Trimebutina

Trimebutina

Para el tratamiento de algunas afecciones de tipo gastrointestinal, la trimebutina se ha catalogado como uno de los fármacos más efectivos en estas situaciones. La mayoría de los expertos afirman que se trata de una droga que no representa un riesgo para el paciente y que no suele presentar efectos adversos.

Sus beneficios han sido de gran utilidad para el tratamiento de problemas como la diarrea o el estreñimiento, notándose mejoría en poco tiempo tras iniciada la pauta. Si deseas conocer más sobre este medicamento, aquí podrás obtener toda la información relevante sobre la trimebutina.

Índice
  1. ¿Qué es la trimebutina?
  2. ¿Cómo se administra?
  3. Efectos secundarios
    1. Sobredosis
  4. Precauciones y advertencias
  5. Interacciones con otros medicamentos
  6. ¿Cuándo no se debe tomar trimebutina?

¿Qué es la trimebutina?

Se trata de un fármaco cuyo principio activo es el maleato de trimebutina, el cual interviene de manera directa en el funcionamiento del tracto gastrointestinal. Este se considera un agonista de los receptores opioides intestinales y cerebrales delta, kappa y mi. Sin embargo, se ha comprobado que no presenta selectividad a estos, y tampoco tiene algún efecto sobre el sistema nervioso central. Algo que suele suceder con otros opioides.

La trimebutina interviene en la regulación de la motilidad gastrointestinal, haciendo su efecto sobre los músculos lisos del tracto digestivo, lo que provoca una mejoría ante la presencia de un trastorno digestivo.

Qué es la trimebutina

Se pueden observar dos mecanismos de acción dependiendo del cuadro clínico. Posee un efecto estimulador cuando el tono muscular se encuentra disminuido. En el caso de presentarse peristaltismo aumentado, tendrá un efecto inhibidor. Esto permite que se considere un tratamiento adecuado para la diarrea y el estreñimiento. Aunque sus usos se extienden para casos como el síndrome de colon irritable.

Este medicamento no solo funciona como regulador de tránsito intestinal. También es útil ante la presencia de dolor abdominal. Es así como suele ser recetado cuando se cursa un cuadro de gastritis. Otros de sus usos van dirigido al tratamiento de vómitos provocados por la presencia de una úlcera gastroduodenal. Igualmente, es una pauta esencial cuando un paciente ha sido sometido a una cirugía en el abdomen. El fármaco favorecerá el reinicio del movimiento intestinal.

¿Cómo se administra?

La trimebutina puede adquirirse en presentaciones de tabletas o suspensión. Estos últimos suelen ser recetados para pacientes pediátricos. Su administración es vía oral, y solo hará efecto si existe algún trastorno gastrointestinal, aunque también existe una solución inyectable. La dosis será indicada por un profesional de la salud, que determinará cuál será la posología según la edad y peso del paciente, así como la causa del padecimiento.

  • Adultos con síndrome de colon irritable: se debe administrar 100 mg tres veces al día antes de cada comida. Si no existe alguna mejoría, debe consultarse al médico para que aumente la dosis hasta un máximo de 600 mg. Esta cantidad se debe consumir en varias tomas de pequeña dosificación.
  • Adultos con trastornos gastrointestinales y biliares: la pauta recomendada dependerá de los síntomas que presente el paciente. En caso de diarrea o estreñimiento, suele recetarse 200 mg en 1 o 2 dosis diarias. Si se presenta dolor abdominal o cólicos intestinales, la pauta es de 100 mg tres veces al día. Cuando los problemas de tracto digestivo o biliar es persistente, puede hacerse un aumento hasta 600 mg administrado en varias dosis pequeñas a lo largo del día. En todos los casos siempre deberá tomarse el medicamento antes de las comidas.
  • Niños mayores de 12 años: la pauta dependerá del peso del paciente.
  • Niños menores de 12 años: pauta personalizada y en casos de que no exista un tratamiento alternativo.

Tras su administración, la trimebutina es absorbida por el aparato digestivo. Media hora tras su consumo es posible evidenciar sus efectos, sobre todo si se trata de peristaltismo intestinal. Aunque no siempre se evidencia su acción de manera inmediata, conllevando tiempo lograr la mejoría.

Para que el tratamiento sea efectivo, debe administrarse de manera rutinaria y sin saltarse ninguna dosis. En caso de olvidar alguna toma, debe administrarse lo más pronto posible, siempre y cuando no se acerque la siguiente toma. De ser así, se debe dejar de tomar la dosis olvidada.

Este tratamiento debe ser pautado entre 2 a 4 semanas dependiendo del cuadro clínico y el paciente en cuestión. En caso de no desaparecer los síntomas tras este periodo, o aparecen dolores, será indispensable comunicarse con el médico para realizar una nueva evaluación.

Efectos secundarios

La trimebutina ha destacado como un fármaco de gran tolerancia, por lo que los pacientes suelen llevarse muy bien con este tratamiento. Aún así, como cualquier otro medicamento, se ha comprobado que puede presentar algunos efectos adversos, aunque no sean muy comunes.

Efectos secundarios raros (1-10 a 10.000 personas afectadas):

  • Reacciones alérgicas cutáneas, siendo bastante común la aparición de urticaria o enrojecimiento de la piel.
  • Falta de ánimo.
  • Estreñimiento.
  • Diarrea.
  • Abundante orina excretada.
  • Abdomen distendido.
  • Dolor de estómago.

Efectos adversos: problemas gastrointestinales

Efectos secundarios muy raros (de 1 a 10.000 personas afectadas):

  • Cefalea.
  • Boca seca.
  • Mareo.
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Debilidad.
  • Somnolencia.
  • Fatiga.

También se ha asociado a su consumo algunos efectos secundarios como: sensación de frío o calor, indigestión y halitosis o mal aliento. Algunos asociados a reacciones alérgicas son: hinchazón, sarpullido, picazón, problemas para respirar y mareo severo. Si tiene dificultad para orinar, dificultad para oír o pecho hinchados y con dolor, es indispensable que reciba atención médica inmediata.

En caso de presentar otros efectos adversos además de los mencionados y los que aparecen en el prospecto del medicamento, comunicarse inmediatamente con el médico tratante. Se deberá hacer lo mismo si los efectos presentados se complican.

Sobredosis

La inestable excesiva de este medicamento presenta síntomas a las pocas horas de su consumo. Por lo general, los efectos suelen notarse 3 horas después de la sobredosis. Entre los síntomas que se presentan, se tienen:

  • Dolores gastrointestinales.
  • Vómitos.
  • Pérdida de memoria y otros problemas neurológicas.
  • Coma.
  • Somnolencia.
  • Convulsiones.

El pronóstico por sobredosis es favorable. Se espera una recuperación rápida y sin secuelas. Sin embargo, se debe tratar apenas aparezcan los primeros síntomas. Puede existir riesgo de adicción por su consumo excesivo.

Precauciones y advertencias

Se debe estar atento a que el paciente no sea alérgico a algunos de los componentes del fármaco. En caso de no conocer si existe alguna alergia, estar atento a la aparición de cualquier reacción adversa. Si aparecen, comunicarse de manera inmediata con el médico.

Es necesario comunicar cualquier tipo de alergia, patología o condición física que se padezca. Esto permitirá determinar si pueden presentarse efectos secundarios diferentes a los ya mencionados.

Trimebutina advertencias

Se recomienda no administrar trimebutina en personas con padecimientos de hígado. Solo deberá hacerse en caso de que no exista un tratamiento alternativo y bajo estricta vigilancia médica para observar la evolución del paciente.

No debe consumirse alcohol durante la administración de este medicamento ya que puede acentuarse algunos efectos secundarios como la somnolencia o los mareos. En caso contrario, al menos debe reducirse su consumo antes de iniciar el tratamiento.

Los profesionales de la salud aseguran que no debe manejarse ningún tipo de maquinaria pesada, o realizar tareas que requieran estado de alerta. Será el medico quien indicará cuando será seguro realizar esas actividades.

Si es necesario que el paciente se someta a una intervención quirúrgica, es indispensable que se notifique al personal de salud que se encuentra en tratamiento con este fármaco.

Interacciones con otros medicamentos

En caso de que el médico indique que es necesario pautar trimebutina , el paciente debe comunicar si existe otro tratamiento o que consume algún otro fármaco. A menos que sea bajo estricta indicación médica, no se debe cambiar la pauta, ni mucho menos interrumpir ninguno de los tratamientos previos a la trimebutina.

Aún así, es consumo de este medicamento no es recomendable si se está administrando pramlintide. En el caso de tomarlo a la vez con tubocurarina, es posible observar la aparición de reacciones adversas.

¿Cuándo no se debe tomar trimebutina?

Queda contraindicado el uso de trimebutina en niños menores de 12 años a menos que sea estrictamente necesario aplicar el tratamiento.

Se ha considerado que este medicamento no debe utilizarse durante el embarazo. Tampoco se recomienda su administración durante el periodo de lactancia. En caso de ser necesario su uso, deberá interrumpir la lactancia para cumplir con el tratamiento.

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