Alergia al polen

Llega la primavera ¿cómo podemos combatir la alergia al polen? Te explicamos sus causas, sus síntomas y algunos remedios caseros para prevenir sus efectos.

La alergia al polen es una de las afecciones más extendidas en todo el mundo. Se estima que 400 millones de personas a nivel global padecen esta afección; según datos facilitados por la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic), en España hay más de 8 millones de afectados.

El cuadro clínico que desencadena el contacto con el polen es muy amplio; desde los síntomas más leves como estornudo o lagrimeo, hasta los más graves como fatiga o depresión. A continuación explicamos todo lo relacionado con la alergia al polen, en lo relacionado con sus causas y síntomas. También aportamos una serie de remedios caseros para minimizar los síntomas de la enfermedad.

¿Qué es el polen?

Se conoce como polen a los granos microscópicos que contienen células espermáticas. Se producen por el aparato reproductor de las flores (el masculino) y transportan las células espermáticas al sistema reproductor femenino con el fin de fecundarlas. Las plantas son capaces de producir varios miles de granos de polen, los cuales tienen un aspecto de polvo de color amarillo sobre las flores; cuando están dispersos en el aire no pueden verse.

Hay quienes confunden el polen con las pelusillas blancas que producen algunas plantas en primavera, como por ejemplo los chopos. Pero no son éstas pelusillas las causantes de la alergia.

En todas aquellas personas que tienen alergia al polen su sistema inmunológico percibe esta sustancia como un agente nocivo, generando una respuesta ante el mismo como sistema de defensa; el organismo libera un conjunto de sustancias químicas al torrente sanguínea, como la histamina, la cual genera los síntomas propios de la alergia.

¿Qué tipos existen?

Tipos de alergias al polen

A continuación vamos a señalar los diferentes tipos de fuentes polen que existen y cuáles son las características propias de cada uno de ellos.

  • Gramíneas: estas constituyen la primera causa de alergia en España; generalmente, se dan en el centro y norte del país. Son malas hierbas que crecen en los bordes de las carreteras y descampados. La mayor concentración de gramíneas se da entre abril y julio.
  • Oleas: se incluyen un amplio abanico de árboles y arbustos, aunque sólo tres de ellos tienen un efecto perjudicial en las personas alérgicas. El polivo es el más habitual y alergénico; un árbol muy habitual en la zona mediterránea. Teniendo en cuenta que el 62% de la provincia de Jaén está dedicada al cultivo del olivo, es aquí donde se dan el mayor número de alergias.
  • Parietaria: una familia de malezas muy alergénica que se da en las zonas costeras del Mediterráneo; la gran mayoría de ellas se dan en solares. Las provincias más afectadas son Murcia, Barcelona y Valencia.

Causas de la alergia al polen

Respecto a las causas que desencadenan este tipo de alergia, son muchas y muy varidas. No obstante, no son causas concretas de la alergia al polen, sino que se dan en común con todos los tipos de alergia que existen.

  • Genética: este es el motivo más habitual de todos. Muchos de los pacientes con alergia tienen antecedentes tanto maternos como maternos.
  • Raza: se estima que cerca del 20% de la población blanca tiene problemas de alergia. Un porcentaje muy superior al de personas de otras razas.
  • Exposición a especies botánicas: por supuesto, la exposición a determinadas especies botánicas como las gramíneas da lugar a reacciones tanto por vía aérea como por contacto.

Síntomas de la alergia al polen

Síntomas de la alergia al polen

En función del historial clínico de los pacientes, así como de la edad de los mismos, los síntomas de esta alergia pueden variar. Algunos de los más habituales son el lagrimeo y el enrojecimiento ocular, así como diversas reacciones vinculadas con la conjuntivitis. Esto se da en prácticamente el 100% de las personas que tienen alergia al polen cuando su organismo entra en contacto con esta sustancia.

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Además, algunos pacientes presentan estornudos frecuentes, fatiga, cansancio, dolor de cabeza, hinchazón en los párpados inferiores e insomnio.

Claro que los síntomas van más allá del aspecto físico. La alergia al polen también puede afectar de forma negativa a la salud mental; es habitual que los pacientes presenten una gran irritabilidad y tristeza.

Remedios caseros de la alergia al polen

Existen un amplio abanico de remedios caseros para combatir los síntomas propios de la alergia al polen. Merece la pena destacar que estos remedios elaborados con ingredientes naturales no curan la enfermedad, pero sí evitan en gran medida la intensidad de los síntomas, por lo que la afección se hace muchísimo más llevadera.

Ortiga

La ortiga es uno de los remedios caseros más antiguos y que mejor funcionan para hacer frente a los síntomas propios de la alergia al polen ya que ayuda a disminuir de forma notable la mucosidad.

La mejor forma de tomar este remedio es mediante infusión. Simplemente tienes que poner a hervir una taza de agua y, cuando llegue a su punto de ebullición, añadir un par de cucharadas de hojas de ortiga. Luego, deja cocinar un par de minutos y retira. Cuela la infusión, deja que se temple y toma. Puedes consumir esta infusión tantas veces como consideres necesario para minimizar los síntomas.

Raíz de regaliz

Uno de los mejores remedios naturales contra la rinitis propia de la alergia ya que tiene grandes propiedades antiinflamatorias. No obstante, no es una solución efectiva para aquellos pacientes con hipertensión.

La mejor forma de tomar la raíz de regaliz es mediante infusión. Para ello simplemente tienes que añadir este ingrediente en un vaso de agua hirviendo, dejar que repose unos minutos, colar y dejar templar.

Cebolla

Un remedio casero 100% recomendable si la alergia al polen te ha ocasionado congestión nasal, de forma que sientes que te cuesta respirar. La cebolla tiene un alto contenido en flavonoides, que minimizan los síntomas de este tipo de alergia.

Es muy sencillo tanto de preparar como de aplicar. Simplemente tienes que macerar un vaso de agua durante cinco minutos con una cebolla pelada y cortada en trozos y luego beber la mezcla.

Consejos de prevención

La alergia al polen no se puede evitar como tal. No obstante, sí existen una serie de medidas a tener en cuenta para minimizar en la medida de lo posible el contacto con el polen y, de esta manera, reducir la intensidad de los síntomas.

  • Es importante evitar en la medida de lo posible las actividades al aire libre, sobre todo a zonas verdes como el campo o el bosque. Este consejo se hace especialmente relevante en aquellos días en los que la concentración de polen en el aire es elevada.
  • Por supuesto, es 100% aconsejable extremar la higiene tanto de las manos como de la cara. Además, es conveniente aplicar con cierta frecuencia agua en la nariz y en los ojos.
  • En primavera, lo mejor es mantener las ventanas de la casa cerradas durante el día. El momento adecuado para ventilar las diferentes estancias es durante la mañana; con cinco minutos es suficiente.
  • La limpieza dentro del hogar también es fundamental para minimizar los síntomas de la alergia al polen. Lo más recomendable es utilizar un aspirador para el suelo y una bayeta húmeda para los muebles y otras superficies.
  • A la hora de viajar en coche, una buena idea es utilizar un filtro antipolen para reducir en la medida de lo posible la exposición al alérgeno.

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