Consejos para un buen cuidado bucodental

El cuidado bucodental es esencial para cuidar nuestra salud y prevenir enfermedades más graves. Los buenos hábitos serán fundamentales para nuestra salud.

Son muchas las veces que oímos la importancia que tiene mantener una buena higiene bucodental, pero muy pocas las que hacemos caso de todo lo relativo al cuidado de esta importante parte de nuestro cuerpo. Para comprenderlo mejor, tenemos que entender que no se trata de un cuidado simplemente estético, sino que el cuidado bucodental supone una parte esencial de nuestra salud.

La boca es el comienzo de nuestro aparato digestivo y, si hay alguna enfermedad, sin duda, afectará al resto del funcionamiento de nuestro cuerpo y, especialmente, de nuestra digestión; pero también es beneficiosa para otros aspectos, como nuestra autoestima. Para tener una óptima salud dental, será necesario mantener un buen cuidado tanto de nuestra lengua como de nuestros dientes y encías, de modo que podamos disponer de un aliento fresco, conservar todas las piezas dentales y librarnos de las molestias que supone alguna infección en la boca.

Cómo mantener nuestra salud bucodental

​El bienestar que otorga una buena salud de los dientes y encías no viene solo, sino que deberemos acostumbrarnos a introducir ciertos hábitos saludables en nuestro día a día, para tener una boca lo más sana posible. A continuación, veremos cuáles son estos hábitos y qué tenemos que hacer para no sufrir molestias en esta zona tan importante de nuestro cuerpo y que tanta influencia tiene en nuestro organismo.

La importancia del cepillado

La importancia del cepillado para la salud bucodental

​Seguramente, has oído hablar de lo esencial que resulta lavarse los dientes a diario. Huelga decir que sin cepillado no hay higiene bucodental y es necesario que nos cepillemos los dientes al menos dos veces al día. La hora más importante es la de la noche, ya que acostarse con los dientes limpios es fundamental.

A la hora de lavarnos los dientes, no vale con una pasada rápida. Es necesario que limpiemos diente por diente y por ambas caras, es decir, también hay que cepillar la parte trasera de cada diente. Lo ideal es pasar el cepillo por la encía, donde nace el diente, para poder librarnos bien del sarro que almacenamos.

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También es preferible que utilicemos un cepillo eléctrico, en lugar de uno manual, ya que llegaremos mejor a todas las partes. En cuanto al tiempo de cepillado, lo recomendable son 2 minutos. Para aclararnos mejor, podemos contar 30 segundos por cada parte, derecha e izquierda, y delante y detrás.

Utiliza hilo dental

Existen ciertas creencias erróneas acerca del hilo dental y la más perjudicial de todas ellas es pensar que solo sirve para eliminar los restos de comida que queden en los dientes. En realidad, una buena higiene bucodental debe contar con este instrumento. Y es que hay varias razones por las que el hilo dental puede servirte de gran ayuda.

El hilo dental sirve para limpiar tanto las encías como los espacios interdentales. Hemos de tener en cuenta que, al cepillarnos los dientes, eliminamos bacterias que se forman día a día; pero estas bacterias también se pueden ubicar entre los dientes, para lo que será necesario que utilicemos el hilo dental al menos una vez por semana.

Para hacer un buen uso del hilo dental debes moverlo en zigzag, en dirección de la encía, de modo que limpie todos los restos que pueden haberse acumulado por estos espacios; aunque, a veces, no consigan verse.

El enjuague bucal: el acabado perfecto

Otro de los componentes básicos de una buena higiene bucal es el colutorio. Se trata de una solución acuosa con la que nos enjuagamos al terminar el cepillado, pero ¿para qué sirve el enjuague bucal?

Lo primero que debes saber es que existen diferentes tipos de enjuagues bucales y deberás escoger el más adecuado para ti. Lo hay antimanchas, con especial protección para las encías… Y serán especialmente ventajosos para las personas que llevan aparato dental, implantes o dentaduras postizas.

Al usar el enjuague tras el cepillado, conseguirás que las bacterias que residen en tu boca y no hayas conseguido eliminar previamente con el cepillo de dientes se eliminen con esta solución. Es importante que no lo diluyas en agua y lo mantengas en la boca durante 30 segundos, aproximadamente. También recuerda que deberás estar sin comer ni beber durante 30 minutos después de utilizarlo, para una mayor eficacia.

Cuida tu alimentación

Seguramente, en cualquier aspecto de nuestra salud, te recomendarán llevar una dieta saludable y equilibrada. En la boca, con especial importancia, deberemos también seguir esta máxima. Hay alimentos que pueden ser muy perjudiciales para nuestros dientes y provocar caries, como los ricos en azúcares. En cambio, existen otros tipos de alimentos que van a ser enormemente beneficiosas para nuestro cuidado bucodental.

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Si quieres saber qué alimentos son los que te ayudarán con tu salud, en este sentido, te recomendamos la leche y sus derivados, que no teñirán tus dientes y, además, les aportarán calcio. También son recomendables los alimentos como el arroz blanco o pescado blanco, que no tienen color y protegen los dientes. Además, consumir frutas y verduras también te ayudará a prevenir el cáncer de la cavidad bucal.

Otra cuestión a tener muy en cuenta versa sobre el consumo de alcohol, tabaco o café. Se trata de sustancias que afectarán a la salud de nuestros dientes, debido a que los tiñen y también pueden deteriorarlos, con las consecuencias que eso produce, tales como caries, gingivitis u otras enfermedades.

No olvides a tu dentista

Sabemos que no es agradable acudir al dentista. Sin embargo, una visita a tiempo puede prevenir muchas visitas que resultarán mucho peores, si lo vamos dejando pasar. Es importante que acudas al dentista al menos una vez al año, de modo que pueda realizar una limpieza a fondo de esas zonas a las que tú no puedes llegar con tu cuidado diario.

Además, acudir a un profesional te ayudará a evitar que se creen malformaciones o ciertas infecciones puedan empeorar. Ten en cuenta que los dentistas tienen mala fama, ya que, cuando acudimos a sus consultas, siempre solemos estar en las peores circunstancias. Visitarlos regularmente hará que tu imagen sobre este profesional cambie.

Mitos sobre la higiene bucodental

Mitos sobre la higiene bucodental

El boca a boca es uno de los elementos informativos más potentes, desde siempre. Y es que, si no sabemos algo y alguien nos lo dice, no solo nos lo acabamos creyendo, sino que también lo transmitimos y acabamos por crear los mitos y las leyendas urbanas. Cómo no, el cuidado bucodental también tiene los suyos y es recomendable que conozcamos qué es cierto y qué no lo es, para mantener unos dientes y encías en el mejor estado posible.

Las encías sangran normalmente

Aunque es algo que ocurre con frecuencia, que una encía sangre no es algo que nos deba pasar inadvertido; y, si alguien te ha dicho que es normal, no es cierto. Una encía en perfecto estado y sana no tiene por qué sangrar​. Por eso, es conveniente que, si nos sangran las encías, nos preguntemos qué va mal en nuestra higiene y hagamos algo por remediarlo, que, en algunos casos, supone que nos lo trate el dentista.

Otro bulo que corre, en torno al sangrado de encías, es que resulta mejor no cepillar para que no sangren; pero la verdad es que sucede todo lo contrario, pues la higiene es fundamental y, si no nos cepillamos los dientes, seguramente, no solucionaremos el problema del sangrado.

Si el colutorio pica, cura más y el cepillo duro limpia mejor

No es cierto que el enjuague bucal tenga que picar. De hecho, si pica al utilizarlo, puede deberse a que posee un alto contenido en alcohol, que puede llevar a la sequedad en los tejidos orales. Por otra parte, un cepillado de cerdas duras puede llevar a la erosión del esmalte o, incluso, a dañar las encías, por lo que tampoco es del todo recomendable.

El mal aliento proviene del estómago

Aunque, en ciertos casos, puede ser cierto; en la mayoría de las ocasiones, no es así. Si hay mal olor en nuestra boca, seguramente, provenga de las bacterias que se encuentran en la misma cavidad bucal; o, incluso, puede ser fruto de una mala alimentación y dieta poco saludable. Entre las principales causas de la halitosis, se encuentran la gingivitis, la periodontitis y los sustratos en la lengua.

Los palillos son mejores que el hilo dental

Aunque resulten mucho más cómodos, la verdad es que los palillos que usaban nuestros padres y abuelos o algunos continúan utilizando no son unos sustitutivos, ni mucho menos, de nuestro querido hilo dental. Estos palillos o mondadientes no están diseñados para limpiar la placa, por lo que no servirán para mantener una buena higiene. Además, corremos el riesgo de lastimarnos, ya que nos podemos hacer heridas mediante el uso de estos artilugios.

A modo de conclusión: es normal que, al hacernos mayores, perdamos dientes

Si bien es cierto que la gente mayor tiene más propensión a perder algunos dientes, lo cierto es que una buena higiene dental podría librarnos de este suplicio. Mantener unos buenos hábitos y visitar al dentista serán factores fundamentales para que lleguemos a la vejez gozando de una dentadura intacta.

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