Color de la orina
Tabla de contenidos
- 1.Color de la orina y su significado
- Amarillo claro
- Amarillo transparente o incolora
- Amarillo oscuro o ámbar
- Naranja
- Azul verdosa
- Marrón
- Rojiza
- 2.Aspecto y olor de la orina
- Turbia
- Espumosa
- Olor fuerte
- 3.Efecto de los medicamentos sobre el color de la orina
- 4.Factores de riesgo
- 5.Cuándo acudir al médico
- 6.Conclusión
- 7.Referencias
El color de la orina resulta en muchos casos fundamental para orientar el diagnóstico de diversos trastornos y enfermedades. Cualquier tipo de alteración tanto en su color como en su densidad o en su olor puede ser clave para determinar que algo en el organismo no está funcionando correctamente.
El organismo expulsa a través de la orina una gran variedad de sustancias de desecho, las cuales provienen tanto de los alimentos como de las bebidas y del propio metabolismo celular. Así, cuando existe un determinado trastorno, el color y el olor de la orina pueden variar, alertando de un posible problema de salud.
Color de la orina y su significado

A continuación señalamos las diferentes tonalidades que puede presentar la orina y qué implica cada una de ellas.
Amarillo claro
Este es el color que tiene la orina de una persona que se encuentra en buen estado de salud: amarillo claro, casi transparente en algunos casos. El color se debe a un pigmento denominado urobilina (también llamado urocromo). La orina sirve como medio de transporte para esta sustancia; así, el pigmento se diluye en agua, creando ese tono amarillo pálido que indica que la hidratación del organismo es correcta.
Amarillo transparente o incolora
En aquellos casos en los que el color de la orina es amarillo excesivamente claro o prácticamente incoloro, una de las causas más probables es la sobrehidratación, es decir, el consumo en exceso de líquidos. Esta tonalidad también puede presentarse en personas que padecen determinadas enfermedades como la diabetes insípida, en la que los riñones no concentran adecuadamente la orina, o la diabetes mellitus mal controlada, que cursa con poliuria (aumento del volumen de orina).
Amarillo oscuro o ámbar
Cuando la orina adquiere un tono amarillo oscuro o ámbar, suele indicar un estado de deshidratación leve a moderada. La concentración de urocromo es mayor cuando el volumen de agua en la orina es menor, lo que intensifica el color. Aumentar la ingesta de líquidos suele ser suficiente para corregir esta tonalidad.
Naranja
La orina de color naranja se debe en la gran mayoría de casos al consumo de determinados alimentos como la zanahoria, o a ciertos suplementos de vitamina C y betacarotenos. Otra de las causas que explican esta tonalidad es el consumo de determinados medicamentos, como la rifampicina (un antibiótico empleado en el tratamiento de la tuberculosis), la fenazopiridina (un analgésico urinario) o la sulfasalazina. Un proceso de deshidratación también puede producir orina anaranjada.
En aquellos casos en los que la orina tiene un tono naranja muy oscuro, prácticamente marrón, puede indicar problemas en la vesícula biliar o en el hígado. La vesícula biliar es un órgano situado justo debajo del hígado en el que se almacena la bilis, un líquido que produce el hígado para facilitar la digestión de las grasas. Cuando los conductos biliares se obstruyen, la bilirrubina puede acumularse y eliminarse a través de la orina, oscureciéndola.
Azul verdosa
Es una de las tonalidades de orina menos frecuentes, tanto en hombres como en mujeres. Se debe generalmente al consumo de un determinado alimento o bebida con colorante verde o azul. Por ejemplo, los espárragos pueden hacer que la orina adquiera un color verdoso. Ciertos medicamentos, como la amitriptilina, el propofol o la indometacina, también pueden provocar esta coloración. En casos poco habituales, una infección por la bacteria Pseudomonas aeruginosa puede teñir la orina de un tono verdoso.
Marrón
La orina de color marrón puede deberse al consumo de alimentos tales como habas o alubias, así como a determinados medicamentos como el metronidazol, la nitrofurantoína o la cloroquina.
En los casos más graves, la orina de este color puede indicar un trastorno hepático (como una hepatitis o una cirrosis), una situación de deshidratación extrema o la presencia de rabdomiólisis (destrucción del tejido muscular), condiciones que requieren asistencia médica urgente.
Rojiza
Determinados alimentos pueden alterar el color de la orina y darle un tono rojizo, como los arándanos o la remolacha. No obstante, la orina de color rojizo puede deberse a otras causas que requieren mayor atención, como la presencia de sangre en la orina (hematuria), una infección del tracto urinario, cálculos renales o, en casos menos frecuentes, tumores del aparato urinario. El consumo de ciertos medicamentos como la rifampicina o la doxorrubicina (un fármaco quimioterápico) también puede producir una tonalidad rojiza o anaranjada.
Ante la presencia de orina rojiza sin una causa alimentaria evidente, es fundamental acudir al médico para descartar patologías subyacentes.
Aspecto y olor de la orina

Además del color, el aspecto y el olor de la orina pueden aportar información relevante sobre el estado de salud.
Turbia
La orina turbia puede contener fosfatos, lo cual es en ocasiones un indicativo de la presencia de cálculos renales (piedras en el riñón). Si la orina turbia se mantiene durante varios días, puede indicar que existe una infección en el tracto urinario, por lo que es recomendable acudir al médico. Otras causas de orina turbia incluyen la presencia de leucocitos (glóbulos blancos), bacterias o un exceso de mucosidad.
En un alto porcentaje de casos, la orina turbia desprende un olor fuerte y desagradable. Otro de los indicios asociados es la necesidad constante de orinar (polaquiuria).
Espumosa
En algunos casos la orina puede presentar un aspecto espumoso, aunque por lo general su color habitual no varía. Esto puede indicar que en el organismo hay un exceso de proteínas en la orina (proteinuria), lo que puede ser signo de un problema renal. Es aconsejable acudir al médico para que realice un análisis de orina y, si es necesario, un análisis sanguíneo que evalúe la función renal.
Olor fuerte
Partiendo de la base de que la orina por lo general no tiene un olor agradable, resulta sencillo diferenciar el olor habitual de aquel que resulta demasiado fuerte o inusual. En algunos casos, el olor desagradable de la orina se puede explicar por el consumo de determinados alimentos como los espárragos. La deshidratación también concentra la orina y puede intensificar su olor. No obstante, un olor especialmente fétido o dulce puede ser indicativo de una infección urinaria o de niveles elevados de glucosa, respectivamente, por lo que es aconsejable consultar con un profesional sanitario.
Efecto de los medicamentos sobre el color de la orina
Diversos fármacos de uso común pueden alterar el color de la orina sin que ello suponga un problema de salud. Es importante conocer este efecto para evitar alarmas innecesarias:
- Rifampicina (antibiótico antituberculoso): orina de color naranja o rojizo.
- Metronidazol (antibiótico y antiparasitario): orina oscura o de color marrón rojizo.
- Nitrofurantoína (antibiótico urinario): orina de color marrón oscuro o amarillo intenso.
- Fenazopiridina (analgésico urinario): orina de color naranja intenso.
- Amitriptilina (antidepresivo): orina de color azul verdoso.
- Warfarina (anticoagulante): orina de color naranja.
- Doxorrubicina (quimioterápico): orina de color rojo o naranja.
En todos estos casos, el cambio de color desaparece al finalizar el tratamiento y no suele tener relevancia clínica por sí mismo.
Factores de riesgo
El cambio tanto en el color como en el aspecto de la orina está en muchos casos relacionado con el consumo de determinados alimentos o con diversos medicamentos. No obstante, existen una serie de factores de riesgo que aumentan las probabilidades de sufrir enfermedades que afecten al color de la orina:
- Edad: por lo general, las enfermedades que afectan al aparato urinario son más frecuentes en personas mayores. Por ejemplo, es habitual que hombres mayores de 50 años presenten sangre en la orina debido a la hiperplasia benigna de próstata (agrandamiento de la próstata).
- Antecedentes familiares: los antecedentes familiares de trastornos del riñón también aumentan el riesgo de sufrir problemas como los cálculos renales.
- Ejercicio físico intenso: deportistas que practican actividades de alta intensidad presentan un mayor riesgo de sufrir hematuria (sangrado urinario) o rabdomiólisis, que puede oscurecer la orina.
Cuándo acudir al médico
Es recomendable consultar con un profesional sanitario en los siguientes casos:
- La orina presenta un color rojo, rosa o marrón sin haber consumido alimentos o medicamentos que lo justifiquen.
- El cambio de color, olor o aspecto de la orina persiste más de dos o tres días.
- La orina turbia o con mal olor se acompaña de fiebre, dolor al orinar o dolor lumbar.
- Se observa orina espumosa de forma persistente.
Conclusión
Resulta muy importante prestar atención tanto al color como a la propia consistencia y al olor de la orina. Ambos factores pueden revelar información muy valiosa sobre el estado de salud. En caso de que el color de la orina cambie por causas ajenas al consumo de determinados medicamentos o alimentos, es importante acudir al médico, especialmente cuando ese cambio de color o aspecto no desaparece con el paso del tiempo.
Referencias
- Simerville, J. A., Maxted, W. C., & Pahira, J. J. (2005). Urinalysis: A Comprehensive Review. American Family Physician, 71(6), 1153-1162.
- Aycock, R. D., & Kass, D. A. (2012). Abnormal urine color. Southern Medical Journal, 105(1), 43-47.
- Foot, C. L., & Fraser, J. F. (2006). Uroscopy as we know it: a historical review. British Journal of Urology, 97(2), 434-436.
- MSD Manual (edición para profesionales). Evaluación del paciente renal – Análisis de orina. Disponible en: https://www.msdmanuals.com
- Vidal Vademecum Spain. Fichas técnicas de medicamentos. Disponible en: https://www.vademecum.es

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.