Bimi: propiedades, beneficios y su uso en la cocina

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Bimi: propiedades, beneficios y su uso en la cocina
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Cada pocos años, la industria de la alimentación da un giro cuando algún alimento saludable irrumpe con fuerza en el mercado. Uno de los más recientes fue la quinoa, que logró integrarse con éxito en nuestra dieta. Ahora, el bimi promete convertirse en una auténtica revolución en el ámbito de la nutrición y la cocina saludable.

Qué es el bimi

El bimi, también conocido como broccolini o Tenderstem broccoli, es un híbrido natural entre el brócoli convencional (Brassica oleracea var. italica) y la col china o kai-lan (Brassica oleracea var. alboglabra). Es importante aclarar que no se trata de un alimento transgénico ni modificado genéticamente: se obtuvo mediante técnicas tradicionales de cruzamiento natural en Japón a principios de la década de 1990.

Su aspecto recuerda al brócoli, pero con tallos más largos y finos, floretes más pequeños y un sabor más suave y ligeramente dulce, lo que lo hace muy versátil en la cocina.

Propiedades nutricionales del bimi

El bimi destaca por su densidad nutricional, es decir, por la gran cantidad de nutrientes que aporta en relación con su bajo contenido calórico. Por cada 100 g, apenas contiene unas 35 kcal, lo que lo convierte en un aliado perfecto para dietas de control de peso. Estas son sus principales propiedades:

  • Rico en vitaminas y minerales. El bimi aporta cantidades significativas de vitamina C (incluso más que el brócoli tradicional), vitamina A, vitamina K, ácido fólico, potasio, calcio y hierro. Esta combinación de micronutrientes resulta fundamental para el correcto funcionamiento del sistema inmunitario, la salud ósea y la coagulación sanguínea.
  • Alto contenido en sulforafano. El sulforafano es un compuesto azufrado de la familia de los isotiocianatos, presente en las crucíferas, que ha demostrado en diversos estudios un potente efecto antioxidante y antiinflamatorio. El bimi contiene concentraciones de sulforafano superiores a las del brócoli convencional, lo que lo vincula con la prevención de enfermedades cardiovasculares y la protección celular frente al estrés oxidativo.
  • Antioxidantes naturales. Además del sulforafano, el bimi es rico en glucosinolatos, quercetina y kaempferol. Estos compuestos contribuyen a neutralizar los radicales libres y se asocian con un menor riesgo de enfermedades crónicas, incluidas las cardiovasculares y las degenerativas.
  • Buena fuente de hierro. El hierro es un mineral esencial para el transporte de oxígeno en la sangre. Su carencia se relaciona directamente con la anemia, el cansancio y la falta de vitalidad. El bimi aporta una proporción notable de hierro para ser un vegetal, especialmente si se combina con alimentos ricos en vitamina C que potencian su absorción.
  • Proteína vegetal. A diferencia de la mayoría de las verduras, el bimi ofrece una proporción apreciable de proteínas vegetales, lo que lo convierte en un complemento interesante dentro de una alimentación equilibrada, especialmente para personas que siguen dietas vegetarianas o veganas.
  • Fibra dietética. Su contenido en fibra favorece el tránsito intestinal, contribuye a la sensación de saciedad y ayuda a regular los niveles de colesterol y glucosa en sangre.

Cómo cocinar bimi

Cómo cocinar bimi

El chef Martín Berasategui ha sido uno de los principales impulsores del bimi en la gastronomía española. Si te preguntas cómo prepararlo, la buena noticia es que resulta muy sencillo y admite múltiples elaboraciones.

El bimi se comercializa ya listo para consumir, por lo que una opción rápida es tomarlo en crudo, añadido a ensaladas junto con otras verduras frescas. No obstante, esta forma de consumo puede resultar algo intensa para quienes no estén acostumbrados a su sabor.

Las dos mejores opciones son saltearlo con carnes u hortalizas, o bien asarlo al horno como guarnición de un pescado o una carne. De esta manera, su sabor actúa como complemento y no como protagonista, lo que facilita la adaptación progresiva. En general, el bimi tiene un sabor más dulce y suave que el del brócoli tradicional, sin el amargor que a veces este presenta.

Otros métodos de preparación recomendados:

  • Al vapor (3-4 minutos): conserva la mayor parte de los nutrientes, especialmente el sulforafano.
  • A la plancha con un hilo de aceite de oliva virgen extra, sal y una pizca de ajo.
  • En wok, salteado brevemente con salsa de soja, jengibre y sésamo.

Un consejo importante: para preservar al máximo sus compuestos bioactivos, conviene no sobrecocinar el bimi. Tiempos de cocción cortos mantienen su textura crujiente y su perfil nutricional.

Conclusión

Todo apunta a que el bimi no es una simple moda pasajera, sino un alimento que ha llegado para quedarse en nuestras cocinas. Su excepcional perfil nutricional, con altas concentraciones de sulforafano, vitaminas y minerales, junto con su versatilidad culinaria y su agradable sabor, lo convierten en una de las mejores opciones dentro de la familia de las crucíferas.

Referencias

  1. Muñoz-Marín, J. et al. (2020). “Nutritional characterization and health benefits of broccolini (Brassica oleracea var. italica × alboglabra).” Journal of Food Composition and Analysis, 92, 103567.
  2. Jeffery, E. H. & Araya, M. (2009). “Physiological effects of broccoli consumption.” Phytochemistry Reviews, 8(1), 159-174.
  3. Guerrero-Beltrán, C. E. et al. (2012). “Protective effect of sulforaphane against oxidative stress.” Experimental and Toxicologic Pathology, 64(5), 503-508.
  4. Fundación Española de la Nutrición (FEN). “Brócoli.” Disponible en: https://www.fen.org.es/
  5. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. “Bimi, el superalimento español.” Disponible en: https://www.mapa.gob.es/
Sergio Pérez

Escrito por

Sergio Pérez

Redactor

Redactor especializado en salud y bienestar en eSalud.

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