Autoexploración mamaria
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La autoexploración mamaria es una técnica mediante la cual la mujer examina sus propias mamas en busca de cambios o anomalías. Tradicionalmente se ha considerado un método útil para la detección precoz del cáncer de mama; sin embargo, es importante conocer lo que dice la evidencia científica actual al respecto.
Qué dice la evidencia científica actual
Las principales guías de práctica clínica, incluidas las del grupo de trabajo de servicios preventivos de Estados Unidos (USPSTF) y diversas sociedades europeas, ya no recomiendan la autoexploración mamaria sistemática como método de cribado del cáncer de mama. Los estudios de gran tamaño muestral no han demostrado que la autoexploración periódica reduzca la mortalidad por cáncer de mama, y sí se ha observado que aumenta el número de biopsias innecesarias por hallazgos benignos.
No obstante, esto no significa que la mujer deba ignorar sus mamas. La autoconciencia mamaria —es decir, que cada mujer conozca el aspecto y la textura habitual de sus mamas y consulte ante cualquier cambio nuevo— sigue considerándose valiosa por la mayoría de las sociedades científicas, incluida la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).
La mamografía es la prueba de referencia (gold standard) para el cribado del cáncer de mama. En España, los programas de detección precoz recomiendan la realización de mamografías cada dos años a las mujeres de entre 50 y 69 años, de acuerdo con las recomendaciones del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS) y la AECC. Las mujeres con factores de riesgo elevado (antecedentes familiares de primer grado, mutaciones BRCA, etc.) pueden requerir un seguimiento más precoz e individualizado por parte de su ginecólogo.
Cómo realizar la autoexploración mamaria
Aunque la autoexploración sistemática ya no se recomiende como cribado, conocer la técnica puede ayudar a la mujer a familiarizarse con sus mamas y detectar cambios que deba consultar. Al principio conviene realizarla bajo la supervisión del ginecólogo o la matrona para asegurar una técnica correcta.
El momento de realizarla es importante. Debe hacerse inmediatamente después de la menstruación, cuando las mamas no están inflamadas ni sensibles. Si los ciclos son irregulares, conviene elegir siempre el mismo día del mes.
Inspección visual
Se debe comenzar con una inspección frente al espejo, con los brazos apoyados firmemente en las caderas. Se observará el tamaño, la simetría de ambas mamas y la presencia en la piel de cualquier alteración nueva, como manchas, zonas irregulares o retraídas. Es importante observar detenidamente el pezón en busca de grietas, zonas enrojecidas, hundimiento o secreción.
Palpación
Una vez terminada la inspección, se procede a la palpación. La postura es importante: se puede realizar de pie, colocando el brazo del lado que se va a explorar detrás de la nuca, o tumbada, con el brazo del lado a explorar apoyado sobre una almohada y detrás de la cabeza.
Se debe palpar con las yemas de los dedos índice, corazón y anular, ejerciendo una presión firme para conocer la sensibilidad y la textura del tejido mamario.
Hay que recorrer la mama de forma ordenada y siempre del mismo modo. Se pueden seguir los siguientes esquemas:
- En forma circular, empezando por el pezón y avanzando hacia la periferia.
- En forma lineal, subiendo y bajando.
- En cuñas, dividiendo la mama en cuatro cuadrantes y explorando cada uno de ellos.
Se realizará de la misma forma en ambas mamas.
Es importante explorar también los ganglios linfáticos, palpando por encima de la clavícula y en la región axilar.
Se puede usar cualquier lubricante, vaselina o aceite para facilitar la palpación, e incluso realizarla en la ducha.
En ocasiones, la pareja puede notar alguna irregularidad; no se deben descartar estos comentarios.
Cuándo consultar al ginecólogo
Ante cualquier cambio nuevo —bulto, retracción cutánea, secreción por el pezón, cambio de tamaño o forma no habitual, enrojecimiento persistente—, por pequeño que parezca, se debe consultar con el ginecólogo sin demora. La mayoría de los hallazgos corresponden a alteraciones benignas, pero solo un profesional puede descartarlo.
Las mujeres con factores de riesgo, como antecedentes familiares de cáncer de mama o cambios fibroquísticos, deben mantener un seguimiento más estrecho con su especialista.
Referencias
- Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Detección precoz del cáncer de mama. https://www.contraelcancer.es/es/todo-sobre-cancer/tipos-cancer/cancer-mama/deteccion-precoz
- Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). Oncoguía SEGO: cáncer de mama. https://sego.es/
- US Preventive Services Task Force (USPSTF). Breast Cancer: Screening. Recommendation Statement. JAMA. 2024;331(22):1918-1930. https://www.uspreventiveservicestaskforce.org/uspstf/recommendation/breast-cancer-screening
- Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS). Recomendaciones sobre el cribado del cáncer de mama. https://papps.es/

Escrito por
Gabriel GinerEditor
Fundador y editor de eSalud. Apasionado de la salud digital y la divulgación sanitaria, dirige el proyecto editorial desde sus inicios con el compromiso de acercar la información de salud a todos los lectores.