Gasometría: qué es, tipos, valores normales y procedimiento

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Gasometría: qué es, tipos, valores normales y procedimiento
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La gasometría es una prueba médica que tiene como principal objetivo medir los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en sangre. Una técnica que permite determinar la presencia de determinadas enfermedades respiratorias y alteraciones del equilibrio ácido-base.

En este artículo veremos exactamente en qué consiste esta prueba, cómo se hace y cómo interpretar los resultados de la misma.

¿Qué es la gasometría?

La gasometría es una prueba diagnóstica muy utilizada que consiste en la recogida de sangre venosa o arterial, la cual se analiza en el laboratorio para determinar los niveles de oxígeno, de dióxido de carbono y otras sustancias presentes en la sangre. Se utiliza por lo general para realizar un diagnóstico de diferentes trastornos que causan insuficiencia respiratoria o alteraciones metabólicas.

Tipos

Se diferencian dos tipos de gasometría:

  • Venosa: en este caso se recoge una muestra de sangre de una determinada vena del cuerpo; el procedimiento es exactamente el mismo que el de una analítica sanguínea de rutina. Se utiliza para conocer los niveles de pH, así como de bicarbonato y dióxido de carbono venoso.
  • Arterial: para realizar esta prueba la sangre se recoge de una determinada arteria, por lo general de la arteria radial de la muñeca. Realmente es la única sangre que permite determinar con exactitud la cantidad de oxígeno que pasa de los pulmones a la sangre. Es por ello que este tipo de gasometría es la que se realiza más habitualmente para diagnosticar casos de insuficiencia respiratoria.

Valores que se miden en la gasometría

Valores que se miden en la gasometría

En esta prueba médica se miden un conjunto de valores de distintas sustancias presentes en la sangre:

  • pO2 (presión parcial de oxígeno): es la cantidad de oxígeno disuelto que hay en la sangre. Los valores normales oscilan entre 75 mmHg y 100 mmHg. Aquellos valores por debajo de 60 mmHg implican que existe una insuficiencia respiratoria.
  • pCO2 (presión parcial de dióxido de carbono): es la cantidad de dióxido de carbono disuelto presente en la sangre. Los resultados normales varían entre 35 mmHg y 45 mmHg. Valores elevados indican hipercapnia (retención de CO2), mientras que valores bajos sugieren hipocapnia.
  • pH sanguíneo: se trata de uno de los valores más importantes, que consiste en el análisis de la concentración de iones de hidrógeno en la sangre, los cuales determinan el grado de acidez o alcalinidad del plasma. Los valores normales se encuentran entre 7,35 y 7,45. Por debajo de 7,35 se habla de acidosis; por encima de 7,45, de alcalosis.
  • SatO2 (saturación de oxígeno): es el porcentaje de hemoglobina que se encuentra unida al oxígeno. Los valores normales oscilan entre el 95-100 %. Valores inferiores sugieren hipoxemia.
  • HCO3 (bicarbonato): la cantidad de bicarbonato presente en la sangre. Los valores normales se encuentran entre 22-26 mEq/L. Es un indicador fundamental del componente metabólico del equilibrio ácido-base.
  • Exceso de base (EB): indica el exceso o déficit de bases en la sangre. Los valores normales oscilan entre -2 y +2 mEq/L.

¿Por qué se hace una gasometría?

Tal y como hemos señalado, esta es una prueba diagnóstica que se utiliza con relativa frecuencia ya que resulta mínimamente invasiva y puede ser de gran utilidad para detectar condiciones que provoquen insuficiencia respiratoria o alteraciones metabólicas.

Asma

El asma es una enfermedad de carácter crónico que afecta a las vías respiratorias, cuyas paredes se inflaman y se estrechan. De este modo, se da una situación de dificultad respiratoria, la cual se acompaña de otros síntomas como tos y presión en el pecho.

Un ataque de asma se produce cuando los síntomas propios de la enfermedad empeoran. En la gran mayoría de ocasiones se trata de una condición que requiere de atención médica urgente.

Fibrosis pulmonar

Se conoce como fibrosis pulmonar a un trastorno ocasionado por daños en el tejido pulmonar, el cual se engrosa y cicatriza, imposibilitando que los pulmones funcionen de manera adecuada.

Los daños en el tejido pulmonar no pueden repararse. No obstante, a día de hoy existe un amplio abanico de tratamientos médicos, medicamentos y terapias que alivian en gran medida los síntomas y mejoran la calidad de vida de los pacientes.

Edema pulmonar

Edema pulmonar

Una enfermedad que surge a raíz de una acumulación excesiva de líquido en los pulmones, dificultando así la respiración. En un alto porcentaje de casos, el edema pulmonar tiene como causa principal un trastorno cardíaco, aunque el líquido también se puede acumular por otros motivos.

Se manifiesta de manera repentina y requiere de atención médica inmediata ya que la vida está en riesgo. El tratamiento varía en función de la causa, pero casi siempre consiste en la administración de oxígeno, diuréticos y medicamentos.

Hiperventilación

En aquellos casos en los que una persona respira demasiado deprisa, y además de forma agitada, puede expulsar más dióxido de carbono del que realmente debería, disminuyendo así la cantidad de esta sustancia presente en la sangre (hipocapnia). Una situación que produce alteraciones en el pH sanguíneo, causando alcalosis respiratoria.

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)

La EPOC es una enfermedad pulmonar progresiva que se caracteriza por la obstrucción crónica del flujo aéreo. Incluye el enfisema y la bronquitis crónica. La gasometría es fundamental para evaluar la gravedad de la insuficiencia respiratoria en estos pacientes.

Sepsis

La sepsis es una enfermedad de carácter grave. Se da cuando las sustancias químicas liberadas a la sangre para combatir una determinada infección dan lugar a una respuesta inflamatoria generalizada. Una situación que puede provocar la formación de coágulos, disminuir el flujo sanguíneo y privar tanto a órganos como a tejidos de nutrientes y oxígeno.

Si no se recibe el tratamiento adecuado, diferentes órganos del cuerpo pueden empezar a fallar. En los casos más graves, el corazón poco a poco se debilita, dando lugar a lo que se conoce como shock séptico.

Trastorno del metabolismo renal

Diversas alteraciones del metabolismo renal pueden requerir la realización de una gasometría. No hay que olvidar que el funcionamiento de los pulmones y los riñones está estrechamente relacionado en la regulación del equilibrio ácido-base.

¿Cómo se hace una gasometría?

La gasometría es una prueba médica relativamente sencilla, que se realiza en un corto período de tiempo; basta con un pequeño pinchazo para extraer una muestra de sangre, lo cual no suele llevar más de unos pocos minutos.

No es necesaria ninguna preparación previa; ni siquiera es necesario el ayuno. No obstante, es importante informar al médico sobre todos los medicamentos que se están tomando, ya que por ejemplo los diuréticos pueden alterar los resultados de la prueba. También se debe informar si el paciente recibe oxigenoterapia.

Procedimiento

Cómo se hace una gasometría

Una vez el paciente acude a la consulta, en primer lugar el médico realiza una serie de preguntas generales acerca de su historia clínica: si padece algún tipo de enfermedad crónica, cuál es su estilo de vida, etc. Por supuesto, también sobre los síntomas que han llevado a la realización de esta prueba.

Antes de la punción arterial, se suele realizar la prueba de Allen para verificar que existe una adecuada circulación colateral en la mano.

A continuación, un profesional sanitario procede a extraer la sangre necesaria para la prueba. En función del tipo de gasometría de que se trate, se debe extraer la sangre de un lugar u otro. Lo más habitual es que se trate de una gasometría arterial, en cuyo caso la sangre se extrae de la arteria radial, situada en la muñeca. Si es una gasometría venosa, la sangre se extrae de la parte anterior del codo, como una analítica sanguínea común.

Antes de proceder a la extracción de sangre es condición indispensable limpiar la superficie de la piel con una sustancia antiséptica para evitar la contaminación por gérmenes. A continuación, se punciona con una aguja estéril y se recoge la muestra en una jeringa heparinizada.

Para finalizar, se coloca un algodón en el punto de punción, el cual se debe presionar durante entre 10 y 15 minutos para detener el sangrado y evitar la formación de hematomas.

Complicaciones

Al igual que cualquier otra prueba médica, la gasometría tiene una serie de complicaciones que es interesante conocer. Merece la pena destacar que se trata de una prueba con un riesgo muy bajo y que las complicaciones apenas se dan.

  • Dolor: la punción arterial puede resultar más dolorosa que una extracción venosa convencional, ya que las arterias se encuentran más profundas y tienen más terminaciones nerviosas.
  • Infección local: siempre que se atraviesa la piel con una aguja, existe un cierto riesgo de infección. No obstante, a día de hoy es muy raro que se produzca en el ámbito médico ya que las medidas asépticas se extreman al máximo.
  • Hematoma: es relativamente frecuente que se derrame un poco de sangre desde la arteria puncionada hacia los tejidos circundantes. Para evitar esta complicación, es importante presionar el algodón que el personal sanitario coloca después de la extracción.
  • Hemorragia: una complicación que se da en un porcentaje muy bajo de casos, ya que la aguja de la punción es muy fina.

Interpretación de los resultados

Para interpretar correctamente una gasometría, es necesario valorar todos los parámetros en conjunto:

  • Acidosis respiratoria: pH bajo, pCO2 elevada. Se produce cuando los pulmones no eliminan suficiente CO2 (EPOC, crisis de asma grave, etc.).
  • Alcalosis respiratoria: pH alto, pCO2 baja. Se produce por hiperventilación (ansiedad, fiebre, etc.).
  • Acidosis metabólica: pH bajo, bicarbonato bajo. Se da en situaciones como cetoacidosis diabética, insuficiencia renal o intoxicaciones.
  • Alcalosis metabólica: pH alto, bicarbonato alto. Puede deberse a vómitos prolongados, uso excesivo de diuréticos, etc.

En cualquier caso, el médico será el encargado de realizar un diagnóstico y, si lo considera oportuno, solicitar pruebas médicas adicionales.

Referencias

Janire Manzanas

Escrito por

Janire Manzanas

Periodista de salud

Universidad del País Vasco

Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.

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