Diferencias entre psicópata y sociópata
Tabla de contenidos
- 1.¿De dónde provienen los términos psicópata y sociópata?
- ¿Qué significa realmente el término sociópata?
- ¿Qué significa realmente el término psicópata?
- 2.¿Cuáles son las diferencias entre psicópata y sociópata?
- La sociopatía se desarrolla; la psicopatía tiene una base innata
- El sociópata es impulsivo, mientras que el psicópata actúa de forma calmada y premeditada
- Un sociópata no suele relacionarse tanto con los demás; el psicópata sí
- El psicópata no siente ninguna clase de empatía; el sociópata sí puede experimentarla
- Un sociópata actúa de forma más violenta que un psicópata
- Cometen delitos por distintas razones
- El sociópata puede presentar otros trastornos psicológicos
- 3.Referencias
En la cultura popular moderna, las personas de todo el mundo están familiarizadas con nombres como el Dr. Hannibal Lecter, el Joker o Freddy Krueger. Aunque puede ser que a estos personajes ficticios se les clasifique en el mismo grupo de villanos peligrosos, existen diferencias entre psicópata y sociópata.
Si bien el cine y hasta algunos profesionales de la salud mental utilizan de forma indistinta dichos términos, la realidad es que no tienen el mismo significado. En este artículo vamos a explorar de dónde provienen los términos, cómo se definen y cuáles son las diferencias entre psicópata y sociópata.
¿De dónde provienen los términos psicópata y sociópata?
Casi todo el mundo cree que las palabras sociópata y psicópata son sinónimos o se refieren a lo mismo, e incluso ciertos profesionales de la psicología lo afirman. Existen múltiples debates sobre las diferencias entre psicópata y sociópata, ya que ambos constructos comparten ciertas similitudes pero presentan diferencias bien marcadas.
Hay dos razones fundamentales por las que las personas confunden los términos. La primera es la clasificación que establece el manual de psiquiatría DSM-5 (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), que agrupa las características de la psicopatía y la sociopatía bajo el encabezamiento Trastorno de la personalidad antisocial (TPA).
En otras palabras, existen conductas comunes a ambos perfiles, como la ausencia de remordimiento, la falta de culpabilidad, la tendencia a la violencia, el incumplimiento de las normas y la vulneración de los derechos ajenos. La segunda razón de la confusión es que el cine los retrata como la misma clase de personas, cuando sí existen diferencias entre psicópata y sociópata.
Así pues, aunque ambos términos describen condiciones incluidas bajo la categoría Trastorno de Personalidad Antisocial, se trata de perfiles diferenciados, del mismo modo que una gripe no es lo mismo que una neumonía. Además, aunque la palabra sociópata se utiliza con menos frecuencia que psicópata, ello no implica que las diferencias se basen en la gravedad de la alteración.
Una vez que conocemos el origen de la confusión en el uso de los términos, vamos a definir qué es un sociópata y un psicópata. Conviene señalar que no existe un consenso absoluto en la definición de cada concepto, pero expondremos los más aceptados y respaldados por la literatura científica.

¿Qué significa realmente el término sociópata?
Cuando hablamos de un sociópata nos referimos a una persona que presenta un patrón de personalidad antisocial, con una forma distorsionada de distinguir el bien del mal. Un sociópata posee cierto sentido de la moral e incluso una conciencia, pero estos no están bien orientados, por lo que no respeta los derechos ajenos.
El sociópata es capaz de sentir apego o establecer un vínculo emocional con determinadas personas muy concretas, como miembros de la familia o amigos cercanos. Puede desarrollar empatía limitada, algún sentimiento de culpa o demostrar lealtad a alguien allegado, pero presenta conductas antisociales muy impulsivas.
El consenso general en la comunidad científica es que la sociopatía se desarrolla como consecuencia de una crianza inadecuada, carente de disciplina, donde la persona sufre traumas por maltratos o abusos continuos. Los primeros indicios de este patrón se manifiestan durante la adolescencia, generalmente antes de los 15 años, cuando la persona actúa sin considerar las consecuencias de sus actos.
Algunos rasgos de conducta que presenta un sociópata son los siguientes:
- Tendencia a controlar o dominar a otros.
- Necesidad de imponer su criterio por considerarlo superior al de los demás.
- Pensamiento agresivo y obstinado.
- Escasa preocupación por el efecto de sus acciones en otras personas.
- Ambición y competitividad combinadas con poca sociabilidad.
- Tendencia al malhumor, la irritabilidad y la impulsividad.
- Posible desprecio hacia otros o maltrato hacia los animales.
- Recurso frecuente a la mentira, el engaño y la manipulación para lograr sus objetivos.
Si la sociopatía no se aborda a tiempo, puede desencadenar consecuencias graves como robos, agresiones, homicidios, agresiones sexuales y otras infracciones graves de la ley. Ahora bien, antes de analizar las diferencias entre psicópata y sociópata, es necesario definir el primero de los términos.
¿Qué significa realmente el término psicópata?
Cuando hablamos de un psicópata, nos referimos a una persona que presenta de forma general rasgos de personalidad similares a los del sociópata, pero carece por completo de empatía y remordimiento. Tal es su grado de desapego emocional que ni siquiera experimenta sentimientos de compasión por su familia, ya que es egocéntrico y solo se preocupa por sí mismo.
Un psicópata es sumamente calculador, tiene todo bajo control, es consciente de sus acciones y planifica minuciosamente cada acto sin considerar el sufrimiento ajeno. No es impulsivo y, aunque puede comprender de forma cognitiva qué son los sentimientos, no los experimenta ni se deja dominar por ellos.
El consenso general es que la psicopatía no se origina como consecuencia de experiencias adversas en la infancia; tiene una base neurobiológica y genética significativa. Una persona con psicopatía puede haber tenido una buena crianza y disponer de muchas ventajas socioeconómicas, pero además de compartir algunas características con el sociópata, presenta los siguientes rasgos:
- Son expertos en fingir e imitar las emociones humanas que no experimentan.
- Resultan personas muy agradables, seductoras y manipuladoras.
- Pueden tener una buena educación y mantener trabajos estables.
- Pese a su naturaleza, pueden llegar a formar una familia sin que sus allegados conozcan su verdadera personalidad.
- Los delitos que cometen los psicópatas se planifican de forma meticulosa; nunca actúan por impulso, cada paso está cuidadosamente orquestado.

¿Cuáles son las diferencias entre psicópata y sociópata?
Con las definiciones anteriores, ya es posible establecer las diferencias entre psicópata y sociópata de forma más clara:
La sociopatía se desarrolla; la psicopatía tiene una base innata
Del mismo modo que un trastorno de adicción o de ansiedad puede adquirirse por eventos ambientales, el sociópata desarrolla su condición por sucesos vividos. En cambio, de forma similar a como una persona nace con síndrome de Asperger por factores genéticos, la psicopatía tiene un importante componente neurobiológico y hereditario.
El sociópata es impulsivo, mientras que el psicópata actúa de forma calmada y premeditada
Otra de las diferencias entre psicópata y sociópata es que el primero es calculador y controlado en sus emociones, mientras que el segundo no lo es. El psicópata es paciente y planifica sus actos delictivos; el sociópata actúa sin control y sus delitos suelen producirse por ataques de ira o rabia.
Un sociópata no suele relacionarse tanto con los demás; el psicópata sí
A un sociópata le cuesta relacionarse con las demás personas, aunque puede mantener lazos de afecto con familiares y conocidos cercanos. Incluso a los sociópatas les resulta difícil mantener estabilidad laboral o económica, mientras que los psicópatas pueden formar parte de la alta sociedad y resultar encantadores en el trato con otros.
El psicópata no siente ninguna clase de empatía; el sociópata sí puede experimentarla
Otra de las diferencias entre psicópata y sociópata es que el primero no es capaz de sentir empatía, compasión, ternura o amor, o bien las finge. En cambio, el sociópata puede manifestar ciertos sentimientos de afecto por las personas de su entorno cercano, como la familia, aunque no así con desconocidos.
Un sociópata actúa de forma más violenta que un psicópata
La razón está asociada a la impulsividad que manifiestan los sociópatas, ya que les cuesta controlar sus emociones negativas como la ira o la rabia, lo que les lleva a actuar de forma agresiva. En cambio, los psicópatas no siempre cometen actos violentos, pero sí controlan o manipulan a los demás de forma constante, y si cometen delitos lo hacen de manera planificada.

Cometen delitos por distintas razones
El sociópata comete delitos porque no llega a comprender plenamente que existen normas sociales y leyes que debe cumplir, por eso al infringirlas no siente culpa del todo. Sin embargo, el psicópata sí sabe que lo que hace está mal, pero no le importa en absoluto porque su propósito es lograr su objetivo.
El sociópata puede presentar otros trastornos psicológicos
Debido a los eventos traumáticos que desencadenan su conducta, el sociópata puede presentar otras patologías comórbidas como ansiedad, depresión, adicciones, agresividad, fobias o trastorno de estrés postraumático. En cambio, el psicópata puede aparentar ser la persona más equilibrada del mundo, resultar agradable e incluso ser un ciudadano ejemplar, lo que le convierte en alguien especialmente peligroso al no mostrar señales evidentes de su trastorno.
Referencias
- American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5.ª ed.). American Psychiatric Publishing.
- Hare, R. D. (2003). Without Conscience: The Disturbing World of the Psychopaths Among Us. Guilford Press.
- Pemment, J. (2013). Psychopathy versus sociopathy: Why the distinction has become crucial. Aggression and Violent Behavior, 18(5), 458-461.
- Lykken, D. T. (1995). The Antisocial Personalities. Lawrence Erlbaum Associates.
- Blair, R. J. R. (2003). Neurobiological basis of psychopathy. The British Journal of Psychiatry, 182(1), 5-7.
- Kiehl, K. A., & Hoffman, M. B. (2011). The criminal psychopath: History, neuroscience, treatment, and economics. Jurimetrics, 51, 355-397.

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.