdo. A continuación se describen las causas más frecuentes.
Fractura o fisura costal
Una de las principales razones del dolor intenso debajo de las costillas es una fractura o fisura costal. Las últimas costillas de la caja torácica, denominadas costillas flotantes (XI y XII), son más susceptibles a las lesiones por su menor protección y fijación.
Problemas gastrointestinales
Otra causa habitual son los trastornos gastrointestinales derivados de comidas copiosas, alimentos muy ácidos o picantes, o episodios de gastritis. En estos casos, el dolor en el hipocondrio izquierdo suele acompañarse de malestar general, náuseas, vómitos y sensación de plenitud.
Lesión esplénica
Una lesión en el bazo también puede provocar este tipo de dolor. El bazo es un órgano parenquimatoso situado en el hipocondrio izquierdo cuya principal función es filtrar la sangre y participar en la respuesta inmunitaria. El traumatismo esplénico puede manifestarse con dolor en el cuadrante superior izquierdo, hipotensión y aparición de hematomas en la zona debido a la acumulación de sangre subcutánea. Se considera una urgencia médica.
Pancreatitis
La pancreatitis es un proceso inflamatorio del páncreas que puede presentarse de forma aguda o crónica. Los casos leves pueden resolverse con tratamiento conservador (dieta absoluta, fluidoterapia y analgesia), mientras que los casos graves pueden derivar en complicaciones potencialmente mortales como la necrosis pancreática o el fallo multiorgánico.
Los síntomas principales incluyen: dolor epigástrico o en el hipocondrio izquierdo que se irradia en cinturón hacia la espalda, náuseas, vómitos, fiebre y taquicardia.
Síndrome coronario agudo
El dolor de origen cardíaco suele manifestarse en la región precordial y puede irradiarse hacia el brazo izquierdo, la mandíbula o la espalda. Se trata de un dolor de carácter opresivo que se acompaña de disnea, sudoración fría, náuseas y sensación de malestar generalizado. Ante la sospecha de un evento coronario, es imprescindible acudir al servicio de urgencias de forma inmediata.
Úlcera péptica
La úlcera péptica es una lesión en la mucosa del estómago o del duodeno causada principalmente por la infección por Helicobacter pylori o por el uso prolongado de antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Además del dolor en el epigastrio o hipocondrio izquierdo, otros signos frecuentes son: saciedad precoz, pirosis (acidez), distensión abdominal y náuseas.
Costocondritis
La costocondritis es una de las causas más frecuentes de dolor torácico de origen musculoesquelético. Tiene su origen en la inflamación de los cartílagos costoesternales, es decir, las uniones entre las costillas superiores y el esternón. El síntoma más característico es el dolor a la palpación en la zona paraesternal, que se reproduce al presionar sobre las articulaciones afectadas.
En la mayoría de los casos, los síntomas mejoran en un plazo de días a semanas. El tratamiento habitual incluye la aplicación de calor local, reposo relativo y antiinflamatorios si es necesario.
Fisuras en las costillas
Muchas personas conviven con una fisura costal sin saberlo. Aunque es habitual pensar que las costillas solo pueden fracturarse por un golpe directo, la tos intensa y persistente —como la producida en episodios de bronquitis o tos ferina— también puede provocar fisuras e incluso fracturas costales, especialmente en personas con osteoporosis.
Además del dolor intenso en la región afectada, otros síntomas frecuentes incluyen: deformidad o prominencia en la pared torácica, dificultad respiratoria y sensación de falta de aire al intentar realizar inspiraciones profundas.
¿Qué hacer ante el dolor debajo de las costillas?
Si presentas dolor debajo de las costillas y desconoces su causa, lo primero es adoptar una posición de reposo cómoda para aliviar el malestar. Si el dolor se debe a una contusión leve o a una contractura muscular, el descanso suele ser suficiente para la recuperación. Puedes complementar el reposo con la aplicación de compresas frías sobre la zona afectada durante los primeros 48 horas (15-20 minutos cada 2-3 horas).
Si con el paso del tiempo el dolor aumenta de intensidad o aparece dificultad respiratoria, es importante acudir al médico con urgencia. Lo más habitual es que se solicite una radiografía de tórax para descartar fracturas, derrames pleurales u otras alteraciones, y así establecer el tratamiento más adecuado.
Si el profesional sanitario sospecha de un evento cardíaco, evaluará parámetros adicionales como la tensión arterial, la frecuencia cardíaca y el electrocardiograma, además de solicitar marcadores de daño miocárdico (troponinas).
Dolor debajo de las costillas: ¿puede ser un infarto?
El dolor debajo de las costillas en ocasiones genera preocupación porque puede asociarse con un síndrome coronario agudo (infarto de miocardio). En este caso, además del dolor torácico de carácter opresivo, suelen presentarse otros síntomas: molestias en el brazo izquierdo, dolor mandibular, sudoración profusa, náuseas y sensación de malestar generalizado.
Es importante señalar que, en determinados casos, la tos intensa y persistente asociada a enfermedades respiratorias puede provocar la fractura de una o varias costillas. Si bien esto por sí solo no causa un infarto, el dolor intenso y la restricción respiratoria resultante pueden descompensar a pacientes con patología cardiovascular previa.
Tratamiento para aliviar el dolor

El enfoque terapéutico del dolor debajo de las costillas depende de la causa subyacente. De forma inicial, el tratamiento suele ser sintomático, basado en antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para controlar el dolor y la inflamación, aunque estos no abordan la etiología del cuadro.
Por ello, resulta fundamental obtener un diagnóstico preciso para instaurar el tratamiento específico más adecuado:
- Flatulencias y distensión abdominal: el tratamiento se dirige a restablecer el funcionamiento normal del aparato digestivo, con medidas dietéticas y, si es necesario, fármacos procinéticos o antiflatulentos (simeticona).
- Colelitiasis (cálculos biliares): el tratamiento definitivo más frecuente es la colecistectomía laparoscópica (extirpación quirúrgica de la vesícula biliar).
- Lesiones de la pared abdominal: por lo general, un tratamiento conservador con AINE, reposo y crioterapia local resulta suficiente. No obstante, en caso de hematoma extenso o desgarro muscular significativo, puede ser necesaria la intervención quirúrgica.
- Derrame pleural: el derrame pleural asociado a neumonía se trata con antibioterapia dirigida. Si la acumulación de líquido es significativa, se procede a su evacuación mediante toracocentesis o drenaje torácico.
El dolor debajo de las costillas es un motivo de consulta muy frecuente, especialmente entre la población adulta. Es esencial identificar su localización exacta, los síntomas acompañantes y su evolución temporal para facilitar el diagnóstico y recibir el tratamiento más apropiado.
Referencias
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Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.