Cloruro de magnesio
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es el cloruro de magnesio?
- 2.¿Cuáles son los beneficios del cloruro de magnesio?
- Salud ósea
- Salud cardiovascular
- Función digestiva
- Función muscular y nerviosa
- Salud metabólica
- Salud de la mujer durante el embarazo
- Migraña
- Estrés y bienestar emocional
- 3.El cloruro de magnesio en la belleza
- 4.El cloruro de magnesio en los niños
- 5.Contraindicaciones del cloruro de magnesio
- 6.¿Cómo se consume el cloruro de magnesio?
- 7.Conclusiones
- 8.Referencias
El cloruro de magnesio es un compuesto mineral muy abundante en la naturaleza y una de las formas más utilizadas de suplementación con magnesio. Este mineral es esencial para el correcto funcionamiento del organismo, ya que interviene en más de 300 reacciones enzimáticas. Como ocurre con cualquier suplemento, su consumo debe ser responsable y siempre supervisado por un profesional sanitario.
¿Qué es el cloruro de magnesio?
El cloruro de magnesio es un compuesto iónico formado por cloro y magnesio (fórmula química: MgCl₂). Se encuentra de forma natural en el agua de mar y en ciertos depósitos minerales. Tanto el cloro como el magnesio son elementos esenciales que deben obtenerse a través de la dieta para que el organismo funcione correctamente.
El magnesio es el cuarto mineral más abundante en el cuerpo humano y participa en funciones tan diversas como la síntesis de proteínas, la función muscular y nerviosa, la regulación de la glucosa en sangre y el control de la presión arterial [1].

Además de su uso como suplemento alimenticio, el cloruro de magnesio tiene aplicaciones industriales: se emplea como anticongelante, como fijador del polvo en caminos y para mantener niveles de humedad en estos, aunque evidentemente a concentraciones muy distintas a las que necesita el cuerpo humano.
¿Cuáles son los beneficios del cloruro de magnesio?
Los beneficios del cloruro de magnesio como suplemento se deben fundamentalmente a su aporte de magnesio, un mineral del que una parte significativa de la población presenta una ingesta insuficiente [2]. A continuación se describen los beneficios respaldados por evidencia científica:
Salud ósea
El magnesio desempeña un papel importante en el metabolismo óseo. Interviene en la regulación del calcio y la vitamina D, y diversos estudios han asociado una ingesta adecuada de magnesio con una mayor densidad mineral ósea. Por ello, mantener unos niveles adecuados de magnesio puede contribuir a la prevención de la osteoporosis [3].
Salud cardiovascular
El magnesio contribuye a mantener un ritmo cardíaco normal y participa en la regulación de la presión arterial. Una ingesta adecuada de magnesio se ha asociado con un menor riesgo de hipertensión y enfermedad cardiovascular en estudios observacionales [4].
Función digestiva
El cloruro de magnesio tiene un efecto osmótico en el intestino, lo que significa que favorece la retención de agua en el tracto digestivo. Por este motivo, las sales de magnesio se utilizan frecuentemente como laxantes suaves para el alivio del estreñimiento ocasional [1].

Función muscular y nerviosa
El magnesio es esencial para la transmisión neuromuscular y la contracción muscular. Una deficiencia de magnesio puede provocar calambres musculares, debilidad y fatiga. Mantener niveles adecuados ayuda al correcto funcionamiento de músculos y nervios [1].
Salud metabólica
El magnesio interviene en el metabolismo de la glucosa y la sensibilidad a la insulina. Algunos estudios han sugerido que una ingesta adecuada de magnesio se asocia con un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 [5].
Salud de la mujer durante el embarazo
El sulfato de magnesio intravenoso es un tratamiento establecido para la preeclampsia y la eclampsia durante el embarazo. Aunque el cloruro de magnesio oral no sustituye este tratamiento hospitalario, mantener unos niveles adecuados de magnesio durante la gestación es importante para la salud de la madre y el feto [6].
Migraña
Existen evidencias que sugieren que la suplementación con magnesio puede ser útil en la prevención de las migrañas, especialmente en personas con niveles bajos de magnesio. Algunas guías clínicas lo incluyen como opción preventiva complementaria [7].
Estrés y bienestar emocional
El magnesio participa en la regulación del eje hipotalámico-hipofisario-adrenal, implicado en la respuesta al estrés. Algunos estudios preliminares sugieren que la suplementación con magnesio podría contribuir a reducir los síntomas de ansiedad y estrés, aunque se necesita más investigación [8].
El cloruro de magnesio en la belleza
Pero el cloruro de magnesio no es útil únicamente para las personas que padezcan alguna enfermedad o que quieran prevenirla. También tiene algunos beneficios estéticos interesantes.
El magnesio participa en la síntesis de proteínas, incluido el colágeno, por lo que mantener unos niveles adecuados contribuye a la salud de la piel. Además, su papel en la función muscular lo convierte en un aliado para quienes practican ejercicio físico, ayudando a prevenir calambres y a favorecer la recuperación muscular.
En cuanto a la salud bucodental, el magnesio guarda relación directa con el metabolismo del calcio, por lo que unos niveles adecuados contribuyen a mantener unos dientes sanos. También se ha sugerido que el magnesio podría contribuir a reducir el bruxismo, aunque la evidencia al respecto es limitada.
Respecto a la pérdida de peso, no se puede afirmar que el cloruro de magnesio tenga un efecto directo sobre la reducción de peso corporal. Sin embargo, dado que contribuye a reducir la ansiedad y el estrés, podría tener un papel indirecto al evitar la ingesta emocional de alimentos.
El cloruro de magnesio en los niños

Es importante señalar que la suplementación con magnesio en niños siempre debe estar supervisada por un pediatra. No se debe administrar ningún suplemento a un menor sin la recomendación expresa de su médico.
Los niños, al igual que los adultos, necesitan magnesio para su correcto desarrollo. Una dieta equilibrada suele ser suficiente para cubrir las necesidades de magnesio en la infancia. En caso de deficiencia confirmada, el pediatra puede recomendar un suplemento adecuado.
Es fundamental desmentir ciertas afirmaciones que circulan por internet sobre el magnesio y los niños:
- La deficiencia de magnesio no causa autismo. El trastorno del espectro autista es un trastorno del neurodesarrollo con una base fundamentalmente genética. No existe evidencia científica que vincule la deficiencia de magnesio con la aparición de autismo [9].
- El magnesio no es un sustituto de la medicación para el TDAH. Si un profesional sanitario ha prescrito un tratamiento farmacológico para el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, no debe sustituirse por suplementos de magnesio sin supervisión médica. Existen estudios preliminares que sugieren que el magnesio podría tener un papel complementario, pero nunca sustitutivo [10].
- El magnesio oral no es un tratamiento para la epilepsia. El sulfato de magnesio intravenoso se utiliza en entornos hospitalarios para tratar las convulsiones asociadas a la eclampsia, pero esto no se extrapola al uso de magnesio oral para la epilepsia en general [6].
Contraindicaciones del cloruro de magnesio

Como cualquier suplemento, el cloruro de magnesio tiene contraindicaciones y efectos secundarios que conviene conocer:
- Diarrea: el efecto osmótico del magnesio en el intestino puede provocar diarrea si se consume en exceso. Es, de hecho, el efecto secundario más frecuente de la suplementación oral con magnesio [1].
- Interacción con medicamentos: el magnesio puede interferir con la absorción de ciertos fármacos, como los antibióticos del grupo de las tetraciclinas y las quinolonas, así como con los bifosfonatos. Si estás siguiendo un tratamiento farmacológico, consulta a tu médico antes de tomar suplementos de magnesio [1].
- Insuficiencia renal: las personas con problemas renales tienen dificultades para eliminar el exceso de magnesio, lo que puede llevar a una acumulación peligrosa (hipermagnesemia). El cloruro de magnesio está contraindicado en personas con insuficiencia renal grave [1].
- Hipermagnesemia: aunque es rara en personas con función renal normal, la ingesta excesiva de magnesio puede provocar náuseas, vómitos, hipotensión, debilidad muscular y, en casos graves, problemas cardíacos [1].
¿Cómo se consume el cloruro de magnesio?
El cloruro de magnesio se puede consumir de diferentes formas. La más habitual es en forma de comprimidos o cápsulas, que se encuentran disponibles en farmacias y herbolarios con la dosificación ya establecida.
También existe la opción de prepararlo en solución acuosa a partir de cloruro de magnesio en polvo o cristales, disolviéndolo en agua. Sin embargo, es preferible utilizar preparados comerciales con dosificación controlada, para evitar errores en la cantidad.
La cantidad diaria recomendada de magnesio elemental varía según la edad y el sexo: aproximadamente 310-320 mg para mujeres adultas y 400-420 mg para hombres adultos [1]. La dosis de suplementación adecuada dependerá de la ingesta dietética de cada persona y debe ser determinada por un profesional sanitario.
Conclusiones
El cloruro de magnesio es una forma eficaz de suplementar la ingesta de magnesio, un mineral esencial para numerosas funciones del organismo. Su uso puede ser beneficioso para personas con una ingesta insuficiente de magnesio a través de la dieta, algo que afecta a un porcentaje significativo de la población.
Sin embargo, es importante mantener expectativas realistas: el cloruro de magnesio no es un remedio milagroso ni sustituye a una dieta equilibrada ni a los tratamientos médicos prescritos. Como siempre, antes de comenzar cualquier suplementación, consulta a tu médico, especialmente si tienes alguna enfermedad preexistente o tomas medicación.
Referencias
- National Institutes of Health, Office of Dietary Supplements. “Magnesium: Fact Sheet for Health Professionals.” Actualizado en 2024. Disponible en: https://ods.od.nih.gov/factsheets/Magnesium-HealthProfessional/
- Rosanoff A, Weaver CM, Rude RK. “Suboptimal magnesium status in the United States: are the health consequences underestimated?” Nutrition Reviews. 2012;70(3):153-164.
- Castiglioni S, Cazzaniga A, Albisetti W, Maier JA. “Magnesium and osteoporosis: current state of knowledge and future research directions.” Nutrients. 2013;5(8):3022-3033.
- Del Gobbo LC, Imamura F, Wu JH, et al. “Circulating and dietary magnesium and risk of cardiovascular disease: a systematic review and meta-analysis of prospective studies.” American Journal of Clinical Nutrition. 2013;98(1):160-173.
- Dong JY, Xun P, He K, Qin LQ. “Magnesium intake and risk of type 2 diabetes: meta-analysis of prospective cohort studies.” Diabetes Care. 2011;34(9):2116-2122.
- World Health Organization. “WHO recommendations for prevention and treatment of pre-eclampsia and eclampsia.” 2011.
- Mauskop A, Varughese J. “Why all migraine patients should be treated with magnesium.” Journal of Neural Transmission. 2012;119(5):575-579.
- Boyle NB, Lawton C, Dye L. “The Effects of Magnesium Supplementation on Subjective Anxiety and Stress — A Systematic Review.” Nutrients. 2017;9(5):429.
- Lord C, Elsabbagh M, Baird G, Veenstra-Vanderweele J. “Autism spectrum disorder.” The Lancet. 2018;392(10146):508-520.
- Mousain-Bosc M, Roche M, Polge A, et al. “Improvement of neurobehavioral disorders in children supplemented with magnesium-vitamin B6.” Magnesium Research. 2006;19(1):46-52.

Escrito por
Gabriel GinerEditor
Fundador y editor de eSalud. Apasionado de la salud digital y la divulgación sanitaria, dirige el proyecto editorial desde sus inicios con el compromiso de acercar la información de salud a todos los lectores.