Clasificación de tipos de caries más habituales
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué son las caries?
- 2.¿Cómo se forman las caries?
- 3.¿Qué síntomas producen las caries?
- 4.¿Qué causa las caries?
- Factores principales
- Factores de riesgo adicionales
- 5.¿Cuáles son los tipos de caries más habituales?
- Tipos de caries según la zona de la dentadura
- Tipos de caries según la parte del diente afectada
- Clasificación según la gravedad
- 6.¿Cómo se pueden tratar las caries?
- 7.Prevención de las caries dentales
- Higiene bucodental adecuada
- Alimentación saludable
- Visitas al dentista
- Otras medidas preventivas
- 8.Caries en niños: consideraciones especiales
- 9.Cuándo acudir al dentista de urgencia
- 10.Preguntas frecuentes
- ¿Las caries se contagian?
- ¿Se puede curar una caries sin ir al dentista?
- ¿Por qué algunas personas tienen más caries que otras?
- ¿El flúor es seguro?
- 11.Referencias
Las caries dentales han formado parte de las afecciones más habituales de las personas. En el pasado, nuestra higiene en general no era precisamente la más adecuada. Esto provocaba que las caries se complicaran, un cuadro que se presentaba de manera frecuente. En casos más severos, se procedía a una extracción dental, siendo la única cura conocida.
Por suerte, la ciencia nos hizo comprender las razones de su aparición y los distintos tipos de caries que pueden existir. De modo que hoy día contamos con todo tipo de recursos tanto terapéuticos como preventivos. ¿Sufres caries con frecuencia y ya no sabes qué más hacer? En este artículo descubrirás todo lo que debes saber sobre las caries dentales.
¿Qué son las caries?
Las caries se identifican como un daño permanente en la superficie de los dientes, producido por la acción de ácidos generados por bacterias presentes en la boca. Estas lesiones se van abriendo paso a través del diente mediante pequeños orificios que, a simple vista, pueden verse de color negro o marrón oscuro.
Se sabe que las caries dentales forman parte de los problemas de salud más frecuentes en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), afectan a aproximadamente el 60-90 % de los niños en edad escolar y a la gran mayoría de los adultos en todo el mundo. La población más afectada son los niños y los adolescentes debido a sus hábitos de higiene deficientes. Sin embargo, la mala alimentación a base de bebidas y alimentos azucarados suele ser la causa primordial de su aparición.

Asimismo, se sabe que esta afección puede aparecer en casi cualquier época de la vida, incluyendo a los bebés, cuya aparición va a estar condicionada a distintos factores de riesgo.
Las consecuencias de un diente con caries no tratado pueden desembocar en infecciones importantes que pueden extenderse a tejidos circundantes, provocar abscesos dentales e incluso, en casos extremos, complicaciones sistémicas. En última instancia, puede producirse la pérdida de la pieza dental en cuestión. Es por ello que la mejor manera de prevenirlas es acudiendo a citas odontológicas al menos una vez al año. Y para potenciar la salud dental, los profesionales recomiendan mantener buenos hábitos alimenticios y de higiene.
¿Cómo se forman las caries?
El proceso de formación de una caries dental es gradual y pasa por varias etapas:
-
Formación de la placa bacteriana: las bacterias presentes en la boca (principalmente Streptococcus mutans y Lactobacillus) se adhieren a la superficie dental formando una película llamada biopelícula o placa dental.
-
Producción de ácidos: cuando consumimos alimentos ricos en azúcares o almidones, las bacterias de la placa los metabolizan y producen ácidos orgánicos como el ácido láctico.
-
Desmineralización del esmalte: los ácidos disuelven los minerales (calcio y fosfato) del esmalte dental en un proceso llamado desmineralización. La saliva normalmente ayuda a neutralizar estos ácidos y a remineralizar el esmalte.
-
Formación de la cavidad: cuando la desmineralización supera a la remineralización de forma repetida, se produce una pérdida neta de mineral que acaba formando una cavidad en el diente.
-
Progresión en profundidad: si no se trata, la caries atraviesa el esmalte, llega a la dentina (donde avanza más rápidamente por ser un tejido menos mineralizado) y finalmente puede alcanzar la pulpa dental.
¿Qué síntomas producen las caries?
Los signos y síntomas que puede presentar una persona con caries dental varían según el tipo, el tamaño y la ubicación. En las fases iniciales, la caries puede ser completamente asintomática, lo que subraya la importancia de las revisiones dentales periódicas. Sin embargo, los síntomas más frecuentes cuando la caries progresa son:
- Dolor repentino en el diente afectado, que puede ser punzante o como un corrientazo.
- Hipersensibilidad dental, especialmente al comer o beber.
- Dolor leve o intenso al masticar o beber algo dulce, caliente o frío.
- Orificios de color negro, marrón o blanquecino visibles en los dientes.
- Mal aliento persistente (halitosis).
- Sabor desagradable en la boca.
- Cambio de color en la superficie del diente afectado.
- Dolor que se intensifica por la noche o al acostarse.
¿Qué causa las caries?
Las caries dentales se desarrollan de forma paulatina debido a una combinación de factores:
Factores principales
- Formación de placa dental: debido al consumo excesivo de azúcares y almidones y a la higiene dental deficiente. Su presencia en exceso genera la formación de sarro. Esto conlleva a la proliferación de bacterias que dañan el esmalte dental.
- Ataques de placa: por exceso de los ácidos de la placa, los cuales eliminan de forma progresiva los minerales del esmalte de los dientes.
- La destrucción continúa: una vez que la placa, el sarro y la proliferación desmedida de bacterias están instaurados, la erosión de los dientes se va haciendo camino hasta llegar a la pulpa. Es aquí donde se ubican los vasos sanguíneos y los nervios de cada diente, causando así el dolor característico de las caries.
Factores de riesgo adicionales
- Dieta rica en azúcares y carbohidratos refinados: los alimentos pegajosos y las bebidas azucaradas son especialmente dañinos.
- Sequedad bucal (xerostomía): la saliva ayuda a neutralizar ácidos y limpiar la boca; su disminución (por medicamentos, radioterapia u otras causas) aumenta el riesgo.
- Reflujo gastroesofágico: el ácido del estómago puede erosionar el esmalte dental.
- Ciertos medicamentos: algunos fármacos reducen la producción de saliva o contienen azúcar.
- Edad: los niños y los adultos mayores tienen mayor riesgo.
- Factores genéticos: la composición del esmalte, la forma de los dientes y la composición de la saliva varían entre individuos.
- Falta de flúor: el flúor fortalece el esmalte y previene la desmineralización.
- Mala posición dental: los dientes apiñados dificultan la higiene y favorecen la acumulación de placa.
¿Cuáles son los tipos de caries más habituales?
Las caries se pueden clasificar según dos criterios principales: la zona de la dentadura donde aparecen y la parte del diente que está afectada.
Tipos de caries según la zona de la dentadura
- La caries de corona: en este tipo, la parte afectada es la zona superior del diente, es decir, la superficie con la cual masticamos los alimentos. Debido a que esta es la zona donde es más frecuente que se acumulen los restos de alimentos, este tipo de caries es el más habitual. Puede aparecer en las fisuras y surcos de la cara oclusal (superficie de masticación) o en las caras lisas del diente.

-
La caries radicular: afecta concretamente a la raíz del diente. Se sabe que es la más agresiva de todas y es la principal causante de la pérdida de los dientes debido al tipo de erosión que produce. Los cepillados agresivos, el envejecimiento o la presencia de enfermedades periodontales pueden suponer la aparición de este tipo de caries. La retracción de las encías deja la raíz del diente expuesta, y al estar cubierta por cemento (un tejido menos resistente que el esmalte), es especialmente vulnerable. Es más frecuente en personas mayores de 50 años.
-
La caries interproximal: esta en particular es muy difícil de detectar a simple vista, ya que se ubica en el espacio que se halla entre diente y diente. Es una zona que solo el hilo dental o los cepillos interdentales pueden alcanzar adecuadamente. Se originan habitualmente debido a una higiene dental deficiente en estas zonas y suelen detectarse mediante radiografías dentales de rutina.
-
La caries recurrente o secundaria: es aquella que aparece de forma repetitiva alrededor de un empaste dental, corona u otra restauración. Se produce porque los márgenes de las restauraciones pueden deteriorarse con el tiempo, creando microfiltaciones por donde penetran las bacterias.
Tipos de caries según la parte del diente afectada
-
La caries de esmalte: es el tipo de caries más superficial y, a su vez, el más frecuente en fases iniciales. Tiene lugar cuando la caries empieza atacando la superficie del esmalte, el cual tiene la función de proteger al diente contra los distintos agentes externos. Se pueden identificar con cierta facilidad gracias a su aspecto blanquecino (mancha blanca o white spot) sobre la superficie dental. En esta fase, la caries es todavía reversible mediante tratamientos remineralizantes con flúor.
-
La caries de dentina: afecta a la capa que está por debajo del esmalte. Su color característico es amarillento o marrón y se observa cuando el diente posee un nivel de desgaste considerable, erosión dental o una caries avanzada. La dentina tiene mayor contenido orgánico y túbulos microscópicos que comunican con la pulpa, por lo que la progresión de la caries es más rápida en esta capa y puede causar sensibilidad.
-
La caries rampante o caries de biberón: se considera una forma fulminante de caries. Se desarrolla de manera muy rápida y genera muchos daños. Su gravedad pone en riesgo la estabilidad de la pieza dental. Puede llegar a afectar la pulpa y, por lo tanto, los nervios y vasos sanguíneos del diente. En casos extremos se produce una necrosis pulpar. La caries rampante es especialmente frecuente en niños pequeños que se duermen con el biberón o que tienen un consumo excesivo de azúcares.
Clasificación según la gravedad
Los odontólogos también clasifican las caries según su profundidad y gravedad:
- Grado 1 (incipiente): afecta solo al esmalte. Puede ser reversible con tratamiento con flúor.
- Grado 2 (moderada): ha atravesado el esmalte y alcanza la dentina superficial.
- Grado 3 (profunda): afecta a la dentina profunda, cerca de la pulpa.
- Grado 4 (con afectación pulpar): la caries ha alcanzado la pulpa dental, causando pulpitis (inflamación de la pulpa) o necrosis.
¿Cómo se pueden tratar las caries?
Existen diversas maneras de afrontar una caries dental. El tratamiento varía de acuerdo al tipo y la gravedad de la misma:
-
Tratamientos con flúor: son utilizados en las primeras fases de las caries (mancha blanca). Su objetivo es ayudar a restaurar el esmalte del diente mediante la remineralización, lo cual puede revertir la caries en etapas iniciales. Se pueden aplicar en forma de barnices, geles o colutorios de alta concentración de flúor.
-
Empastes (obturaciones): también conocidos como restauraciones. Están hechos a base de distintos materiales como resina compuesta, porcelana, ionómero de vidrio o amalgamas dentales. Los odontólogos recurren a esta alternativa cuando la caries ha formado una cavidad pero no ha alcanzado la pulpa del diente. Hoy en día, la resina compuesta es el material más utilizado por su estética y funcionalidad.

-
Coronas: suelen utilizarse en aquellos casos donde la superficie que abarca la caries es muy extensa y el diente se halla muy debilitado. Básicamente hacen la función de cubierta, la cual está hecha a medida para reemplazar la corona natural del diente afectado. Estas pueden ser fabricadas a base de cerámica, circonio, porcelana fundida en metal o resina.
-
Endodoncia (tratamiento de conductos): es una de las alternativas terapéuticas utilizadas cuando la pulpa del diente ha sido alcanzada por la caries o se ha infectado. Consiste en extraer la pulpa del diente enfermo, limpiar y desinfectar los conductos radiculares y, por último, rellenarlos con un material biocompatible. Posteriormente, se restaura el diente con un empaste o una corona.
-
Extracción de dientes: viene siendo el último recurso, utilizado cuando la pieza dental está tan deteriorada que no es posible salvarla. Una vez extraída, el especialista puede ofrecer al paciente opciones de reemplazo como un puente, una prótesis removible o la colocación de un implante dental con el fin de sustituir la pieza perdida.
Prevención de las caries dentales
La prevención es la mejor estrategia frente a las caries. Estas son las medidas más eficaces:
Higiene bucodental adecuada
- Cepillado: al menos dos veces al día con pasta dental fluorada (1.000-1.500 ppm de flúor en adultos). El cepillado nocturno es el más importante, ya que durante el sueño la producción de saliva disminuye.
- Hilo dental o cepillos interdentales: al menos una vez al día para limpiar los espacios entre los dientes donde el cepillo no llega.
- Enjuague bucal con flúor: como complemento al cepillado, nunca como sustituto.
- Técnica de cepillado correcta: movimientos suaves y circulares, prestando especial atención a la línea de las encías y las superficies de masticación.
Alimentación saludable
- Limitar el consumo de azúcares refinados y bebidas azucaradas.
- Evitar el picoteo frecuente entre comidas, especialmente de alimentos pegajosos.
- Incluir alimentos ricos en calcio y fósforo (lácteos, frutos secos, pescado).
- Beber agua con frecuencia, preferiblemente fluorada.
- Consumir frutas y verduras crujientes que estimulan la producción de saliva.
Visitas al dentista
- Realizar revisiones dentales periódicas, al menos una vez al año (preferiblemente cada seis meses).
- Solicitar limpiezas profesionales para eliminar el sarro acumulado.
- Considerar la aplicación de selladores de fisuras en niños, una medida preventiva muy eficaz en los molares permanentes.
Otras medidas preventivas
- Chicles sin azúcar con xilitol: estimulan la producción de saliva y el xilitol tiene efecto antibacteriano.
- Selladores dentales: se aplican en las superficies de masticación de los molares para prevenir la acumulación de bacterias.
- Suplementos de flúor: en zonas donde el agua no está fluorada, bajo prescripción del dentista o pediatra.
Caries en niños: consideraciones especiales
Las caries en la infancia merecen una atención particular:
- Caries del biberón: se produce en niños que se duermen con el biberón con leche, zumo u otros líquidos azucarados. Afecta principalmente a los incisivos superiores.
- Primera visita al dentista: se recomienda llevar al niño al odontopediatra al cumplir el primer año de edad o cuando aparezca el primer diente.
- Pasta dental con flúor: en niños menores de 3 años se recomienda una cantidad equivalente a un grano de arroz; entre 3 y 6 años, el tamaño de un guisante.
- Supervisión del cepillado: los niños necesitan supervisión de un adulto hasta aproximadamente los 7-8 años.
Cuándo acudir al dentista de urgencia
Es necesario buscar atención dental urgente cuando se presenten los siguientes síntomas:
- Dolor dental intenso que no cede con analgésicos habituales.
- Inflamación de la cara o la mandíbula.
- Fiebre asociada a dolor dental.
- Presencia de pus o absceso en la encía.
- Rotura o fractura de un diente.
- Sangrado persistente de las encías.
Preguntas frecuentes
¿Las caries se contagian?
Las bacterias responsables de las caries (principalmente Streptococcus mutans) pueden transmitirse de una persona a otra, especialmente de madres a hijos, a través de conductas como soplar la comida, compartir cubiertos o besar en la boca. Por ello, es importante que los padres mantengan una buena salud bucodental.
¿Se puede curar una caries sin ir al dentista?
Solo las caries en su fase más inicial (mancha blanca) pueden revertirse mediante una higiene dental adecuada y el uso de productos con flúor. Una vez que se ha formado una cavidad, es necesaria la intervención del dentista para eliminar el tejido dañado y restaurar el diente.
¿Por qué algunas personas tienen más caries que otras?
La susceptibilidad a las caries depende de múltiples factores: la composición de la saliva, la flora bacteriana oral, la forma y posición de los dientes, los hábitos de higiene, la dieta y factores genéticos. Algunas personas tienen una mayor producción de saliva o un esmalte más resistente, lo que les protege de forma natural.
¿El flúor es seguro?
Sí, el flúor en las concentraciones utilizadas en productos dentales es seguro y eficaz para la prevención de caries. La Organización Mundial de la Salud, la Asociación Dental Americana y el Consejo General de Dentistas de España respaldan su uso. Solo en concentraciones muy elevadas y durante la formación dental puede causar fluorosis (manchas en los dientes).
Referencias
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Salud bucodental. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/oral-health
- MedlinePlus. Caries dental. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001055.htm
- Selwitz, R. H., Ismail, A. I., & Pitts, N. B. (2007). Dental caries. The Lancet, 369(9555), 51-59.
- Consejo General de Dentistas de España. Guías de salud bucodental. https://www.consejodentistas.es
- Fejerskov, O., & Kidd, E. (2015). Dental Caries: The Disease and Its Clinical Management. Wiley-Blackwell.
- Sociedad Española de Odontopediatría. Recomendaciones sobre el uso del flúor. https://www.odontologiapediatrica.com

Escrito por
Rafael AragónPsicólogo clínico
Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud
Universidad de Valencia
Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.