Infusiones para los gases intestinales

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Infusiones para los gases intestinales
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Los gases intestinales excesivos, conocidos médicamente como aerofagia o flatulencias, constituyen una condición muy molesta e incómoda para quien la presenta, pues además de su expulsión a través de eructos o por el recto, suele ocasionar síntomas como hinchazón o inflamación abdominal, dolores y/o calambres estomacales y sensación de pesadez. Sus causas de aparición pueden ser varias, aunque por lo general estas flatulencias se suelen presentar debido a factores como los siguientes:

  • Tragar demasiado aire al ingerir los alimentos.
  • Comer muy deprisa sin masticar bien los alimentos antes de tragarlos.
  • Comer con nerviosismo o con ansiedad.
  • Ingerir determinados alimentos que favorecen la aparición de gases o flatulencias, como los alimentos ricos en fibra, las legumbres, el trigo, las carnes grasas, la coliflor, etc.
  • Comer algún alimento o bebida al que se es intolerante como, por ejemplo, las personas que son intolerantes a la lactosa y consumen productos lácteos que su cuerpo no puede tolerar.

Además de realizar cambios en los hábitos alimentarios y modificar la forma de comer los alimentos, también es posible aliviar los síntomas y combatir las flatulencias con la ayuda de algunas plantas medicinales consumidas a modo de infusión. Estas plantas pueden ser de gran ayuda gracias a sus propiedades carminativas, antiespasmódicas, antiinflamatorias, digestivas y calmantes. En este post, mostraremos cuáles son las mejores infusiones para los gases intestinales, detallando qué beneficios ofrece cada una de ellas y cómo deben prepararse para que surtan efecto y nos ayuden a superar esta molesta condición.

¿Por qué se producen los gases intestinales?

Antes de abordar las infusiones, conviene comprender los mecanismos por los que se forman los gases en el aparato digestivo. Existen dos fuentes principales:

  • Aire deglutido (aerofagia): al comer, beber, hablar o masticar chicle se traga aire que se acumula en el estómago. Este aire se expulsa principalmente mediante eructos.
  • Fermentación bacteriana: las bacterias de la flora intestinal (microbiota) fermentan los restos de alimentos no digeridos, especialmente los hidratos de carbono complejos y la fibra. Este proceso genera gases como hidrógeno, metano y dióxido de carbono, que se expulsan como flatulencias.

Es normal expulsar entre 12 y 25 flatulencias al día. Cuando la cantidad o la molestia superan lo habitual, se habla de exceso de gases o meteorismo.

Alimentos que favorecen la producción de gases

Algunos alimentos son especialmente flatulentos por su contenido en oligosacáridos, fibra insoluble o azúcares fermentables:

  • Legumbres (alubias, garbanzos, lentejas).
  • Crucíferas (brócoli, coliflor, col, repollo, coles de Bruselas).
  • Cebollas, puerros y alcachofas.
  • Bebidas carbonatadas.
  • Alimentos con sorbitol, manitol u otros edulcorantes (chicles sin azúcar).
  • Lácteos (en personas con intolerancia a la lactosa).
  • Cereales integrales en grandes cantidades.

Cuándo los gases pueden indicar un problema de salud

En la mayoría de los casos, los gases intestinales son un proceso fisiológico normal. Sin embargo, cuando son persistentes o se acompañan de otros síntomas, pueden indicar una patología subyacente como:

  • Síndrome de intestino irritable (SII).
  • Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO).
  • Intolerancias alimentarias (lactosa, fructosa, sorbitol).
  • Enfermedad celíaca.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal (Crohn, colitis ulcerosa).
  • Dispepsia funcional.

Infusión de manzanilla

Infusión de manzanilla para los gases

Propiedades: la manzanilla es la planta medicinal por excelencia para combatir los gases intestinales y muchas de las condiciones que afectan a la salud del sistema digestivo. Posee propiedades carminativas, las cuales ayudan a eliminar los gases del tubo digestivo y a reducir la inflamación del abdomen. También es digestiva y relajante, pues acelera el tránsito intestinal combatiendo la indigestión y evita que comamos los alimentos muy deprisa o con ansiedad, lo que podría derivar en una posterior aerofagia. La EMA reconoce su uso tradicional para el alivio de molestias gastrointestinales leves, como la hinchazón y los espasmos.

Preparación: agregar 1 cucharada de flores secas de manzanilla en 1 taza de agua hirviendo. Tapar y dejar reposar durante 5 minutos. Colar, añadir un poco de miel para endulzar y tomar de 2 a 3 tazas diarias.

Contraindicaciones: personas alérgicas a plantas de la familia de las compuestas (margaritas, crisantemos). Puede interactuar con anticoagulantes.

Infusión de anís estrellado

Anís estrellado: remedio para los gases

Propiedades: junto a la manzanilla, el anís estrellado es otra de las hierbas medicinales más empleadas para eliminar los gases estomacales. Su principio activo, el anetol, le confiere propiedades carminativas que permiten reducir la inflamación del vientre, mejorar las digestiones y aliviar los cólicos abdominales.

Preparación: hervir el equivalente a 1 taza de agua y cuando alcance el punto de ebullición, agregar 2 cucharadas pequeñas de anís estrellado. Dejar que hierva durante unos 3 minutos y, luego, retirar del fuego y dejar en reposo durante 3 minutos más. Finalmente, colar y beber. Se pueden tomar de 2 a 3 tazas diarias, bebiéndolas preferiblemente después de las comidas.

Contraindicaciones: embarazadas, lactantes y niños menores de 12 años. No confundir con el anís estrellado japonés (Illicium anisatum), que es tóxico.

Infusión de comino

Infusión de comino

Propiedades: otra de las infusiones para los gases intestinales más recomendada es la que se elabora a base de semillas de comino. Son carminativas y antiespasmódicas, por lo que reducen la cantidad de gases que se pueden acumular en el tubo digestivo después de ingerir los alimentos y ayudan a calmar los dolores de estómago y los retortijones. También es un buen remedio para los nervios estomacales. El comino estimula además la producción de enzimas digestivas, lo que favorece una digestión más eficiente.

Preparación: en un cazo, hervir 1 taza de agua y justo cuando alcance el punto de ebullición, agregar 2 cucharadas pequeñas de semillas de comino y dejar hervir durante 3 minutos. Luego, retirar del fuego, tapar y dejar reposar durante 3 minutos antes de colar y beber. Se puede combinar con el anís verde o con el boldo para potenciar sus propiedades digestivas.

Infusión de hinojo

Infusión de hinojo

Propiedades: el hinojo contiene unos aceites volátiles que favorecen la relajación de los músculos del tracto gastrointestinal y, por ello, disminuye los calambres abdominales y la inflamación. Además, al facilitar el paso de los alimentos, reduce las probabilidades de que esos alimentos fermenten en el intestino grueso y den lugar a las flatulencias. La EMA reconoce el uso del hinojo para el tratamiento sintomático de trastornos gastrointestinales espásticos leves y flatulencia.

Preparación: añadir 1 cucharada y media de semillas de hinojo y ½ cucharada de cardamomo en 1 taza de agua hirviendo. Dejar reposar durante unos 10 minutos tapando la preparación y pasado este tiempo, colar y beber después de comer.

Contraindicaciones: personas alérgicas a plantas de la familia de las umbelíferas (apio, zanahoria, perejil). Dosis elevadas están desaconsejadas durante el embarazo.

Infusión de laurel y canela

Infusión de laurel y canela para eliminar los gases

Propiedades: esta es una combinación ideal para combatir los gases y la hinchazón abdominal después de comidas copiosas o pesadas. El laurel actúa como un excelente tónico estomacal, mejorando las digestiones, previniendo la formación de gases y el estreñimiento. Por su parte, la canela es una especia que regula el tránsito intestinal y facilita las digestiones.

Preparación: en una olla, hervir 1 litro de agua. Justo cuando rompa a hervir, agregar 5 hojas de laurel y 1 ramita de canela, bajar el fuego y dejar cocinar durante unos 5 minutos. Luego, apagar el fuego y dejar reposar durante 5 minutos más. Pasado este tiempo, colar la preparación y beber. Se pueden tomar 2 tazas al día de esta infusión.

Infusión de jengibre

Infusión de jengibre para los gases intestinales

Propiedades: el jengibre es una raíz con muchísimos beneficios para la salud del organismo, entre los cuales se encuentran los relacionados con el sistema digestivo. Aumenta la producción de enzimas que intervienen en la digestión, previene y elimina los gases, evita las náuseas y es excelente para casos de gastritis o inflamación de las mucosas estomacales. Los gingeroles y shogaoles, sus principales compuestos bioactivos, estimulan la motilidad gástrica y facilitan el vaciado del estómago.

Preparación: en un cazo, verter el equivalente a 1 taza de agua y agregar 1 rodaja fresca de jengibre y 1 ramita de canela. Esperar a que se cocine durante unos 10 minutos a fuego lento y pasado este tiempo, retirar del fuego y añadir el jugo de ½ limón recién exprimido. Finalmente, colar y cuando esté templado, beber 2 o 3 tazas al día.

Contraindicaciones: personas con cálculos biliares, pacientes que toman anticoagulantes (el jengibre puede potenciar su efecto) y personas con acidez o reflujo gastroesofágico severo.

Infusión de menta

Propiedades: la menta piperita es otra planta con propiedades antiespasmódicas bien documentadas. El mentol, su componente principal, relaja la musculatura lisa del tracto digestivo, lo que reduce los espasmos y facilita la expulsión de los gases. Es especialmente útil cuando los gases se acompañan de dolor abdominal tipo cólico.

Preparación: añadir 1 cucharada de hojas secas de menta (o un puñado de hojas frescas) en 1 taza de agua hirviendo. Tapar, dejar reposar 5-7 minutos, colar y beber. Se recomienda tomar después de las comidas principales.

Contraindicaciones: personas con reflujo gastroesofágico (la menta puede relajar el esfínter esofágico inferior y empeorar los síntomas), pacientes con cálculos biliares y niños menores de 8 años.

Otras medidas para reducir los gases intestinales

Además de las infusiones, es recomendable adoptar una serie de hábitos que ayuden a prevenir y reducir la formación de gases:

Cambios en la forma de comer

  • Masticar lentamente: dedicar al menos 20 minutos a cada comida permite una mejor digestión y reduce la cantidad de aire ingerido.
  • No hablar mientras se come: reduce la aerofagia.
  • Evitar beber con pajita: favorece la deglución de aire.
  • Evitar los chicles: la masticación continuada provoca la ingesta de aire y, en el caso de los chicles sin azúcar, los edulcorantes como el sorbitol son flatulentos.
  • No acostarse inmediatamente después de comer: esperar al menos 30 minutos para favorecer la digestión.

Cambios en la dieta

  • Remojar las legumbres durante al menos 12 horas antes de cocinarlas reduce su contenido en oligosacáridos flatulentos.
  • Introducir la fibra de forma gradual en la dieta para que la microbiota se adapte progresivamente.
  • Cocinar bien las verduras crucíferas: la cocción reduce su potencial flatulento.
  • Identificar intolerancias: si sospechas que un alimento concreto te provoca gases de forma recurrente, lleva un diario alimentario y consulta con un profesional.

Ejercicio físico

La actividad física regular, especialmente caminar después de las comidas, estimula la motilidad intestinal y facilita la expulsión natural de los gases. El yoga, en particular las posturas que comprimen suavemente el abdomen, también puede resultar beneficioso.

Tratamiento farmacológico

Cuando las medidas dietéticas y las infusiones no son suficientes, el médico puede recomendar:

  • Simeticona: fármaco antiflatulento que disgrega las burbujas de gas y facilita su eliminación.
  • Enzimas digestivas: como la alfa-galactosidasa, que ayuda a digerir los oligosacáridos de las legumbres.
  • Probióticos: ciertas cepas pueden mejorar la composición de la microbiota y reducir la producción de gas.
  • Carbón activado: absorbe parte del gas intestinal, aunque su eficacia es limitada y puede interferir con la absorción de medicamentos.

Cuándo consultar al médico

Aunque los gases intestinales son una molestia habitual y generalmente benigna, es aconsejable buscar atención médica cuando:

  • Los gases son persistentes y no mejoran con los cambios en la dieta.
  • Se acompañan de dolor abdominal intenso o localizado.
  • Existe pérdida de peso involuntaria.
  • Aparecen cambios en el hábito intestinal (diarrea o estreñimiento persistentes).
  • Se detecta sangre en las heces.
  • Hay náuseas o vómitos frecuentes.
  • Los síntomas interfieren significativamente con la calidad de vida.

Referencias

  1. European Medicines Agency. Community herbal monographs on Matricaria chamomilla, Foeniculum vulgare and Mentha x piperita. EMA
  2. MedlinePlus. Gases. MedlinePlus
  3. Chumpitazi, B.P. et al. (2018). Review article: the physiological effects and safety of peppermint oil and its efficacy in irritable bowel syndrome and other functional disorders. Alimentary Pharmacology & Therapeutics, 47(6), 738-752. PubMed
  4. Nikkhah Bodagh, M., Maleki, I. & Hekmatdoost, A. (2019). Ginger in gastrointestinal disorders: a systematic review of clinical trials. Food Science & Nutrition, 7(1), 96-108. PubMed
  5. Asociación Española de Gastroenterología. Consejos para el paciente con gases intestinales. AEG
  6. Lacy, B.E. et al. (2021). Management of chronic abdominal distension and bloating. Gastroenterology, 160(3), 906-917. PubMed
Marta Vicente

Escrito por

Marta Vicente

Redactora

Redactora especializada en salud y nutrición en eSalud.

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