Consejos para un buen cuidado bucodental

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Consejos para un buen cuidado bucodental
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Son muchas las veces que oímos hablar de la importancia que tiene mantener una buena higiene bucodental, pero pocas las que realmente prestamos atención a todo lo relativo al cuidado de esta parte fundamental de nuestro cuerpo. Para comprenderlo mejor, conviene entender que no se trata únicamente de un cuidado estético: el cuidado bucodental constituye una parte esencial de nuestra salud general.

La boca es la puerta de entrada de nuestro aparato digestivo y, si existe alguna enfermedad bucal, esta puede repercutir en el funcionamiento del resto del organismo, especialmente en la digestión. Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades bucodentales afectan a casi 3500 millones de personas en todo el mundo y pueden tener consecuencias sistémicas significativas. Para mantener una salud dental óptima, es necesario cuidar tanto la lengua como los dientes y las encías, de modo que podamos disfrutar de un aliento fresco, conservar todas las piezas dentales y evitar las molestias derivadas de infecciones en la cavidad oral.

Cómo mantener nuestra salud bucodental

El bienestar que proporciona una buena salud de dientes y encías no se consigue sin esfuerzo: es necesario incorporar ciertos hábitos saludables en nuestro día a día para mantener una boca lo más sana posible. A continuación, repasamos cuáles son estos hábitos y qué debemos hacer para prevenir molestias y enfermedades en esta zona tan importante de nuestro cuerpo.

La importancia del cepillado

La importancia del cepillado para la salud bucodental

Seguramente, has oído hablar de lo esencial que resulta lavarse los dientes a diario. Sin cepillado no hay higiene bucodental, y es necesario que nos cepillemos los dientes al menos dos veces al día. El cepillado más importante es el de la noche, ya que acostarse con los dientes limpios es fundamental: durante el sueño, la producción de saliva disminuye y las bacterias pueden proliferar con mayor facilidad.

A la hora de lavarnos los dientes, no basta con una pasada rápida. Es necesario limpiar diente por diente y por ambas caras, incluyendo la parte interna (lingual o palatina) de cada pieza. Lo ideal es dirigir el cepillo hacia la línea de la encía, donde nace el diente, para poder eliminar de forma eficaz la placa bacteriana que se acumula.

También es preferible utilizar un cepillo eléctrico en lugar de uno manual, ya que diversos estudios han demostrado que resulta más eficaz en la eliminación de placa y la reducción de la gingivitis. En cuanto al tiempo de cepillado, lo recomendable son al menos 2 minutos. Una buena estrategia consiste en dividir la boca en cuatro cuadrantes y dedicar 30 segundos a cada uno.

Utiliza hilo dental

Existen ciertas creencias erróneas acerca del hilo dental y la más perjudicial de todas es pensar que solo sirve para eliminar los restos de comida que quedan entre los dientes. En realidad, una buena higiene bucodental debe contar con este instrumento, ya que hay varias razones por las que el hilo dental puede resultar de gran ayuda.

El hilo dental sirve para limpiar tanto las encías como los espacios interdentales, zonas a las que el cepillo no puede acceder de forma adecuada. Hemos de tener en cuenta que, al cepillarnos los dientes, eliminamos bacterias que se forman día a día, pero estas también pueden acumularse entre las piezas dentales. Por ello, las principales sociedades odontológicas recomiendan utilizar el hilo dental al menos una vez al día, preferiblemente antes del cepillado nocturno.

Para hacer un buen uso del hilo dental, debes moverlo suavemente con un movimiento en forma de C alrededor de cada diente, deslizándolo hacia la línea de la encía. De este modo, se eliminan los restos y la placa bacteriana que pueden haberse acumulado en los espacios interdentales, aunque a simple vista no sean visibles.

El enjuague bucal: el complemento perfecto

Otro de los componentes básicos de una buena higiene bucal es el colutorio. Se trata de una solución con la que nos enjuagamos al terminar el cepillado, pero ¿para qué sirve el enjuague bucal?

Lo primero que debes saber es que existen diferentes tipos de enjuagues bucales y deberás escoger el más adecuado para tus necesidades. Los hay antimanchas, con protección especial para las encías, con flúor para prevenir caries y con clorhexidina para controlar la placa bacteriana. Resultan especialmente útiles para las personas que llevan ortodoncia, implantes o prótesis dentales.

Al usar el enjuague tras el cepillado, consigues que las bacterias que aún residen en tu boca y no hayas conseguido eliminar previamente con el cepillo se reduzcan de forma significativa. Es importante que no lo diluyas en agua y lo mantengas en la boca durante aproximadamente 30 segundos, haciendo que circule por todas las zonas. También conviene recordar que no debes comer ni beber durante al menos 30 minutos después de utilizarlo, para una mayor eficacia.

Cuida tu alimentación

En cualquier aspecto de nuestra salud, una dieta saludable y equilibrada resulta esencial, y en la salud bucodental cobra especial importancia. Existen alimentos que pueden ser muy perjudiciales para nuestros dientes y favorecer la aparición de caries, como los ricos en azúcares refinados y los alimentos ultraprocesados. En cambio, otros tipos de alimentos resultan enormemente beneficiosos para nuestro cuidado bucodental.

Entre los alimentos que favorecen la salud dental se encuentran la leche y sus derivados, ricos en calcio y fósforo, que contribuyen a la remineralización del esmalte. También son recomendables alimentos como el pescado, fuente de vitamina D que facilita la absorción del calcio. Además, consumir frutas y verduras frescas, ricas en fibra, estimula la producción de saliva, que actúa como protector natural de la cavidad bucal.

Otra cuestión importante es el consumo de alcohol, tabaco y café. Se trata de sustancias que afectan negativamente a la salud bucodental: el tabaco está directamente relacionado con la enfermedad periodontal y el cáncer oral, el alcohol puede provocar sequedad bucal y erosión del esmalte, y el café tiende a pigmentar las piezas dentales.

No olvides visitar a tu dentista

Sabemos que no siempre resulta agradable acudir al dentista. Sin embargo, una visita a tiempo puede prevenir muchos problemas que se complicarían si los dejamos pasar. El Consejo General de Dentistas de España recomienda acudir al dentista al menos una vez al año para que el profesional pueda realizar una revisión completa y, si es necesario, una limpieza profesional de las zonas a las que no llegamos con nuestra higiene diaria.

Además, acudir regularmente a un profesional permite detectar de forma precoz posibles caries, enfermedades periodontales, maloclusiones u otras patologías. Las revisiones periódicas son la mejor forma de mantener una buena salud bucodental a largo plazo.

Mitos sobre la higiene bucodental

Mitos sobre la higiene bucodental

El boca a boca es uno de los mecanismos informativos más potentes que existen. Sin embargo, también es una fuente frecuente de mitos y leyendas urbanas. El cuidado bucodental no se libra de ellos, y es recomendable que conozcamos qué es cierto y qué no lo es para mantener unos dientes y encías en el mejor estado posible.

Las encías sangran de forma normal

Aunque es algo que ocurre con frecuencia, que una encía sangre no debe pasarnos inadvertido: si alguien te ha dicho que es normal, no es cierto. Una encía sana no tiene por qué sangrar. El sangrado gingival suele ser un signo de gingivitis, es decir, inflamación de las encías causada por la acumulación de placa bacteriana. Por eso, si nos sangran las encías, conviene revisar nuestros hábitos de higiene y, en caso de persistir, consultar con el dentista.

Otro mito habitual es que resulta mejor no cepillar la zona que sangra para no empeorarla. En realidad, sucede todo lo contrario: la higiene es fundamental y, si dejamos de cepillarnos esa zona, la placa seguirá acumulándose y el problema empeorará.

Si el colutorio pica, cura más y el cepillo duro limpia mejor

No es cierto que el enjuague bucal tenga que picar para ser eficaz. De hecho, si pica al utilizarlo, puede deberse a que posee un alto contenido en alcohol, lo que puede provocar sequedad e irritación en los tejidos orales. Los colutorios sin alcohol son igualmente eficaces y resultan más respetuosos con la mucosa bucal.

Por otra parte, un cepillo de cerdas duras puede provocar abrasión del esmalte y recesión gingival, con el consiguiente riesgo de sensibilidad dental y daño en las encías. La mayoría de los profesionales recomiendan un cepillo de cerdas suaves o medias.

El mal aliento proviene del estómago

Aunque en ciertos casos el mal aliento puede tener un origen gástrico, en la gran mayoría de las ocasiones su causa se encuentra en la propia cavidad oral. Las bacterias presentes en la boca, especialmente en la parte posterior de la lengua, son las responsables de producir los compuestos volátiles de azufre que generan el mal olor. Entre las principales causas de la halitosis se encuentran la gingivitis, la periodontitis, la acumulación de biofilm lingual y una higiene bucal deficiente.

Los palillos son mejores que el hilo dental

Aunque resulten más cómodos, la verdad es que los palillos o mondadientes no son un sustituto adecuado del hilo dental. Estos utensilios no están diseñados para eliminar la placa bacteriana interdental, por lo que no resultan eficaces para mantener una buena higiene. Además, su uso inadecuado puede provocar lesiones en las encías y dañar la papila interdental. Los cepillos interproximales son otra alternativa recomendada por los profesionales para la limpieza entre dientes.

Es normal que, al hacernos mayores, perdamos dientes

Si bien es cierto que las personas mayores tienen más propensión a sufrir problemas bucodentales, la pérdida de dientes no es una consecuencia inevitable del envejecimiento. Mantener unos buenos hábitos de higiene a lo largo de la vida y acudir regularmente al dentista son factores fundamentales para conservar la dentadura intacta hasta edades avanzadas. La principal causa de pérdida dental en adultos es la enfermedad periodontal, que se puede prevenir con una higiene adecuada.

Referencias

  1. Organización Mundial de la Salud (OMS). Salud bucodental. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/oral-health
  2. Consejo General de Dentistas de España. Guía de salud oral. Disponible en: https://www.consejodentistas.es
  3. “Effectiveness of manual versus powered toothbrushes”. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2014.
  4. Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA). Enfermedades periodontales. Disponible en: https://www.sepa.es
  5. American Dental Association (ADA). Flossing. Disponible en: https://www.ada.org/resources/research/science-and-research-institute/oral-health-topics/floss
Sergio Pérez

Escrito por

Sergio Pérez

Redactor

Redactor especializado en salud y bienestar en eSalud.

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