Adicción al trabajo
Tabla de contenidos
- 1.¿Cuáles son las causas de la adicción al trabajo?
- 2.Síntomas de la adicción al trabajo
- Herramientas de evaluación clínica
- 3.5 señales que identifican a los adictos al trabajo
- 4.Consecuencias de la adicción al trabajo
- Burnout y agotamiento profesional
- 5.¿La adicción al trabajo se puede tratar?
- Enfoques terapéuticos complementarios
- 6.Consejos para prevenir la adicción al trabajo
- 7.Referencias
Actualmente, un gran número de personas en todo el mundo sufren lo que se conoce como adicción al trabajo; quienes lo padecen reciben el nombre de workaholics. El término fue popularizado por el psicólogo Wayne Oates en su obra Confessions of a Workaholic (1971), donde describió esta conducta como “la compulsión o la necesidad incontrolable de trabajar incesantemente”. Se trata de un trastorno psicológico cuya característica principal es una necesidad excesiva por trabajar de manera continuada, lo cual perjudica de forma notable las relaciones personales, así como la propia salud tanto física como psicológica.
Es importante distinguir la adicción al trabajo del compromiso laboral (work engagement). Mientras que el trabajador comprometido disfruta de su actividad profesional con energía, dedicación y absorción, el adicto al trabajo se ve impulsado por una compulsión interna que le impide detenerse, incluso cuando desearía hacerlo. Según la investigación de Schaufeli, Taris y Bakker (2008), el elemento diferenciador clave es precisamente esa compulsividad: el trabajador comprometido experimenta altos niveles de activación y placer, mientras que el adicto al trabajo muestra alta activación pero bajo placer. A largo plazo, el compromiso laboral predice bienestar y buen rendimiento, mientras que la adicción al trabajo predice malestar, mala salud y bajo rendimiento.
Se estima que en torno al 4,6 % de los trabajadores en España podrían presentar conductas compatibles con la adicción al trabajo, aunque algunos estudios proyectan que esta cifra podría aumentar significativamente en los próximos años. Merece la pena destacar que el porcentaje de personas adictas al trabajo ha crecido de forma considerable en las últimas décadas, en parte debido a la hiperconectividad digital y a la difuminación de los límites entre la vida laboral y personal.
¿Cuáles son las causas de la adicción al trabajo?
Las causas que dan lugar a este trastorno son múltiples y, en muchos casos, interactúan entre sí. La investigación científica ha identificado tanto factores individuales como contextuales.
- Ambición desmedida: sin lugar a dudas, una de las causas más frecuentes de la adicción al trabajo es una ambición excesiva. Aunque en la gran mayoría de los casos tiene que ver exclusivamente con el dinero, lo cierto es que también hay workaholics cuyo único objetivo es conseguir un puesto de poder, tanto en el ámbito profesional como personal.
- Problemas económicos: las dificultades económicas también pueden llevar a muchas personas a trabajar más horas de lo debido a diario, sin ningún tipo de pausa ni descanso, generando un patrón que con el tiempo se cronifica.
- Falta de organización: otra de las causas más habituales que dan lugar a este trastorno es la deficiente planificación, tanto de las tareas como del tiempo necesario para llevarlas a cabo. Una situación que desemboca en una gran acumulación de responsabilidades y en la percepción de que nunca se ha trabajado lo suficiente.
- Rasgos de personalidad: la personalidad es otro factor clave para entender la adicción al trabajo. El metaanálisis de Clark et al. (2016) encontró que el adicto al trabajo tiende a presentar rasgos de perfeccionismo y personalidad tipo A. Asimismo, personas con elevados niveles de ansiedad social pueden ser incapaces de delegar tareas o negarse ante las peticiones de sus superiores.
- Factores organizacionales: una cultura empresarial que premia el exceso de horas, la competitividad extrema o la disponibilidad permanente puede actuar como factor precipitante y de mantenimiento de la adicción al trabajo.
Síntomas de la adicción al trabajo

La adicción al trabajo es un trastorno relativamente sencillo de identificar ya que los síntomas son bastante característicos. La gran mayoría de workaholics muestran una actitud compulsiva tanto en el ámbito profesional como personal; trabajan de manera intensiva y tienen grandes dificultades para relajarse y desconectar en compañía de sus familiares y/o amigos.
Otro de los síntomas propios de esta adicción tiene que ver con la necesidad de tener absolutamente todo controlado. Así, quienes la padecen sufren de grandes niveles de estrés cuando no obtienen el rendimiento esperado ante una determinada tarea o sienten que la situación se les va de las manos.
El ambiente laboral con personas adictas al trabajo es sumamente complicado ya que tienen dificultad para relacionarse con el resto de sus compañeros.
La vida de los workaholics gira única y exclusivamente en torno a su vida profesional. Apenas prestan importancia a otros ámbitos, como el personal o el social.
Y, por último, también se presentan síntomas que afectan tanto a la salud física como mental de las personas adictas al trabajo: ansiedad, irritabilidad, tristeza, estrés, insomnio, dolor de cabeza frecuente, tensión muscular e incluso disfunción sexual.
Herramientas de evaluación clínica
Para la evaluación formal de la adicción al trabajo, la comunidad científica dispone de instrumentos validados. La Bergen Work Addiction Scale (BWAS), desarrollada por Andreassen et al. (2012), es una de las más utilizadas en la actualidad. Consta de 7 ítems que evalúan los componentes nucleares de cualquier adicción: prominencia, modificación del estado de ánimo, tolerancia, abstinencia, conflicto, recaída y problemas derivados. Una puntuación de 4 (“a menudo”) o 5 (“siempre”) en al menos cuatro de los siete ítems indica un alto riesgo de adicción al trabajo.
5 señales que identifican a los adictos al trabajo
A continuación explicamos cuáles son las principales señas de identidad de los workaholics.
- No al descanso: este tipo de profesionales buscan todo tipo de excusas para no descansar ni tomarse unas vacaciones. Una o dos semanas alejados de su profesión puede parecerles una misión prácticamente imposible.
- Conexión 24 horas: los workaholics están disponibles las 24 horas del día. Son incapaces de salir a la calle sin su teléfono móvil y necesitan estar permanentemente conectados a Internet.
- Las tareas debe hacerlas uno mismo: las personas que sufren adicción al trabajo son incapaces de delegar tareas, de forma que se enfrentan a un volumen de trabajo excesivo.
- Vida social: como resulta lógico, su vida social es prácticamente nula. Cuando no están en la oficina, en la gran mayoría de los casos están en casa, donde pueden continuar trabajando.
- Éxito: otra de las señales que permite identificar a aquellas personas que sufren adicción al trabajo es su gran egocentrismo. Están convencidos de que todos los proyectos que llevan a cabo son un gran éxito.
Consecuencias de la adicción al trabajo
Este trastorno no da lugar a complicaciones de salud que pueden resultar letales; a diferencia de otras adicciones, como al alcohol o a las drogas. No obstante, la adicción al trabajo sí perjudica de forma notable la vida tanto personal como social de los workaholics.
Son personas totalmente incapaces de no trabajar y que, en consecuencia, dejan totalmente de lado a sus amigos y familiares. Si la situación se prolonga en el tiempo, los adictos al trabajo se van aislando cada vez más hasta que llega un momento en el que se encuentran totalmente solos.
Por lo tanto, la adicción al trabajo da lugar a separaciones y divorcios, ruptura de relaciones con amigos y familiares, problemas emocionales en los hijos por no pasar el suficiente tiempo con ellos…
Burnout y agotamiento profesional
Una de las consecuencias más graves y frecuentes de la adicción al trabajo es el síndrome de burnout o agotamiento profesional. El metaanálisis de Clark et al. (2016) demostró una relación significativa entre la adicción al trabajo y el burnout, el estrés laboral y el conflicto trabajo-familia. El adicto al trabajo, al carecer de períodos adecuados de recuperación, agota progresivamente sus recursos psicológicos y físicos, lo que puede desembocar en un estado de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal. Este cuadro, a su vez, incrementa el riesgo de trastornos depresivos y de ansiedad.
¿La adicción al trabajo se puede tratar?
Cuando se dan los síntomas propios de este trastorno y un psicólogo diagnostica a una persona como adicta al trabajo, es el momento de comenzar con el tratamiento psicológico. La mejor herramienta es lo que se conoce como terapia cognitivo-conductual; se trata de un tipo de terapia que permite al paciente lograr el nivel de autocontrol que necesita para gestionar correctamente su relación con el trabajo. Además, le enseña cómo puede disfrutar del tiempo libre.
Este tipo de terapia hace especial hincapié en la causa que ha llevado a una determinada persona a convertirse en adicta al trabajo. Si por ejemplo tiene una personalidad introvertida y es incapaz de delegar las tareas o decir que no a sus superiores, mediante esta terapia aprende a tomar una actitud más firme.
Enfoques terapéuticos complementarios
Además de la terapia cognitivo-conductual, existen otras intervenciones que han demostrado su utilidad en el abordaje de la adicción al trabajo:
- Activación conductual: consiste en programar de forma deliberada actividades gratificantes fuera del ámbito laboral (ocio, ejercicio físico, tiempo social), con el objetivo de romper el ciclo de refuerzo exclusivo del trabajo y ampliar las fuentes de satisfacción del paciente.
- Intervenciones en conciliación laboral-personal: se trabaja con el paciente para establecer límites claros entre el horario de trabajo y el tiempo personal, incluyendo estrategias como la desconexión digital, la planificación de vacaciones y la delegación efectiva de tareas.
- Técnicas de gestión del estrés: entrenamiento en relajación, mindfulness y reestructuración cognitiva de creencias disfuncionales sobre el trabajo (por ejemplo, “si no estoy trabajando, soy una persona vaga” o “sin mi esfuerzo, todo saldrá mal”).
- Terapia de grupo: compartir la experiencia con otras personas que padecen la misma problemática puede resultar muy beneficioso para la toma de conciencia y la motivación para el cambio.
Consejos para prevenir la adicción al trabajo

A continuación señalamos una serie de recomendaciones a tener en cuenta para prevenir la adicción al trabajo. Son consejos sencillos pero que merece la pena aplicar para evitar este trastorno.
- Es importante determinar un horario de trabajo y respetarlo al 100%. No es una buena idea responder llamadas ni emails fuera del horario laboral; una vez haya finalizado la jornada, es el momento de desconectar y disfrutar con amigos y/o familiares.
- Tampoco es aconsejable aceptar más obligaciones o tareas de las que realmente se pueden atender. Es importante administrar correctamente tanto el tiempo como los recursos.
- Por supuesto, siempre que sea necesario, es aconsejable delegar las tareas al resto de miembros del equipo.
- En determinados puestos de trabajo todos los días quedan tareas pendientes por realizar; eso no implica que el trabajador sea poco eficiente.
- Y, por último, es muy importante cuidar la vida tanto social como personal; disfrutar y aprovechar al máximo el tiempo en compañía de amigos y/o familiares.
Referencias
- Andreassen, C. S., Griffiths, M. D., Hetland, J., y Pallesen, S. (2012). Development of a work addiction scale. Scandinavian Journal of Psychology, 53(3), 265-272. https://doi.org/10.1111/j.1467-9450.2012.00947.x
- Clark, M. A., Michel, J. S., Zhdanova, L., Pui, S. Y., y Baltes, B. B. (2016). All work and no play? A meta-analytic examination of the correlates and outcomes of workaholism. Journal of Management, 42(7), 1836-1873. https://doi.org/10.1177/0149206314522301
- Oates, W. (1971). Confessions of a Workaholic: The Facts about Work Addiction. World Publishing Company.
- Schaufeli, W. B., Taris, T. W., y Bakker, A. B. (2008). It takes two to tango: Workaholism is working excessively and working compulsively. En R. J. Burke y C. L. Cooper (Eds.), The Long Work Hours Culture: Causes, Consequences and Choices (pp. 203-226). Emerald Group Publishing.

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.