Métodos anticonceptivos para hombres

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Métodos anticonceptivos para hombres
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Cuando hablamos de control de la natalidad, los hombres solo tienen dos opciones consolidadas al alcance de su mano: preservativos o vasectomía. Mientras tanto, las mujeres disponen de variadas formas de limitar los embarazos (consulta: métodos anticonceptivos). Esta situación las obliga a asumir la mayor parte de los costes financieros, las repercusiones sobre la salud y otras cargas de la anticoncepción, relegando a los varones a un segundo plano.

Por su parte, las compañías farmacéuticas han venido considerando este asunto como un problema del que ya se ocupan las mujeres, a las que están enfocados la mayoría de los productos. Los métodos actuales pueden ser costosos, tener efectos secundarios incómodos o no ser del todo efectivos. Además, muchos sectores de la sociedad han considerado la anticoncepción como una responsabilidad principalmente femenina, tanto cultural como médicamente.

A nivel mundial, los hombres tienden a quedar relegados en materia de anticoncepción. Casi el 60 % de las mujeres en relaciones conyugales usaron la píldora anticonceptiva o alguna otra forma de anticoncepción moderna en todo el mundo en 2015, según un informe de las Naciones Unidas. Por el contrario, solo en el 8 % de las relaciones fue el hombre quien utilizó un método para evitar el embarazo.

En este artículo analizamos en profundidad los métodos anticonceptivos masculinos disponibles, los que están en desarrollo y el panorama futuro de la anticoncepción compartida.

Métodos anticonceptivos masculinos disponibles actualmente

Antes de explorar las opciones en investigación, es fundamental conocer los métodos anticonceptivos masculinos que ya están disponibles y probados.

Preservativo masculino

Preservativo

Son fundas delgadas, generalmente hechas de látex, poliuretano o poliisopreno, que se colocan sobre el pene erecto para bloquear la eyaculación durante las relaciones sexuales y prevenir el embarazo. Usados correctamente, tienen una tasa de fallo de aproximadamente el 2 %. Si se usan de forma incorrecta, la tasa de fallo puede ascender hasta el 13-18 %.

Ventajas del preservativo:

  • Es el único método anticonceptivo masculino que también protege contra las infecciones de transmisión sexual (ITS), incluido el VIH.
  • No requiere prescripción médica.
  • Es accesible y económico.
  • No tiene efectos secundarios hormonales.
  • Se puede utilizar de forma puntual, sin planificación previa.

Inconvenientes:

  • Requiere uso correcto y constante en cada relación sexual.
  • Puede romperse o deslizarse si no se coloca adecuadamente.
  • Algunas personas refieren pérdida de sensibilidad.
  • En casos infrecuentes, puede causar irritación o reacciones alérgicas al látex (existen alternativas sin látex).

Consejos para un uso correcto:

  • Verificar la fecha de caducidad antes de usarlo.
  • No abrir el envase con los dientes ni con objetos cortantes.
  • Colocarlo con el pene erecto, antes de cualquier contacto genital.
  • Sujetar la punta (reservorio) al colocarlo para dejar espacio para el semen.
  • Retirarlo inmediatamente después de la eyaculación, sujetando la base.
  • No reutilizarlo nunca.
  • No usar dos preservativos simultáneamente (aumenta el riesgo de rotura por fricción).

Vasectomía

La vasectomía es un procedimiento quirúrgico simple que consiste en seccionar y ligar los conductos deferentes, que transportan los espermatozoides desde los testículos hasta la uretra. Tiene una eficacia superior al 99 % (menos del 1 % de posibilidades de fracaso).

Procedimiento:

  • Se realiza generalmente bajo anestesia local, en consulta.
  • Dura entre 15 y 30 minutos.
  • Existen dos técnicas principales: la vasectomía convencional (con bisturí) y la vasectomía sin bisturí (técnica de Li), que utiliza una pequeña punción en el escroto, reduciendo el riesgo de complicaciones.
  • Tras la intervención, el paciente puede volver a casa el mismo día.

Aspectos importantes:

  • No es efectiva de forma inmediata: tras la vasectomía, quedan espermatozoides en los conductos deferentes. Se necesitan entre 15 y 20 eyaculaciones o unas 12 semanas para que el semen esté libre de espermatozoides. Es necesario un seminograma de confirmación.
  • Debe considerarse permanente: aunque existen técnicas de reversión (vasovasostomía), su éxito no está garantizado (40-90 % según el tiempo transcurrido). No se debe realizar una vasectomía con la intención de revertirla en el futuro.
  • No protege contra ITS.
  • Como con cualquier procedimiento quirúrgico, los riesgos incluyen sangrado, infección, hematoma y, en raras ocasiones, dolor crónico testicular (síndrome de dolor postvasectomía).

Método de la marcha atrás (coitus interruptus)

También conocido como coito interrumpido o extracción, es una de las técnicas de planificación familiar más antiguas del mundo. Consiste en retirar completamente el pene de la vagina antes de la eyaculación.

Eficacia: con uso perfecto, la tasa de fallo es de aproximadamente el 4 %. Con uso típico, asciende al 20-22 %. Es decir, no se considera un método anticonceptivo fiable.

Razones de su baja eficacia:

  • Requiere un gran control por parte del hombre.
  • El líquido preseminal puede contener espermatozoides en algunos hombres.
  • Es difícil de ejecutar correctamente en cada relación sexual.
  • No protege contra infecciones de transmisión sexual.

Abstinencia periódica (método de los días fijos)

Aunque no es propiamente un método masculino, algunos hombres participan activamente en el seguimiento del ciclo fértil de su pareja para evitar relaciones sexuales sin protección durante los días fértiles. Su eficacia depende del método específico utilizado y de la constancia de la pareja.

Métodos anticonceptivos masculinos en investigación

En este contexto, desde distintos sectores se ha venido demandando un anticonceptivo masculino efectivo, fácil de administrar, reversible, de bajo coste y con poco o ningún efecto secundario para la salud. El listón está muy alto, pero hay varias líneas de investigación prometedoras.

Anticoncepción hormonal masculina

La investigación más avanzada en anticoncepción masculina se basa en el uso de hormonas para suprimir la producción de espermatozoides.

Gel hormonal (NES/T)

Gel hormonal masculino

Se ha encontrado que una combinación de geles de testosterona y segesterona (Nestorona) que se frotan en la piel de los hombros inhibe la producción de esperma, sin afectar significativamente el deseo sexual, la eyaculación o la masa muscular. Los recuentos de esperma vuelven a la normalidad después de detener su uso.

Este gel se encuentra actualmente en ensayos clínicos de fase II, coordinados por el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD) de Estados Unidos, con participación de centros de varios países. Los resultados preliminares son prometedores, con tasas de supresión espermática superiores al 90 %.

Sin embargo, los tratamientos tópicos pueden presentar inconvenientes: deben aplicarse diariamente y existe riesgo de transferencia a la pareja o hijos por contacto con la piel tratada.

Inyección hormonal

Ensayos clínicos previos con inyecciones de undecanoato de noretisterona combinado con testosterona mostraron una eficacia del 96 % en la prevención del embarazo. Sin embargo, un estudio de 2011 coordinado por la OMS fue detenido prematuramente debido a la tasa de efectos secundarios, que incluían depresión, cambios de humor, dolor en el lugar de inyección y aumento de la libido.

Implante hormonal

Existe una línea de investigación basada en un implante subdérmico de un año, con un compuesto sintético similar a la testosterona, que inhibe el desarrollo de células espermáticas sin afectar la libido. Se ha comprobado que los hombres a los que se les ha implantado el compuesto no han expulsado espermatozoides, un efecto que ha durado, en muchos sujetos, durante meses, hasta que se han eliminado los implantes.

Este modelo puede resultar atractivo porque no requiere atención diaria, algo especialmente relevante dado que los varones no están acostumbrados a visitar regularmente a sus médicos para su cuidado de salud reproductiva.

Anticoncepción no hormonal

Vasectomía no quirúrgica y reversible (RISUG/Vasalgel)

Existe un procedimiento similar a una vasectomía, excepto que es reversible y no implica cirugía. En lugar de cortar los conductos deferentes, se inyecta un gel de polímero que bloquea o daña los espermatozoides a su paso. Si un hombre quiere revertir el efecto, otra inyección disuelve el gel.

Se necesitan de 3 a 5 días para ser eficaz después de las inyecciones iniciales, pero el proceso de reversión es más lento, pudiendo tardar hasta cuatro meses. El procedimiento es un 98 % efectivo para prevenir el embarazo y no presenta efectos secundarios importantes. Cerca de 540 hombres lo han recibido en la India en ensayos clínicos avanzados.

El principal obstáculo es la falta de financiación para completar los ensayos clínicos necesarios para su aprobación en los mercados occidentales.

Píldora no hormonal

Varias líneas de investigación exploran fármacos no hormonales que actúan sobre la maduración o la movilidad de los espermatozoides:

  • Inhibidores de la proteína EPPIN: bloquean una proteína esencial para la movilidad del espermatozoide.
  • Inhibidores del receptor de ácido retinoico (compuesto YCT529): interfieren en la acción de la vitamina A, necesaria para la producción de espermatozoides. Estudios en ratones han mostrado una eficacia del 99 % con reversibilidad completa.
  • Compuestos basados en Justicia gendarussa: derivados de una planta originaria de Indonesia que parece desactivar la capacidad de los espermatozoides de penetrar el óvulo. Se ha estudiado desde 1985 y se ha probado en ensayos con humanos con resultados prometedores.

Anticonceptivo térmico

El método térmico se basa en el principio de que los testículos necesitan una temperatura inferior a la corporal para producir espermatozoides. Dispositivos como el slip calefactor o el anillo testicular elevan la temperatura escrotal, reduciendo la producción espermática. Aunque ha mostrado cierta eficacia en estudios pequeños, no se considera un método fiable y puede tener efectos sobre la calidad del esperma a largo plazo.

Obstáculos para la anticoncepción masculina

Desafíos biológicos

La anatomía reproductiva masculina presenta retos específicos. Las mujeres ovulan una vez al mes, pero la producción de esperma en los hombres es constante, con aproximadamente 1.000 o más espermatozoides por segundo. Evitar que los espermatozoides lleguen al óvulo no es sencillo, aunque no se necesita reducir la producción a cero para ser efectivo; basta con reducir la concentración, la movilidad o la capacidad fecundante lo suficiente como para evitar el embarazo.

Desafíos comerciales y de financiación

Para que un medicamento llegue al mercado, los beneficios deben superar los riesgos. Las mujeres asumen riesgos del embarazo, por lo que el control de la natalidad solo tiene que ser más seguro que gestar. Los hombres no tienen la misma ecuación de riesgo, por lo que incluso efectos secundarios menores pueden descalificar un tratamiento.

Las compañías farmacéuticas no han invertido significativamente en anticoncepción masculina porque consideran que el mercado es incierto. La financiación para la investigación ha dependido principalmente de organismos públicos y organizaciones sin ánimo de lucro.

Desafíos sociales y culturales

Existe la percepción persistente de que la anticoncepción es principalmente responsabilidad de la mujer. Sin embargo, encuestas recientes muestran que una proporción significativa de hombres estaría dispuesta a utilizar un anticonceptivo masculino si estuviera disponible. Un estudio multinacional publicado en Human Reproduction mostró que más del 55 % de los hombres encuestados aceptaría un anticonceptivo hormonal masculino.

Comparativa de métodos anticonceptivos masculinos

MétodoEficacia (uso perfecto)ReversibilidadProtección contra ITSDisponibilidad
Preservativo98 %InmediataDisponible
Vasectomía>99 %Difícil/parcialNoDisponible
Coitus interruptus96 %InmediataNoDisponible
Gel hormonal (NES/T)>90 % (estimada)NoEn investigación
RISUG/Vasalgel98 %NoEn investigación
Píldora no hormonalPor determinarNoEn investigación

La anticoncepción como responsabilidad compartida

Nuevos métodos anticonceptivos para hombres

En las últimas dos décadas, la comunidad médica y científica ha venido incrementando sus esfuerzos para desarrollar anticonceptivos masculinos. No obstante, los ensayos clínicos más recientes, aunque eficaces y prometedores en un principio, aún no se han materializado como una solución real, no solo por los efectos secundarios, sino por otros muchos condicionantes económicos, culturales y regulatorios.

Sea como sea, la concepción de un bebé es cosa de dos: ambas partes deben tomar un papel activo y participativo en la planificación del embarazo y decidir cuándo y en qué circunstancias traer un nuevo ser al mundo. La corresponsabilidad anticonceptiva no solo es más justa, sino que también mejora la comunicación y la confianza dentro de la pareja.

Mientras los nuevos métodos anticonceptivos masculinos llegan al mercado, es fundamental que los hombres se informen sobre las opciones disponibles, participen activamente en las decisiones sobre anticoncepción y acudan a consultas médicas para recibir asesoramiento personalizado sobre salud reproductiva.

Cuándo consultar con un profesional sanitario

Se recomienda acudir al médico o urólogo en los siguientes casos:

  • Si se desea información personalizada sobre anticoncepción masculina.
  • Antes de realizar una vasectomía, para recibir asesoramiento completo sobre la intervención y sus implicaciones.
  • Si se experimenta algún problema con el uso del preservativo (alergias, roturas frecuentes).
  • Si se desea participar en ensayos clínicos de nuevos métodos anticonceptivos.
  • Si se está planificando una familia y se quiere conocer las opciones de reversión de la vasectomía.

Referencias

  1. Amory, J. K. (2016). Male contraception. Fertility and Sterility, 106(6), 1303-1309. PubMed
  2. Behre, H. M., et al. (2016). Efficacy and safety of an injectable combination hormonal contraceptive for men. Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 101(12), 4779-4788. PubMed
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  6. Long, J. E., et al. (2021). Male contraception: Where are we and where are we going? Current Obstetrics and Gynecology Reports, 10, 39-47. PubMed
  7. Sociedad Española de Contracepción (SEC). SEC
Sergio Pérez

Escrito por

Sergio Pérez

Redactor

Redactor especializado en salud y bienestar en eSalud.

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