Encías blancas: causas y tratamiento
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Los cambios de apariencia en alguna zona de la boca pueden ser indicativos de que alguna patología está afectando la salud de una persona. Las encías blancas constituyen uno de los signos que pueden señalar tanto una afección bucal como una enfermedad en otra parte del organismo.
Aunque en muchos casos se trata de algo inofensivo, puede ser una manifestación que oculta una enfermedad de mayor gravedad. Si has revisado tus encías y presentan esta tonalidad, no te alarmes. A continuación te mostramos toda la información acerca del color blanco en las encías y cómo abordar este problema.
Qué son las encías blancas
Las encías actúan como una barrera de protección para los dientes. Por esta razón, su apariencia refleja el estado de la salud bucodental. Se considera que las encías gozan de buena salud cuando mantienen un color rosado pálido y una textura firme. Una vez que esta pigmentación cambia, puede interpretarse como una señal de alerta ante cualquier riesgo de enfermedad oral.
Uno de los cambios de color más frecuentes es la aparición de encías blancas. En el momento en que se detecte esta coloración se debe acudir a un profesional de la odontología, ya que puede ser indicativo de una enfermedad periodontal o de otra patología subyacente. Conviene recordar que las encías blanquecinas no siempre están asociadas directamente a un problema bucal.
Por qué se ponen blancas las encías
Es importante conocer el funcionamiento del ecosistema oral para comprender las causas de las encías blancas. Un aspecto clave es la gran cantidad de microorganismos que habitan en la cavidad oral, entre los que se encuentran tanto bacterias beneficiosas como potencialmente patógenas.
Si bien las bacterias orales han sido tradicionalmente percibidas como dañinas, lo cierto es que forman parte de la microbiota habitual de la boca. Por ello, resulta indispensable mantener una buena higiene para controlar su proliferación.

Cuando no se mantiene una correcta higiene bucodental, estos microorganismos comienzan a proliferar de manera descontrolada. El exceso de bacterias puede provocar afecciones orales que generan una tonalidad blanquecina en las encías, llegando a producir inflamación y dolor. Por lo general, este cambio de color es consecuencia de una presencia excesiva de bacterias u hongos.
Al existir múltiples causas que favorecen la aparición de encías blancas, resulta necesario acudir a un especialista para evaluar cada caso y recomendar el tratamiento más adecuado.
Causas de las encías blancas
Aunque la proliferación de microorganismos orales influye en este cambio de coloración, existen diversas causas que pueden provocarlo. Entre las más habituales se encuentran las siguientes:
Enfermedad periodontal
Se considera la causa más frecuente de las encías blancas. Esta patología se inicia en el periodonto, por lo que el daño en los tejidos de soporte de los dientes avanza con rapidez y genera inflamación. La fase inicial es la gingivitis, que se caracteriza por enrojecimiento y sangrado de las encías. Si no se trata a tiempo, puede evolucionar a periodontitis, con riesgo de pérdida de piezas dentales [1].
Hongos
La presencia excesiva de hongos en la boca puede provocar infecciones fúngicas. La más habitual es la candidiasis oral, causada por un crecimiento descontrolado del hongo Candida albicans, que provoca una apariencia blanquecina en las encías.
Por lo general, esta afectación se manifiesta en las encías cuando se encuentra en una etapa avanzada, ya que suele iniciarse en la lengua y las mejillas. Es especialmente frecuente en personas con sistema inmunitario debilitado, en pacientes que toman antibióticos de forma prolongada o en quienes llevan prótesis dentales [2].
Placa bacteriana
Se trata de una biopelícula de aspecto blanquecino que se adhiere a los dientes y las encías. Cuando la higiene oral es deficiente, la placa no se elimina correctamente y se mineraliza, transformándose en sarro o cálculo dental.

Liquen plano oral
Es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a la mucosa de la boca. Puede presentarse en las mejillas, la lengua o las encías, y se caracteriza por la aparición de manchas blancas reticulares o lesiones rojizas.
Si no se trata a tiempo, puede causar llagas que se erosionan durante el cepillado o alterar la percepción del sabor de los alimentos. Suele tener mayor incidencia en personas con el sistema inmunitario comprometido o con predisposición a reacciones alérgicas [3].
Úlceras o aftas
También conocidas como llagas, en muchas ocasiones alteran la apariencia de las encías. Se caracterizan por ser lesiones pequeñas y blanquecinas que generan molestias al masticar o al mover la boca. Habitualmente están provocadas por la colocación de aparatos de ortodoncia, prótesis mal ajustadas o traumatismos por mordeduras. Aunque no suelen ser motivo de preocupación, si aparecen con mucha frecuencia conviene investigar si existe una causa subyacente.
Esofagitis
La esofagitis es una enfermedad que provoca la inflamación del esófago. A su vez, puede causar reflujo gastroesofágico, lo que en algunos casos favorece la aparición de encías blanquecinas debido al contacto repetido del ácido estomacal con los tejidos orales.
Anemia
Los niveles bajos de hierro en la sangre constituyen un problema de salud relevante. Cuando se presenta anemia ferropénica, uno de los primeros signos que pueden detectarse es la coloración pálida o blanquecina de las encías. En muchos casos, este signo viene acompañado de inflamación y sangrado gingival [4].
Cáncer oral
El cáncer oral es una de las patologías que genera mayor preocupación tanto en pacientes como en profesionales sanitarios. Si bien las encías blancas pueden deberse a causas benignas, existen otros síntomas acompañantes que pueden alertar sobre la presencia de un carcinoma oral. Entre ellos, la persona puede presentar:
- Molestias persistentes en la cavidad oral sin causa aparente.
- Aparición de úlceras que no cicatrizan a pesar del tratamiento.
- Dolor y dificultad al masticar y tragar.
- Aparición de manchas blancas o rojas en la zona de las encías.
- Sensación de hinchazón o bulto en la mandíbula.
En el momento en que se detecte cualquiera de estos síntomas, se recomienda acudir al especialista para obtener un diagnóstico adecuado. Es fundamental que sea un profesional de la odontología quien realice la evaluación para determinar si el cuadro clínico está relacionado con esta patología [5].
Tratamiento de las encías blancas
En muchos casos, las encías blancas pueden mejorar con medidas de higiene que se aplican en el hogar. Para ello, es indispensable seguir una correcta rutina de higiene oral que incluya un cepillado adecuado, el uso de hilo dental y un colutorio antiséptico. Esto favorecerá la eliminación de la placa bacteriana y, como consecuencia, las encías recuperarán progresivamente su tonalidad rosada.

Si no se observa mejoría tras mantener una higiene constante, conviene acudir al dentista para realizarse una limpieza dental profesional o profilaxis. De este modo se puede eliminar por completo cualquier depósito de placa o sarro que esté provocando esta coloración.
Si las encías continúan con aspecto blanquecino, será necesario realizar un estudio más exhaustivo para identificar la causa subyacente y establecer el tratamiento específico correspondiente.
Recomendaciones para prevenir las encías blancas
Para evitar la aparición de encías blancas, lo fundamental es asegurarse de que se está realizando la técnica correcta de cepillado. También es importante verificar que el cepillo de dientes sea el adecuado: si las cerdas son demasiado duras o el cepillo ha superado su vida útil (generalmente tres meses), puede comprometerse la eficacia de la higiene dental.
Todo ello debe complementarse con el uso de hilo dental o cepillos interdentales, que permiten eliminar cualquier resto de alimentos o acumulación bacteriana entre los dientes.
Por último, se recomienda acudir a una revisión y limpieza dental al menos una vez al año para garantizar la salud de las encías y los dientes, así como para prevenir la aparición de cualquier patología que afecte a la cavidad oral.
Referencias
- Tonetti, M. S., Greenwell, H., & Kornman, K. S. (2018). Staging and grading of periodontitis: Framework and proposal of a new classification and case definition. Journal of Periodontology, 89(Suppl 1), S159-S172.
- Vila, T., Sultan, A. S., Montelongo-Jauregui, D., & Jabra-Rizk, M. A. (2020). Oral candidiasis: A disease of opportunity. Journal of Fungi, 6(1), 15.
- Cheng, Y. S., Gould, A., Kurago, Z., Fantasia, J., & Muller, S. (2016). Diagnosis of oral lichen planus: A position paper of the American Academy of Oral and Maxillofacial Pathology. Oral Surgery, Oral Medicine, Oral Pathology and Oral Radiology, 122(3), 332-354.
- Auerbach, M., & Adamson, J. W. (2016). How we diagnose and treat iron deficiency anemia. American Journal of Hematology, 91(1), 31-38.
- Warnakulasuriya, S. (2009). Global epidemiology of oral and oropharyngeal cancer. Oral Oncology, 45(4-5), 309-316.

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.