Etiquetado de los alimentos

El etiquetado de los alimentos es la última barrera que tiene el consumidor para saber qué es lo que va a tomar. Para seguir una alimentación saludable, es muy importante aprender a leerlos. En ocasiones, la información se presenta codificada y complicada de entender.

Interpretar el etiquetado de los alimentos

Los fabricantes están obligados a publicar los niveles y componentes de cada producto.

El listado de ingredientes

Se presentan de manera ordenada, de mayor a menor peso, en todos los productos que son alimenticios, salvo en los que solo se incluye un ingrediente o en las bebidas alcohólicas cuyo volumen de alcohol es superior al 1,2 %. Los aditivos van precedidos por la famosa E.

Los que causan alergias

Se ha demostrado que algunos ingredientes causan alergias o intolerancias. Son comunes el gluten, la leche o los cacahuetes, por eso los fabricantes deben indicarlo de manera destacada.

Las fechas de caducidad o de consumo preferente

La fecha de caducidad alerta sobre el consumo no seguro de un alimento cuando pasa del día indicado. La de consumo preferente se refiere al período en el que el producto mantiene todas sus propiedades.

El lugar de procedencia

Hasta el año 2011, incluir el lugar de procedencia o país de origen solo era obligatorio para algunos alimentos, sin embargo, tras la crisis de las vacas locas se ha generalizado.

Las características nutricionales

La nutrición es uno de los objetivos que las personas tienen al ingerir alimentos. En la información nutricional se especifican las calorías, o valor energético, que tiene cada producto por cada 100 gramos o 100 mililitros. También se indica el porcentaje recomendado bajo las siglas CRD, una cifra que se calcula como la óptima para una persona adulta que toma 2000 calorías al día, en el caso de la mujer, y 2500 en el de los hombres. Sin embargo, estos números pueden crear cierta confusión en los alimentos infantiles.

Cómo interpretar las etiquetas de los alimentos

También se especifican las grasas saturadas, totales, hidratos de carbono, azúcares, sal y las proteínas que contienen los alimentos. Desde diciembre de 2016, todos los fabricantes están obligados a incluir la información nutricional.

Los niveles recomendados

A veces, cuando se lee el etiquetado de un producto que incluye varios códigos, las personas se asustan porque temen que lo que vayan a comer no sea sano. Es importante señalar que no todos los aditivos son malos, sino que hay muchos que son saludables. De todas formas, si se opta por no consumir ningún producto con añadidos, hay que asegurarse que en la etiqueta no ponga el código E-000.

Por otra parte, no hay que creer que los productos light están libres de grasas. Si la etiqueta empieza por azúcares como fructosa, lactosa, matodrextina o jarabe de maíz, entre otros, la persona ingerirá grasas. Además, los alimentos light mantienen niveles altos de sodio, superar el baremo de 150 o 200 mg. puede contribuir a la retención de líquidos, elevar la presión arterial o acentuar la celulitis.

Es recomendable ingerir productos que no superen las 250 calorías por cada 100 gramos y que no contengan más de 5 gr. de grasa por cada porción, al día no más de 20 gr. Se pueden consumir entre 40 y 50 gr. si las grasas son saludables.

También es interesante consumir productos que contengan entre 15 y 20 gr. de proteínas por cada porción. Y si el producto contiene grasas trans, harinas o azúcares, es mejor que aparezcan al final de la lista.

Conclusión

Siempre es mejor optar por los alimentos naturales que no por los empaquetados. No obstante, a veces, no queda otro remedio. Si es así, es interesante aprender a leer las etiquetas para mantener una alimentación saludable.

Etiquetado de los alimentos
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