Radioterapia
Tabla de contenidos
- 1.¿Cómo se administra?
- 2.Efectos secundarios de la radioterapia
- Si la zona de tratamiento incluye la boca
- Si la zona de tratamiento incluye la parte alta del abdomen
- Si la zona de tratamiento es la parte baja del abdomen-pelvis
- Alteraciones en la piel del campo de tratamiento
- Otros efectos secundarios frecuentes
- 3.Tipos de radioterapia
- Radioterapia externa (teleterapia)
- Braquiterapia
- Radioterapia metabólica
- 4.¿Qué tipos de cáncer se tratan con radioterapia?
- 5.Preguntas frecuentes
- ¿La radioterapia hace que el paciente sea radiactivo?
- ¿Se cae el pelo con la radioterapia?
- ¿Se puede trabajar durante el tratamiento?
- 6.Referencias
La radioterapia es un tratamiento que utiliza las radiaciones ionizantes para la destrucción necesaria y controlada de determinado tipo de células, generalmente de tumores malignos.
Se puede utilizar asociada a una cirugía (antes o después de la misma), complementaria a un tratamiento con quimioterapia o como tratamiento exclusivo. Con mucha frecuencia se emplea para prevenir la aparición de nuevos focos del tumor.
En otras ocasiones puede aliviar dolores, cortar hemorragias y controlar otros síntomas producidos por la enfermedad.
Actualmente la radioterapia supone una serie de pasos bastante sofisticados, posibles gracias a tecnología avanzada, para conseguir el tratamiento del tumor preservando lo más posible los tejidos sanos cercanos.
¿Cómo se administra?

Para aplicar un tratamiento con radioterapia se emplean aparatos que suelen ser de gran tamaño y con frecuencia hacen ruidos o pueden girar a alrededor de la persona que lo está recibiendo. Se debe permanecer tranquilo ya que todo está controlado por el personal especializado que aplica el tratamiento.
Dicho personal en primer lugar ayuda al paciente a colocarse en la mesa de tratamiento en la posición más adecuada, con mucha frecuencia con algún dispositivo de inmovilización que le permita mantener la postura, cosa fundamental para el buen resultado del tratamiento, ya que éste ha sido diseñado para tratar zonas concretas protegiendo otras que están en su proximidad. Cuando todo esté preparado para iniciar la irradiación el personal saldrá de la sala de tratamiento.
La duración del mismo es breve, en general varios minutos y durante los mismos el paciente permanece sólo en la sala de terapia, aunque en todo momento es observado por un circuito cerrado de televisión y megafonía de ambiente, con lo que cualquier demanda suya será atendida de inmediato. El tratamiento se aplica diariamente, generalmente de lunes a viernes y durante un periodo de tiempo total que está en función de la enfermedad, pero que con frecuencia es largo (5-7 semanas). Las radiaciones no permanecen en el cuerpo ni son contagiosas.
El tratamiento es totalmente indoloro. Un médico especialista es el responsable del tratamiento.
Efectos secundarios de la radioterapia

Como ocurre con cualquier otro tratamiento, la radioterapia puede producir - además del efecto beneficioso que de él se espera - cambios en el organismo no deseados, lo que conocemos como efectos secundarios.
La aparición e intensidad de estos efectos depende de la zona y dosis de tratamiento, estado general del paciente, de la concurrencia de otros tratamientos como quimioterapia y otros factores. No necesariamente aparecen efectos secundarios, ni en todas las personas son de igual intensidad. Si es que se presentan, lo suelen hacer cuando el tratamiento está avanzado y no al principio del mismo. En general son transitorios desapareciendo al finalizar el tratamiento o pocas semanas después. Son escasos los efectos que pueden persistir a largo plazo. El médico especialista informa al paciente de los mismos antes de iniciar la terapia. Se pueden reducir los efectos secundarios procurando durante el tratamiento realizar una vida sana: descanso suficiente, alimentación adecuada, distracción. Las mujeres deben evitar quedarse embarazadas.
Describiremos los efectos no deseados más frecuentes en función de la zona irradiada y cómo se puede prevenir y tratar los mismos.
Si la zona de tratamiento incluye la boca
En mayor o menor grado pueden producirse: alteraciones del sabor, sequedad de boca, aparición de llagas que ocasionan dificultad para masticar y tragar, trastornos dentales.
¿Qué hacer para prevenir y aliviar?
- No fumar.
- No beber alcohol.
- Tomar los alimentos templados, evitando irritantes, ácidos y bebidas gaseosas.
- Hacer enjuagues con agua de manzanilla (1 litro de agua + 1 sobre de manzanilla) y bicarbonato (2 cucharadas) 10 - 12 veces al día.
- Beber 2-3 litros de agua al día.
- Cepillarse los dientes después de cada comida con una pasta dentífrica que contenga flúor.
- Si es posible visitar previamente al dentista, indicando el tratamiento que se va a recibir para las medidas preventivas oportunas.
- Si precisa acudir al dentista tras finalizar la radioterapia es importante que le muestre el informe de la misma. Además de lo descrito ponga cuanto antes en conocimiento de su médico sus molestias ya que él le indicará si precisa algún tipo de tratamiento específico.
Si la zona de tratamiento incluye la parte alta del abdomen
No siempre tienen que producirse todos los efectos descritos y su grado de intensidad también es variable, pero conviene saber que se puede presentar sensación de cansancio, disminución o pérdida de apetito, rechazo ante ciertos alimentos, alteración del sabor de las comidas, nauseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. En cualquier caso no debe preocuparse ya que son transitorios y desaparecerán en un tiempo breve al finalizar la irradiación.
¿Qué hacer para prevenir y aliviar?
- Alimentarse a base de pequeñas comidas frecuentes mejor que tres comidas copiosas.
- Comer despacio, masticando bien.
- Es preferible no acostarse inmediatamente después de las comidas y si es posible dar un pequeño paseo -aunque sea por la casa- durante los primeros 20 o 30 minutos, tras acabar de comer.
- Beber como mínimo 2-3 litros de agua al día, procurando hacerlo en forma de pequeñas cantidades frecuentemente si tiene nauseas, ya que el beber mucho de una vez puede aumentar la sensación nauseosa.
Si la zona de tratamiento es la parte baja del abdomen-pelvis
No necesariamente, pero pueden presentarse en diferente grado de intensidad: dolor abdominal, diarrea, sensación de necesidad urgente de evacuar (tenesmo) y de evacuación incompleta de las heces, picor o escozor al orinar, aumento del número de micciones siendo generalmente muy escasas. En las personas que tienen hemorroides con frecuencia se producen síntomas relacionados con las mismas (crisis hemorroidal aguda) en forma de dolor y sangrado tras la deposición.
¿Qué hacer para prevenir y aliviar?
- Vigilar cómo son las deposiciones tanto en número como en consistencia y comunicarlo al personal que le trata. El médico valorará si precisa algún tratamiento o sólo debe modificar la dieta.
- La dieta a realizar en caso de diarrea es una dieta astringente. Se deben eliminar de la misma las verduras, legumbres y frutas, excepto plátano y manzana maduros, y a veces también la leche. Se pueden comer zanahorias, patatas, pescado o pollo cocidos o a la plancha, plátano y manzana maduros. Es beneficioso comer despacio y masticando bien. Tenga en cuenta que, aunque este tipo de alimentación le pueda resultar poco apetecible o “aburrida”, tendrá que mantenerla poco tiempo, ya que como se ha referido antes, los síntomas duran poco tiempo.
- Si existe escozor al orinar se recomienda beber de 2.5 a 3 litros de agua al día. Además el médico le realizará análisis de orina y le recomendará un tratamiento específico si lo precisara.
- La realización de baños de asiento con agua de manzanilla templada varias veces al día le aliviará las molestias de la región anal. Si tiene hemorroides deberá comunicarlo ya que con el tratamiento oportuno puede mejorar sensiblemente.
Alteraciones en la piel del campo de tratamiento
Se producirán cambios en la piel de la zona irradiada, normalmente a partir de la 3º o 4º semana de tratamiento, y su intensidad dependerá del tipo de piel de cada persona y se potenciará si ha recibido o está recibiendo quimioterapia (sobre todo determinados fármacos). Las alteraciones se producen sólo en la piel del campo de tratamiento y no en zonas distantes.
¿Qué hacer para prevenir y aliviar?
- Evitar irritar la piel de la zona de tratamiento.
- La ropa que esté en contacto con la zona irradiada, debe ser de tejidos naturales - algodón o hilo - evitando los tejidos de nylon. Además es preferible usar ropas amplias en esa zona.
- Si esta recibiendo el tratamiento sobre la mama, evite el uso del sujetador todo lo posible. Cuando le resulte imprescindible, úselo de algodón.
- No se rasque.
- Para aliviar la sensación de quemazón puede ponerse compresas empapadas en agua de manzanilla sobre la zona y mantenerlas unos minutos.
- No utilizar en la zona de tratamiento jabón, gel de baño, desodorante, pomadas, polvos de talco… Lavarse sólo con agua, de forma suave. Para secarse no se frote.
- No se depile la zona irradiada.
- Sería deseable no afeitarse. Si lo precisa se recomienda no utilizar nunca cuchilla. Realizar un afeitado suave y superficial, dos veces por semana y con maquinilla eléctrica.
- Evitar la exposición directa al sol de la piel irradiada durante el tratamiento y el primer año después de terminarlo.
Otros efectos secundarios frecuentes
Además de los efectos específicos según la zona tratada, existen efectos generales que pueden aparecer con cualquier tratamiento de radioterapia:
- Fatiga o cansancio: es el efecto secundario más frecuente de la radioterapia. Suele aparecer de forma gradual a lo largo del tratamiento y puede persistir varias semanas después de finalizarlo. Se recomienda descansar cuando sea necesario, pero mantener cierto nivel de actividad física moderada.
- Alteraciones en el recuento sanguíneo: si la zona irradiada incluye grandes áreas de médula ósea, pueden producirse descensos en los glóbulos blancos, rojos o plaquetas. Se realizan análisis periódicos para controlarlo.
- Linfedema: si se irradian zonas con ganglios linfáticos, puede producirse acumulación de líquido en las extremidades cercanas.
Tipos de radioterapia
Existen diferentes modalidades de radioterapia según la forma de administración:
Radioterapia externa (teleterapia)
Es la forma más habitual. La radiación se emite desde un aparato externo (acelerador lineal) y se dirige hacia la zona del tumor. El paciente no queda radiactivo y puede mantener contacto normal con otras personas.
Las técnicas más avanzadas incluyen:
- Radioterapia de intensidad modulada (IMRT): permite adaptar la dosis de radiación a la forma del tumor con gran precisión, reduciendo la irradiación de tejidos sanos.
- Radioterapia guiada por imagen (IGRT): utiliza imágenes tomadas justo antes de cada sesión para verificar la posición exacta del tumor.
- Radiocirugía estereotáctica: administra dosis muy altas de radiación en una o pocas sesiones a tumores pequeños y bien delimitados, con precisión submilimétrica.
- Protonterapia: utiliza protones en lugar de fotones, lo que permite depositar la dosis de forma más precisa, reduciendo la radiación a los tejidos sanos circundantes. Es especialmente útil en tumores pediátricos y en localizaciones próximas a órganos críticos.
Braquiterapia
Consiste en colocar la fuente de radiación directamente dentro o junto al tumor. Se utiliza frecuentemente en cáncer de cérvix, endometrio, próstata y algunos tumores de cabeza y cuello. La ventaja principal es que permite administrar dosis muy altas en el tumor con mínima irradiación de los tejidos circundantes.
Radioterapia metabólica
Se administra una sustancia radiactiva por vía oral o intravenosa que se fija selectivamente en las células tumorales. El ejemplo más conocido es el yodo radiactivo para el tratamiento del cáncer de tiroides.
¿Qué tipos de cáncer se tratan con radioterapia?
La radioterapia puede utilizarse en la gran mayoría de los tipos de cáncer. Algunos de los más frecuentes son:
- Cáncer de mama.
- Cáncer de pulmón.
- Cáncer de próstata.
- Cáncer de recto.
- Tumores de cabeza y cuello.
- Linfomas.
- Tumores cerebrales.
- Cáncer de cérvix y endometrio.
Se estima que aproximadamente el 50 % de los pacientes con cáncer recibirán radioterapia en algún momento de su enfermedad, ya sea con intención curativa o paliativa.
Preguntas frecuentes
¿La radioterapia hace que el paciente sea radiactivo?
No. En el caso de la radioterapia externa (la más habitual), el paciente no retiene radiación en su cuerpo y puede mantener contacto normal con otras personas, incluidos niños y embarazadas. Solo en algunos tipos de braquiterapia o radioterapia metabólica pueden existir precauciones temporales.
¿Se cae el pelo con la radioterapia?
La caída del pelo solo se produce si la zona irradiada incluye el cuero cabelludo. A diferencia de la quimioterapia, la radioterapia no produce caída del pelo en zonas distantes al campo de tratamiento.
¿Se puede trabajar durante el tratamiento?
Muchos pacientes pueden mantener su actividad laboral durante la radioterapia, especialmente en las primeras semanas. Sin embargo, la fatiga acumulada puede hacer necesario adaptar el horario o solicitar una baja temporal.
Referencias
- Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR). Guía para el paciente de radioterapia. Disponible en: https://www.seor.es
- National Cancer Institute (NCI). Radiation Therapy and You. Disponible en: https://www.cancer.gov/about-cancer/treatment/types/radiation-therapy
- MedlinePlus. Radioterapia. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/radiationtherapy.html
- Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Radioterapia. Disponible en: https://www.contraelcancer.es
- Baskar R, Lee KA, Yeo R, Yeoh KW. Cancer and radiation therapy: current advances and future directions. Int J Med Sci. 2012;9(3):193-199.

Escrito por
Gabriel GinerEditor
Fundador y editor de eSalud. Apasionado de la salud digital y la divulgación sanitaria, dirige el proyecto editorial desde sus inicios con el compromiso de acercar la información de salud a todos los lectores.