El llanto: porqué lloramos

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El llanto: porqué lloramos
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Desde que nacemos el llanto forma parte de nuestras vidas, al estar fuera del vientre materno lo primero que hacemos por instinto es llorar.

Ya de adultos lloramos de alegría, de dolor, de tristeza o simplemente por emociones encontradas. Pero la gran interrogante que intentaremos despejar para resolver este fenómeno del llanto es: ¿Por qué lloramos? Aunque claramente antes de responder esa pregunta deberíamos preguntarnos qué son las lágrimas y cuáles son sus funciones. 

¿Qué significan las lágrimas?

El debate científico sobre el origen del llanto se remonta desde hace ya algún tiempo. Ya lo había afirmado Charles Darwin en su texto “La Expresión de las Emociones en el Hombre y en los Animales”, cuando mencionó que el llanto es una de las “expresiones específicas del hombre”.

Según científicos, el contenido químico de las lágrimas emocionales es diferente al de las lágrimas basales, que son las que cumplen la función de lubricar los ojos.

Investigaciones recientes nos han ayudado a comprender lo que significan las lágrimas humanas desde perspectivas sociales, psicológicas y neurocientíficas.

“Creo que el estudio del llanto, más que en el caso de cualquier otra expresión emocional, puede ayudarnos a obtener una mejor comprensión de la naturaleza humana”, afirmó el investigador de lágrimas Ad Vingerhoets -profesor de psicología en la Universidad de Tilburg , Países Bajos-.

Tanto este científico -Ad Vingerhoets-, como otros, siguen realizando investigaciones acerca de el papel que juega la sociedad y la cultura en la razón por la cual el ser humano llora, y la capacidad de conexión que el llanto provoca en las personas.

¿Por qué lloramos?

Para Darwin, el hombre condiciona el llanto dependiendo de las relaciones sociales que establece, puesto que en la cultura actual esta mal visto que el hombre manifieste su dolor corporal o psíquico a través del llanto.

Se han postulado varias teorías acerca de el motivo del llanto humano, entre ellas podemos distinguir: la teoría del “mono acuático” y la teoría del llanto como señalización.

Teoría del llanto como señalización

Esta teoría remarca que al llorar, señalamos que estamos indefensos y por ejemplo no vamos a pelear cuando alguien quiere hacernos daño ya sea verbal o físico. El llanto se muestra como una señal hacia los demás de que necesitamos su ayuda, por ejemplo otros animales sociales usan las vocalizaciones del grito para lograr este propósito. Cuando lloramos, transmitimos impresión de debilidad y de necesidad de protección.

Teoría del “mono acuático”

Esta teoría propone que muchas de nuestras adaptaciones son porque evolucionamos cerca del mar y necesitamos sentirnos en el océano. Entonces, las lágrimas que producimos son básicamente respuestas a vivir en un ambiente salino.

Las mujeres lloran más que los hombres

¿Las mujeres lloran más que los hombres?

Pues si, así es. Se ha comprobado estadísticamente a lo largo de los años, que las mujeres presentan mayor predisposición al llanto que los hombres.

Según un estudio realizado en la década del 1980 por el bioquímico William H. Frey, se encontró que las mujeres lloran un promedio de 5,3 veces al mes, a diferencia de los hombres, quienes lloran en un promedio de 1,3 veces al mes.

Se estima que biológicamente, puede existir una razón por la que las mujeres lloran más que los hombres, las hormonas. La testosterona (que se encuentra en mayor porcentaje en hombres) puede inhibir el llanto, mientras que la hormona prolactina (observada en niveles más altos en las mujeres) puede promoverlo.

¿Llorar es beneficioso para la salud?

Lloramos de alegría, de emoción, de amor, de tristeza, de dolor, de ira.  Lloramos para expresarnos, pues al contrario de lo que se cree -de que el llanto es malo, de asociar el llanto con dolor o con lo negativo-, el llorar es beneficioso para la salud. El llorar nos ayuda a reducir el estrés y a liberar  las toxinas que se acumulan en el cuerpo a causa de éste. También nos ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo.

Algunos de los beneficios del llanto son los siguientes:

Las lagrimas ayudan a la visión

Las lágrimas que derramamos limpian nuestros ojos, los lubrican para que no se sequen y evitan la deshidratación de las membranas mucosas. Nos ayudan a ver mejor y gracias a su poderoso fluido llamado lisozima, eliminan las bacterias que se acumulan en los ojos. También funcionan como analgésicos naturales gracias a su contenido protéico.

El llanto reduce el estrés

Al igual que ocurre con el sudor, las lágrimas ayudan a liberar las toxinas que se generaron ante una situación de estrés (adrenalina y noradrenalina), de nuestro cuerpo.  Cuando liberamos las tensiones y nos deshacemos del estrés, luego de llorar, el cuerpo y la mente comienzan a funcionar nuevamente en armonía.

Llorar mejora el estado de ánimo

Al llorar se incrementa el nivel de endorfinas en nuestro cuerpo. El aumento de esta sustancia inhibidora del dolor, mejora el estado de ánimo. Después de llorar, generalmente sentimos una sensación de alivio. Esto se debe a que de alguna manera hemos liberado la presión que teníamos dentro de nosotros, lo que nos produce placer y alivio.

Cuando lloramos expresamos nuestros sentimientos, nos volvemos más conscientes de nuestras emociones y podemos ver lo que nos preocupa desde una perspectiva más adecuada; esto nos hace tomar consciencia y sentirnos mejor con nosotros mismos.

Llorar ayuda a dormir mejor

Llorar hasta el cansancio no es solo un dicho, de hecho, muchas personas lloran hasta más no poder, donde el único descanso que pueden encontrar es el sueño.

En 2015 un estudio descubrió que el llanto puede ayudar a los bebés a dormir mejor. Aunque aún no se ha demostrado la efectividad del llanto en el sueño de los adultos, se estima que el efecto podría ser similar al de los bebés. Se deduce que los efectos calmantes de la liberación de endorfinas que mejoran el estado de ánimo y alivian del dolor, pueden ayudar a que una persona se duerma más fácilmente.

Los tres tipos de lágrimas

Desde el punto de vista biológico, no todas las lágrimas son iguales. Se distinguen tres tipos fundamentales:

Lágrimas basales

Son las que se producen de forma continua para mantener los ojos lubricados y protegidos. Forman una película sobre la córnea que la mantiene húmeda, nutrida y libre de partículas. Se estima que una persona produce aproximadamente un gramo de lágrimas basales al día.

Lágrimas reflejas

Se generan como respuesta a estímulos externos irritantes, como el humo, el polvo, la cebolla, el viento fuerte o la luz intensa. Su función principal es proteger el ojo eliminando las sustancias extrañas. Contienen una mayor concentración de anticuerpos y enzimas antimicrobianas que las lágrimas basales.

Lágrimas emocionales

Son exclusivas del ser humano y se producen como respuesta a emociones intensas, ya sean de tristeza, alegría, dolor, frustración o conmoción. Diversos estudios han demostrado que su composición química es diferente a las de los otros dos tipos: contienen mayores concentraciones de hormonas del estrés (como la prolactina, la hormona adrenocorticotropa y la leucina encefalina), lo que apoya la teoría de que llorar tiene un efecto liberador de tensión.

La función social del llanto

Más allá de los beneficios fisiológicos, el llanto cumple una función social fundamental. Las lágrimas emocionales actúan como una señal de comunicación no verbal que transmite a los demás nuestro estado emocional y nuestra necesidad de apoyo.

Según diversas investigaciones en psicología social, las personas que lloran en presencia de otros suelen recibir más atención, empatía y ayuda. El llanto fortalece los vínculos sociales y fomenta la cohesión del grupo. Esto es especialmente relevante en:

  • Las relaciones de pareja: llorar delante de la pareja puede fortalecer la intimidad y la confianza.
  • La crianza: el llanto del bebé es el principal mecanismo para comunicar sus necesidades a los cuidadores.
  • El duelo: compartir el llanto durante el proceso de duelo facilita el apoyo emocional mutuo.

¿Cuándo el llanto es motivo de preocupación?

Aunque llorar es una respuesta natural y saludable, en determinadas circunstancias puede ser un indicador de un problema emocional o psicológico que requiere atención:

  • Llanto frecuente y sin causa aparente que interfiere con las actividades diarias.
  • Incapacidad para llorar, que puede ser un signo de represión emocional crónica o de ciertos trastornos como la depresión.
  • Llanto acompañado de sentimientos de desesperanza, inutilidad o pensamientos suicidas, que requiere atención profesional urgente.
  • Llanto excesivo en bebés (más de tres horas al día, más de tres días a la semana), conocido como cólico del lactante, que debe ser evaluado por el pediatra.

Si el llanto se convierte en una presencia constante que afecta a la calidad de vida, es recomendable consultar con un profesional de la salud mental.

Referencias

  • Vingerhoets, A. J. J. M. (2013). Why Only Humans Weep: Unravelling the Mysteries of Tears. Oxford University Press.
  • Gračanin, A., Bylsma, L. M., & Vingerhoets, A. J. J. M. (2014). Is crying a self-soothing behavior? Frontiers in Psychology, 5, 502.
  • Bylsma, L. M., Vingerhoets, A. J. J. M., & Rottenberg, J. (2008). When is crying cathartic? An international study. Journal of Social and Clinical Psychology, 27(10), 1165-1187.
  • Frey, W. H. (1985). Crying: The Mystery of Tears. Winston Press.
  • MedlinePlus. Enfermedades de las glándulas lagrimales. https://medlineplus.gov/spanish/tearductdisorders.html
Melissa Bacigalupi

Escrito por

Melissa Bacigalupi

Editora jefe

Máster en Salud Pública

University of South Florida

Periodista especializada en salud. Graduada en la University of South Florida, donde también realizó un máster en Salud Pública. Ha trabajado como periodista de salud para diversos medios de comunicación cubriendo temas desde enfermedades infecciosas hasta salud mental. Editora jefe de eSalud.com.

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