Comer insectos: beneficios para la salud y riesgos

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Comer insectos: beneficios para la salud y riesgos
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Los insectos están considerados en muchísimos países del mundo, especialmente en Asia, como auténticos manjares; son alimentos que gozan de una gran reputación. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que cerca de 2.000 millones de personas a nivel global consumen insectos de manera habitual gracias a su amplio abanico de propiedades y beneficios para la salud.

En Occidente es un alimento que poco a poco va formando una parte cada vez más importante de la cultura gastronómica. La Unión Europea regula el consumo de insectos a través del Reglamento (UE) 2015/2283 sobre nuevos alimentos (novel foods), que entró en vigor el 1 de enero de 2018. Esta normativa establece que cualquier especie de insecto destinada al consumo humano debe someterse a una evaluación de seguridad por parte de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) antes de poder comercializarse. Hasta la fecha, la Comisión Europea ha autorizado cuatro especies: las larvas del gusano de la harina (Tenebrio molitor), la langosta migratoria (Locusta migratoria), el grillo doméstico (Acheta domesticus) y las larvas del escarabajo del estiércol (Alphitobius diaperinus).

¿Es bueno el consumo de insectos?

Lo cierto es que los insectos son uno de los alimentos más interesantes desde el punto de vista nutricional y también en cuanto a su menor impacto medioambiental. Según la FAO, las especies comestibles más consumidas a nivel mundial son los escarabajos, las orugas, las abejas, las avispas, las hormigas, los saltamontes, los grillos y las langostas.

El interés por la entomofagia —el consumo de insectos como alimento— ha crecido significativamente en los últimos años. Figuras públicas como la actriz Salma Hayek han contribuido a dar visibilidad a esta práctica; ella misma ha reconocido en más de una ocasión que uno de sus platos favoritos es el huevo de hormiga con saltamontes fritos y guacamole. También Angelina Jolie, que gracias a su labor humanitaria en Camboya ha descubierto la gastronomía de este país; la actriz ha explicado que los insectos son un manjar que resulta muy carnoso y que se puede tomar de muchísimas maneras diferentes.

Principales beneficios de comer insectos

Los principales beneficios de comer insectos

A continuación explicamos cuáles son los principales beneficios que proporcionan los insectos al organismo.

Amplia variedad de especies

Los insectos son uno de los conjuntos de seres vivos con mayor diversidad; se han documentado cerca de 1.900 especies comestibles en la literatura científica, aunque los expertos estiman que podrían existir muchas más por descubrir. En total, los insectos representan aproximadamente el 80 % de las especies animales conocidas del planeta.

Este elevado número de especies comestibles ofrece un enorme potencial gastronómico y nutricional que aún se encuentra en gran parte por explorar.

Alto contenido en proteínas

Desde el punto de vista nutricional, los insectos son uno de los alimentos con mayor aporte de proteínas. Las especies con mayor porcentaje de proteínas en su composición son los saltamontes, los grillos y las langostas.

Las proteínas son esenciales para el buen funcionamiento del organismo, ya que tienen un papel activo en un amplio abanico de procesos: se encargan del desarrollo y crecimiento de las células y tejidos, son fuente de energía, transportan el oxígeno y el hierro, y forman parte de los anticuerpos del sistema inmunológico.

Desde el punto de vista de la seguridad alimentaria mundial, el aporte de proteínas por parte de los insectos resulta especialmente relevante. La FAO prevé que en 2050 la población mundial alcanzará cerca de 10.000 millones de personas, lo que supondrá un incremento considerable de la demanda de alimentos.

Los insectos se presentan como una alternativa eficiente: determinadas especies pueden convertir 2 kg de alimento en 1 kg de masa corporal. Si lo comparamos con el ganado vacuno, que necesita cerca de 8 kg de pienso para producir 1 kg de carne, la diferencia es notable.

Rico perfil nutricional

Los beneficios nutricionales de los insectos van mucho más allá de las proteínas. Estos animales tienen un alto contenido en minerales y ácidos grasos esenciales. También son ricos en fibra, especialmente en quitina, lo que puede contribuir a regular el tránsito intestinal. Además, presentan un contenido relativamente bajo en carbohidratos.

Las especies con mayor porcentaje de ácidos grasos son los escarabajos y las larvas de distintos insectos. Respecto al contenido en fibra, los hemípteros destacan especialmente.

Además, los insectos proporcionan una buena variedad de micronutrientes: magnesio, calcio, cobre, hierro, zinc, fósforo y diversas vitaminas del grupo B.

Menor riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas

Otro de los grandes beneficios que supone el consumo de insectos tiene que ver con la salud pública. Este tipo de animales presentan un riesgo muy bajo de transmisión de enfermedades zoonóticas (aquellas que pasan de animales a humanos), algo que sí ocurre con mayor frecuencia en la ganadería convencional, como sucedió con la gripe aviar o la encefalopatía espongiforme bovina (enfermedad de las vacas locas).

Sabor y versatilidad

Hay quienes rechazan el consumo de insectos suponiendo que su sabor debe de ser desagradable. Sin embargo, la realidad es distinta. La gran mayoría de insectos tienen una textura crujiente que resulta agradable al paladar; en cuanto a su sabor, muchos consumidores señalan que recuerda al de los frutos secos.

Menor impacto medioambiental

Más allá de los beneficios nutricionales, el consumo de insectos también favorece la sostenibilidad medioambiental. Según datos de la FAO, la cría de insectos requiere significativamente menos agua, tierra y pienso en comparación con la ganadería convencional. Además, los insectos producen muchas menos emisiones de gases de efecto invernadero.

La cría de insectos también genera menos residuos y puede realizarse aprovechando subproductos orgánicos como alimento, lo que contribuye a una economía más circular.

¿Cómo se consumen los insectos?

En aquellos países en los que los insectos forman parte de la dieta habitual existen cientos de formas de prepararlos; pueden ser el ingrediente principal de un plato o presentarse a modo de guarnición. Las diferentes especies de insectos se pueden cocinar fritas, tostadas, asadas o hervidas. Se suelen incorporar a sopas, guisos y salsas; en algunos países también se elaboran bebidas con insectos.

En Europa, la forma más habitual de encontrar insectos en el mercado es en forma de harina o polvo, incorporados como ingrediente en productos como barritas energéticas, snacks, pasta o pan. También se comercializan insectos enteros deshidratados como aperitivo.

¿Tiene algún peligro comer insectos?

¿Tiene algún peligro comer insectos?

Tal y como hemos señalado, el consumo de insectos resulta beneficioso para la salud del organismo. Sin embargo, conviene tener en cuenta algunos aspectos.

Según la EFSA, hasta el momento no se han documentado casos significativos de transmisión de enfermedades mediante el consumo de insectos criados en condiciones controladas. No obstante, sí pueden darse reacciones alérgicas, especialmente en personas alérgicas a los crustáceos, ácaros o moluscos, dado que comparten determinados alérgenos (como la tropomiosina). De hecho, la normativa europea obliga a incluir una advertencia de alérgenos en el etiquetado de los productos que contengan insectos.

Además, es importante que los insectos procedan de criaderos autorizados que cumplan con las normativas de higiene y seguridad alimentaria. No se recomienda consumir insectos capturados en la naturaleza sin control sanitario, ya que podrían contener contaminantes o microorganismos perjudiciales.

Referencias

  1. FAO. Edible insects: Future prospects for food and feed security. FAO Forestry Paper 171, 2013. Disponible en: fao.org
  2. Reglamento (UE) 2015/2283 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de noviembre de 2015, relativo a los nuevos alimentos. Disponible en: EUR-Lex
  3. Comisión Europea. Approval insect novel food. Disponible en: ec.europa.eu
  4. AESAN. Situación de los insectos en alimentación humana. Disponible en: aesan.gob.es
  5. van Huis, A. et al. «How many people on our planet eat insects: 2 billion?» Journal of Insects as Food and Feed, 2022. Disponible en: wur.nl
Janire Manzanas

Escrito por

Janire Manzanas

Periodista de salud

Universidad del País Vasco

Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.

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