Cómo cuidar el hígado de forma natural - 7 hábitos respaldados por la ciencia

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Cómo cuidar el hígado de forma natural - 7 hábitos respaldados por la ciencia
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El hígado es el principal órgano de desintoxicación del cuerpo humano. Lejos de necesitar que lo “limpiemos”, es él quien nos limpia a nosotros: filtra la sangre, elimina sustancias nocivas, almacena nutrientes y participa en la descomposición de las grasas. Cumple con más de 500 funciones vitales, por lo que resulta esencial poner atención en su cuidado.

Es importante aclarar que el concepto de “desintoxicar el hígado” carece de respaldo científico. No existen zumos, suplementos ni dietas milagrosas capaces de “limpiar” este órgano. Lo que sí podemos hacer es adoptar hábitos que protejan su salud y evitar las sustancias que lo dañan. A continuación, repasamos las funciones del hígado y los hábitos que la ciencia respalda para mantenerlo sano.

¿Cuáles son las funciones del hígado?

Este órgano es la glándula más voluminosa del cuerpo humano y una de las más importantes en cuanto a su papel en el metabolismo. Su función es única e indispensable para la vida: se encarga de sintetizar las proteínas plasmáticas, almacenar vitaminas y glucógeno, y neutralizar las sustancias nocivas o de desecho presentes en el torrente sanguíneo. Entre las funciones más destacadas se encuentran:

  • Producción de bilis: la bilis es una secreción líquida de color amarillento o verdoso, compuesta por sales biliares, proteínas, hormonas y colesterol. Es producida por el hígado de forma continua y se almacena en la vesícula biliar. Desempeña un papel fundamental en la digestión de las grasas.

Funciones del higado

  • Metabolismo: el hígado interviene de múltiples formas en el metabolismo:

    • Metabolismo de los lípidos:

      • Sintetiza colesterol destinado a la formación de membranas celulares y la producción de bilis.
      • Metaboliza triglicéridos, principales constituyentes de la grasa corporal.
      • Transforma proteínas y glúcidos en ácidos grasos.
    • Metabolismo de proteínas:

      • Sintetiza los aminoácidos no esenciales, necesarios para la producción de proteínas.
      • Interviene en la síntesis de factores de coagulación sanguínea.
      • Sintetiza albúmina y proteínas de transporte.
      • Participa en la síntesis de hormonas y enzimas.
    • Metabolismo de carbohidratos:

      • Gluconeogénesis: creación de glucosa a partir de sustratos no glucídicos.
      • Glucogenólisis: degradación del glucógeno a glucosa.
      • Glucogénesis: síntesis de glucógeno a partir de glucosa.
  • Función inmunológica:

    • En el hígado residen macrófagos llamados células de Kupffer, cuya función es fagocitar bacterias y virus.
    • Participa en la producción de proteínas del sistema del complemento, uno de los componentes fundamentales del sistema inmunitario para la defensa contra microorganismos patógenos.
    • Produce la proteína C reactiva, un reactante de fase aguda cuyos niveles aumentan ante procesos inflamatorios.
  • Desintoxicación del torrente sanguíneo:

    • Metaboliza el alcohol.
    • Neutraliza gran cantidad de sustancias nocivas de origen orgánico.
    • La mayoría de los fármacos se metabolizan en el hígado, como el paracetamol (también conocido como acetaminofén).
    • Elimina la bilirrubina a través de la bilis tras conjugarla con ácido glucurónico.
  • Almacenamiento:

    • Almacena minerales como el hierro y el cobre, así como vitaminas A, D y B12.
    • Es el principal reservorio de glucógeno del organismo.

¿Cómo proteger la salud del hígado?

La medida más eficaz para cuidar el hígado es evitar aquello que lo daña. Esto implica limitar o eliminar el consumo de sustancias perjudiciales como las bebidas alcohólicas, el tabaco y otras drogas. También conviene moderar la ingesta de cafeína y evitar la automedicación.

Desintoxicar el hígado

La alimentación tiene un gran impacto en la salud hepática. Se recomienda reducir el consumo de carnes rojas, alimentos ultraprocesados y productos con niveles elevados de azúcar y grasas saturadas. A continuación, 7 hábitos que contribuyen a proteger el hígado:

  1. Incluir remolacha en la dieta: la remolacha es rica en betalaínas, pigmentos con poder antioxidante que le confieren su característico color morado. Estudios en modelos animales sugieren que estos compuestos pueden tener un efecto hepatoprotector, aunque se necesita más investigación en humanos [1]. Combinarla con limón en un zumo es una forma sencilla de incorporarla a la dieta.
  2. Consumir abundantes verduras: las verduras aportan grandes beneficios para la salud general y la función hepática. Gracias a sus propiedades antioxidantes y su contenido en fibra, el consumo habitual de vegetales favorece los procesos metabólicos del hígado. Las verduras crucíferas (brócoli, col, coliflor) son especialmente interesantes por sus compuestos azufrados [2].
  3. Incorporar alcachofas: las alcachofas favorecen la producción de bilis, que facilita la digestión de las grasas. Además, contienen cinarina, un compuesto que en estudios preliminares ha mostrado efectos protectores sobre las células hepáticas [3].
  4. Comer zanahorias con regularidad: tienen alto contenido en betacarotenos y flavonoides. Además de actuar como diurético suave, la zanahoria aporta antioxidantes que pueden contribuir a la salud hepática.
  5. Infusiones con precaución: algunas infusiones, como la de diente de león, se han utilizado tradicionalmente por sus propiedades diuréticas. Sin embargo, es imprescindible consultar con un profesional sanitario antes de usar plantas medicinales, ya que algunas pueden resultar hepatotóxicas o interactuar con medicamentos [4].
  6. Incluir pescado azul: se recomienda consumir pescado azul al menos 2-3 veces por semana, preferiblemente preparado a la plancha, al horno o al vapor. Su contenido en DHA y ácidos grasos omega-3 ha demostrado ejercer un efecto protector frente a la acumulación de grasa en el tejido hepático (esteatosis hepática) [5].
  7. Mantener un peso saludable y hacer ejercicio: la enfermedad de hígado graso no alcohólico (EHGNA) es una de las patologías hepáticas más frecuentes y está estrechamente ligada al sobrepeso y el sedentarismo. El ejercicio físico regular es una de las intervenciones con mayor evidencia para proteger el hígado [6].

Alimentos para desintoxicar el higado

La verdadera salud hepática no depende de productos “detox” ni de dietas milagrosas, sino de mantener un estilo de vida saludable de forma sostenida: alimentación equilibrada, ejercicio regular, consumo moderado o nulo de alcohol y evitar la automedicación.

¿Cuáles son los signos de un problema hepático?

Los problemas hepáticos pueden cursar con o sin síntomas. Entre los signos más habituales asociados a enfermedad del hígado se encuentran:

  • Color amarillento en la piel y los ojos, conocido como ictericia.
  • Prurito o picazón generalizada.
  • Dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen (hipocondrio derecho).
  • Pérdida del apetito.
  • Cansancio o astenia persistente.
  • Fiebre.
  • Náuseas y vómitos.
  • Erupciones en la piel.

Es posible que la función hepática esté afectada sin que aparezca ninguno de estos síntomas. Para confirmar el buen funcionamiento del hígado es necesario acudir a un profesional sanitario, que solicitará las pruebas pertinentes.

Estas pruebas se denominan “pruebas de función hepática” o “perfil hepático”. Consisten en una analítica sanguínea que mide los niveles de enzimas y otras sustancias que pueden alterarse cuando el hígado no funciona correctamente, y ayudan en el diagnóstico de enfermedades como la cirrosis o la hepatitis.

Recuerda que el contenido de este artículo es meramente informativo y su único propósito es orientar. Cualquier duda respecto a tu salud debe ser consultada y tratada por tu médico.

Referencias

  1. Clifford, T., Howatson, G., West, D. J., & Stevenson, E. J. (2015). The potential benefits of red beetroot supplementation in health and disease. Nutrients, 7(4), 2801-2822. https://doi.org/10.3390/nu7042801
  2. Bahadoran, Z., Mirmiran, P., & Azizi, F. (2013). Dietary polyphenols as potential nutraceuticals in management of diabetes: a review. Journal of Diabetes & Metabolic Disorders, 12(1), 43. https://doi.org/10.1186/2251-6581-12-43
  3. Ben Salem, M., Affes, H., Ksouda, K., et al. (2015). Pharmacological studies of artichoke leaf extract and their health benefits. Plant Foods for Human Nutrition, 70(4), 441-453. https://doi.org/10.1007/s11130-015-0503-8
  4. Navarro, V. J., & Lucena, M. I. (2014). Hepatotoxicity induced by herbal and dietary supplements. Seminars in Liver Disease, 34(2), 172-193. https://doi.org/10.1055/s-0034-1375958
  5. Parker, H. M., Johnson, N. A., Burdon, C. A., et al. (2012). Omega-3 supplementation and non-alcoholic fatty liver disease: a systematic review and meta-analysis. Journal of Hepatology, 56(4), 944-951. https://doi.org/10.1016/j.jhep.2011.08.018
  6. European Association for the Study of the Liver (EASL). (2016). EASL-EASD-EASO Clinical Practice Guidelines for the management of non-alcoholic fatty liver disease. Journal of Hepatology, 64(6), 1388-1402. https://doi.org/10.1016/j.jhep.2015.11.004
Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

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