Las drogas más peligrosas del mundo
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No hay ninguna duda de que las drogas destruyen de forma notable la vida de las personas, tanto desde el punto de vista físico como psicológico y social. Tal y como señala el Informe Mundial sobre Drogas elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), el 5 % de la población mundial de entre 15 y 64 años ha probado alguna sustancia ilegal. Se estima que las drogas causan cerca de 200.000 muertes cada año [1].
Uno de los países en los que más ha aumentado el consumo de drogas es Estados Unidos. Cerca de un 25 % de las muertes a causa de sustancias ilegales en el mundo tienen lugar en el país norteamericano, generalmente por opiáceos. Las sobredosis se triplicaron en Estados Unidos entre 1999 y 2015, pasando de 16.849 a 52.404 por año [2].
Krokodil (desomorfina)
El krokodil, también conocido como desomorfina, es una droga de fabricación casera que resulta hasta diez veces más potente que la heroína, además de ser mucho más barata. Sus efectos son devastadores y, en la mayoría de los casos, irreversibles. El nombre krokodil se debe a que la piel de la persona que consume esta droga adquiere un aspecto verdoso y escamoso, similar al de un cocodrilo.
Se trata de una droga especialmente extendida en países del este de Europa, particularmente en Rusia. Según diversas fuentes, los consumidores habituales no suelen tener una esperanza de vida superior a los dos o tres años tras el inicio de su uso regular [3].
La desomorfina se elabora de forma artesanal combinando codeína con sustancias tóxicas como gasolina, yodo, fósforo rojo y disolvente de pintura. Esta peligrosa combinación de ingredientes puede resultar letal.
Efectos
Los efectos del krokodil sobre la salud son catastróficos. La piel que rodea las zonas de inyección desarrolla úlceras graves, lo que provoca la rotura de los vasos sanguíneos. Los tejidos se necrosan y los agentes químicos de la droga destruyen la piel; en algunos casos, la necrosis puede llegar hasta el hueso. Además, se produce pérdida dental y daño cerebral irreversible [3].
Los efectos secundarios incluyen hepatitis, necesidad de amputaciones y daños cerebrales permanentes.
Adicción
El krokodil presenta una de las tasas de adicción más altas entre todas las drogas conocidas; resulta prácticamente imposible de abandonar. En caso de suspender su consumo, las personas deben pasar un período de abstinencia especialmente intenso y doloroso, cuya duración aproximada es de un mes [3].
Whoonga

Otra de las drogas más peligrosas del mundo es la whoonga, muy extendida en determinados países como Sudáfrica. Esta droga es especialmente consumida entre grupos de población de bajos ingresos, residentes en suburbios que rodean las ciudades de Johannesburgo y Pretoria, zonas muy afectadas por el desempleo y la pobreza [4].
Se trata de una sustancia relativamente reciente, que apareció a finales de la primera década de los 2000 y está formada por una mezcla de marihuana, heroína y otros productos químicos; en ocasiones también se elabora con raticida e incluso con antirretrovirales utilizados para tratar el VIH.
Efectos
Los efectos de esta droga sobre la salud son en muchos casos letales. Tras su consumo, las personas suelen experimentar fuertes dolores abdominales; con el consumo continuado, la formación de úlceras gástricas es una de las consecuencias más habituales de la whoonga. Se considera una de las drogas con mayor tasa de mortalidad [4].
Metanfetamina
El origen del consumo masivo de la metanfetamina se sitúa a mediados del siglo XX, durante la Segunda Guerra Mundial; el consumo de esta droga era habitual entre las tropas de ambos bandos para mantener a los soldados despiertos. En los años 70 se utilizó ampliamente como anorexígeno para la pérdida de peso y, posteriormente, fue prohibida [5].
Es una de las drogas más destructivas del mundo, capaz de alterar la personalidad y causar graves problemas de salud. Además, es altamente adictiva; en muchos casos basta con consumirla unas pocas veces para generar una fuerte dependencia.
Efectos
La metanfetamina es una droga estimulante del sistema nervioso central con un elevado potencial adictivo. Generalmente se presenta en forma de polvo que se puede ingerir o inhalar por la nariz; cada vez es más habitual el consumo de metanfetamina cristalina (crystal meth), que se fuma en una pipa de vidrio [5].
Tras su consumo, esta sustancia genera un amplio abanico de sensaciones placenteras; las personas se sienten eufóricas y llenas de energía. No obstante, a medida que pasa el efecto, la euforia da paso a la ansiedad, la agitación excesiva e incluso el miedo sin razón aparente.
La metanfetamina puede causar problemas médicos graves, como la hipertermia (elevación peligrosa de la temperatura corporal), la sensación de prurito intenso en diversas zonas del cuerpo, o trastornos neuropsiquiátricos como dificultad de concentración y psicosis [6].
Desde el punto de vista emocional, la personalidad de la persona adicta a la metanfetamina puede cambiar de forma considerable. Generalmente, las personas se muestran ansiosas, confusas e incluso agresivas.
Los efectos a largo plazo de esta droga son muy graves: destrucción dental (conocida como meth mouth), alucinaciones, delirios y paranoia [5].
Heroína
La heroína es actualmente una de las drogas más consumidas en todo el mundo. Se trata del opiáceo de acción más rápida. Se presenta en forma de polvo blanco o marrón; generalmente, la heroína se mezcla con otras sustancias como azúcar, almidón o quinina [7].
La heroína se inyecta, se inhala, se aspira o se fuma. La mayoría de los consumidores opta por la inyección intravenosa, ya que esta vía proporciona una intensa oleada de euforia en apenas unos segundos.
Efectos
A los pocos segundos de la administración intravenosa, la persona experimenta una intensa oleada de sensaciones placenteras y euforia. No obstante, una vez transcurren las horas, aparece sequedad bucal y pesadez en las extremidades. Además, disminuye la función cardíaca y respiratoria; también es habitual que los consumidores se sientan somnolientos durante varias horas [7].
Los efectos a largo plazo del consumo continuado de heroína son devastadores para la salud. Más allá de la propia adicción, los usuarios pueden contraer enfermedades como la hepatitis y el VIH (por el uso compartido de jeringuillas), así como sufrir infecciones bacterianas, abscesos, endocarditis y diversos problemas reumatológicos [7].
Cocaína

La cocaína es una de las drogas más adictivas, la cual afecta de forma directa al sistema nervioso central. Además, es una de las sustancias psicoactivas más antiguas; las hojas de coca se llevan consumiendo durante varios miles de años en zonas como Perú o Bolivia. En cuanto a la sustancia química purificada, se lleva utilizando desde finales del siglo XIX [8].
Generalmente se consume mediante la inhalación de un polvo blanco, fino y cristalino. Se esnifa por la nariz, desde donde pasa directamente al torrente sanguíneo a través de las membranas nasales.
Efectos
Los efectos de la cocaína se presentan prácticamente de forma inmediata tras su consumo y desaparecen transcurrida apenas una hora. Las personas se sienten enérgicas y eufóricas. Algunos consumidores sienten que pueden realizar las tareas con mayor rapidez; no obstante, otros experimentan el efecto contrario [8].
Los efectos fisiológicos a corto plazo incluyen: vasoconstricción, dilatación pupilar y aumento de la temperatura corporal y la frecuencia cardíaca.
Tal y como se ha señalado, la cocaína es una droga extremadamente adictiva. Por lo tanto, resulta muy difícil que una persona pueda controlar su consumo de forma autónoma.
El cerebro se adapta progresivamente a la cocaína, de modo que cada vez es menos sensible a sus efectos. En consecuencia, los consumidores se ven obligados a aumentar la dosis para obtener el efecto deseado (fenómeno conocido como tolerancia). La inhalación continuada puede provocar pérdida del sentido del olfato, dificultad para tragar y ronquera crónica [8].
El consumo prolongado de cocaína genera una notable pérdida de apetito; por ello, son numerosos los adictos que sufren malnutrición y una pérdida de peso severa.
Consumo de drogas en el mundo
Se estima que en torno al 5 % de los habitantes del mundo ha consumido drogas al menos una vez en su vida; en términos absolutos, esto supone aproximadamente 250 millones de personas. Naciones Unidas estima que 29,5 millones de personas sufren algún tipo de trastorno relacionado con el consumo de drogas; además, la UNODC señala que la heroína es la principal responsable de los efectos negativos para la salud derivados del consumo de estas sustancias [1].
El cannabis es la droga más consumida en todo el mundo, seguida de las anfetaminas y la heroína. Llama la atención el repunte en el consumo de heroína durante los últimos años, sobre todo en América del Norte y Europa. En torno al 25 % de los ingresos hospitalarios por cuadros de toxicidad aguda tiene que ver con la heroína. Además, entre 2012 y 2015 las muertes por sobredosis de heroína se dispararon un 119 % [1].
Una de cada siete personas que consume drogas por vía intravenosa padece VIH, y un 50 % tiene hepatitis C [1].
Fuente: Clínica Efficiens
Referencias
- Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). World Drug Report. Disponible en: https://www.unodc.org/unodc/en/data-and-analysis/world-drug-report-2023.html
- National Institute on Drug Abuse (NIDA). Overdose Death Rates. Disponible en: https://nida.nih.gov/research-topics/trends-statistics/overdose-death-rates
- Grund, J.P., Latypov, A., Harris, M. (2013). Breaking worse: The emergence of krokodil and excessive injuries among people who inject drugs in Eurasia. International Journal of Drug Policy, 24(4), 265-274.
- Grelotti, D.J., et al. (2014). Whoonga: potential recreational use of HIV antiretroviral medication in South Africa. AIDS and Behavior, 18(3), 511-518.
- National Institute on Drug Abuse (NIDA). Methamphetamine DrugFacts. Disponible en: https://nida.nih.gov/publications/drugfacts/methamphetamine
- Courtney, K.E., Ray, L.A. (2014). Methamphetamine: an update on epidemiology, pharmacology, clinical phenomenology, and treatment literature. Drug and Alcohol Dependence, 143, 11-21.
- National Institute on Drug Abuse (NIDA). Heroin DrugFacts. Disponible en: https://nida.nih.gov/publications/drugfacts/heroin
- National Institute on Drug Abuse (NIDA). Cocaine DrugFacts. Disponible en: https://nida.nih.gov/publications/drugfacts/cocaine

Escrito por
Janire ManzanasPeriodista de salud
Universidad del País Vasco
Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.