Cromoterapia
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es la cromoterapia?
- Origen
- 2.Supuestos beneficios de la cromoterapia
- Influencia sobre el estado de ánimo
- Terapia de luz para la depresión estacional
- Relajación y reducción del estrés
- Fototerapia para la ictericia neonatal
- Sueño y descanso
- 3.¿Cómo se aplica la cromoterapia?
- 4.Cromoterapia: significado de los colores
- 5.Conclusión
- 6.Referencias
La cromoterapia es una práctica complementaria que emplea los colores del espectro de luz visible con fines terapéuticos. Se trata de una técnica utilizada desde la antigüedad en diversas culturas, que propone que la exposición a determinados colores puede influir en el estado físico y emocional de las personas. Conviene señalar que, a día de hoy, la cromoterapia no cuenta con evidencia científica robusta que respalde la mayoría de sus aplicaciones, por lo que se considera una terapia alternativa y no un tratamiento médico convencional.
Cada color posee una longitud de onda específica dentro del espectro electromagnético, lo que según los defensores de esta práctica produce diferentes efectos en el organismo. Las sesiones de cromoterapia suelen realizarse en habitaciones de paredes blancas, donde se proyectan luces de diferentes colores sobre el paciente.
¿Qué es la cromoterapia?
La cromoterapia es una práctica alternativa que combina elementos de diferentes disciplinas, como la psicología del color, la física de la luz y diversas tradiciones terapéuticas. Su objetivo es utilizar el espectro cromático de la luz visible para influir en el bienestar físico y emocional de las personas.
Esta terapia se fundamenta en la idea de que la luz y los colores pueden ejercer un efecto sobre el organismo humano. Es bien conocido que la luz visible está compuesta por fotones que vibran a diferentes longitudes de onda, y que nuestro cerebro interpreta cada longitud de onda como un color distinto. Los defensores de la cromoterapia sostienen que la exposición a determinados colores puede ayudar al cuerpo a alcanzar un mejor estado de equilibrio.
No obstante, es importante aclarar que la mayor parte de estas afirmaciones carecen de respaldo en estudios clínicos rigurosos. Organismos como el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) clasifican la cromoterapia como una terapia complementaria sin evidencia científica sólida que avale su eficacia para el tratamiento de enfermedades (1).
Origen
El uso del color con fines terapéuticos tiene una larga trayectoria histórica. Civilizaciones antiguas como la persa, la egipcia y la china incorporaron los colores en sus prácticas curativas. En el antiguo Egipto, por ejemplo, se construían habitaciones con cristales de colores para que la luz solar se filtrase a través de ellos, una práctica que algunos investigadores consideran un antecedente de la cromoterapia moderna (2).
En Occidente, el interés científico por los efectos del color comenzó a desarrollarse a finales del siglo XIX. Uno de los principales impulsores fue Dinshah P. Ghadiali, quien en la década de 1930 publicó la obra Spectro-Chrome Metry Encyclopaedia, en la que describía aplicaciones terapéuticas para más de 300 dolencias. Sin embargo, sus teorías fueron cuestionadas por la comunidad científica de la época y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) actuó judicialmente contra la comercialización de sus dispositivos (3).
Supuestos beneficios de la cromoterapia

Los defensores de la cromoterapia atribuyen a esta práctica diversos beneficios. Es fundamental señalar que la mayoría de estas afirmaciones se basan en evidencia anecdótica o en estudios de calidad limitada, y no deben sustituir el consejo médico profesional.
Influencia sobre el estado de ánimo
La psicología del color ha demostrado que los colores pueden influir en el estado de ánimo y las emociones de las personas. Sin embargo, los efectos son generalmente sutiles y varían entre individuos. Algunos estudios sugieren que la exposición a colores cálidos puede generar sensaciones de activación, mientras que los colores fríos tienden a asociarse con la calma (4).
Terapia de luz para la depresión estacional
La fototerapia con luz blanca brillante es un tratamiento con evidencia científica para el trastorno afectivo estacional (TAE). Es importante distinguir esta intervención de la cromoterapia: la fototerapia clínica utiliza lámparas de luz blanca de alta intensidad (generalmente 10 000 lux) y cuenta con respaldo de ensayos clínicos (5). La cromoterapia, en cambio, emplea luces de colores con un enfoque diferente y sin el mismo nivel de evidencia.
Relajación y reducción del estrés
Algunos centros de bienestar utilizan ambientes cromáticos como parte de programas de relajación. Los tonos azules y verdes se asocian tradicionalmente con sensaciones de calma y tranquilidad. Si bien existen indicios de que el entorno visual puede influir en los niveles de estrés percibido, los estudios específicos sobre cromoterapia para este fin son limitados (6).
Fototerapia para la ictericia neonatal
El uso de luz azul para tratar la ictericia neonatal es un tratamiento médico establecido y respaldado por abundante evidencia científica. La luz azul ayuda a descomponer la bilirrubina, el pigmento que se acumula en la sangre del recién nacido y tiñe la piel de color amarillo (7). Sin embargo, este tratamiento es propiamente una aplicación de fototerapia médica, no de cromoterapia en su sentido alternativo.
Sueño y descanso
Los defensores de la cromoterapia sugieren que determinados colores, como el azul o el verde, pueden favorecer el descanso. Existe cierta evidencia de que la exposición a luz azul tenue por la noche puede afectar a la producción de melatonina, aunque la investigación sobre el uso de colores específicos para mejorar el insomnio es escasa y poco concluyente (8).
¿Cómo se aplica la cromoterapia?
Existen diferentes modalidades de aplicación dentro de la cromoterapia. A continuación se describen las más habituales:
- Luz coloreada: consiste en la exposición a luz filtrada a través de lámparas o bombillas de diferentes colores. El terapeuta selecciona los colores en función de las necesidades del paciente.
- Telas coloreadas: se cubren diferentes zonas del cuerpo del paciente con telas de colores específicos, habitualmente elaboradas con materiales naturales.
- Alimentación cromática: se basa en la idea de incorporar a la dieta alimentos de un color determinado, asociando cada tonalidad a propiedades específicas. En la práctica, consumir frutas y verduras variadas de todos los colores es una recomendación nutricional válida, aunque por su contenido en fitoquímicos, no por el color en sí.
- Decoración: empleo de colores específicos en el entorno del hogar o del lugar de trabajo con el objetivo de influir en el estado de ánimo.
- Cromopuntura: técnica que combina la cromoterapia con la acupuntura, aplicando haces de luz de colores sobre puntos de acupuntura.
- Meditación con colores: técnica de visualización en la que se imagina un color concreto durante la meditación, asociándolo a determinadas intenciones o estados emocionales.
Cromoterapia: significado de los colores

Dentro de la cromoterapia, cada color se asocia a determinadas propiedades y aplicaciones. A continuación se recogen las asociaciones más extendidas en esta disciplina, teniendo en cuenta que se basan en la tradición de la práctica y no en evidencia clínica:
- Rojo: considerado un color estimulante y energizante. Se asocia con la activación de la circulación sanguínea y el aumento de la vitalidad. No se recomienda en casos de ansiedad o nerviosismo elevados.
- Naranja: se asocia con el bienestar digestivo y la estimulación del apetito. Los practicantes lo vinculan al funcionamiento del bazo y los riñones.
- Azul: se le atribuyen propiedades calmantes y sedantes. Se emplea en sesiones orientadas a la relajación, el descanso y la reducción de la ansiedad.
- Verde: asociado con el equilibrio, la armonía y la relajación. Los practicantes lo utilizan para tratar problemas de sueño y consideran que tiene un efecto positivo sobre el sistema inmunitario.
- Amarillo: se le atribuyen propiedades purificantes y estimulantes de la actividad mental. Se asocia con la mejora de la concentración y la depuración del organismo.
- Magenta: en la tradición cromática, se vincula con la transformación emocional y el equilibrio entre los aspectos físico y espiritual.
- Turquesa: se le asignan propiedades antiinflamatorias y calmantes. Se utiliza en relación con dolencias de garganta y tiroides.
- Violeta: asociado con la creatividad, la introspección y la calma mental. Los practicantes lo emplean para trastornos del sistema nervioso y problemas oculares.
Si quieres saber más, también escribimos anteriormente un artículo sobre la psicología del color que te permitirá profundizar más en el tema.
Conclusión
La cromoterapia es una práctica complementaria con una larga tradición histórica que continúa teniendo seguidores en la actualidad. Si bien la psicología del color demuestra que los colores pueden influir en el estado de ánimo, la evidencia científica que respalde el uso de los colores como tratamiento para enfermedades es muy limitada. La única excepción notable es la fototerapia con luz azul para la ictericia neonatal, que sí cuenta con respaldo científico sólido, aunque se considera un procedimiento médico distinto de la cromoterapia alternativa.
Cualquier persona interesada en la cromoterapia debe tener en cuenta que no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento médico convencional, y es recomendable consultar siempre con un profesional sanitario antes de recurrir a este tipo de prácticas.
Referencias
- National Health Service (NHS). Complementary and alternative medicine. NHS, 2021. Disponible en: nhs.uk
- Azeemi, S. T. Y., & Raza, S. M. (2005). A critical analysis of chromotherapy and its scientific evolution. Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine, 2(4), 481-488. doi:10.1093/ecam/neh137
- Cockayne, N. L. (2013). Color therapy: History, theory, and practice. Complementary Therapies in Medicine, 21(3), 271-276.
- Elliot, A. J., & Maier, M. A. (2014). Color psychology: Effects of perceiving color on psychological functioning in humans. Annual Review of Psychology, 65, 95-120. doi:10.1146/annurev-psych-010213-115035
- Terman, M., & Terman, J. S. (2005). Light therapy for seasonal and nonseasonal depression: Efficacy, protocol, safety, and side effects. CNS Spectrums, 10(8), 647-663. doi:10.1017/S1092852900019611
- Küller, R., Mikellides, B., & Janssens, J. (2009). Color, arousal, and performance — A comparison of three experiments. Color Research & Application, 34(2), 141-152. doi:10.1002/col.20476
- American Academy of Pediatrics, Subcommittee on Hyperbilirubinemia (2004). Management of hyperbilirubinemia in the newborn infant 35 or more weeks of gestation. Pediatrics, 114(1), 297-316. doi:10.1542/peds.114.1.297
- Cajochen, C. (2007). Alerting effects of light. Sleep Medicine Reviews, 11(6), 453-464. doi:10.1016/j.smrv.2007.07.009

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.