Trucos para bajar la fiebre
Tabla de contenidos
- Cómo medir la fiebre correctamente
- 1.Causas de la fiebre
- 2.Cuándo se debe acudir al médico
- 3.Trucos caseros para bajar la fiebre
- Calcetines
- Hidratación
- Comidas ligeras
- Baño de agua tibia
- 4.Remedios caseros para bajar la fiebre
- Compresas de arcilla
- Infusión de tomillo y manzanilla
- Infusión de raíz de jengibre y limón
- Infusión de canela y miel
- Agua de lechuga
- Vapor de eucalipto
- 5.Medicamentos para bajar la fiebre
- 6.Errores comunes al tratar la fiebre
- 7.Consejos para prevenir infecciones que causan fiebre
- 8.Preguntas frecuentes
- ¿A partir de qué temperatura se considera fiebre?
- ¿Es malo dejar que la fiebre siga su curso?
- ¿Las convulsiones febriles son peligrosas?
- 9.Referencias
La fiebre consiste en la elevación de la temperatura corporal por encima de lo que es habitual. Se considera que existe fiebre cuando la temperatura corporal supera los 37,5 °C medida en la axila o los 38 °C medida en la boca o el recto. Generalmente, se acompaña de otros síntomas como debilidad, escalofríos o cansancio; también pueden darse otros como náuseas, dolor de cabeza o, en casos graves, convulsiones.
Es importante entender que la fiebre no es una enfermedad en sí misma, sino un mecanismo de defensa del organismo frente a infecciones u otros procesos inflamatorios. En la mayoría de los casos, la fiebre moderada no es peligrosa y ayuda al cuerpo a combatir la infección. Sin embargo, temperaturas muy elevadas o la fiebre en determinados grupos de riesgo requieren atención médica.
Ante la pregunta de qué temperatura corporal es considerada señal de alerta, depende en gran medida de la edad del paciente:
- Bebés de menos de 3 meses: 38 °C (cualquier fiebre en esta edad requiere evaluación médica urgente).
- Bebés de 3 a 12 meses: 39 °C.
- Bebés de 12 a 24 meses: 39,5 °C o si la fiebre persiste más de 24 horas.
- Niños mayores y adultos: 40 °C o más, o fiebre que persista más de 3 días.
Cómo medir la fiebre correctamente
Para obtener una medición fiable, es importante seguir estas pautas:
- Termómetro digital: es el más recomendado por su precisión y rapidez. Los termómetros de mercurio están desaconsejados por el riesgo de toxicidad.
- Axilar: es la medición más habitual en España. Sumar 0,5 °C al resultado para equipararlo a la temperatura central.
- Oral: colocar el termómetro debajo de la lengua, con la boca cerrada, durante al menos 3 minutos.
- Rectal: considerada la más precisa, especialmente en bebés. Aplicar vaselina al termómetro antes de usarlo.
- Ótica (oído): rápida y cómoda, pero puede ser menos precisa si hay cerumen o se coloca incorrectamente.
Causas de la fiebre
La fiebre es la defensa que tiene el organismo para protegerse de una determinada infección. Cuando un agente patógeno (virus, bacteria, hongo) invade el cuerpo, el sistema inmunitario libera sustancias llamadas pirógenos que actúan sobre el hipotálamo, la región del cerebro que actúa como termostato corporal, elevando la temperatura. Este aumento de temperatura dificulta la multiplicación de los microorganismos y potencia la respuesta inmunitaria.
Una de las causas más frecuentes de la fiebre, tanto en adultos como en niños, es la gripe o el resfriado común.
Además, una temperatura corporal superior a los 37,5 °C puede estar ocasionada por otras patologías como:
- Infecciones respiratorias: neumonía, bronquitis, faringitis, sinusitis, otitis.
- Infecciones urinarias: cistitis, pielonefritis.
- Infecciones gastrointestinales: gastroenteritis, apendicitis.
- Infecciones cutáneas: celulitis, abscesos.
- Infecciones óseas y articulares: osteomielitis, artritis séptica.
- Enfermedades autoinmunes: lupus, artritis reumatoide.
- Reacciones a medicamentos: algunos fármacos pueden causar fiebre como efecto adverso.
- Golpe de calor: exposición prolongada a temperaturas ambientales elevadas.
- Procesos oncológicos: algunos tumores pueden producir fiebre.
En el caso de los niños, es habitual que presenten una temperatura corporal más elevada de lo habitual durante los uno o dos días siguientes a algunas vacunas, lo cual es una respuesta normal del sistema inmunitario.
Cuándo se debe acudir al médico
En el caso de los bebés menores de 3 meses, cualquier fiebre (38 °C o más) requiere atención médica urgente, ya que puede ser signo de una infección grave.
En el caso de los niños mayores, es importante acudir al médico si:
- La fiebre dura más de 24-48 horas sin causa aparente.
- Presenta dolor de garganta intenso o de oídos.
- Tiene sarpullidos, petequias o hematomas en la piel.
- Tiene dolor al orinar.
- Está muy irritable, somnoliento o difícil de despertar.
- Presenta rigidez de cuello.
- Rechaza la alimentación o la hidratación.
- Presenta convulsiones febriles.
En cuanto a los adultos, los síntomas de alerta son los siguientes:
- La temperatura corporal elevada se extiende más allá de las 72 horas.
- La temperatura supera los 40 °C.
- Padece una enfermedad crónica o inmunodepresión.
- Presenta dolor con la micción.
- No puede caminar.
- Tiene dificultad para respirar.
- Tiene la nuca muy rígida (posible signo de meningitis).
- Presenta confusión mental o desorientación.
- Aparecen manchas o petequias en la piel.

Trucos caseros para bajar la fiebre
Calcetines
Este es uno de los trucos que mejor funciona cuando los más pequeños tienen fiebre. Es muy sencillo: basta con ponerles a los niños unos calcetines un poco mojados alrededor de los tobillos. Deben estar ligeramente humedecidos, sin chorrear agua. Esto ayuda a que los niños estén muchísimo más tranquilos y aliviados.
Hidratación
La fiebre causa deshidratación ya que se suda muchísimo más de lo habitual y, además, el organismo está combatiendo organismos externos. Por lo tanto, es esencial beber abundantes líquidos; el agua y los zumos naturales son lo mejor.
Comidas ligeras
Cuando se tiene fiebre, es preferible evitar las comidas abundantes. Una buena idea es optar por aquellas comidas ligeras como el caldo o las verduras a la plancha. Es una manera estupenda de que el organismo se recupere de una forma más sencilla y rápida.
Baño de agua tibia
Este es uno de los trucos caseros más antiguos y que mejor funcionan a la hora de hacer que la temperatura corporal baje un poco. Simplemente hay que tomar un baño de agua tibia de unos 20 minutos.
Remedios caseros para bajar la fiebre
Existen un amplio abanico de remedios caseros que funcionan muy bien a la hora de descender la temperatura corporal cuando se tiene fiebre. Se elaboran con ingredientes 100% naturales, por lo que resultan muy saludables para el organismo. Además, al no contener ningún tipo de compuesto químico son aptos incluso para los más pequeños.
Compresas de arcilla
Este es un remedio muy sencillo y que aporta muy buenos resultados, tanto entre niños como entre adultos. Su preparación es muy fácil; sólo hay que mezclar en un bol de cristal un puñado de arcilla con media taza de agua. Se mezclan ambos ingredientes hasta formar una pasta húmeda. Cuando esté lista, se coloca en la nuca, en la frente y en el vientre, y se mantiene unos minutos. Ayuda a bajar la temperatura corporal.
Infusión de tomillo y manzanilla
Tal y como hemos señalado, cuando se tiene fiebre hidratarse bien resulta muy importante. Pues bien, una manera fantástica de hacerlo es con tés e infusiones. La manzanilla es un ingrediente natural que reduce de forma notable la inflamación y el tomillo tiene grandes propiedades antisépticas.
Para preparar este remedio pon agua a hervir en un cazo. Cuando llegue a su punto de ebullición, agrega la manzanilla y el tomillo y deja que se prepare durante unos minutos a fuego suave. Retira y deja reposar unos minutos hasta que se temple. Cuela y toma la infusión poco a poco.
Infusión de raíz de jengibre y limón
El jengibre es uno de los mejores ingredientes naturales para bajar la fiebre ya que tiene propiedades antibacterianas y antivíricas. El limón también es una fruta muy beneficiosa ya que tiene un alto contenido en vitamina C, la cual fortalece el sistema inmune.
Para preparar esta infusión, añade 1/4 de raíz de jengibre a una taza de agua hirviendo. Deja reposar unos minutos, cuela y añade unas gotas de zumo de limón.
Infusión de canela y miel
La canela y la miel también son dos ingredientes que funcionan muy bien para bajar la fiebre. La forma de preparación es muy sencilla. Sólo tienes que añadir una cucharada de canela en polvo en una taza de agua hirviendo. Luego, deja que repose durante cinco minutos y endulza con una cucharada de miel. Puedes tomar esta infusión hasta tres veces por día mientras dure el proceso febril.

Agua de lechuga
Otro remedio casero muy efectivo para bajar la fiebre. La lechuga ayuda a mejorar la calidad del sueño y a la relajación muscular. Los ingredientes son muy sencillos; 1 litro de agua, 1 lechuga y azúcar.
A la hora de preparar el remedio, simplemente tienes que hervir la lechuga en el litro de agua. Luego, le dejas reposar unos minutos y cuelas. Para tomar, añades azúcar y vas bebiendo a pequeños sorbos.
Vapor de eucalipto
Cuando le fiebre viene originada por un resfriado o una gripe, este es uno de los mejores remedios que existen; se puede utilizar tanto en adultos como en niños. Si tienes una gran mucosidad, viene muy bien porque abre los pulmones y segrega la mucosa.
Pon a hervir medio litro de agua en un cazo y añade algunas hojas de eucalipto cuando llegue a su punto de ebullición. Retira cuando pasen dos o tres minutos y coloca el cazo sobre la mesa. Con una toalla sobre los hombros y la cabeza, colócate sobre el cazo para aprovechar el mejor, respirando el vapor que sale de ella. Ten cuidado para no quemarte.
Medicamentos para bajar la fiebre
Cuando la fiebre causa malestar significativo, se pueden utilizar medicamentos antipiréticos bajo supervisión médica:
- Paracetamol (acetaminofén): es el fármaco de primera elección para bajar la fiebre tanto en niños como en adultos. La dosis habitual en adultos es de 500-1.000 mg cada 6-8 horas, sin superar los 3-4 g diarios. En niños, la dosis se calcula según el peso corporal (10-15 mg/kg cada 4-6 horas).
- Ibuprofeno: es un antiinflamatorio no esteroideo (AINE) que también tiene efecto antipirético. La dosis habitual en adultos es de 400-600 mg cada 6-8 horas. En niños mayores de 6 meses, la dosis se calcula según el peso (5-10 mg/kg cada 6-8 horas).
- Metamizol (dipirona): antipirético potente, utilizado frecuentemente en España. Disponible en comprimidos, cápsulas, supositorios y solución inyectable.
Importante: no se debe administrar ácido acetilsalicílico (aspirina) a niños menores de 16 años por el riesgo de síndrome de Reye, una complicación rara pero potencialmente mortal.
Errores comunes al tratar la fiebre
Es importante evitar ciertos errores frecuentes:
- Abrigar excesivamente al paciente con fiebre: esto dificulta la disipación del calor. Es mejor vestir con ropa ligera.
- Usar alcohol para frotar el cuerpo: es una práctica peligrosa, ya que el alcohol puede absorberse a través de la piel y causar intoxicación, especialmente en niños.
- Usar agua muy fría para el baño: puede producir escalofríos y vasoconstricción, lo que paradójicamente puede elevar más la temperatura central. Usar siempre agua tibia.
- No administrar antitérmicos por miedo: si la fiebre causa malestar significativo, es apropiado utilizar antipiréticos según las indicaciones.
- Alternar antipiréticos sin indicación médica: la alternancia de paracetamol e ibuprofeno solo debe hacerse bajo recomendación médica.
Consejos para prevenir infecciones que causan fiebre
Aunque no hay ningún método 100% infalible para evitar un proceso febril, hay una serie de consejos que pueden ser de gran utilidad:
- Higiene de manos: lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón durante al menos 20 segundos, especialmente antes de comer, después de usar el baño y tras estar en contacto con personas enfermas. Según la OMS, el lavado de manos es una de las medidas más efectivas para prevenir infecciones.
- Hidratación adecuada: es importante hidratarse para que el organismo funcione correctamente, y de esta manera esté mejor preparado para combatir cualquier tipo de afección.
- Alimentación equilibrada: consumir una dieta rica en frutas, verduras y alimentos con vitaminas y minerales fortalece el sistema inmunitario.
- Ejercicio regular: un estilo de vida activo, practicando ejercicio físico tres o cuatro veces por semana, es esencial para gozar de una buena salud y un sistema inmune fuerte.
- Descanso adecuado: dormir entre 7 y 9 horas diarias permite que el sistema inmunitario se regenere correctamente.
- Vacunación: mantener al día el calendario de vacunaciones es una de las mejores formas de prevenir las infecciones que causan fiebre.
- Evitar el contacto con personas enfermas: cuando sea posible, mantener distancia de personas con infecciones respiratorias u otras enfermedades contagiosas.
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué temperatura se considera fiebre?
Se considera febrícula entre 37 y 37,5 °C axilar, y fiebre propiamente dicha a partir de 37,5-38 °C axilar (38-38,5 °C rectal). Por encima de 40 °C se habla de fiebre alta y se recomienda consultar al médico.
¿Es malo dejar que la fiebre siga su curso?
En muchos casos, la fiebre moderada (menor de 39 °C) es beneficiosa porque ayuda al sistema inmunitario a combatir la infección. No siempre es necesario bajarla con medicamentos si el paciente se encuentra relativamente bien. Sin embargo, si produce malestar significativo, es adecuado tratarla.
¿Las convulsiones febriles son peligrosas?
Las convulsiones febriles son episodios que pueden ocurrir en niños de entre 6 meses y 5 años cuando la fiebre sube rápidamente. Aunque son muy alarmantes para los padres, en la mayoría de los casos son benignas y no causan daño cerebral ni epilepsia. Sin embargo, es importante acudir al médico para descartar causas graves.
Referencias
- Sociedad Española de Pediatría (AEP). (2023). Protocolos de manejo de la fiebre en pediatría.
- MedlinePlus. Fiebre. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. https://medlineplus.gov/spanish/fever.html
- Mayo Clinic. (2024). Fiebre: primeros auxilios. https://www.mayoclinic.org/es/first-aid/first-aid-fever/basics/art-20056685
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Lavado de manos y prevención de infecciones.
- Sullivan, J. E., & Farrar, H. C. (2011). Fever and antipyretic use in children. Pediatrics, 127(3), 580-587.

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.