Ataque de ansiedad

Un ataque de ansiedad ocurre sin previo aviso y puede ser confundido con un infarto. Descubre sus causas, los síntomas de estas crisis y qué debes hacer si tienes una.

Hay momentos en los que se nos hace un trabajo casi imposible lograr controlar nuestras emociones; los casos más comunes son por ejemplo cuando sentimos celos, envidia, sustos y, en casos más graves, cuando nos da un ataque de ansiedad o ataque de pánico. Porque sí, los ataques de ansiedad son algo muy real que afecta a muchas personas, y no necesariamente tienen que sufrir de algún tipo de enfermedad para ello.

Lo peor del caso, es que estos, a pesar de que pueden afectar a cualquier individuo, suelen llegar de forma repentina o inesperada, causando un gran impacto en aquellos que lo sufren; pero… ¿por qué?

Un miedo desmedido y prácticamente absurdo, lo que denominaríamos normalmente como pánico o terror, es una de las razones por las que los ataques de ansiedad resultan ser tan impactantes y difíciles de olvidar. El miedo es algo que todos hemos llegado a sentir, sin embargo, pocas veces hasta el punto en que nos hace muy difícil, y esto es solo el principio. El miedo no es la única razón por la que una persona puede sufrir un ataque de pánico, ni mucho menos es el único síntoma de este problema.

Es habitual no tener información apenas sobre los ataques de ansiedad, ¿qué son? ¿Qué es lo que hace de estas crisis un problema tan notorio y tan impactante? ¿Cuáles son las causas de un ataque de ansiedad? Todas estas preguntas y más serán respondidas a continuación, para que conozcas más a profundidad este problema que algunas personas consideran como una “exageración” de quienes lo padecen.

Qué son los ataques de ansiedad

En un principio, es fácil creer que un ataque de ansiedad es simplemente un problema psicológico, una respuesta exagerada que tiene nuestro cerebro ante ciertos estímulos externos. Si bien es posible verlo de esta manera, resulta una forma muy simple de retratar lo que una crisis de pánico es. No todo es psicológico, no es una simple “exageración” de aquellos que lo padecen; un ataque de pánico puede resultar ser algo tan real como lo puede ser una herida o un golpe.

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Un ataque de ansiedad es el resultado directo de una serie de procesos químicos que ocurren dentro de nuestro organismo. Es, puesto de una forma sencilla, el momento en el que nuestro organismo experimenta un “pico” o un nivel muy alto de estrés, al cual nuestro cuerpo reacciona físicamente, mostrando los conocidos síntomas de aquellos que la padecen.

Con un pico de estrés, nos referimos a cuando la tensión física o emocional en nuestro organismo llega a niveles que no podemos controlar. Por lo general, esto suele deberse a algún momento de pánico o a una intensa ansiedad, de allí que se conozcan como “ataques de pánico” o “ataques de ansiedad”. Ten en cuenta que el pánico pone a nuestro organismo bajo mucha tensión, por lo que de cierta forma es un agente estresante; siendo una potencial razón para sufrir de una crisis de ansiedad.

Ataque de pánico

Parece ser un problema muy poco común, pero, a decir verdad, es mucho más común que otros tipos de problema, de hecho, se estima que en España aproximadamente un 10% de la población sufre o ha sufrido de ataques de ansiedad. Lo cual es un porcentaje elevado, y esto es solo en España; en otros países en donde la población se ve afectada por situaciones que generan una alta tensión en el organismo, este porcentaje aumenta. Un ejemplo de países así son los países en guerra, países con un alto índice de criminalidad y países con ambientes laborales muy estresantes como Japón.

Síntomas de un ataque de ansiedad

Al igual que cualquier enfermedad o estado alterado de nuestro organismo, los ataques de ansiedad presentan síntomas, los cuales solo aparecen en el momento en el que transcurre la crisis.

Estos síntomas son muy sencillos de identificar, y en su mayoría son una serie de reacciones físicas que surgen como resultado del alto nivel de estrés por el que está pasando nuestro organismo. Los síntomas de un ataque de ansiedad son:

Taquicardia

La taquicardia es uno de los síntomas más comunes de los ataques de ansiedad. Esta consiste en la aceleración del corazón, ocasionando que palpite mucho más rápido de lo normal, aún cuando te encuentres en un estado de reposo. Este síntoma a su vez suele venir acompañado con palpitaciones cardíacas.

Palpitaciones cardíacas

Las palpitaciones cardíacas son la sensación de que nuestro corazón se encuentra en un estado acelerado; suele venir en conjunto con la taquicardia ya que es el resultado directo de un cambio brusco en la frecuencia cardíaca. Esto ocasiona que una persona que está pasando por un ataque de ansiedad tenga la sensación de que el corazón está a punto de estallar o que en algún momento saldrá disparado del pecho.

Sudoración excesiva

No importa si estás sentado en un sofá o incluso acostado, cuando una crisis de pánico llama a tu puerta, el sudor se hará presente. Esto en parte se debe a otros síntomas que se presentan durante el ataque de ansiedad. Es común que la sudoración se haga presente en áreas como las axilas, el rostro, las manos y los pies.

Esta curiosa reacción se debe a que cuando el organismo se somete a una alta tensión como lo es la ansiedad o el miedo, el sistema nervioso altera su condición normal y se produce sudoración en las áreas que te he mencionado. Así es, no solo sudamos por ejercitarnos físicamente o cuando estamos en lugares con climas calientes, también podemos sudar como respuesta a fuertes emociones, como lo es en este caso la ansiedad y el miedo.

Temblores en el cuerpo

Al igual que las palpitaciones, los temblores en el cuerpo se pueden hacer presentes durante un ataque de ansiedad, siendo un síntoma bastante común, sobre todo durante una reincidencia de la crisis. Este movimiento involuntario y rítmico de los músculos se debe a la tensión provocada por la ansiedad, siendo que esta genera una alteración en nuestro sistema nervioso.

Sensación de falta de aire

Sensación de falta de aire con la ansiedad

Otro de los síntomas que se pueden presentar al momento de sufrir de un ataque de ansiedad es la sensación de falta de aire. Básicamente, cómo su nombre lo indica, aquellas personas que están pasando por una crisis de pánico suelen tener la sensación de que les falta aire, similar a la sensación de ahogo. Sin embargo, esto no significa que la persona deja de respirar.

Adormecimiento de algunas partes del cuerpo o parestesia

La parestesia es cuando se percibe una sensación de adormecimiento en alguna parte del cuerpo. Durante un ataque de ansiedad, es común que algunas personas sufran de parestesia, generalmente se suele dar en las manos, los pies e incluso el rostro. Esta sensación de entumecimiento generalmente se asemeja a un hormigueo intenso y constante en la piel, al igual que la falta parcial de sensación de la parte afectada, como si se hubiese aplicado algún anestésico leve a la zona afectada por parestesia.

Sensación de presión en el pecho

Otro posible síntoma es el de la sensación de que algo está presionando nuestro pecho, esta suele venir acompañada en conjunto con la sensación de ahogo o falta de aire, lo cual solo agrava la experiencia para aquellos que pasan por la crisis de pánico.

Mareos y desmayos

Muchas veces, cuando se sufre de un ataque de ansiedad, este puede venir acompañado de mareos repentinos, los cuales varían en intensidad. En algunos casos estos mareos pueden incluso pasar a ser desmayos repentinos de la persona. Esto se suele dar más cuando la causa de la crisis de pánico es por bajos niveles de azúcar.

Malestar estomacal y nauseas

Un ataque de ansiedad es capaz de provocar a la persona que lo sufre malestares estomacales, los cuales pueden ser desde dolores abdominales hasta nauseas, y en casos más graves hasta pueden causar vómito.

Sensación de irrealidad

Dependiendo de la gravedad de la crisis de pánico, las personas afectadas pueden incluso a llegar a sufrir de sensaciones de irrealidad. Es decir, las personas sienten que lo que los rodea no es real, o incluso tienen a sufrir de un desprendimiento de personalidad, en el que bien pueden llegar a pensar que su cuerpo no es de ellos y que por lo tanto no lo pueden controlar. En los casos más graves se pueden percibir alucinaciones, lo cual dependerá de la causa del ataque de ansiedad.

Miedo y pánico excesivo

Este es el síntoma por excelencia de un ataque de ansiedad. Cuando una persona sufre de una crisis de pánico, por lo general tiene una extrema sensación de pánico que, aunque para nosotros parezca irracional, para ellos es algo bastante real. En algunos casos los afectados incluso llegan a temer por su vida a niveles desmedidos, ya que sienten que pueden morir en cualquier momento.

Sensación de calor

Cuando una persona sufre de un ataque de ansiedad, por lo general siente que su temperatura corporal se eleva o que el ambiente es muy caliente. Básicamente la persona percibe que hay mucho calor, lo cual puede causar sofoco en la persona, y agraviar otros síntomas como el mareo, el miedo, la sensación de ahogo y la sensación de irrealidad.

Como puedes ver, muchos de los síntomas no son nada simples, y pueden llegar a ser bastante graves, y esto es lo que hace que las crisis de pánico suelan dejar un gran impacto en aquellas personas que lo sufren, ya que no es para nada una experiencia agradable, y dependiendo de la gravedad, puede incluso una experiencia desesperante e insufrible cuando menos.

Un dato curioso, es que sufrir de una crisis de pánico por primera vez puede incluso volverse una causa en sí de los ataques de ansiedad; sobre todo cuando tiene cierta intensidad. De esto se hablará más adelante.

¿Cómo podemos saber si una persona está sufriendo uno?

Fuerte estado de ansiedad
En general, para que se pueda considerar que una persona está sufriendo de un ataque de pánico, esta debe presentar por lo menos cuatro de los síntomas que se han mencionado anteriormente. Solo en este caso se puede decir con certeza que la persona está pasando por una crisis de pánico.

Aún así, cada individuo es diferente, y esto aplica en todo sentido. Se pueden dar casos en los que una persona no presenta cuatro de los síntomas, y aún así está pasando por una crisis de ansiedad; en estos casos es importante detectar cuales son los síntomas, ya que si son los más comunes como es el caso del pánico, la sudoración, la sensación de ahogo y la taquicardia, lo más probable es que si sea un ataque de pánico, aunque este se puede considerar como leve.

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Ahora, también se puede dar el caso contrario, en el que el individuo sufre un ataque de ansiedad y se hacen presentes más de cuatro síntomas al mismo tiempo. Esto puede ser bastante extenuante, sin contar que puede convertirse en una de las peores experiencias de la persona que lo sufre. En estos casos, es muy sencillo detectar un ataque de ansiedad.

Causas de un ataque de pánico

Ahora vamos al siguiente punto que nos interesa, ¿cuáles son las causas de un ataque de pánico? Esta pregunta es fácil de responder, pero a la vez un tanto complicada, ya que las causas de un ataque de pánico pueden ser varias, y en unos pocos casos no tienen absolutamente nada que ver unas con las otras. A continuación, explicaremos cada una de ellas; además de algunos consejos que te pueden ayudar a prevenir un ataque de ansiedad.

Herencia genética

En sí, no podemos decir que la herencia genética es una causa directa de las crisis de pánico; sin embargo, si que puede influenciar y facilitar la aparición del problema. Genéticamente, hay personas que están más predispuestas a padecer de ataques de ansiedad.

Cuando hablo de que hay personas con una mayor “predisposición”, me refiero justamente a que es más probable que estas personas sufran de un ataque de ansiedad que otras, sin embargo, para ello debe haber factores desencadenantes como los son las causas que te comentaremos más adelante.

Consejo

Si observas que en tu familia existen casos de ataques de ansiedad, debes evitar, en la medida de lo posible, colocarte bajo situaciones que te generen estrés o que tengan un gran impacto para ti. Otro consejo importante es que evites, en lo posible, pensar que puedes llegar a sufrir en algún momento de una crisis de pánico, y más adelante se verá por qué es importante este punto.

Sobreprotección durante la infancia y la primera etapa de la adolescencia

Uno de los casos más comunes que llevan a sufrir de ataques de ansiedad es cuando se sobreprotege mucho a los niños y a los preadolescentes. Seguramente te estarás preguntando por qué.

La verdad es que cuando se sobreprotege mucho a un individuo durante sus primeros años de vida estamos causando un grave daño. Cuando resuelves los problemas de los niños y evitas que ellos mismos los enfrenten, estas quitándole la posibilidad de aprender a enfrentar los problemas, lo cual les va a repercutir en un futuro negativamente.

Esto no solo evita que los niños crezcan adecuadamente, sino que a la primera señal de peligro o de problemas, no van a saber como reaccionar, lo cual no solo generará frustración, sino que los llevará a sufrir de altos niveles de estrés, que a la larga pueden desencadenar un ataque de ansiedad.

Consejo

Los primeros años de vida son importantes y es normal querer proteger a nuestros hijos, sin embargo, es importante también enseñarlos a enfrentar sus problemas, y más aún, enseñarles que hay ocasiones en la que los problemas pueden parecer abrumadores, pero que siempre se puede encontrar una solución y si no, nunca es malo desistir y tratar de nuevo en otra oportunidad.

Si les damos las herramientas suficientes para que aprendan a afrontar sus problemas, estamos disminuyendo las probabilidades de que sufran de ataques de ansiedad, debido a la frustración y al estrés que genera el verse abrumado por situaciones problemáticas que no se sabe afrontar.

Personalidad susceptible

Este es también un caso común. Cuando un individuo posee una personalidad muy susceptible, se ve impresionado fácilmente y, peor aún, sucumbe más fácilmente ante los problemas, lo cual por lo general lleva a la persona a sufrir de altos niveles de estrés, y esto puede llegar a provocar un ataque de ansiedad si no se controla.

Consejo

Lo que seguro se le puede ocurrir a más de uno es cambiar esa característica de su personalidad; sin embargo, es más fácil decirlo que hacerlo, por lo que no en todos los casos se puede lograr de forma satisfactoria. Aún así, siempre se puede intentar, y existen muchos métodos, como terapias o actividades sociales para disminuir la susceptibilidad.

Por otro lado, si consideras que es muy complicado el alterar tu personalidad, también puedes optar por la siguiente opción, controlar tus niveles de estrés. Esto puede ser más fácil que intentar cambiar que tan susceptibles somos, pero es solo una solución temporal a la raíz del problema.

Para controlar los niveles de estrés puedes optar por diferentes opciones, entre las cuales las más recomendadas es realizar actividades que te calmen, desde practicar algún deporte hasta tocar un instrumento o dibujar; dependerá de cada uno. Lo importante es encontrar una actividad que te ayude a controlar el estrés que tu susceptibilidad genera.

Un ambiente altamente estresante

Ambiente estresante
Si vives en un ambiente que te genera mucho estrés, felicidades, estás ante una bomba de tiempo. Generalmente, cuando un ambiente genera una gran presión sobre ti, y no eres capaz de manejarla, lo más probable es que acabes sufriendo un ataque de ansiedad, más aún si eres genéticamente propenso a ello.

Este tipo de ambiente pueden darse en cualquier lugar, bien sea en la escuela, en la universidad, en el trabajo o incluso en el mismo hogar. No tiene por qué ser un lugar específico, siempre que te genere altos niveles de estrés, se convierte en un ambiente capaz de producirte un ataque de ansiedad.

Consejo

Evita en lo posible este tipo de ambientes estresantes, si bien no siempre es posible, lo mejor es tratar de hacerlo. Si por ejemplo vez que tu casa es un lugar que te genera estrés, lo mejor es que descubras la razón del problema y trates de solucionarlo, ya que, de no hacerlo, traerá muchos efectos negativos a tu vida.

Otra opción es la del caso anterior, tratar de controlar el estrés. Recuerda, busca una actividad que te ayude a disminuir la tensión que recibes en esos ambientes estresantes. Bien sea una actividad deportiva o artística.

Evento traumático o estresante

En muchas ocasiones, la causa más directa de un ataque de ansiedad es pasar por un evento traumático o muy estresante. Algún accidente, la muerte de algún amigo o familiar, un despido o incluso un rompimiento con tu pareja; cualquiera de estos escenarios puede colocarte bajo mucha presión, y causar que tu ansiedad se eleve y te produzca un ataque de ansiedad.

Consejo

Generalmente este tipo de acontecimientos suceden de forma repentina y sin que nadie lo desee; lo más importante es tratar de mantener la calma lo más que puedas, si sucumbes ante la situación, lo más probable es que termines por sufrir una crisis de pánico, lo cual solo va a empeorar las cosas. Respira profundo, y trata de mantenerte lo más calmado posible, puedes superar cualquier problema que surja, es solo cuestión de afrontarlo con calma. Lo creas o no, en estos casos, la meditación probablemente sea una buena forma de prevenir un ataque de ansiedad

Haber sufrido de un ataque de ansiedad previamente

Lo creas o no, una persona que ha sufrido un ataque de ansiedad por primera vez inmediatamente se vuelve propenso a sufrir otro. Esto se debe a que el impacto que genera y el miedo de sufrir otra crisis de pánico generan una constante tensión sobre la persona, por ende, produce un estrés constante que a la larga termina por acabar en una crisis de ansiedad. Esto es más común durante los primeros meses de haber sufrido el ataque de ansiedad, que es cuando más fresco tenemos el recuerdo del evento traumático.

Consejo

Olvídate de la crisis de pánico que pasaste, mientras menos pienses en ella menos probabilidades hay de que vuelva a ocurrir. Ocupa tu mente en otras cosas, y evita pensar en absoluto en que en cualquier momento puedes sufrir otra crisis.

Finalmente, es momento de pasar a un punto sumamente importante, cómo tratar un ataque de ansiedad, y que es lo que debes hacer si tú o algún conocido está pasando por uno.

Cómo tratar un ataque de ansiedad

Respiración ante un ataque de ansiedad
A continuación, te daré una lista de cosas que deberás hacer si tú o algún conocido está pasando por un ataque de ansiedad. Recuerda que es importante que actúes tan pronto como se presenten los síntomas, de esta forma evitarás que la situación se agrave.

Una conversación activa ayuda a disminuir el impacto de la crisis

Es importante que mantengas siempre una conversación activa con la persona que está sufriendo el ataque de ansiedad, esto ayudará a distraer su atención de la crisis y poco a poco irá haciendo que se olvide del problema. Es importante que nada de lo que se mencione durante la conversación tenga relación con la causa directa de la crisis de pánico, ya que esto tendrá el efecto contrario; de igual forma se debe evitar hacer mención a la crisis.

Trata de aliviar el temor de forma sutil

Si la persona afectada tiene miedo a algo en particular o siente que algo la puede llegar a lastimar, deberás tratar de mostrarle que nada le va a pasar y que todo está bien. Sin embargo, debes tener cuidado, ya que decir algo de más puede incluso empeorar la situación, debes ser lo más sutil posible.

Evita una reacción exagerada

La persona está pasando por una terrible experiencia, no hagas que empeore. Uno de los principales errores que se suelen cometer durante una crisis de pánico es que las personas alrededor suelen reaccionar de forma exagerada, y esto es un grave error, ya que harán que la persona afectada sienta que la situación es más grave de lo que en realidad es y, por lo tanto, terminará empeorando su condición.

Debes tratar de actuar de la manera más normal posible, evita que muchas personas aborden a quien está sufriendo la crisis, y traten de ayudar desde una distancia en la que no lo sofoquen.

Los ejercicios de respiración son una excelente forma de calmarse

Los ejercicios de respiración son una excelente forma para tratar los ataques de ansiedad, es importante que la persona afectada respire pausada y profundamente, de modo de que poco a poco se vaya calmando. Esto puede, en un principio, ser complicado, sin embargo, es muy importante que se lleven a cabo estos ejercicios, ya que así podrás disminuir los efectos que tiene el ataque de ansiedad.

Estos métodos son más efectivos si los pones en práctica durante los primeros momentos. Recuerda que un ataque de ansiedad puede durar algunos minutos, por lo que mientras más pronto actúes, más rápido podrás controlar la situación. Y tú ¿cómo tratas con los ataques de pánico?

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