Eliminar el mal aliento con remedios caseros

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Eliminar el mal aliento con remedios caseros
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El mal aliento, conocido médicamente como halitosis, es un problema frecuente que afecta a entre el 25 % y el 30 % de la población mundial. Puede tratarse de un simple inconveniente social o ser indicativo de problemas de salud subyacentes más serios. Consiste en el olor desagradable que se exhala por la boca al respirar, al hablar o al mantenerla abierta.

Padecer halitosis puede ocasionar importantes inconvenientes en la vida social y personal, hasta el punto de retraer a la persona que la sufre y hacer que evite interactuar con los demás para no exponer su aliento desagradable.

El estigma social asociado suele ser más perjudicial que la causa subyacente en la mayoría de los casos, y debe tenerse en cuenta, ya que puede afectar significativamente a la autoestima, el comportamiento y la calidad de vida de la persona.

Causas más habituales del mal aliento

El mal aliento no es una enfermedad en sí mismo, sino un síntoma que puede estar causado por problemas de salud más serios, por lo que no conviene descuidarlo.

En aproximadamente el 85-90 % de los casos, la halitosis tiene su origen en la cavidad bucal, donde las bacterias anaerobias degradan proteínas y generan compuestos volátiles de azufre responsables del mal olor. No obstante, también puede venir causada por hábitos de vida poco saludables o por la ingesta de determinados alimentos.

Causas del mal aliento

Hay algunos alimentos que pueden provocar aliento fuerte, como los que contienen mucho ajo, el repollo, las cebollas crudas o aquellos que suelen sentar mal a quien los consume, como el pimiento crudo o ciertos fermentados. Determinados tipos de quesos muy curados también pueden dejar un rastro oloroso y contaminar el aliento.

Existen más de ochenta causas fisiológicas documentadas para la halitosis. Entre las más comunes se encuentran:

  • Problemas dentales, bien sean en forma de caries, de abscesos o de enfermedades de las encías como la gingivitis bacteriana. Las prótesis dentales mal ajustadas también pueden ocasionar mal aliento.
  • El consumo excesivo de alcohol es una causa frecuente, aunque fácilmente evitable.
  • Seguir una dieta con un pH poco equilibrado también puede ser un factor desencadenante.
  • El café, por su acidez y su capacidad de reducir la producción de saliva, causa halitosis con frecuencia.
  • Enfermedades que generen reflujo gastroesofágico.
  • Enfermedades pulmonares o respiratorias causadas por bacterias.
  • La sinusitis también puede provocar aliento fuerte debido a la infección bacteriana de las mucosas.
  • Enfermedades e infecciones de la garganta, sobre todo si son de origen bacteriano.
  • Fumar es otra de las grandes causas de tener un aliento desagradable, ya que el tabaco reseca la boca y favorece la proliferación bacteriana.
  • Tomar un exceso de suplementos vitamínicos puede causar este problema, así como la toma de ciertos medicamentos, especialmente los que provocan xerostomía (sequedad bucal).
  • Los problemas estomacales, sean leves o graves, casi siempre provocan aliento fuerte.

Además de estas causas, que son las más comunes, el mal aliento puede estar originado por problemas de salud mucho más serios que requieran un tratamiento inmediato, como son:

  • Gingivitis ulcerativa necrosante aguda.
  • Mucositis ulcerativa necrosante aguda.
  • Insuficiencia renal severa o crónica.
  • Obstrucción intestinal grave.
  • Bronquiectasias.
  • Cáncer de esófago.
  • Cáncer de estómago.
  • Encefalopatía hepática.
  • Cetoacidosis diabética (produce el clásico aliento con olor a fruta).
  • Absceso pulmonar.
  • Rinitis atrófica.
  • Divertículo de Zenker.

Cuándo se debe consultar con un médico

Mal aliento, si persiste, hay que visitar el médico

Existen multitud de remedios caseros y tratamientos profesionales para combatir el mal aliento. Sin embargo, cuando se ha intentado eliminar mediante diferentes métodos pero no se consigue y no existe una causa aparente —como fumar, beber alcohol o comer determinados alimentos—, es un buen momento para consultar con un profesional sanitario que evalúe la situación.

Asimismo, si se presenta fiebre alta, dolor en la zona de la cara o síntomas de una infección respiratoria importante, también se debe acudir a la consulta del médico.

Por lo general, el mal aliento suele resolverse sin que existan dolencias graves detrás de él, aunque siempre es conveniente descartar posibles patologías.

Qué esperar de la visita al médico

En primer lugar, el médico de familia realizará un examen físico y preguntará por el historial clínico del paciente.

Las preguntas más habituales que suele hacer un médico en relación con un problema de halitosis son:

  • ¿El aliento tiene un olor a amoníaco, afrutado, a pescado, a heces o alcohólico?
  • ¿Suele comer o ha comido recientemente alimentos que puedan estar causando el mal olor?
  • ¿Está tomando algún tipo de medicación o de suplemento vitamínico?
  • ¿Fuma o consume alcohol de manera habitual?
  • ¿Ha visitado al dentista recientemente? ¿Lleva una buena higiene dental?
  • ¿Nota algún otro síntoma asociado?

A continuación, en el examen físico, el doctor examinará la boca y la nariz. Si se detecta algún tipo de infección, puede solicitar que se realice un cultivo microbiológico.

Si el médico sospecha que la causa del aliento desagradable puede ser la diabetes o una insuficiencia renal, pedirá que se realicen análisis de sangre.

Otras pruebas que pueden realizarse son la endoscopia, la radiografía abdominal o la radiografía de tórax.

Dependiendo de los hallazgos, variará el tratamiento o se recomendará un cambio en los hábitos de vida. Si el mal aliento está causado por algún tipo de infección bacteriana, puede recetar la toma de antibióticos.

En ocasiones, el médico de cabecera puede derivar al paciente a un especialista en el aparato digestivo para la realización de pruebas adicionales o la aplicación de un tratamiento más específico.

Remedios caseros para combatir el mal aliento

Remedios caseros para el mal aliento

Existen multitud de remedios caseros para tratar de combatir el aliento desagradable. Lo fundamental es tratar de identificar la causa que lo está generando para erradicar el problema de raíz.

Si no se consigue, siempre se pueden seguir una serie de consejos generales que, con toda probabilidad, mejorarán el problema y permitirán a la persona hablar con los demás sin sentir vergüenza por su aliento.

Una forma de enmascarar temporalmente el olor es masticar hojas de menta o de perejil frescas. Algunos chicles sin azúcar también pueden enmascarar el mal olor y, además, estimulan la producción de saliva.

Como recomendación general, debe evitarse fumar, beber alcohol en exceso y consumir mucho café.

Otros remedios caseros y fáciles de aplicar para luchar contra la halitosis son:

  • Agua. Estar bien hidratado es fundamental para conseguir un bienestar general y para prevenir el mal aliento. El agua funciona como enjuague bucal natural y ayuda a limpiar la boca de posibles restos de comida. Además, beber agua estimula la producción de saliva, que contiene enzimas con propiedades antibacterianas.
  • Bicarbonato de sodio. Puede ser un gran aliado contra el mal aliento, ya que contribuye a neutralizar la acidez en la boca y dificulta la proliferación de bacterias. Puede utilizarse para cepillarse los dientes o para hacer gárgaras y enjuagues disolviendo una cucharadita en un vaso de agua.
  • Semillas de hinojo. Tienen la facultad de refrescar el aliento y evitar que huela mal. Se puede tomar una cucharadita de semillas y masticar lentamente hasta que se disuelvan en la boca. Además de su aroma agradable, el hinojo posee cualidades antimicrobianas que favorecen la lucha contra el aliento fuerte. Utilizado como condimento en las comidas, ayuda a calmar el estómago y lo protege de alimentos más fuertes.
  • Té negro y té verde. Contienen unos compuestos llamados polifenoles que ayudan a combatir de forma eficaz el aliento desagradable, ya que frenan el crecimiento de las bacterias que lo ocasionan. Puede tomarse mezclado con otras hierbas aromáticas para potenciar el efecto, como por ejemplo con menta.
  • Clavo de olor. Es un potente antiséptico natural que puede ayudar de forma eficaz a combatir un aliento fuerte y desagradable. Además de actuar contra las bacterias que lo originan, deja un aroma agradable después de masticarlo. Puede consumirse directamente o en forma de infusión, que también puede utilizarse para hacer enjuagues bucales.
  • Salvia. Posee importantes propiedades antibacterianas muy beneficiosas para combatir la halitosis. Puede utilizarse masticando las hojas directamente o infusionándolas en agua hirviendo. Al igual que el clavo, la infusión puede dejarse enfriar y emplearse para hacer gárgaras.
  • Vinagre de manzana. Tomar una cucharada de vinagre de manzana disuelta en agua antes de las comidas puede contribuir a unas mejores digestiones, lo que reduce las posibilidades de aliento desagradable. También puede tomarse después de comer o utilizarse para hacer gárgaras.
  • Limón. Posee numerosas cualidades, entre ellas su poder antibacteriano. Enjuagarse la boca con agua y limón, o consumir su zumo diluido, ayuda a prevenir la halitosis. No obstante, conviene no abusar, ya que el ácido cítrico puede dañar el esmalte dental con el uso frecuente.

Higiene bucal: la base para un aliento fresco

Más allá de los remedios caseros, la higiene bucal diaria constituye el pilar fundamental para prevenir y combatir la halitosis:

  • Cepillarse los dientes al menos dos veces al día, prestando especial atención a la lengua, donde se acumulan gran cantidad de bacterias.
  • Utilizar hilo dental a diario para eliminar los restos de comida entre los dientes.
  • Realizar revisiones dentales periódicas, al menos una vez al año.
  • Sustituir el cepillo de dientes cada tres o cuatro meses.

La halitosis es un problema más común de lo que se cree, pero genera estigma social, por lo que suele sufrirse en silencio.

Si los consejos aportados anteriormente no son suficientes para conseguir un aliento fresco, un profesional especializado puede dar con la clave para solucionarlo. Es importante no dejarse llevar por la vergüenza que genera el mal aliento y acudir a la consulta médica.

Llevar un estilo de vida saludable y modificar los hábitos nocivos es la clave para gozar de una buena salud y de un aliento fresco. Cuidarnos nos beneficiará en todos los sentidos.

Referencias

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Sergio Pérez

Escrito por

Sergio Pérez

Redactor

Redactor especializado en salud y bienestar en eSalud.

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