Causas de pinchazos en la cabeza y soluciones para evitarlos
Tabla de contenidos
- 1.Causas de los pinchazos en la cabeza
- Cefalea tensional
- Migraña
- Cervicalgia
- Cefalea en brotes
- Neuralgia occipital
- Cefalea punzante primaria
- 2.Pinchazos en la cabeza: cuándo acudir al médico
- El electroencefalograma
- Tomografía computarizada
- 3.Pinchazos en la cabeza ¿cómo prevenirlos?
- 4.Tratamientos habituales para los pinchazos en la cabeza
- 5.Referencias
La “cefalea”, como se conoce en la jerga médica, se puede definir como el dolor que se expresa en la cara, cabeza y cuello, puede deberse a múltiples causas. Es muy habitual en la población experimentar dolor de cabeza ocasionalmente y puede que estos sean de mayor o menor intensidad en cada episodio. Algunas veces suele presentarse como pinchazos en la cabeza.
A pesar de ser tan comunes y en la mayoría de los casos no representan situaciones demasiado comprometedoras para la salud en general, prevenir es de sabios, acudir a tu médico siempre es la mejor opción. El dolor de cabeza puede presentarse con características diferentes según sea su causa. En esta oportunidad trataremos aquellas que generan dolor en forma de pinchazos o punzadas, como prevenirlos y cuando deberías acudir a un profesional de la salud.
Causas de los pinchazos en la cabeza
Cefalea tensional
Es el tipo más común de cefalea así como de los pinchazos en la cabeza. Su intensidad va de leve a moderado y suele describirse como la sensación de una banda ajustada alrededor de la cabeza, además de tensión en el cuello y la cara. Muchos factores pueden provocar cefalea tensional. El estrés, la mala postura, privación del sueño y el consumo de alcohol, cafeína y tabaco son algunas de las razones por las que puede llegar a suceder.

Migraña
Se considera el tipo más frecuente de cefaleas de origen vascular. Suele presentarse de un solo lado de la cabeza y se acompaña de náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz y el sonido. Además, la intensidad se incrementa con los movimientos bruscos, el ejercicio, ciertas comidas o bebidas y la exposición a situaciones estresantes. Se ha demostrado que la migraña está ligada a los genes, pero existen factores que provocan su aparición como: la falta de sueño, consumo de drogas, alcohol y cafeína.
Cervicalgia
Este dolor ocupa el segmento de la nuca y se puede extender a la cabeza y las extremidades superiores, muchas veces descrito como el sentimiento de una descarga eléctrica. La cervicalgia suele ser muy limitante para realizar todos los movimientos que involucran el cuello, hombros y cabeza, resultando bastante molesta para quien la sufre.
Cefalea en brotes
Es otro tipo de cefalea vascular, no tan común como la migraña. También se le conoce como “cefalea en racimos”. Su nombre se debe a que esta aparece en patrones o brotes cuya frecuencia es variable. Se presenta como dolor punzante de un lado de la cabeza, secreción nasal, lagrimeo o enrojecimiento en los ojos.
Los ataques frecuentes pueden llegar a tener duraciones de 15 minutos a 3 horas, diariamente, durante semanas hasta meses y suelen seguirse de periodos en los que desaparecen por meses o años. Están asociados estrechamente al incremento de la secreción de histamina o serotonina.
Neuralgia occipital
La neuralgia occipital se produce por la irritación o compresión de los nervios occipitales, que recorren la parte posterior de la cabeza. Se caracteriza por punzadas intensas y eléctricas que parten de la nuca y se irradian hacia la parte superior de la cabeza. Puede confundirse con la migraña, pero su localización y patrón son diferentes.
Las causas más frecuentes incluyen la tensión muscular cervical, la artrosis cervical y los traumatismos. El tratamiento puede incluir fisioterapia, antiinflamatorios y, en casos rebeldes, bloqueos anestésicos del nervio.
Cefalea punzante primaria
También conocida como cefalea en “picahielos” o ice-pick headache, se caracteriza por punzadas breves e intensas que duran apenas unos segundos. Pueden aparecer en cualquier parte de la cabeza, aunque son más frecuentes en la zona temporal y frontal. Suelen ser benignas y no requieren tratamiento en la mayoría de los casos, aunque pueden tratarse con indometacina si son muy frecuentes.
Pinchazos en la cabeza: cuándo acudir al médico
Si bien ya aclaramos que los pinchazos en la cabeza no siempre son dados por una causa demasiado comprometedora para el estado de salud general, es importante descartar esta posibilidad. Ante la aparición de cuadros como los que hemos planteado anteriormente, la conducta correcta a seguir es acordar una cita con tu médico.
Ten presente que necesitas responder a una serie de preguntas: ¿cómo comenzó el dolor?, ¿qué parte te duele exactamente?, ¿cuánto duró el episodio?, ¿en qué circunstancias aparece?, ¿qué hiciste para aliviarlo? Cada detalle es importante para llegar a un diagnóstico certero. A veces esta información puede ser suficiente para inferir la causa de la cefalea, pero en otros casos el médico puede solicitar estudios más especializados:

El electroencefalograma
Es un estudio no invasivo e indoloro donde se colocan electrodos en puntos estratégicos de la cabeza y en cuestión de minutos estos registran la actividad de las diferentes zonas del cerebro. Se indica a personas que sufren fuertes dolores de cabeza, a quienes sufren convulsiones, trastornos del sueño y muchas otras enfermedades, resultando un elemento muy útil para el diagnóstico y tratamiento de ellas.
Tomografía computarizada
Aquí se utiliza un equipo especial de rayos X que permite obtener imágenes del contenido de la cabeza. Permite evaluar lesiones en estas estructuras, tumores, cefaleas severas, derrames cerebrales, aneurismas, entre otros.
Estos son solo dos de los estudios más comunes empleados en el estudio de enfermedades que pueden causar cefalea. Sin embargo, siguen teniendo buen peso los exámenes de rutina como una simple analítica sanguínea que aporta gran cantidad de información al profesional de la salud.
Existen algunos casos particulares donde acudir al médico no puede esperar, entonces el servicio de urgencias es la opción más adecuada ante estas situaciones:
- Desmayos, desvanecimiento o pérdida de conocimiento.
- Episodio con una duración mayor a 24 horas o durante 4 días consecutivos.
- Convulsiones, fiebre o vómitos.
- Es inusual y no puede compararse a otra cefalea experimentada anteriormente.
- Rigidez de nuca.
- Dificultad para hablar o moverse.
Pinchazos en la cabeza ¿cómo prevenirlos?
La salud es nuestra posesión más valiosa, preservarla siempre será la mejor idea y mucho más sencillo que tratar de recupérala. Ten en cuenta estos sencillos consejos que pueden ayudarte a evitar padecer desagradables episodios de pinchazos en la cabeza:

- Cuida tu dieta: la comida saludable, rica en fibras te ayudará no solo a prevenir la cefalea, sino que te cambiará la vida.
- La hidratación es clave: recuerda que debes beber 8 vasos o 2 litros de agua al día como mínimo.
- Descansa correctamente: unas 6 – 8 horas de sueño reparador son lo recomendable para procurarte las mejores energías.
- Realiza actividad física acorde a tu resistencia diariamente: esto te ayuda a mantener un peso saludable, evitar el sedentarismo y reducir el estrés, por lo tanto los pinchazos en la cabeza
- Aléjate del tabaco, el alcohol y la cafeína: como ya sabes están relacionados con muchas causas de esos molestos pinchazos en la cabeza.
Ten en cuenta que todo lo anteriormente dicho es netamente informativo y no puede sustituir la opinión médica. Evita la automedicación ya que puede ocasionarte daño o empeoramiento del cuadro que se presenta. Si no sufres de pinchazos en la cabeza, la mejor opción es aplicar las medidas preventivas.
Tratamientos habituales para los pinchazos en la cabeza
El tratamiento dependerá del tipo de cefalea diagnosticada:
- Cefalea tensional: analgésicos simples (paracetamol, ibuprofeno), técnicas de relajación, fisioterapia cervical y corrección postural.
- Migraña: triptanes en la fase aguda, y tratamiento preventivo con betabloqueantes, antiepilépticos o anticuerpos monoclonales anti-CGRP en casos frecuentes.
- Cefalea en brotes: oxígeno al 100% y triptanes inyectables en la fase aguda, con tratamiento preventivo durante el período de brotes.
- Cervicalgia: fisioterapia, antiinflamatorios, ejercicios de estiramiento y fortalecimiento cervical, y corrección ergonómica del puesto de trabajo.
- Neuralgia occipital: fisioterapia, antiinflamatorios, neuromoduladores y, en casos graves, infiltraciones anestésicas.
Referencias
- International Headache Society. (2018). The International Classification of Headache Disorders, 3rd edition. Cephalalgia, 38(1), 1-211.
- Sociedad Española de Neurología (SEN). Cefaleas. Recuperado de https://www.sen.es
- MedlinePlus. Dolor de cabeza. Recuperado de https://medlineplus.gov/spanish/headache.html
- Mayo Clinic. Headaches. Recuperado de https://www.mayoclinic.org/symptoms/headache
- National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS). Headache Information Page. Recuperado de https://www.ninds.nih.gov

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.