Crioterapia
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es la crioterapia?
- Origen y evolución
- Efectos sobre el organismo
- 2.Beneficios de la crioterapia
- 3.¿Para qué sirve la crioterapia?
- 4.Crioterapia estética
- 5.Crioterapia deportiva
- 6.¿Cómo es una sesión de crioterapia?
- 7.Contraindicaciones de la crioterapia
- 8.Precauciones que deben tomarse tras la crioterapia
- 9.Conclusión
- 10.Referencias
La crioterapia es, en líneas generales, la aplicación de frío con fines tanto terapéuticos como estéticos. En su modalidad de cuerpo entero (WBC, por sus siglas en inglés), se realiza mediante vapor de nitrógeno en cabinas especiales.
El tratamiento se lleva a cabo en cabinas que pueden alcanzar temperaturas de hasta -160 °C a -200 °C. La crioterapia tiene un amplio abanico de aplicaciones, tanto en el ámbito deportivo como estético: puede contribuir a mejorar el estado de la piel, favorecer la eliminación de toxinas y ayudar en el proceso de recuperación de lesiones, entre otros posibles beneficios.
Este tratamiento goza de una creciente aceptación entre los deportistas profesionales. Numerosos atletas de élite recurren a la crioterapia como parte de su rutina de recuperación, y muchos equipos profesionales, como los de la NBA, cuentan con cabinas de crioterapia en sus instalaciones.
¿Qué es la crioterapia?
Todos los seres humanos disponemos de una serie de mecanismos que nos permiten mantener nuestra temperatura corporal dentro de unos límites adecuados, independientemente de la temperatura ambiental. Así, en el caso de los adultos, la temperatura habitual oscila entre 36,5 °C y 37,5 °C. No obstante, se pueden presentar variaciones en función de un amplio abanico de factores: sexo, nivel de actividad física, tipo de alimentación, fase del ciclo menstrual en el caso de las mujeres, entre otros.
Partiendo de esta base, la crioterapia se fundamenta en cómo reacciona el organismo cuando el ambiente es más frío que la temperatura corporal. Es la parte interna la que genera un mayor número de reacciones; mientras tanto, el sistema periférico experimenta lo que se conoce como vasoconstricción para evitar que el calor generado de forma interna se disipe a través de la piel. Es en ese momento cuando se produce la denominada “piel de gallina”. Si aun así el organismo es incapaz de regular la temperatura, se produce una vasoconstricción generalizada de todos los sistemas vasculares.
Así, la crioterapia se basa en alterar los mecanismos termorreguladores del organismo. Este tratamiento busca generar ese efecto de “piel de gallina”, pero sin llegar a provocar una vasoconstricción generalizada. De este modo, se cierra el sistema vascular periférico, mientras que el central se encarga de generar una importante circulación sanguínea que alcanza todos los niveles celulares, así como los diferentes mecanismos de nutrición metabólica.
Origen y evolución
El uso del frío con fines terapéuticos tiene una larga historia. El papiro de Edwin Smith, un tratado médico del antiguo Egipto que podría remontarse al año 3500 a. C., ya hacía referencia a la aplicación de frío como recurso terapéutico.
Varios miles de años más tarde, en 1961, el neurocirujano Irving Cooper desarrolló el primer sistema de sonda crioquirúrgica cerrada con nitrógeno líquido, lo cual marcó el inicio de la era moderna de la crioterapia y la criocirugía.
Fue a partir de la década de 2000 cuando deportistas de élite comenzaron a utilizar la crioterapia de cuerpo entero como tratamiento para favorecer la recuperación y mejorar su rendimiento deportivo.
Efectos sobre el organismo

La crioterapia tiene una serie de efectos sobre el organismo que se han estudiado en la literatura científica.
- Analgésico: la crioterapia se ha utilizado para el tratamiento del dolor, tanto agudo como crónico. Así, algunos estudios han explorado su uso, por ejemplo, en pacientes con fibromialgia. El frío extremo disminuye la velocidad de conducción nerviosa, lo que puede reducir la percepción del dolor.
- Antiinflamatorio: la aplicación de frío extremo sobre la piel puede provocar una disminución de la inflamación a través de la vasoconstricción. Según un metaanálisis publicado en Scientific Reports (2025), la crioterapia de cuerpo entero puede reducir marcadores proinflamatorios como la IL-1β y aumentar factores antiinflamatorios como la IL-10.
- Metabólico: este tratamiento estimula reacciones de compensación ante el descenso de la temperatura en la capa más superficial de la piel. Así, activa el metabolismo y puede favorecer el gasto calórico.
- Bienestar subjetivo: la crioterapia puede favorecer la liberación de endorfinas, los opioides naturales del organismo, lo que genera una sensación de bienestar tras la sesión. También se ha estudiado su posible efecto sobre neurotransmisores como la serotonina, aunque la evidencia al respecto es todavía limitada.
Beneficios de la crioterapia
A continuación se señalan algunos de los posibles beneficios de la crioterapia descritos en la literatura científica, si bien es importante destacar que la evidencia disponible es aún limitada en muchos casos.
- Puede contribuir a mejorar la circulación sanguínea al estimular la respuesta vascular del organismo ante el frío.
- Puede favorecer determinados procesos metabólicos del organismo.
- Algunos estudios sugieren que contribuye a mejorar el proceso digestivo y el tránsito intestinal.
- Puede fomentar la eliminación de toxinas por parte del organismo, lo que podría beneficiar la salud de tendones, músculos y articulaciones.
- Se ha utilizado como complemento en programas de recuperación muscular en deportistas.
¿Para qué sirve la crioterapia?
Tal y como se ha señalado, la crioterapia es un tratamiento que se puede aplicar tanto con fines estéticos como deportivos. A continuación se explican de modo detallado sus distintas aplicaciones.
Crioterapia estética

Una de las principales ventajas que ofrece la crioterapia en el ámbito de la estética es que sus efectos sobre la piel y el cabello pueden apreciarse con relativa rapidez, ya que el tratamiento favorece la eliminación de toxinas del organismo.
Así, resulta de interés para tratar diversas alteraciones de la dermis con los diferentes tipos de crioterapia:
- Psoriasis: una enfermedad inflamatoria de carácter crónico. Las células de la piel de las zonas afectadas se reproducen a una velocidad mayor de lo habitual, de modo que se acumulan formando placas enrojecidas y escamosas sobre la piel. Se estima que este trastorno afecta a más de cien millones de personas en todo el mundo.
- Dermatitis atópica: se trata de uno de los trastornos de la piel más comunes, tanto entre niños como entre adultos. Se caracteriza por el desarrollo de erupciones descamativas y enrojecidas en la piel.
- Celulitis: la celulitis, también conocida como piel de naranja, afecta a cerca del 80 % de las mujeres. Se caracteriza por la acumulación de tejido adiposo en determinadas zonas como el abdomen, los glúteos o las caderas. La crioterapia puede favorecer la eliminación de toxinas y el gasto calórico, por lo que se utiliza como tratamiento complementario para combatir la celulitis.
La crioterapia también se utiliza como complemento para adelgazar, ya que puede favorecer el gasto calórico. No obstante, no es un tratamiento milagroso. Para conseguir reducir peso es necesario acompañar la crioterapia con unos hábitos de vida saludables: realizar ejercicio físico de forma regular y seguir una dieta saludable y equilibrada.
Crioterapia deportiva
Una de las principales aplicaciones de la crioterapia se da en el mundo de la medicina deportiva. Se trata de un tratamiento utilizado para tratar y acelerar el proceso de curación de lesiones deportivas como la tendinitis. La tendinitis es la inflamación de un determinado tendón del cuerpo; se da de forma habitual después de una lesión recurrente en determinadas articulaciones como la muñeca.
La crioterapia también está indicada para tratar las sobrecargas musculares, muy habituales en deportistas profesionales. Se trata de una contracción involuntaria de las fibras musculares como consecuencia de la práctica de una actividad deportiva en exceso o de la ejecución errónea de un determinado ejercicio. Los músculos con mayores probabilidades de sufrir una sobrecarga son aquellos que forman parte de las extremidades superiores, el cuello y los hombros.
Este tratamiento también puede resultar útil después de una sesión de ejercicio de gran intensidad. En primer lugar, puede favorecer la recuperación subjetiva del sistema muscular. Y, en segundo lugar, puede contribuir a mitigar la percepción de las agujetas, aunque la evidencia científica indica que la recuperación funcional objetiva (fuerza, potencia, velocidad) no se ve significativamente acelerada.
¿Cómo es una sesión de crioterapia?

Una de las dudas más frecuentes entre aquellas personas que se van a someter a la crioterapia tiene que ver con cómo es una sesión. Este tratamiento requiere una cierta preparación previa. El paciente debe acudir al centro en ayunas de más de tres horas.
Una vez allí, en primer lugar se realiza una revisión general de su estado de salud, prestando especial atención a las constantes vitales. A continuación se le solicita al paciente que se desvista y entre en la cabina únicamente con unos calcetines especiales, los cuales tienen tres capas de forro polar.
La sesión tiene una duración máxima de cuatro minutos. Durante este periodo de tiempo, al paciente se le somete a chorros de vapor de nitrógeno, los cuales pueden alcanzar una temperatura de -200 °C. Es importante destacar que la sensación percibida por el cuerpo no es equivalente a esa temperatura extrema; de lo contrario, nadie podría soportar la sesión.
El vapor de nitrógeno se aplica desde los pies en sentido ascendente, aunque los hombros y la cabeza permanecen fuera de la cabina para evitar cualquier tipo de problema en las vías respiratorias. Mientras se aplica el vapor de nitrógeno, el paciente debe realizar movimientos circulares de forma lenta.
Una vez finalizada la sesión, el paciente toma una infusión para favorecer la diuresis y, así, contribuir a la eliminación de las toxinas generadas durante el tratamiento.
Para fomentar los beneficios de la crioterapia, es importante seguir una correcta disciplina tanto de hidratación como de nutrición.
Contraindicaciones de la crioterapia
Del mismo modo que cualquier otro tratamiento, la crioterapia también tiene una serie de contraindicaciones que resulta importante conocer. Se trata, en líneas generales, de un estímulo intenso para el metabolismo y el sistema vascular. Por lo tanto, no es un tratamiento indicado para aquellas personas que sufran cualquier tipo de patología que impida que su organismo sea capaz de mantener los mecanismos de compensación vasculares.
Así, la crioterapia no es un tratamiento adecuado para aquellas personas que hayan sufrido un infarto de miocardio, considerado un trastorno vascular de carácter grave. Del mismo modo, tampoco se recomienda para aquellas personas que hayan sufrido un accidente cerebrovascular.
Las personas que sufran el fenómeno de Raynaud tampoco deben someterse a la crioterapia. Se trata de un trastorno de los vasos sanguíneos que provoca que estos se estrechen ante el frío o el estrés, y que afecta aproximadamente al 3-5 % de la población general. Afecta sobre todo a las manos y a los pies.
En el caso de mujeres embarazadas, la crioterapia tampoco es un tratamiento adecuado.
Cabe señalar que la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) no ha aprobado la crioterapia de cuerpo entero como tratamiento seguro o eficaz para ninguna afección médica, y un estudio finlandés documentó que el 16 % de los participantes experimentaron congelación leve de la piel durante el tratamiento.
Precauciones que deben tomarse tras la crioterapia

A continuación se señalan todas las precauciones que se deben tener en cuenta a la hora de someterse a un tratamiento de crioterapia.
- Durante la sesión es importante despojarse de cualquier tipo de objeto metálico, como pendientes o anillos.
- Es esencial colocar correctamente los protectores suministrados por el centro en los pies.
- La piel debe estar perfectamente seca.
- No es recomendable utilizar ningún tipo de crema de forma previa a la sesión. Si se ha utilizado cualquier crema corporal, es importante eliminar los restos que queden sobre la piel.
- En todo momento la cabeza debe encontrarse por encima del extremo superior de la cabina antes de iniciar la sesión.
- Para evitar la salida de vapores hacia las vías respiratorias, es esencial colocar adecuadamente el collarín de seguridad y ajustarlo al cuello.
Conclusión
En definitiva, la crioterapia es un tratamiento con múltiples aplicaciones en el ámbito de la salud, la estética y el deporte. Cada vez tiene un mayor número de adeptos en todo el mundo, aunque es importante que quienes se interesen por este tratamiento consulten con un profesional sanitario y sean conscientes de que la evidencia científica sobre algunos de sus beneficios es todavía limitada.
Referencias
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Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.