Rosa mosqueta

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Rosa mosqueta
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La rosa mosqueta tiene una gran popularidad en el mundo de la belleza y el cuidado de la piel por sus numerosos beneficios regeneradores. Y es que esta planta tiene un alto contenido en vitamina C además de tretinoína natural (forma ácida de la vitamina A) y los ácidos grasos esenciales omega 3, 6 y 9 que hacen que tenga magníficos resultados visibles en poco tiempo. En este artículo analizaremos en detalle todas las propiedades, beneficios y usos de esta planta medicinal.

El nombre oficial de la rosa mosqueta es Rosa eglanteria o Rosa rubiginosa. Es un arbusto silvestre original de Europa central (aunque también se cultiva en zonas de América Latina, especialmente en Chile y Argentina) que produce una bella flor de color rosa pálido (la floración solamente tiene lugar una vez por temporada). Con su fruto, llamado escaramujo, se hacen infusiones, además de dulces y mermeladas. De sus semillas se extrae un aceite muy utilizado en cosmética y se considera, junto con el aceite de argán, uno de los más valorados del sector.

¿Qué es la rosa mosqueta?

La rosa mosqueta es un arbusto espinoso perteneciente a la familia Rosaceae que puede alcanzar entre 1,5 y 3 metros de altura. Sus flores son de cinco pétalos y color rosa claro, y florecen entre primavera y verano. Tras la floración, se forman los escaramujos, unos frutos pequeños y rojizos ricos en vitamina C, carotenoides y ácidos grasos esenciales.

La planta crece de forma silvestre en regiones de clima templado y se ha naturalizado en América del Sur, donde las condiciones climáticas del sur de Chile y Argentina son especialmente favorables para su desarrollo. De hecho, Chile es uno de los principales productores mundiales de aceite de rosa mosqueta.

Composición del aceite de rosa mosqueta

El aceite extraído de las semillas del escaramujo tiene una composición extraordinariamente rica en componentes beneficiosos para la piel:

  • Ácido linoleico (omega 6): supone entre el 44 % y el 49 % de su composición. Es un ácido graso esencial que la piel no puede sintetizar y que es fundamental para mantener la barrera cutánea.
  • Ácido linolénico (omega 3): representa entre el 28 % y el 34 %. Tiene propiedades antiinflamatorias y contribuye a la regeneración celular.
  • Ácido oleico (omega 9): entre el 14 % y el 16 %. Mejora la hidratación y la elasticidad de la piel.
  • Tretinoína (ácido transretinoico): una forma natural de vitamina A que estimula la renovación celular, la síntesis de colágeno y atenúa manchas e hiperpigmentaciones.
  • Vitamina C: potente antioxidante presente especialmente en la pulpa del escaramujo, que estimula la producción de colágeno y protege frente al daño oxidativo.
  • Carotenoides (betacaroteno, licopeno): responsables del color rojizo del aceite y con potente acción antioxidante.
  • Vitamina E (tocoferoles): antioxidante liposoluble que protege las membranas celulares y contribuye a la estabilidad del propio aceite.

Beneficios de la rosa mosqueta para la piel

La rosa mosqueta es uno de los aceites vegetales con mayor evidencia de eficacia en el cuidado cutáneo. Sus principales beneficios son:

  • Hidratación profunda: proporciona hidratación a la piel gracias a su alto contenido en ácidos grasos esenciales, que refuerzan la barrera lipídica cutánea. Muy útil en caso de pieles secas o estropeadas.
  • Acción antiinflamatoria: se utiliza para aliviar la inflamación tanto en la piel como, por vía oral (infusiones), en procesos inflamatorios leves.
  • Regeneración y cicatrización: tiene propiedades reparadoras que aceleran la cicatrización en caso de heridas, cortes y quemaduras. La tretinoína natural estimula la renovación celular y la síntesis de colágeno, favoreciendo la reparación del tejido.
  • Mejora de eccemas y dermatitis: la aplicación directa del aceite puede aliviar los síntomas de eccemas, dermatitis atópica y piel reactiva.
  • Refuerzo del sistema inmunitario: las infusiones de escaramujo, ricas en vitamina C, estimulan el fortalecimiento de las defensas naturales del organismo.
  • Efecto antiarrugas: es un eficaz antiarrugas y rejuvenecedor de la piel. La combinación de tretinoína, vitamina C y ácidos grasos esenciales estimula la producción de colágeno y elastina, reduciendo la profundidad de las arrugas finas.
  • Acción antioxidante: protege las células del daño causado por los radicales libres y la radiación ultravioleta.
  • Mayor elasticidad: proporciona una mayor elasticidad a la piel, contribuyendo a prevenir la flacidez.
  • Reducción de cicatrices y estrías: suaviza marcas en la piel como pueden ser las estrías, cicatrices quirúrgicas y marcas de acné. Varios estudios han observado una mejora significativa en el aspecto de las cicatrices tras la aplicación continuada de aceite de rosa mosqueta.
  • Atenuación de manchas: elimina las manchas en la piel ya que la tretinoína es capaz de regular la producción de melanina y redistribuir la pigmentación.
  • Cuidado del cabello: consigue que el pelo nazca más fuerte, brillante y sea menos quebradizo. Se puede aplicar como mascarilla capilar.
  • Mejora de la circulación sanguínea: favorece la microcirculación cutánea.

Beneficios medicinales (uso interno)

Cuando se consume en forma de infusión (con los escaramujos) o en cápsulas, la rosa mosqueta también ofrece beneficios para la salud general:

  • Ayuda a combatir el cansancio y la fatiga gracias a su alto contenido en vitamina C.
  • Acción antiinflamatoria articular: algunos estudios han observado que los extractos de escaramujo pueden reducir el dolor y mejorar la movilidad en personas con artrosis de rodilla y cadera.
  • Mejora de la digestión: alivia la pesadez en el estómago y tiene un ligero efecto laxante.
  • Regulación de la glucemia: se ha sugerido un posible efecto sobre los niveles de azúcar en sangre, aunque la evidencia es preliminar.
  • Propiedades diuréticas: favorece la eliminación de líquidos retenidos.
  • Efecto relajante: puede ayudar a combatir el estrés y la ansiedad leve.

Todas estas propiedades hacen que su uso sea extremadamente recomendable. Además, no se han registrado efectos secundarios significativos cuando se utiliza de forma tópica en las concentraciones habituales. A continuación analizaremos las diferentes formas en las que puede utilizarse esta planta medicinal.

¿Cómo utilizar la rosa mosqueta?

Principalmente, esta planta puede aplicarse mediante aceites, cremas o consumirse en infusiones y cápsulas.

Aceite de rosa mosqueta

Puede aplicarse en cualquier parte del cuerpo. Para que sea más efectivo, se recomienda su aplicación después de una ducha de agua tibia, por la noche, antes de acostarse. La piel debe estar limpia de impurezas o residuos de maquillaje.

Modo de aplicación:

  1. Dispensar 2-3 gotas del aceite en la palma de la mano.
  2. Frotar las manos para calentar ligeramente el aceite.
  3. Aplicar sobre la piel con movimientos suaves y circulares, favoreciendo su absorción.
  4. Dejar actuar durante toda la noche.

Precauciones: no se recomienda aplicar directamente el aceite en pieles con tendencia a engrasarse o con acné activo en las zonas afectadas, ya que podría obstruir los poros. En estos casos, es preferible utilizar formulaciones ligeras que contengan rosa mosqueta en concentraciones menores.

Es importante que el aceite sea puro, prensado en frío y preferiblemente de primera presión, ya que así conserva todas sus propiedades. El aceite de rosa mosqueta es muy sensible a la luz y el calor, por lo que debe almacenarse en un frasco de vidrio oscuro, en un lugar fresco y seco. Una vez abierto, se recomienda consumirlo en un plazo de 6 meses.

Crema de rosa mosqueta

La rosa mosqueta en crema tiene una textura más densa y menos oleosa, lo que resulta más cómodo para su aplicación diaria. Hay muchas marcas que han comercializado cremas con extractos de esta planta, pero para que tenga las mismas propiedades que el aceite dependerá sobre todo de la concentración de aceite puro y de su elaboración.

Al elegir una crema, conviene fijarse en que el aceite de rosa mosqueta (bajo el nombre INCI Rosa canina seed oil o Rosa rubiginosa seed oil) aparezca entre los primeros ingredientes de la lista.

Infusión de escaramujo

En infusión, la rosa mosqueta es drenante y diurética y tiene un ligero efecto laxante. Puede comprarse al peso o en cajitas con bolsitas. La recolección de sus frutos se realiza de manera manual.

Preparación: calentar el agua sin que llegue a hervir (85-90 °C), añadir la planta (una cucharadita por taza) y dejarla reposar durante 8-10 minutos para extraer todos los principios activos. El sabor es ligeramente ácido y afrutado, y puede endulzarse con miel si se desea.

Cápsulas y suplementos

Existen cápsulas de aceite de rosa mosqueta y de extracto de escaramujo estandarizado, que se utilizan como suplementos alimenticios. Estas pueden ser una opción cómoda para aprovechar sus beneficios antiinflamatorios y antioxidantes por vía oral, especialmente en el manejo de la artrosis.

Cómo hacer aceite con rosa mosqueta

[caption id=“attachment_2610” align=“aligncenter” width=“750”]El aceite de rosa mosqueta se extrae de las semillas del fruto El aceite de rosa mosqueta se extrae de las semillas del fruto[/caption]

Para no depender de ninguna marca y para que sea más natural, el aceite de rosa mosqueta puede prepararse en casa de manera muy sencilla, aunque hay que tener en cuenta que el resultado será un macerado oleoso y no un aceite puro de primera presión (para ello se necesitaría una prensa de semillas).

Pasos para el macerado casero

  1. Recolectar los escaramujos: la mejor estación del año para hacerlo es el otoño (septiembre-noviembre), cuando están lo suficientemente maduros. También pueden comprarse directamente en un herbolario.
  2. Limpiar y preparar: lavar los escaramujos con agua tibia y secarlos con un paño limpio. Quitar los bordes de los frutos con la ayuda de un cuchillo y cortarlos por la mitad para exponer las semillas del interior.
  3. Maceración: introducir los escaramujos en un frasco de cristal y cubrirlos con aceite de almendras dulces (o aceite de oliva virgen extra). Agitar bien y cerrar herméticamente.
  4. Reposo: dejar reposar la mezcla en un lugar fresco, seco y oscuro durante un mínimo de 20-30 días, agitando el frasco cada 2-3 días.
  5. Filtrado: pasado ese tiempo, colar el contenido del bote con una gasa fina o un colador de tela. El líquido resultante es el macerado oleoso de rosa mosqueta, listo para usar.
  6. Conservación: guardar en un frasco de vidrio oscuro y almacenar en un lugar fresco. Usar en un plazo de 3-6 meses.

Usos específicos de la rosa mosqueta

Para cicatrices

La rosa mosqueta es uno de los remedios naturales más estudiados para la mejora del aspecto de las cicatrices. Un estudio publicado en PLOS ONE observó que la aplicación de aceite de rosa mosqueta dos veces al día durante 12 semanas mejoró significativamente el eritema, la decoloración y la atrofia de las cicatrices quirúrgicas.

Para aprovechar este beneficio, se recomienda aplicar el aceite sobre la cicatriz ya cerrada (nunca sobre heridas abiertas) dos veces al día con un suave masaje circular durante al menos 3 meses.

Para estrías

Las estrías se producen cuando las fibras de colágeno y elastina de la dermis se rompen por un estiramiento rápido de la piel (embarazo, crecimiento puberal, cambios bruscos de peso). El aceite de rosa mosqueta puede ayudar a mejorar el aspecto de las estrías recientes (de color rojo o rosado), ya que la tretinoína estimula la regeneración del tejido conectivo. En las estrías antiguas (blancas o nacaradas), los resultados son más limitados.

Para manchas

La tretinoína natural presente en el aceite actúa regulando la producción de melanina y favoreciendo la renovación celular, lo que contribuye a atenuar las manchas de la edad, del embarazo (melasma) y las producidas por la exposición solar.

Para quemaduras solares leves

El aceite de rosa mosqueta puede aplicarse sobre quemaduras solares leves (una vez superada la fase aguda) para acelerar la regeneración de la piel y prevenir la aparición de manchas posinflamatorias.

Precauciones y contraindicaciones

  • No aplicar sobre heridas abiertas o piel infectada.
  • No usar en pieles muy grasas o con acné activo sin diluir, ya que podría empeorar la obstrucción folicular.
  • Protección solar: dado que contiene tretinoína natural, se recomienda utilizar protección solar durante el día si se aplica el aceite de forma habitual, especialmente si se usa en el rostro.
  • Posibles alergias: aunque es infrecuente, algunas personas pueden presentar una reacción alérgica. Se recomienda realizar una prueba de parche en una zona pequeña de piel (por ejemplo, la parte interna del antebrazo) antes del primer uso.
  • Caducidad: el aceite de rosa mosqueta se oxida con facilidad. Si adquiere un olor rancio, no debe utilizarse.

Preguntas frecuentes

¿Se puede usar rosa mosqueta durante el embarazo?

La aplicación tópica de aceite de rosa mosqueta es generalmente segura durante el embarazo y se utiliza frecuentemente para prevenir estrías. No obstante, dada la presencia de tretinoína en su composición, se recomienda consultar con el ginecólogo antes de su uso, especialmente si se aplica en grandes extensiones de piel.

¿Cuánto tarda en hacer efecto el aceite de rosa mosqueta?

Los primeros resultados en hidratación y luminosidad se pueden apreciar a partir de las 2-3 semanas de uso continuado. Para efectos sobre cicatrices, manchas o arrugas, se necesitan al menos 2-3 meses de aplicación constante.

¿Se puede mezclar con otros aceites?

Sí, el aceite de rosa mosqueta se puede mezclar con otros aceites vegetales como el de jojoba, argán o almendras dulces, y también con aceites esenciales como el de lavanda o geranio, siempre en las proporciones adecuadas.

Es recomendable consultar a un profesional si:

  • La piel muestra signos de reacción alérgica tras la aplicación (enrojecimiento, picor, hinchazón).
  • Las cicatrices o manchas no mejoran tras 3-4 meses de uso regular.
  • Se desea combinar el aceite de rosa mosqueta con tratamientos dermatológicos (retinoides, ácidos exfoliantes) para evitar irritaciones.

Referencias

  • Lin, T.K. et al. “Anti-inflammatory and skin barrier repair effects of topical application of some plant oils.” International Journal of Molecular Sciences, 2018. Disponible en: PubMed
  • Phetcharat, L. et al. “The effectiveness of a standardized rose hip powder, containing seeds and shells of Rosa canina, on cell longevity, skin wrinkles, moisture, and elasticity.” Clinical Interventions in Aging, 2015. Disponible en: PubMed
  • Valerón-Almazán, P. et al. “Evolution of post-surgical scars treated with pure rosehip seed oil.” Journal of Cosmetics, Dermatological Sciences and Applications, 2015.
  • Chrubasik, C. et al. “A systematic review on the Rosa canina effect and efficacy profiles.” Phytotherapy Research, 2008. Disponible en: PubMed
Gabriel Giner

Escrito por

Gabriel Giner

Editor

Fundador y editor de eSalud. Apasionado de la salud digital y la divulgación sanitaria, dirige el proyecto editorial desde sus inicios con el compromiso de acercar la información de salud a todos los lectores.

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