Ecocardiograma
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es un ecocardiograma?
- 2.Tipos de ecocardiograma
- Transtorácico
- Transesofágico
- Doppler
- De esfuerzo
- 3.¿Por qué se realiza un ecocardiograma?
- Valvulopatía
- Arritmia
- Miocardiopatía
- Endocarditis
- Pericarditis
- 4.¿Cómo se realiza el ecocardiograma?
- Antes del procedimiento
- Durante el procedimiento
- Después del procedimiento
- 5.¿Qué valores mide el ecocardiograma?
- 6.Riesgos del ecocardiograma
- 7.Conclusión
- 8.Referencias
El ecocardiograma es una prueba médica de diagnóstico que permite visualizar el corazón en movimiento. Aporta información muy útil para determinar distintos trastornos cardíacos: grosor de las paredes, fuerza de bombeo, función de las válvulas, entre otros parámetros. Se trata de un estudio de gran valor para diagnosticar enfermedades cardíacas, así como para localizar su origen o la gravedad de las mismas.
¿Qué es un ecocardiograma?
El ecocardiograma es una prueba diagnóstica que se utiliza para visualizar de manera integral la estructura del músculo cardíaco y, de esta manera, poder analizar su capacidad de bombear sangre. Permite el diagnóstico de un amplio abanico de trastornos cardíacos, tanto congénitos como adquiridos.
Una de las principales ventajas que ofrece es que no presenta ningún tipo de riesgo, ya que el ecocardiograma se lleva a cabo mediante ultrasonidos.
El origen del ecocardiograma se sitúa en el siglo XX, por lo que es una prueba relativamente reciente en el ámbito de la medicina. La década de los 80 fue especialmente importante, ya que se desarrolló la técnica Doppler. Gracias a ella, con esta prueba no solo se observa la estructura del corazón, sino que también se puede conocer cuál es la velocidad a la que circula la sangre en el interior del músculo cardíaco.
Tipos de ecocardiograma

Tal y como hemos señalado, el ecocardiograma es una prueba diagnóstica en la que se utilizan ultrasonidos de alta frecuencia. Se diferencian varios tipos principales.
Transtorácico
Tal y como su propio nombre indica, se realiza mediante la pared torácica. El procedimiento es muy sencillo. El técnico extiende un gel en el pecho del paciente y, a continuación, presiona el transductor sobre la piel con firmeza. Este aparato es el encargado de registrar la onda sonora emitida por el corazón, la cual queda reflejada en un monitor.
En aquellos casos en los que exista algún obstáculo que no permita visualizar el músculo cardíaco de manera clara, se procede a aplicar un contraste por vía intravenosa.
Transesofágico
En este caso la sonda se introduce a través del esófago, permitiendo así obtener imágenes más nítidas y de mejor calidad del corazón. Por lo general, este tipo de ecocardiograma se lleva a cabo cuando no es posible obtener una imagen clara del corazón del paciente mediante el ecocardiograma transtorácico.
Se introduce un tubo flexible por la garganta hacia el esófago, el cual incorpora un transductor en uno de sus extremos. Una vez alcanza el esófago, puede obtener imágenes detalladas del músculo cardíaco.
Para evitar cualquier tipo de molestia al paciente, se adormece la garganta y se administran diferentes fármacos para favorecer su relajación.
Doppler
A la hora de diagnosticar determinadas patologías es indispensable conocer cuál es la velocidad y la dirección del torrente sanguíneo en el corazón. Así, la técnica Doppler es ampliamente utilizada en un alto porcentaje de ecocardiogramas transtorácicos y transesofágicos que se llevan a cabo.
De esfuerzo
Por último, el ecocardiograma de esfuerzo es una prueba diagnóstica muy útil, ya que algunos trastornos cardíacos, sobre todo aquellos que afectan de algún modo a las arterias coronarias, solo se manifiestan cuando se realiza un determinado esfuerzo físico.
En este caso, las imágenes del músculo cardíaco se toman antes y después de llevar a cabo una actividad que implique un esfuerzo, como caminar o pedalear en una bicicleta estática.
¿Por qué se realiza un ecocardiograma?
Existen una serie de condiciones y trastornos médicos en los que el médico recomienda la realización de esta prueba.
Valvulopatía
Se conoce como valvulopatía a aquel trastorno que afecta a las válvulas del corazón. Pueden darse dos tipos de problemas. Por un lado, que las válvulas no se abran suficientemente; es lo que se conoce como estenosis. Y, por otro lado, que estas no se cierren de manera adecuada; en este caso se habla de insuficiencia valvular.
En ambos casos, durante el ecocardiograma, el médico debe valorar si existe o no un soplo cardíaco. Se conoce como tal a aquel sonido emitido durante el latido del corazón, el cual se asemeja al de un silbido o un susurro. El soplo se puede presentar de manera congénita, la situación más habitual, o desarrollarse a lo largo de la vida.
Arritmia
Por lo general, la arritmia se estudia y valora a través de un electrocardiograma. No obstante, en algunos casos es necesario complementar dicha prueba diagnóstica con el ecocardiograma para analizar el funcionamiento mecánico del corazón en presencia de la arritmia.
Se conoce como arritmia a aquel trastorno que afecta al ritmo cardíaco. Se pueden presentar dos situaciones: que el latido del corazón sea demasiado rápido (taquicardia) o que sea demasiado lento (bradicardia).
Miocardiopatía
La miocardiopatía engloba un grupo de trastornos que afectan al músculo cardíaco. Se clasifican en tres grandes grupos.
- Hipertrófica: en este caso el corazón muestra un músculo con mayor grosor de lo normal y, por tanto, su potencia también es mayor. El principal problema que presenta es que su relajación es peor; además, presenta menos capacidad para almacenar sangre.
- Dilatada: el corazón puede almacenar una gran cantidad de sangre, pero sus paredes son muy delgadas y muestran una gran debilidad.
- Restrictiva: el músculo cardíaco está rígido, lo que implica que no puede relajarse adecuadamente. No obstante, su fuerza de contracción es completamente normal.
Endocarditis
Se denomina endocarditis a la infección del endocardio, el recubrimiento interno tanto de las cavidades cardíacas como de las válvulas. Su principal causa es que determinados microorganismos, como bacterias u hongos, ingresan en el torrente sanguíneo y llegan al corazón, donde se adhieren a determinadas zonas del mismo.
Se trata de un trastorno que requiere atención médica urgente. De lo contrario, la endocarditis puede dar lugar a distintas complicaciones potencialmente mortales.
Pericarditis
La pericarditis es una enfermedad caracterizada por la inflamación del pericardio, la membrana que rodea el corazón. El síntoma más frecuente es el dolor en el pecho. Por lo general, los pacientes se recuperan de forma adecuada, e incluso en algunos casos mejoran sin necesidad de tratamiento.
¿Cómo se realiza el ecocardiograma?

El ecocardiograma es una prueba diagnóstica que se realiza de manera ambulatoria. La duración en la gran mayoría de los casos no supera una hora.
A continuación explicamos de manera detallada cómo se realiza esta prueba diagnóstica.
Antes del procedimiento
La preparación relativa a esta prueba diagnóstica depende en gran medida del tipo de ecocardiograma a realizar. En caso de que sea de tipo transtorácico, no es necesario llevar a cabo ningún tipo de preparación especial; el paciente ni siquiera debe acudir en ayunas a la realización de la prueba.
Si se trata del ecocardiograma transesofágico o de esfuerzo, sí es necesario acudir en ayunas; además, el médico debe conocer de forma precisa cuáles son los medicamentos que toma habitualmente el paciente.
Durante el procedimiento
Una vez el paciente acude al centro médico, en primer lugar se le pide que se desvista de cintura para arriba. A continuación debe tumbarse en una camilla.
Una vez colocado en la posición correcta, el técnico procede a colocar los electrodos en distintos puntos del cuerpo, tanto para detectar como para conducir las corrientes eléctricas del corazón. A continuación aplica un gel sobre el pecho para mejorar la conducción de las ondas sonoras y eliminar el aire existente entre la piel y el transductor.
Una vez preparado el paciente, el técnico comienza con la prueba propiamente dicha. Para ello mueve el transductor de un lado a otro sobre el pecho. Las ondas sonoras emitidas por el corazón crean imágenes que se visualizan en un monitor en tiempo real, las cuales quedan grabadas para su posterior examen.
En caso de que se trate de un ecocardiograma transesofágico, se anestesia la garganta del paciente para minimizar las molestias cuando se introduzca el transductor en el esófago. También es habitual la administración de un sedante para que el paciente se muestre más cómodo durante la realización de la prueba.
Después del procedimiento
El ecocardiograma transtorácico es una prueba no invasiva, por lo que el paciente puede retomar sus actividades cotidianas inmediatamente después de la misma.
Si el paciente ha sido sometido a un ecocardiograma transesofágico, debido al efecto de la anestesia y la sedación, no debe conducir hasta su domicilio. En este caso lo más recomendable es que acuda acompañado al centro médico.
¿Qué valores mide el ecocardiograma?
El ecocardiograma es una prueba médica que muestra un amplio abanico de valores, los cuales resultan de gran importancia a la hora de diagnosticar determinadas patologías cardíacas.
- Tamaño del músculo cardíaco: algunas condiciones, como por ejemplo que las válvulas del corazón se muestren débiles o presenten alguna anomalía, pueden provocar que las cavidades cardíacas aumenten su tamaño.
- Fuerza de bombeo: uno de los principales objetivos del ecocardiograma es determinar la fuerza a la que bombea el corazón. Por lo general, la medición se expresa como fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) en valores porcentuales, y refleja la sangre bombeada de un ventrículo lleno con cada latido del corazón. Un valor normal de FEVI se sitúa entre el 55 % y el 70 %.
- Daños en el corazón: un ecocardiograma permite determinar si todas las partes que componen el corazón funcionan de forma adecuada en relación con el bombeo sanguíneo.
- Anomalías en las válvulas: mediante esta prueba se determina el movimiento que realizan las válvulas cardíacas mientras el corazón late. Así, si las válvulas no se abren lo suficiente como para garantizar el flujo sanguíneo adecuado, puede indicar una anomalía en las mismas.
Riesgos del ecocardiograma

Por lo general, los riesgos del ecocardiograma son mínimos. Se trata de una prueba no invasiva muy segura. Las complicaciones únicamente pueden darse en el ecocardiograma transesofágico, y estas se presentan en menos del 0,1 % de las exploraciones.
Los efectos secundarios se deben principalmente a los tranquilizantes administrados para la realización de la prueba. En casos muy raros se pueden dañar vasos o tejidos por el deslizamiento del tubo por el esófago. El riesgo principal se encuentra en el daño que puede provocarse en la garganta o en el esófago, dando lugar a infecciones o hemorragias.
Conclusión
A día de hoy, el ecocardiograma es la prueba diagnóstica que se realiza más habitualmente para determinar distintos trastornos cardiovasculares. Gracias a ella, el médico puede visualizar de forma detallada las distintas partes del músculo cardíaco analizando su tamaño y estructura, valorar la capacidad de bombeo del corazón, y examinar tanto la velocidad como la dirección del flujo sanguíneo.
Además, la capacidad de diagnóstico del ecocardiograma se ve potenciada por la técnica Doppler, la cual aporta imágenes en color. Resulta de gran ayuda a la hora de valorar cardiopatías congénitas.
Referencias
- Sociedad Española de Cardiología (SEC). Ecocardiografía clínica. Disponible en: https://secardiologia.es
- Mayo Clinic. Echocardiogram. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/tests-procedures/echocardiogram/about/pac-20393856
- American Heart Association. Echocardiography (Echo). Disponible en: https://www.heart.org/en/health-topics/heart-attack/diagnosing-a-heart-attack/echocardiogram-echo
- MedlinePlus. Ecocardiografía. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003869.htm
- Lancellotti, P. et al. (2013). European Association of Echocardiography recommendations for the assessment of valvular regurgitation. European Journal of Echocardiography, 14(7), 611-644.

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.