¿La cerveza engorda?

· Actualizado: Nutrición
¿La cerveza engorda?
Tabla de contenidos

La cerveza es una de las bebidas más consumidas en todo el mundo. En el caso de España, se estima que cada español bebe 46,4 litros de cerveza al año, lo que supone alrededor de cuatro vasos por semana. Aunque la cifra parezca muy alta, lo cierto es que queda lejos del consumo de otros países como Alemania o la República Checa, con 116 y 134 litros por persona, respectivamente.

Son muchísimas las personas que se preguntan si la cerveza engorda; todos hemos oído hablar alguna que otra vez de la “barriga cervecera”. A continuación analizamos esta cuestión desde una perspectiva nutricional y científica actualizada.

¿Realmente la cerveza engorda?

La cerveza es una bebida que lleva consumiéndose varios miles de años y que tiene un gran componente social; solemos tomarla acompañados de familiares o amigos, especialmente en bares y restaurantes. Tiene una graduación alcohólica relativamente baja, pero es importante tener en cuenta que el alcohol aporta 7 kilocalorías por gramo, una cifra que se sitúa entre las grasas (9 kcal/g) y los hidratos de carbono (4 kcal/g). Por tanto, la cerveza sí contribuye al aporte calórico diario.

Merece la pena destacar que un vaso de cerveza de 250 ml tiene unas 90 kilocalorías. Si bien esta cifra es inferior a la de muchos refrescos azucarados, no es despreciable cuando se acumulan varias consumiciones.

Beneficios de la cerveza

Entonces, ¿por qué se asocia la cerveza con el aumento de peso? En parte se debe a los alimentos con los que solemos acompañar esta bebida, como patatas fritas y embutidos; alimentos ricos en grasas saturadas que no hacen ningún bien al organismo. Pero también influye el propio contenido calórico del alcohol y su efecto sobre el metabolismo hepático de las grasas.

Por lo tanto, la cerveza puede contribuir al aumento de peso si se consume en cantidades elevadas o se acompaña de alimentos hipercalóricos. Un consumo ocasional y moderado, dentro de una alimentación equilibrada, tiene un impacto calórico limitado, pero conviene no minimizar el efecto del alcohol sobre el peso corporal.

Las cervezas con menos calorías

No todas las cervezas tienen la misma composición y, por tanto, su aporte de calorías puede variar.

  • Cerveza rubia: 90 calorías.
  • Cerveza negra: 112 calorías.
  • Cerveza sin alcohol: 40 calorías.
  • Cerveza 0,0%: 24 calorías.

Así, el aporte calórico de la cerveza depende en gran medida de su contenido alcohólico. Para quienes deseen reducir la ingesta calórica sin renunciar al sabor, las cervezas sin alcohol o 0,0% son una alternativa mucho más ligera.

¿La cerveza tiene beneficios nutricionales?

La cerveza es una bebida elaborada con agua, cebada y lúpulo que contiene diversos micronutrientes. Tiene un contenido apreciable de vitaminas del grupo B (especialmente ácido fólico y B6), así como minerales como el magnesio, el potasio y el silicio. También aporta polifenoles con capacidad antioxidante y cierta cantidad de fibra soluble.

No obstante, es fundamental señalar que estos nutrientes pueden obtenerse de fuentes alimentarias más saludables como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, sin los riesgos asociados al consumo de alcohol.

Salud cardiovascular: una visión actualizada

Durante años se difundió la idea de que el consumo moderado de alcohol, incluida la cerveza, tenía efectos protectores sobre el sistema cardiovascular. Sin embargo, investigaciones recientes han cuestionado seriamente esta afirmación. Un metaanálisis publicado en The Lancet en 2018, con datos de 599.912 personas, concluyó que no existe un nivel de consumo de alcohol que reduzca el riesgo global de mortalidad. Un estudio posterior del consorcio Global Burden of Disease, también publicado en The Lancet (2022), confirmó que ninguna cantidad de alcohol es segura para la salud cuando se tienen en cuenta todos los riesgos, incluido el cáncer.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que no existe un nivel seguro de consumo de alcohol en lo que respecta al riesgo de cáncer.

Enfermedades neurodegenerativas

Se ha investigado la relación entre ciertos componentes de la cerveza (como el silicio) y la salud neurológica. Algunos estudios preliminares sugirieron que el silicio podría influir en la biodisponibilidad de aluminio en el organismo. Sin embargo, la evidencia científica actual no permite afirmar que la cerveza prevenga enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer. Se necesitan estudios más amplios y rigurosos para establecer cualquier relación causal.

Propiedades antioxidantes

La cerveza contiene polifenoles con propiedades antioxidantes, procedentes principalmente de la cebada y el lúpulo. Estos compuestos pueden contribuir a combatir el estrés oxidativo celular. No obstante, el efecto antioxidante de la cerveza es modesto en comparación con el de frutas, verduras y otros alimentos ricos en polifenoles, y no compensa los efectos perjudiciales del alcohol que contiene.

Salud ósea

La cerveza contiene silicio biodisponible, un mineral que participa en la formación y mantenimiento del tejido óseo. Algunos estudios observacionales han asociado un consumo moderado de cerveza con una mayor densidad mineral ósea. Sin embargo, el consumo excesivo de alcohol tiene el efecto contrario y es un factor de riesgo reconocido para la osteoporosis.

Calorías de la cerveza

Riesgos del consumo de alcohol

Es imprescindible mencionar que el alcohol, incluido el presente en la cerveza, conlleva riesgos significativos para la salud:

  • Cáncer: La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasifica el alcohol etílico como carcinógeno del Grupo 1 (carcinógeno confirmado para humanos). Su consumo se asocia con un mayor riesgo de cáncer de boca, faringe, esófago, hígado, colon, recto y mama.
  • Hígado: El consumo habitual de alcohol puede provocar hígado graso, hepatitis alcohólica y cirrosis.
  • Dependencia: El alcohol es una sustancia adictiva y su consumo regular puede conducir a trastornos por consumo de alcohol.
  • Salud mental: El alcohol puede agravar trastornos de ansiedad y depresión.

¿Es mejor el vino o la cerveza para la salud?

Una de las preguntas más habituales entre los adultos es si es mejor el vino o la cerveza para la salud. Analicemos ambas bebidas desde dos puntos de vista: graduación alcohólica y calorías.

Graduación alcohólica

La graduación alcohólica es la proporción de etanol que tiene una determinada bebida. En el caso del vino tinto, suele ser de entre 12 y 15 grados; en cuanto a la cerveza, generalmente no supera los 6 grados.

A la hora de valorar el efecto del alcohol no solo se tiene en cuenta la graduación alcohólica, sino también la cantidad que se toma de bebida y en cuánto tiempo se hace. En líneas generales, la cerveza se consume con mayor rapidez y se estima que tarda 62 minutos en pasar al torrente sanguíneo; el tiempo que tarda el vino en hacerlo es de 54 minutos.

¿Cuál engorda más?

En primer lugar, conviene explicar cómo metaboliza el organismo el alcohol, el cual se procesa en gran parte en el hígado. Cuando se ingiere alcohol, provoca un aumento en la producción de grasa del hígado. Así, un consumo excesivo de alcohol puede provocar problemas de hígado graso a medio y largo plazo.

En relación al número de calorías, el vino tiene más calorías por volumen que la cerveza. No obstante, hay que tener en cuenta que las raciones habituales de vino suelen ser más pequeñas (125-150 ml frente a 250-330 ml de cerveza), por lo que el aporte calórico por consumición puede ser similar.

Conclusión

La cerveza, consumida de forma muy ocasional y en cantidades pequeñas, tiene un impacto calórico limitado. Sin embargo, conviene ser realistas: el alcohol aporta calorías vacías y su consumo habitual puede contribuir al aumento de peso. Además, la evidencia científica actual indica que no existe un nivel de consumo de alcohol que sea completamente seguro para la salud.

Quienes deseen disfrutar del sabor de la cerveza sin los riesgos del alcohol pueden optar por las cervezas 0,0%, que conservan parte de los nutrientes y polifenoles de la cerveza convencional sin los efectos perjudiciales del etanol.

Referencias

  1. GBD 2020 Alcohol Collaborators. “Population-level risks of alcohol consumption by amount, geography, age, sex, and year: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2020.” The Lancet, 2022; 400(10347): 185-235.
  2. Wood, A.M. et al. “Risk thresholds for alcohol consumption: combined analysis of individual-participant data for 599 912 current drinkers in 83 prospective studies.” The Lancet, 2018; 391(10129): 1513-1523.
  3. Organización Mundial de la Salud (OMS). “No level of alcohol consumption is safe for our health.” Comunicado de prensa, enero de 2023.
  4. Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC). “Alcohol drinking.” IARC Monographs on the Evaluation of Carcinogenic Risks to Humans, vol. 44 y vol. 100E.
  5. Casey, T.R. y Bamforth, C.W. “Silicon in beer and brewing.” Journal of the Science of Food and Agriculture, 2010; 90(5): 784-788.
  6. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. “Informe socioeconómico del sector de la cerveza en España.” Cerveceros de España, datos anuales.
Janire Manzanas

Escrito por

Janire Manzanas

Periodista de salud

Universidad del País Vasco

Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.

Artículos relacionados