Conoce los peligros del plástico para nuestra salud
Tabla de contenidos
- 1.¿Son seguros los plásticos para la salud?
- 2.Plásticos en la alimentación, ¿influyen negativamente?
- Qué es el bisfenol A
- Qué son los ftalatos
- 3.Tipos de plásticos
- 4.Consejos para evitar los agentes contaminantes de los plásticos
- 5.Microplásticos: una amenaza emergente
- Efectos de los microplásticos en la salud
- 6.Regulación y normativa europea
- 7.Alternativas más seguras al plástico
- 8.Referencias
Los plásticos están presentes en casi cada una de las cosas que se utilizan en la sociedad actual, desde los objetos de higiene más cotidianos como peines, muebles o juguetes hasta en grandes medios de transporte como aviones o trenes, pero sobre todo se pueden encontrar en los envases de los alimentos que se consumen.
La revolución del plástico ha permitido a la sociedad moderna avanzar inconmensurablemente. La maleabilidad de este material, acompañado de su peso tan ligero, ha permitido que se utilice en todo tipo de tecnología y ha dotado al ser humano de logros que no habrían sido posibles sin este polímero.
Sin embargo, la alta exposición de las personas al plástico está siendo puesta en entredicho, ya que dependiendo del tipo que sea y del uso que se le dé, puede tener consecuencias nocivas para la salud.
¿Son seguros los plásticos para la salud?
Esta pregunta no puede ser respondida de manera absoluta, ya que posee un gran número de matices que es conveniente explicar.
La mayoría de los plásticos sí son seguros. Sentarse en una silla de plástico o conducir al volante de un turismo cuyo habitáculo está fabricado casi por completo de este material, no supone mayor problema que si estuvieran hechos de cualquier otro material.
Tipos de plásticos hay muchos, como se ha comentado, la gran mayoría de ellos son completamente seguros. Los que deben ponerse a debate son aquellos que se utilizan directamente para la alimentación humana, ya que son los más sensibles a contaminar el organismo.
Plásticos en la alimentación, ¿influyen negativamente?
Que los plásticos estén en entredicho se debe, principalmente a dos sustancias que se encuentran en muchos de ellos: los ftalatos y el bisfenol A.
Qué es el bisfenol A

El bisfenol A, también conocido como BPA, es un producto químico orgánico que se utiliza en la fabricación de muchos tipos de plásticos. Está presente en innumerables productos de uso cotidiano, algunos incluso relacionados con la alimentación como el recubrimiento de las latas de comida, botellas, envases o contenedores plásticos.
Esta sustancia contamina los alimentos con los que está en contacto, sobre todo si se le aplica calor. Al consumir la comida o el agua contaminada, la persona también ingiere su dosis de bisfenol A.
A pesar de ser una sustancia tan extendida, se pone en duda su inocuidad sobre las personas, ya que se ha presentado como un potente disruptor endocrino.
Los disruptores endocrinos son sustancias que pueden funcionar como hormonas e interferir en el sistema endocrino de los seres humanos, causando problemas que pueden llegar a ser muy graves.
En cuanto a los efectos tóxicos de esta sustancia, se han observado:
- Alteraciones en el aparato reproductor masculino, tales como alteraciones en la espermatogénesis, con un descenso en la producción de espermatozoides y de testosterona, así como cambios en el comportamiento sexual.
- Efectos nocivos sobre el aparato reproductor femenino, como disminución de la maduración de los ovocitos, mayor incidencia de ovarios poliquísticos, trastornos del endometrio, abortos espontáneos, partos prematuros o pubertad precoz.
- Alteraciones sobre el cerebro, al interferir en la diferenciación neuronal.
- Mayor incidencia de alteraciones cardíacas e hipertensión, además de una mayor acumulación de grasa y producir un aumento de peso.
- Afectaciones de la tiroides.
- Mayor incidencia de cánceres relacionados con las hormonas, como el cáncer de mama y el cáncer de próstata.
Qué son los ftalatos
Los ftalatos son sustancias químicas muy utilizadas en la fabricación de plásticos y que, igual que ocurre con el bisfenol A, pueden dañar la salud humana debido a una exposición a sus contaminantes.
Los ftalatos también actúan como disruptores endocrinos, por lo que se debe ser prudente con su utilización y evitar, en lo posible, su contacto con alimentos.
Tipos de plásticos

Existen diferentes tipos de plásticos, algunos considerados seguros y otros que no lo son tanto.
En la base de los recipientes se puede encontrar una codificación en forma de triángulo hecho de flechas, con unas letras o un número.
Los números 1, 2, 4 y 5 son supuestamente seguros para la salud, mientras que los que están codificados con el número 3, 6 y 7 deben ser evitados.
Los plásticos marcados con el número 3 son los compuestos de PVC y se han relacionado con diferentes tipos de cáncer y defectos en el nacimiento. Contienen ftalatos y algunos de ellos, bisfenol A.
Los que tienen el número 6 están fabricados de poliestireno, que se considera un agente cancerígeno, ya que desprenden dioxinas. Las bandejas desechables en las que se depositan muchos alimentos están fabricadas de este material, por lo que hay que tener mucho cuidado de no calentarlo.
Los que se codifican con el número 7 son plásticos de policarbonato y otras sustancias no reciclables. Contienen bisfenol A.
Consejos para evitar los agentes contaminantes de los plásticos
Con unas cuidadas medidas de seguridad, se pueden evitar muchos de los contaminantes presentes en los plásticos.
- Es preferible evitar en lo posible los recipientes plásticos para almacenar comida y elegir aquellos fabricados de vidrio.
- Si se utilizan contenedores de plástico para guardar la comida, no calentarla dentro de ellos en el microondas, sino utilizar un plato o un recipiente de pyrex.
- Es mejor decantarse por recipientes de vidrio en lugar de latas, sobre todo cuando se trata de alimentos ácidos como puede ser el tomate triturado.
- Lavar a mano los envases de plástico en lugar de en el lavavajillas, para evitar que con el calor desprendan sustancias nocivas.
- No utilizar biberones de plástico.
- No tomar bebidas calientes en vasos plásticos y, evitar sobre todo los vasos fabricados de poliestireno (vasos blancos de espuma de las máquinas de café).
- No reutilizar las botellas de plástico.
Adoptando estas y otras sencillas medidas de seguridad, se puede reducir de manera significativa la exposición a sustancias nocivas provenientes de los plásticos. El bienestar de las personas será mucho mayor si dejan de recibir tóxicos de manera sistemática a través de los plásticos.
Microplásticos: una amenaza emergente
Más allá de los contaminantes químicos como el bisfenol A y los ftalatos, los microplásticos representan una preocupación creciente para la salud pública. Se trata de partículas de plástico de menos de 5 milímetros de diámetro que se generan por la degradación de objetos plásticos más grandes o que se fabrican intencionadamente (como las microesferas presentes en algunos cosméticos y productos de higiene).
Los microplásticos se han encontrado en el agua potable, la sal de mesa, los mariscos, la miel, la cerveza e incluso en el aire que respiramos. Según investigaciones recientes, una persona podría ingerir entre 39.000 y 52.000 partículas de microplásticos al año solo a través de los alimentos y bebidas.
Efectos de los microplásticos en la salud
Aunque la investigación sobre los efectos de los microplásticos en la salud humana aún se encuentra en fases tempranas, los estudios disponibles sugieren que estas partículas pueden:
- Actuar como vectores de contaminantes: los microplásticos pueden absorber y transportar sustancias tóxicas presentes en el medio ambiente, como metales pesados y contaminantes orgánicos persistentes, facilitando su entrada en el organismo.
- Provocar respuestas inflamatorias: las partículas más pequeñas (nanoplásticos) podrían atravesar barreras biológicas como la pared intestinal y provocar inflamación en diversos tejidos.
- Alterar la microbiota intestinal: algunos estudios preliminares sugieren que la presencia de microplásticos en el tracto digestivo podría modificar la composición de la flora bacteriana intestinal.
- Acumularse en órganos: se han detectado microplásticos en la placenta, los pulmones, el hígado y la sangre de seres humanos.
Regulación y normativa europea
La Unión Europea ha adoptado diversas medidas para reducir la exposición de la población a los contaminantes presentes en los plásticos:
- Desde 2011, la UE prohibió el uso de bisfenol A en la fabricación de biberones de plástico. En 2024, la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) redujo drásticamente el nivel de ingesta diaria tolerable de BPA.
- Se han establecido restricciones sobre el uso de determinados ftalatos en juguetes y artículos de puericultura.
- Desde 2023, se prohibieron los microplásticos añadidos intencionadamente en cosméticos y otros productos.
- El Reglamento europeo sobre materiales en contacto con alimentos establece límites de migración para diversas sustancias presentes en los envases plásticos.
Alternativas más seguras al plástico
Para reducir la exposición a los contaminantes del plástico, se recomienda considerar las siguientes alternativas:
- Vidrio: ideal para almacenar alimentos y bebidas. Es inerte, no libera sustancias químicas y se puede recalentar en el microondas sin riesgos.
- Acero inoxidable: excelente opción para botellas de agua, fiambreras y utensilios de cocina.
- Silicona de grado alimentario: una alternativa flexible y resistente al calor, aunque conviene asegurarse de que sea de calidad certificada.
- Cera de abeja o envolturas reutilizables: para sustituir el film plástico en la conservación de alimentos.
- Bolsas de tela o malla: para la compra de frutas y verduras.
Referencias
- Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). (2023). Re-evaluation of the risks to public health related to the presence of bisphenol A (BPA) in foodstuffs. EFSA
- Organización Mundial de la Salud (OMS). (2019). Microplastics in Drinking-Water. WHO
- Rochester, J. R. (2013). Bisphenol A and human health: A review of the literature. Reproductive Toxicology, 42, 132-155. PubMed
- Comisión Europea. Reglamento (UE) 10/2011 sobre materiales y objetos plásticos destinados a entrar en contacto con alimentos. EUR-Lex
- Ragusa, A., et al. (2021). Plasticenta: First evidence of microplastics in human placenta. Environment International, 146, 106274. PubMed
