Tipos de adicciones
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es una adicción?
- 2.Adicciones y sus consecuencias
- 3.¿Qué tipos de adicciones existen?
- 4.Adicciones químicas o de sustancias
- El circuito de la recompensa cerebral
- Ya es tarde cuando intentas dejar de consumir
- Adicción al tabaco
- Adicción al alcohol
- Adicción a la cafeína
- Adicción a las drogas ilegales
- Adicción a medicamentos con receta
- 5.Adicciones conductuales
- Adicción a la comida
- Ludopatía (adicción al juego)
- Adicción a las compras
- Adicción al trabajo
- Adicción a la tecnología y redes sociales
- Adicción al sexo
- 6.¿Cuáles son las causas de las adicciones?
- Causas biológicas y genéticas
- Causas emocionales y psicológicas
- Causas sociales y ambientales
- 7.Tratamiento de las adicciones
- Tratamiento farmacológico
- Tratamiento psicológico
- Recursos de ayuda en España
- 8.Cuándo buscar ayuda profesional
- 9.Preguntas frecuentes
- ¿La adicción es una elección o una enfermedad?
- ¿Se puede curar una adicción?
- ¿Por qué algunas personas se vuelven adictas y otras no?
- ¿Las adicciones conductuales son tan graves como las de sustancias?
- 10.Referencias
Las adicciones están consideradas como una enfermedad crónica del cerebro, y desgraciadamente son muchas las personas que caen presas de este tipo de conductas. Son muchos los tipos de adicciones, y lo que tienen en común todas ellas es que inhiben la capacidad del adicto para tomar decisiones coherentes sobre su salud y bienestar.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las adicciones constituyen un problema de salud pública de primer orden a nivel mundial. En España, el Plan Nacional sobre Drogas estima que millones de personas presentan algún tipo de conducta adictiva, ya sea a sustancias o a comportamientos.
¿Qué es una adicción?
Una adicción es un trastorno crónico y recurrente caracterizado por la búsqueda compulsiva de una sustancia o conducta, su uso continuado a pesar de las consecuencias negativas y la pérdida de control sobre el consumo o la actividad. El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) clasifica las adicciones dentro de los “trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos”.
Las principales características de cualquier adicción incluyen:
- Tolerancia: necesidad de cantidades cada vez mayores para obtener el mismo efecto.
- Dependencia: física, psicológica o ambas.
- Síndrome de abstinencia: síntomas desagradables al interrumpir el consumo o la conducta.
- Pérdida de control: incapacidad para limitar el uso o la frecuencia.
- Consecuencias negativas: deterioro en las áreas social, laboral, familiar o de salud.
Adicciones y sus consecuencias

Cualquier persona en algún momento de su vida puede convertirse en un adicto, habitualmente por las circunstancias que le rodean. Existe un entramado de factores que posibilitan que una persona acabe cayendo en una adicción. El contexto social, la personalidad, la educación, el nivel socioeconómico e incluso la forma en que se aprende a gestionar las emociones son factores que influyen.
La persona que es adicta busca satisfacción y bienestar a través de estímulos externos como son algunas sustancias y conductas. Aunque pueda ir desarrollándose poco a poco, la persona suele darse cuenta cuando ya es muy difícil dar marcha atrás por sí misma. En muchas ocasiones incluso ni quiere reconocerlo, lo que le hace caer en la adicción de una forma más profunda y aislada.
Se puede decir que esta patología afecta y modifica la conducta de la persona adicta. Sufre de síndrome de abstinencia, por lo que cuando no consigue el estímulo al cual es adicta, cualquier tipo de comportamiento está justificado para conseguirlo.
La situación puede llevar al adicto a comportarse de forma violenta, agresiva, delictiva e inconsciente. Por lo que es habitual que puedan surgir muchos conflictos de todo tipo, tanto a nivel familiar como social. Las consecuencias más frecuentes incluyen:
- Deterioro de la salud física: daños orgánicos, desnutrición, enfermedades infecciosas.
- Problemas de salud mental: depresión, ansiedad, psicosis en casos graves.
- Ruptura de relaciones familiares y de pareja.
- Problemas laborales y económicos: pérdida de empleo, deudas, problemas legales.
- Aislamiento social y pérdida de la red de apoyo.
¿Qué tipos de adicciones existen?

Como veremos, existen distintos tipos de adicción que se dividen fundamentalmente en dos grandes categorías: las adicciones a sustancias (químicas) y las adicciones conductuales (sin sustancia). Analizaremos cuáles son sus principales características y en qué se diferencian unos tipos de adicción de otros.
Adicciones químicas o de sustancias
Este es uno de los tipos de adicciones más devastadores. La persona adicta lo es a una sustancia o compuesto químico que le genera un estado de satisfacción muy superior a lo que está acostumbrada con cualquier otra clase de estímulo.
Cada vez que la persona recurre a esta sustancia o componente químico, recibe una gran dosis de recompensa cerebral. Su cerebro segrega sustancias como la dopamina, envolviendo al individuo en un estado alterado de la conciencia.
Uno de los principales problemas se encuentra cuando el cerebro deja de producir estas sustancias de forma normal. Habitualmente la persona adicta necesita más cantidad para obtener las mismas sensaciones con las que se ha quedado enganchada.
El circuito de la recompensa cerebral
El sistema de recompensa del cerebro, centrado en el núcleo accumbens y mediado por la dopamina, es el mecanismo neurobiológico fundamental de las adicciones. Las sustancias adictivas producen una liberación de dopamina muy superior a la que generan los estímulos naturales (comida, relaciones sociales, actividad física), lo que explica su potencial adictivo.
Con el uso repetido, el cerebro se adapta reduciendo los receptores de dopamina, lo que genera tolerancia y la necesidad de dosis cada vez mayores. Este proceso se conoce como neuroadaptación.
Ya es tarde cuando intentas dejar de consumir
Cuando la persona intenta dejar de consumir, a menudo ya es tarde para hacerlo sin ayuda profesional. Las consecuencias de haber habituado al cerebro a dichos estímulos se traducen en diferentes tipos de síntomas asociados al síndrome de abstinencia.
Estos estímulos de los que hablamos en este tipo de adicciones no se limitan a sustancias ilegales; también incluyen productos que se pueden adquirir en cualquier tienda o supermercado como el alcohol, la cafeína y el tabaco. También los que se encuentran en las farmacias como ansiolíticos, sedantes o hipnóticos.
En cuanto a las sustancias ilegales existen una gran cantidad y variedad de todo tipo, habitualmente presentes en nuestra sociedad: marihuana, opiáceos, cocaína, entre muchos otros.
Adicción al tabaco

La adicción al tabaco es una de las más habituales y populares. Hasta hace poco incluso tenía cierto atractivo y gozaba de gran popularidad. A día de hoy, tras haber comprobado las consecuencias letales de la nicotina y todos los componentes que hay en un cigarrillo, las leyes han puesto medidas para intentar reducir su consumo en la gran mayoría de países.
Sin embargo, su consumo sigue siendo habitual a pesar de las advertencias sanitarias, incluyendo las imágenes explícitas en las cajetillas sobre los riesgos de fumar.
¿Por qué aun así los fumadores siguen fumando?
Esto forma parte de lo que supone la adicción. El tabaco se cobra más de 8 millones de vidas al año en todo el mundo según la OMS, siendo una de las principales causas de muerte por cáncer de pulmón, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y enfermedades cardiovasculares.
La nicotina es una sustancia altamente adictiva que actúa sobre los receptores nicotínicos de acetilcolina en el cerebro, produciendo una liberación rápida de dopamina. El fumador no solo desarrolla dependencia química, sino también una fuerte dependencia psicológica y conductual asociada a rituales como fumar después de comer o al tomar café.
Opciones de tratamiento para dejar de fumar
- Terapia sustitutiva de nicotina (parches, chicles, sprays nasales).
- Medicamentos: vareniclina (Champix) y bupropión.
- Terapia cognitivo-conductual individual o grupal.
- Líneas de ayuda telefónica y programas de deshabituación del sistema público de salud.
Adicción al alcohol

Uno de los principales problemas del alcohol es que está bien aceptado por la sociedad en general. La mayoría de las personas consumen alcohol en menor o mayor medida, con más o menos graduación. Al suponer una forma de interacción social en cualquier sector de edad a partir de la adolescencia, las probabilidades de causar una adicción aumentan considerablemente.
Tras el alcohol se refugian multitud de personas incapaces de resolver sus problemas. Personas de todo tipo que lo consumen sin ser conscientes de los efectos nocivos para su salud. Además, este tipo de adicción no destruye solamente a la persona en sí, sino a todo su entorno.
La red social de la persona adicta al alcohol se ve gravemente afectada
El alcohólico necesita cada vez dosis más elevadas, lo que desencadena para su salud multitud de consecuencias devastadoras. Supone para su familia y sus seres queridos una gran tragedia. Este tipo de adicción suele venir además acompañada de un aumento considerable de problemas y conflictos sociales.
Consecuencias del alcoholismo
- Daño hepático: esteatosis, hepatitis alcohólica, cirrosis.
- Daño neurológico: neuropatía periférica, encefalopatía de Wernicke-Korsakoff.
- Problemas cardiovasculares: miocardiopatía, hipertensión.
- Trastornos psiquiátricos: depresión, ansiedad, delirium tremens.
- Mayor riesgo de cáncer: esófago, hígado, colon, mama.
En España, según el Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones, el alcohol es la sustancia psicoactiva con mayor prevalencia de consumo y una de las principales causas de mortalidad evitable.
Adicción a la cafeína

Habitualmente somos poco conscientes de este tipo de adicción. El café es algo que se consume diariamente en todo el mundo por la mayoría de personas. Muchos somos adictos a la cafeína sin saberlo o sin aceptarlo.
Si eres de los que tiene que tomar un café al levantarse de la cama, y si no lo tomas te pasas el día deseando haberlo tomado, con un gran malestar, entonces puede que no se trate tan solo de una rutina.
Para quienes tienen que tomarse hasta dos y tres tazas de café para sentirse bien durante el día, posiblemente tengan una dependencia de la cafeína. Aunque este tipo de adicción sea leve y no afecte como otras muchas en nuestra vida cotidiana.
Afortunadamente, este tipo de dependencia no es tan perjudicial como la de otras sustancias. Solo se pueden experimentar consecuencias significativas cuando se ingiere café en grandes cantidades diariamente. Los síntomas de abstinencia de cafeína incluyen dolor de cabeza, fatiga, irritabilidad y dificultad de concentración, pero suelen ser leves y temporales.
El DSM-5 reconoce la intoxicación por cafeína y la abstinencia de cafeína como entidades diagnósticas, aunque no la clasifica como un trastorno por uso de sustancias en el mismo nivel que otras adicciones.
Adicción a las drogas ilegales

En este apartado se consideran las drogas que resultan ilegales en la mayoría de los países. Los esteroides anabolizantes, la cocaína, la marihuana, la metadona, los opiáceos, la ketamina, las anfetaminas o el éxtasis son drogas que, además de ilegales, suponen graves consecuencias tanto sociales como para la salud.
Cada una de las adicciones a estas diferentes drogas presenta sus propios síntomas y consecuencias:
- Cocaína: estimulante potente que produce euforia intensa pero de corta duración. Alto riesgo cardiovascular, incluyendo infartos y accidentes cerebrovasculares.
- Heroína y opiáceos: producen una intensa sensación de bienestar y relajación. Altísimo potencial adictivo, riesgo de sobredosis mortal y síndrome de abstinencia muy severo.
- Cannabis/marihuana: efectos a corto plazo sobre la memoria y la concentración. A largo plazo, puede afectar al desarrollo cerebral en adolescentes y aumentar el riesgo de psicosis.
- Anfetaminas y metanfetaminas: estimulantes que producen hiperactividad, insomnio y pérdida de apetito. Su uso prolongado causa daño neurológico y problemas dentales graves.
- MDMA/éxtasis: riesgo de hipertermia, deshidratación y daño a las neuronas serotoninérgicas.
Adicción a medicamentos con receta
Un tipo de adicción que merece mención especial es la que se produce con medicamentos prescritos legalmente. Los más frecuentemente implicados son:
- Opioides analgésicos (tramadol, fentanilo, oxicodona): prescritos para el dolor crónico, pueden generar dependencia rápidamente.
- Benzodiacepinas (diazepam, lorazepam, alprazolam): utilizadas para la ansiedad y el insomnio, producen tolerancia y dependencia con el uso prolongado.
- Estimulantes (metilfenidato, anfetaminas): prescritos para el TDAH, pueden ser objeto de abuso.
La AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios) recomienda que estos medicamentos se utilicen siempre bajo supervisión médica, durante el menor tiempo posible y con revisiones periódicas.
Adicciones conductuales
En este tipo de adicciones no es necesario que la persona esté enganchada a ningún tipo de sustancia. Realmente es una adicción a algún tipo de comportamiento y de conducta que le genera bienestar al realizarla.
Se desarrolla igualmente como un proceso de adicción, ya que al intentar dejar de emitir estas conductas, se presenta el síndrome de abstinencia, incapacitando a la persona en las labores de su vida cotidiana.
Existen muchas adicciones conductuales que la mayoría conocemos, puesto que las hemos visto en televisión, en el cine y en personas de nuestro entorno más cercano.
El tratamiento para este tipo de adicciones es muy diferente al de las adicciones químicas. Tratar las adicciones conductuales requiere sobre todo psicoeducación, terapia cognitivo-conductual, terapia de grupo y prevención de recaídas. Estas son algunas de las adicciones conductuales más conocidas y representativas:
Adicción a la comida

En la adicción a la comida encontramos a personas que tienen su pleno refugio en la alimentación, comiendo es como se sienten bien, aunque luego se lamenten. Comen descontroladamente y exteriorizan sus emociones a través del consumo de alimentos.
Las personas adictas a la comida sufren de trastornos alimenticios, llegando a padecer enfermedades como la diabetes tipo 2 o la obesidad. El tipo de comida que consumen no es precisamente la más saludable, ya que suele ser comida rica en grasas saturadas, azúcares refinados y sal.
La adicción a la comida comparte mecanismos neurobiológicos con las adicciones a sustancias, ya que ciertos alimentos ultraprocesados activan intensamente el sistema de recompensa cerebral.
Ludopatía (adicción al juego)

Este tipo de adicción conductual es uno de los más conocidos y es el único trastorno conductual incluido oficialmente en el DSM-5 como trastorno adictivo. Las consecuencias de esta adicción son sobre todo a nivel económico, ya que la persona adicta se juega todo su dinero en máquinas tragaperras, casinos, juegos de apuestas, etc. Les genera una gran satisfacción apostar su dinero con el afán de conseguir más.
En todo caso lo vuelven a apostar una y otra vez hasta que lo pierden todo
El problema es que este dinero que ponen en juego hasta perderlo todo es habitualmente el dinero de su sueldo, o con el que cuentan para poder comer o atender a su familia. La prioridad es el juego y son capaces de poner en riesgo cualquier cosa, apostando incluso sus objetos personales de más valor y bienes.
Son capaces hasta de pedir préstamos para seguir con su adicción al juego. La situación afecta a la propia persona adicta y también a todo su entorno que se ve afectado y plenamente impotente.
En los últimos años, la ludopatía asociada a las apuestas en línea ha crecido de forma alarmante, especialmente entre los jóvenes. La facilidad de acceso a plataformas de apuestas deportivas desde el teléfono móvil ha multiplicado los casos, lo que ha llevado a regulaciones más estrictas en España a través del Real Decreto de Comunicaciones Comerciales de las Actividades de Juego.
Adicción a las compras

Una persona se vuelve adicta a las compras (oniomanía) cuando para ella deja de ser una actividad lúdica y pasa a ser una necesidad en sí misma. Utiliza este comportamiento para cubrir unas carencias, comprando por comprar de una forma verdaderamente compulsiva.
Las consecuencias de este problema son principalmente económicas, ya que independientemente del poder adquisitivo que tenga la persona adicta a las compras, dará prioridad a comprar toda clase de objetos y productos, anteponiéndolo a cualquier otra necesidad. La persona afectada se ve incapaz de controlar sus impulsos y tendencias que le llevan a comprar.
El comercio electrónico y las compras con un solo clic han facilitado que esta adicción se intensifique, al eliminar las barreras físicas y temporales del acto de compra.
Adicción al trabajo
Este tipo de adicción (workaholism) en algunos países y culturas incluso está bien vista y pasa desapercibida. Las personas adictas al trabajo no desconectan nunca de él, sin importar dónde se encuentren están siempre pendientes de su actividad laboral. Esto les impide proporcionar tiempo de calidad a sus seres queridos, ya que siempre están ocupados atendiendo asuntos propios del trabajo.
Este tipo de adicción suele repercutir en las relaciones con los demás, sobre todo con los seres queridos más cercanos, y también en la propia salud del individuo. El estrés crónico al que se expone cada día es elevado y apenas dedica tiempo para el descanso, lo que puede derivar en síndrome de burnout, problemas cardiovasculares y trastornos del sueño.
Adicción a la tecnología y redes sociales
Una de las adicciones conductuales que más ha crecido en las últimas décadas es la adicción a las pantallas, Internet y las redes sociales. Se caracteriza por un uso excesivo e incontrolable de dispositivos electrónicos, que interfiere significativamente en la vida diaria.
Los síntomas incluyen:
- Necesidad constante de revisar el teléfono móvil.
- Ansiedad cuando no se tiene acceso a Internet.
- Descuido de responsabilidades laborales, académicas o familiares.
- Alteraciones del sueño por uso nocturno de pantallas.
- Preferencia por las interacciones virtuales sobre las presenciales.
La OMS incluyó el trastorno por uso de videojuegos en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) en 2022, reconociendo oficialmente su carácter adictivo.
Adicción al sexo
La adicción al sexo o hipersexualidad se caracteriza por un patrón de conducta sexual compulsiva que la persona no puede controlar, a pesar de las consecuencias negativas en su vida personal, social y profesional. Puede incluir consumo excesivo de pornografía, relaciones sexuales compulsivas o conductas de riesgo.
¿Cuáles son las causas de las adicciones?
Por lo general, suele haber una gran incomprensión hacia las personas que han caído en alguna adicción. Esto supone que queden aisladas y desatendidas. Hay que aclarar que una persona adicta es una persona enferma, que necesita ayuda. Tras las adicciones hay una gran diversidad de causas como veremos a continuación.
Causas biológicas y genéticas
La investigación científica ha demostrado que los factores genéticos pueden representar entre el 40 % y el 60 % del riesgo de desarrollar una adicción. No existe un gen único de la adicción, sino múltiples variantes genéticas que influyen en:
- La forma en que el cerebro responde a las sustancias.
- La velocidad de metabolización de las drogas.
- La sensibilidad del sistema de recompensa cerebral.
- La predisposición a trastornos psiquiátricos comórbidos.
Causas emocionales y psicológicas
Las personas que no son capaces de gestionar sus emociones y por lo tanto no soportan determinadas emociones, como la tristeza, la ira o la frustración, se refugian en algo que les genere un bienestar inmediato. La adicción es el estímulo que les hace sentirse mejor. Se trata de personas con vulnerabilidad psicológica que necesitan ayuda para aprender a sobrellevar y gestionar sus emociones.
Otros factores psicológicos de riesgo incluyen:
- Baja autoestima.
- Trastornos de personalidad.
- Antecedentes de trauma o abuso.
- Trastornos de ansiedad o depresión preexistentes.
- Dificultad para tolerar la frustración.
Causas sociales y ambientales
La persona puede tener ya de por sí una personalidad vulnerable. Si, además, está en un entorno que favorece una adicción en particular, como puede ser tener un grupo de amigos que consumen drogas, el ambiente social actúa como facilitador para caer y mantener la adicción. Lo que ayuda en muchas ocasiones al individuo en su recuperación es salir del ambiente social en el que se encuentra.
Otros factores sociales relevantes son:
- Presión del grupo de iguales, especialmente en la adolescencia.
- Disponibilidad y accesibilidad de la sustancia o conducta adictiva.
- Modelos familiares de consumo.
- Falta de oportunidades educativas o laborales.
- Situaciones de exclusión social o marginación.
Tratamiento de las adicciones
El tratamiento de las adicciones requiere un abordaje multidisciplinar que combine diferentes estrategias según el tipo y la gravedad de la adicción:
Tratamiento farmacológico
- Desintoxicación supervisada: manejo médico del síndrome de abstinencia.
- Medicamentos de mantenimiento: metadona o buprenorfina para la adicción a opiáceos; naltrexona para el alcoholismo.
- Medicamentos para reducir el craving: fármacos que disminuyen el deseo intenso de consumir.
Tratamiento psicológico
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): ayuda a identificar y modificar los pensamientos y comportamientos asociados al consumo.
- Entrevista motivacional: técnica que potencia la motivación para el cambio.
- Prevención de recaídas: estrategias para identificar y manejar situaciones de riesgo.
- Terapia de grupo: grupos de apoyo como Alcohólicos Anónimos, Narcóticos Anónimos o similares.
- Terapia familiar: implicación del entorno familiar en el proceso de recuperación.
Recursos de ayuda en España
- Teléfono de información sobre drogas: 900 161 515 (Ministerio de Sanidad).
- Centros de Atención a Drogodependientes (CAD): disponibles en todas las comunidades autónomas.
- Proyecto Hombre: organización sin ánimo de lucro especializada en adicciones.
- Plan Nacional sobre Drogas: https://pnsd.sanidad.gob.es
Cuándo buscar ayuda profesional
Es fundamental buscar ayuda profesional cuando se detectan las siguientes señales:
- No se puede dejar de consumir o realizar la conducta adictiva a pesar de intentarlo.
- Se necesitan cantidades cada vez mayores para sentir el mismo efecto.
- Se experimentan síntomas físicos o psicológicos al intentar dejarlo.
- La adicción está afectando negativamente al trabajo, las relaciones o la salud.
- Se miente a familiares o amigos sobre el consumo o la conducta.
- Se han abandonado actividades que antes resultaban placenteras.
La adicción es una enfermedad tratable. Con el apoyo adecuado, muchas personas consiguen la recuperación y recuperan el control de su vida.
Preguntas frecuentes
¿La adicción es una elección o una enfermedad?
La adicción es reconocida por la comunidad científica y médica como una enfermedad crónica del cerebro. Aunque la decisión inicial de probar una sustancia puede ser voluntaria, los cambios neurobiológicos que produce el consumo repetido alteran el funcionamiento cerebral, haciendo que la persona pierda la capacidad de elegir libremente.
¿Se puede curar una adicción?
La adicción se considera una enfermedad crónica que se puede tratar y controlar, pero no necesariamente curar en el sentido tradicional. La mayoría de los profesionales hablan de recuperación más que de curación, ya que el riesgo de recaída puede persistir a lo largo de la vida.
¿Por qué algunas personas se vuelven adictas y otras no?
La vulnerabilidad a la adicción depende de una combinación de factores genéticos, ambientales, de desarrollo y psicológicos. No existe una única causa, sino una interacción compleja de múltiples factores de riesgo y protección.
¿Las adicciones conductuales son tan graves como las de sustancias?
Sí, las adicciones conductuales pueden tener consecuencias igualmente devastadoras en la vida de una persona. Aunque no producen los daños orgánicos directos de las sustancias, pueden llevar a la ruina económica, la ruptura familiar, trastornos psicológicos y, en casos extremos, al suicidio.
Referencias
- American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5th ed.). Arlington, VA: American Psychiatric Publishing.
- Organización Mundial de la Salud. Trastornos debidos al consumo de sustancias. https://www.who.int/es
- Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones. Informe anual. Plan Nacional sobre Drogas. https://pnsd.sanidad.gob.es
- National Institute on Drug Abuse (NIDA). Drugs, Brains, and Behavior: The Science of Addiction. https://nida.nih.gov
- Volkow, N. D., Koob, G. F., & McLellan, A. T. (2016). Neurobiologic advances from the brain disease model of addiction. New England Journal of Medicine, 374(4), 363-371.
- Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). https://www.aemps.gob.es

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.