Objetivos de la primer entrevista psicológica

Para la mayoría de las personas, tomar la decisión de buscar tratamiento psicológico es algo muy difícil; puesto que no a todos nos gusta tener que contarle nuestras intimidades y sentimientos más ocultos a un desconocido. Por eso encontrar el terapeuta adecuado es crucial y, como cualquier relación, la química es esencial.

El sujeto generalmente tiende a luchar en contra de alguno de los sentimientos que considera desagradables; éste no se da cuenta que los sentimientos son parte de cada individuo y remarcan la esencia del mismo. Lo mejor es entender que esos sentimientos que le desagradan deben ser aceptados como parte de un proceso. Esa aceptación de sentimientos se convierte en uno de los primeros pasos para no sólo obtener ayuda, sino también para comenzar con el proceso psicoterapéutico del cambio.

La primer entrevista psicológica

La  primer entrevista psicológica se podría pensar como el primer encuentro del psicólogo con el consultante. Ésta es principalmente una sesión de recolección de información para el terapeuta. Donde este se conoce con el consultante -futuro paciente-, el consultante explica los motivos que le llevaron a querer iniciar una sesión psicológica, y el psicólogo le explica sus procedimientos y decide si el consultante es apto para su tratamiento o prefiere derivarlo a otro psicólogo, o especialista. Algunos psicólogos pueden ofrecer una segunda entrevista o “terapia de prueba”, que dura aproximadamente de cuatro a seis semanas, luego de esa “terapia de prueba”el paciente y el psicólogo deciden si continuarán con la psicoterapia.

No todos los psicólogos utilizan las mismas técnicas ni tienen el mismo estilo. Algunos mantendrán una distancia profesional mientras que otros le tomaran de la mano calidamente; algunos tendrán un agradable sentido del humor, y otros serán totalmente serios; algunos contestarán sus preguntas directamente, mientras que otros explorarán las motivaciones detrás cada pregunta.

Desde el punto de vista de los objetivos, la primer entrevista psicológica es diferente, puesto que quizás en el primer encuentro no se pueden alcanzar los objetivos de la primer entrevista; aunque comúnmente se alcanzan pueden llevar más sesiones.

Primero debo mencionar que para cumplir con los objetivos que se esperan en la primera entrevista,  se tiene que generar un diálogo abierto, a través de las herramientas y conocimiento que el  profesional psicólogo posee, como ser la escucha y mirada clínica, entre-viendo  lo verbal  y lo paraverbal, que muchas veces  no coinciden. Apuntando siempre a la resolución de la consulta clínica.

Conocer el motivo manifiesto de la consulta

El motivo manifiesto es lo que explícitamente trae el paciente, complementándo esta información indagando acerca del contexto y origen de dicho motivo. Tengo que interrogar lo mejor posible al paciente para descubrir el motivo manifiesto estando abierto y atento a lo recibido para poder descubrir el motivo latente, que en general no vienen juntos y es muy difícil de elucidar en el primer encuentro.

¿Qué demanda el paciente?

Tengo que plantearme ¿qué me está pidiendo?, ¿ qué tengo que hacer?. Lo cual tiene que ver con la demanda hacia el psicólogo. Lo que tengo que hacer generalmente no coincide con la demanda puesto que no tengo que hacer lo que el paciente quiera. Hay que saber que hay dos demandas, una manifiesta y otra latente, las cuales pueden coincidir o no.

Prestar atención a los mecanismos de defensa

En el diálogo dinámico tengo que tratar de observar los mecanismos de defensa que prevalecen en el sujeto. Teniendo en cuenta que de acuerdo a la estructura de maduración del individuo puede que utilice determinados mecanismos de  defensa propios de la etapa evolutiva que está transitando. Cuanto más mecanismos de defensa, más plasticidad y más salud. Pero hay que diferenciarlos bien de las conductas defensivas.

Dar un posible diagnóstico

Prestar cuidadosa atención a cada movimiento, cada palabra y cada gesto que realice el consultante. También conocer su historia en un corto período de tiempo, con el fin de evaluar adecuadamente sus preocupaciones y llegar a un posible diagnóstico. Éste diagnóstico nos ayuda a conducir el tratamiento adecuado para el conflicto del consultante o su posible psicopatología. Esta es una parte esencial del proceso de la primer entrevista psicológica.

Algunos psicoterapeutas no se sienten completamente cómodos al hacer un diagnóstico final después de una sola sesión; ésto puede deberse a que la sesión no ha sido suficientemente eficaz para determinar un diagnóstico exacto. Por tanto hay que saber que un psicólogo puede cambiar su diagnóstico luego de varias sesiones adicionales que le ayuden a conocer mejor al paciente.

Entrar en la mente del paciente y ayudarlo a resolver conflictos internos

Como psicólogos debemos tener amplia disposición para atender al otro y hacerle sentir que es atendido, a partir de verbalizaciones, preguntas, gestos. Cada paciente es un individuo único que necesita ayuda. Hay que entrar en la angustia o miedos del otro sin angustiarnos ni temer por el otro (disociación instrumental), en un buen manejo de la transferencia.

Debemos vislumbrar como se posiciona el sujeto frente a la vida, es decir, si se presenta confundido, deprimido, angustiado, ansioso, inseguro, etc – ésto nos abrirá líneas de análisis-.

Resolver la situación de eso que se presenta como algo novedoso para el consultante, en donde siempre está la ansiedad y se abre el campo a analizar.

Plantear hipótesis

Plantear hipótesis, abrir líneas de significación, a confirmar o no en las próximas entrevistas y en la aplicación de tests de ser necesarios. Construyendo así un primer esbozo de una estrategia de trabajo.

Luego de la primera entrevista psicológica

Muchas personas dejarán su primera sesión sintiéndose: aliviados por haberse sacado una mochila de encima, con temores por lo que pensará el psicoterapeuta, ansiosas por la próxima entrevista, intimidadas por todas las preguntas que realiza el psicoterapeuta, esperanzadas porque creen que han tomado el camino correcto, o  tristes por recordar algunas historias que han sido traumáticas o perturbadoras.

La mayoría de las personas que se tratan con psicoterapia terminan tomándola como parte de su rutina semanal -generalmente se realiza una vez por semana, dependiendo el psicólogo- , y valoran muchísmo su tiempo con el terapeuta, dado que la sesión psicológica puede ser vista como una oportunidad para explorar nuevas formas de ser, de pensar, de sentir de un individuo.

Objetivos de la primer entrevista psicológica
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