Tipos de trastornos psicóticos: ejemplos y tratamientos

· Actualizado: Salud mental
Tipos de trastornos psicóticos: ejemplos y tratamientos
Tabla de contenidos

La manera en que percibimos la realidad puede definir si se padece algún desorden mental. En el momento en que recibimos información errónea que crea una realidad totalmente distinta a la real, se habla de trastornos psicóticos. A pesar de que se cree fielmente en lo que se percibe, la realidad es que esto puede incidir negativamente en la calidad de vida de la persona.

Este tipo de afecciones también llegan a afectar en la personalidad de la persona así como en su desenvolvimiento social. Y cada uno de estos padecimientos suelen iniciar de manera similar, dificultando en primera instancia el diagnóstico, por lo que requiere una evaluación extensa.

¿Qué son los trastornos psicóticos?

También conocido como psicosis, se trata de una afección o desorden mental donde existe una desconexión de la realidad. De esta manera, se crea una realidad paralela donde existen pensamientos, ideas y percepciones distorsionadas, que a la vez afectan la personalidad de quien lo padece.

Trastornos psicóticos

A pesar de que se muestre que lo que perciben no es real, la persona niega estas afirmaciones y asume que lo que ve o siente es la realidad. Además, el cuadro clínico se acompaña de una sensación de angustia y nerviosismo. Pero, sobre todo, se presentan delirios y alucinaciones. En el primer caso, es el síntoma que provoca estados de confusión que puede generar pensamientos o creencias erróneas. Mientras que en las alucinaciones la mente percibe algo que realmente no está presente.

Todo esto se acompaña de constantes estados de alerta, lo cual puede llegar a afectar cada aspecto de la vida del paciente. También puede generar aislamiento social y problemas para gestionar las emociones. Otros de los síntomas comunes están asociados a un comportamiento desorganizado o hasta episodios catatónicos.

Tipos de trastornos psicóticos

La manera en que se desarrollan los trastornos psicóticos depende de la intensidad y frecuencia con que se presenten los síntomas. Además, es necesario identificar cada uno de estos para su correcto diagnóstico. Al poseer un cuadro clínico bastante similar entre uno y otro, es posible que existan varios diagnósticos. Estos son algunos de trastornos más comunes:

Trastorno psicótico breve

Se trata de una psicosis de corta duración, variando entre un día hasta un mes, pero nunca más de este tiempo. En muchos casos es consecuencia de haber cursado una situación que generó mucha tensión, hasta cambios importantes en la vida de la persona.

Se debe presentar al menos uno de los síntomas relacionados a estos trastornos, aunque por lo general la persona debe sufrir de delirios, alucinaciones o un discurso desorganizado. Una vez pasado el episodio, la persona vuelve a sus facultades normales.

Trastorno psicótico inducido por tóxicos

Puede ser provocado tanto por sustancias tóxicas como alcohol o drogas como por ingesta de medicamentos. También puede presentarse cuando la persona se encuentra en periodo de abstinencia. Destaca por producir alucinaciones y delirios, hasta cuadros de nerviosismo y estados de alerta. Por lo general, estos síntomas desaparecen tras suspender el consumo de la sustancia o una vez completa la desintoxicación.

Esquizofrenia

Este término hace referencia a una variedad de trastornos que destacan por presentar alucinaciones, delirios y desconexión de la realidad. A su vez, pue****de influir directamente en cambios en la personalidad de quien lo padece. En muchos casos, pueden tornarse agresivos. Suele afectar muchos aspectos de la vida de la persona, sobre todo a nivel social y laboral. Se considera que se trata de este trastorno cuando los síntomas persisten más de seis meses.

Trastorno esquizofreniforme

El cuadro clínico de esta psicosis es bastante similar al de la esquizofrenia, por lo que puede llegar a confundirse. Sin embargo, los síntomas tienen una duración máxima de 6 meses, y cómo mínimo debe persistir al menos un mes. Esta ligera diferencia hace necesario que el paciente sea monitoreado para realizar un diagnóstico certero.

Trastorno delirante

Se presentan episodios de delirios, aunque no es común que aparezcan alucinaciones. En caso de que esto suceda, las mismas están relacionadas con los delirios. Suele existir una creencia de que lo que se ve o se siente es real. El comportamiento de la persona se ve ligeramente alterado, por lo cual puede desenvolverse de manera casi normal.

Psicosis

Trastorno esquizoafectivo

Un tipo de psicosis producto de un trastorno del estado de ánimo acompañado de síntomas de esquizofrenia. Por lo general, quien lo padece suele presentar depresión, delirios y alucinaciones, aunque puede presentar otros síntomas propios de los trastornos psicóticos. Además, la intensidad con que se presentan es fluctuante, pudiendo notarse mejoría en algunos periodos para luego evidenciar la aparición de los síntomas nuevamente. En muchos casos pueden haber episodios de paranoia.

Trastorno bipolar

Es un trastorno que destaca por cambios constantes en el estado de ánimo de la persona. Estos pueden variar desde estados de depresión hasta episodios maníacos. Aunque en muchos casos no se agrupa en las psicosis, es posible que la persona curse episodios psicóticos como resultado de los altibajos emocionales.

Psicosis orgánica

Se trata de una afección mental donde se presentan síntomas psicóticos producto de alguna enfermedad o lesión. En muchos casos, se asocian a traumatismos, tumores o hasta infecciones. Uno de los síntomas que suele estar presente en estos casos son los delirios. Su diagnóstico se basa en que el cuadro clínico se acompaña de síntomas neurológicos, lo que facilita su identificación.

Trastorno psicótico compartido

Uno de los trastornos psicóticos más llamativos, ya que se presentan en personas que mantienen una relación bastante cercana y estrecha. Ambas comparten ideas y pensamientos delirantes, lo cual permite que se apoyen y defiendan en conjunto todo aquello que consideran real a pesar de que las evidencias demuestran lo contrario.

Por lo general, se afirma que cada persona adquiere un rol en la relación. Existe una persona dominante que induce todas las ideas en una persona dominada.

Depresión psicótica

Es un trastorno donde se cursa una depresión aguda acompañada de una variedad de síntomas psicóticos, llegando a perder conexión con la realidad. Además, la persona suele sufrir de delirios pero nunca presenta ningún tipo de síntoma maníaco.

Tratamiento

El tratamiento de este tipo de afecciones mentales resulta bastante complejo, y dependerá de cada caso en particular. Además, para los trastornos psicóticos se recomienda siempre acompañar de atención terapéutica para lograr un mayor abordaje. Algunos de los tratamientos recomendados son:

Tratamiento farmacológico

Se hace indispensable recetar un tratamiento a base de fármacos o medicamentos para ayudar a controlar los efectos de los síntomas, y permitir a la persona llevar una vida estable. Además, es necesario que se cumpla con las pautas médicas al pie de la letra para evitar recaídas.

Tratamiento de la psicosis

Los fármacos con que se realizan los tratamientos se clasifican en dos grupos:

  • Antipsicóticos típicos: se les conoce también bajo el nombre de antipsicóticos clásicos. Son medicamentos de gran eficacia ante síntomas positivos. Sin embargo, se ha comprobado que su efecto es nulo ante síntomas negativos. Un detalle muy importante en su uso es que presentan efectos secundarios que pueden interferir en la calidad de vida de la persona. Aquí destacan la rigidez, temblores e inquietud. Por esta razón es que muchos médicos prefieren no recetarlos.
  • Antipsicóticos atípicos: suelen ser la primera opción a utilizar ya que se ha comprobado su efecto tanto en síntomas positivos como en negativos. Son muy pocos los efectos secundarios que se han registrado, siendo el más importante el síndrome metabólico. Este puede provocar aumento de los triglicéridos, el colesterol, la tensión arterial, la glucosa en sangre y obesidad.

Es posible que el profesional de la salud vaya añadiendo otros fármacos dependiendo de los síntomas que aparezcan. También es posible que se eliminen algunos y se sustituyan por otros teniendo en cuenta su efecto y evolución a lo largo del tratamiento.

Terapia electroconvulsiva

Otro nombre con el que se le conoce es terapia por electrochoque. Es un tratamiento donde se aplica corriente eléctrica para provocar convulsiones en el cerebro. Especialistas aseguran que esto permite que el cerebro reconecte, atenuando y controlando de esta manera los síntomas. A pesar de trabajar con electricidad, se ha comprobado su seguridad y eficacia.

Psicoterapia

Se considera esencial en todo el proceso de tratamiento. A través de sesiones, permite que la persona enfrente y logre convivir con su enfermedad, lo cual afecta de manera positiva la calidad de vida. En algunos casos se puede aplicar de manera grupal, permitiendo identificarse con otras personas. Por lo general se trabaja con terapia cognitivo-conductual.

Rehabilitación psicosocial

Se trata de un proceso que busca que la persona recupere su funcionalidad en la vida cotidiana. Incluye programas de entrenamiento en habilidades sociales, apoyo para la reinserción laboral, intervenciones familiares psicoeducativas y programas de vivienda supervisada. Este tipo de rehabilitación es fundamental para mejorar la autonomía del paciente y prevenir recaídas.

Factores de riesgo

Si bien las causas exactas de los trastornos psicóticos no se conocen con precisión, se han identificado diversos factores que pueden aumentar la probabilidad de desarrollarlos:

  • Genética: tener familiares de primer grado con trastornos psicóticos incrementa significativamente el riesgo.
  • Estrés intenso: experiencias traumáticas, pérdidas significativas o situaciones de estrés crónico pueden desencadenar episodios psicóticos en personas predispuestas.
  • Consumo de sustancias: el cannabis, las anfetaminas, la cocaína y los alucinógenos pueden provocar o precipitar episodios psicóticos.
  • Factores perinatales: complicaciones durante el embarazo o el parto se han asociado con un mayor riesgo de desarrollar esquizofrenia.
  • Aislamiento social: la falta de vínculos sociales puede ser tanto un factor de riesgo como una consecuencia temprana del trastorno.

Signos de alerta temprana

Reconocer los primeros signos de un episodio psicótico es fundamental para buscar atención temprana:

  • Retraimiento social progresivo.
  • Descuido de la higiene personal y el aspecto.
  • Dificultad para concentrarse o pensar con claridad.
  • Desconfianza o suspicacia infundada hacia los demás.
  • Cambios bruscos en el rendimiento académico o laboral.
  • Alteraciones del sueño significativas.
  • Sensación de que los pensamientos están siendo influidos desde el exterior.
  • Percepción de estímulos que otros no perciben (voces, visiones).

Si se detectan varios de estos signos, es aconsejable consultar con un profesional de salud mental lo antes posible.

Pronóstico

El pronóstico de los trastornos psicóticos varía significativamente según el tipo de trastorno, la rapidez del diagnóstico y el inicio del tratamiento. En general, la intervención temprana se asocia con mejores resultados. Muchas personas con trastornos psicóticos logran una buena estabilización con el tratamiento adecuado y pueden llevar una vida funcional y satisfactoria.

Los factores que se asocian a un mejor pronóstico incluyen: inicio agudo de los síntomas, buen funcionamiento previo al episodio, ausencia de antecedentes familiares de esquizofrenia, apoyo social sólido y buena adherencia al tratamiento.

Referencias

Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

Artículos relacionados