Enfermedad de Kawasaki

Enfermedad de Kawasaki y cómo afecta a los niños

Aunque no es muy conocida, la enfermedad de Kawasaki se trata de un trastorno que se presenta exclusivamente en niños donde su vida puede verse ampliamente comprometida. Y es que, tanto por la forma en la que se produce como por los síntomas y las complicaciones que genera, el riesgo de mortalidad es particularmente alto. Esto genera gran preocupación tanto para los padres como para los mismos médicos.

Hoy día, se sabe que tan solo en Estados Unidos, se reportan alrededor de 3 mil a 5 mil casos anualmente. Más del 80% de ellos son niños menores de 5 años, aumentando así la severidad y las complicaciones de la enfermedad. Es por todo lo anteriormente mencionado que hoy hemos querido traerte toda la información más esencial que debes conocer acerca de la enfermedad de Kawasaki.

Índice
  1. ¿Qué es la enfermedad de Kawasaki?
  2. ¿Cómo y por qué se produce?
  3. ¿Cuáles son los factores de riesgo?
  4. ¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Kawasaki?
  5. ¿Cómo se diagnostica?
  6. ¿Cuáles son las complicaciones de esta enfermedad?
  7. ¿Cuál es su tratamiento?

¿Qué es la enfermedad de Kawasaki?

La enfermedad de Kawasaki es famosa por presentarse exclusivamente en los niños. El cuadro clínico destaca por la inflamación de las paredes de los vasos sanguíneos de pequeño y mediano calibre. A esto se le denomina en el ámbito médico como vasculitis.

En tal sentido, los vasos sanguíneos que mayormente pueden verse afectados son las arterias coronarias, siendo estas las principales implicadas en el suministro de sangre oxigenada al corazón.

Enfermedad de Kawasaki qué es

Anteriormente, a esta enfermedad se le denominaba como síndrome de los ganglios linfáticos mucocutáneos. Uno de los efectos que también produce esta enfermedad sobre el organismo es, precisamente, la hinchazón de los ganglios linfáticos. También puede presentarse inflamación de las membranas mucosas que recubren el interior de la boca, nariz, ojos y garganta.

A pesar de todo lo mencionado, la enfermedad de Kawasaki suele ser tratable en la gran mayoría de los casos, siempre y cuando se detecte oportunamente. De hecho, la mayoría de los niños afectados se recuperan sin presentar secuelas de importancia.

¿Cómo y por qué se produce?

Los múltiples estudios que se han realizado sobre la enfermedad de Kawasaki, nos indican que esta se produce cuando el sistema inmunitario ataca a los vasos sanguíneos de forma errónea, es decir, como sucede en los trastornos autoinmunes.

Aunque no se ha determinado exactamente qué es lo que desencadena esta reacción tan extraña, sí que se han planteado algunas hipótesis al respecto. Una de las más mencionadas tiene que ver con la genética, la cual se dice que puede tener un rol muy importante en la enfermedad de Kawasaki.

Por otro lado, los especialistas hacen énfasis especial en que puede haber factores ambientales, incluyendo ciertas infecciones por ciertos microorganismos. Lo cierto es que, a pesar de esto último, esta enfermedad no parece ser contagiosa.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Algunos de los factores de riesgo más estudiados sobre la enfermedad de Kawasaki son:

  • La edad:siendo los niños menores de 5años los que tienen mayor riesgo de contraer la enfermedad de Kawasaki.
  • El sexo: el sexo masculino es el más propenso a presentar la enfermedad de Kawasaki.
  • El origen étnico: los individuos de ascendencia asiática y de las islas del Pacífico son los que presentan las tasas más altas de enfermedad de Kawasaki.
  • La estación: con mayor cantidad de casos en invierno y a principios de la primavera.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Kawasaki?

La enfermedad suele iniciar clásicamente con una fiebre que puede durar unos 5 días aproximadamente mayor a39°C. Como síntomas asociados, podemos hallar irritabilidad, letargo y dolor abdominal. Durante este periodo de tiempo, también puede coexistir el enrojecimiento de los ojos.

Síntomas Síndrome de Kawasaki

Asimismo, durante los primeros 5 días, empiezan a aparecer los exantemas, que vienen siendo lesiones rojizas e inflamadas, sobre todo en la región del tronco e ingle, incluyendo la inflamación de los ganglios linfáticos.

Por otro lado, puede haber congestión faríngea, labios enrojecidos, secos y agrietados y la lengua de fresa, siendo este un signo clásico y único de esta.

¿Cómo se diagnostica?

De momento, no existe como tal una prueba específica para detectar si estamos en presencia o no de la enfermedad de Kawasaki. Sin embargo, en este sentido, el médico debe hacer uso de todos sus conocimientos y de una buena exploración exhaustiva del niño para dar con el diagnóstico preciso, pudiendo optar a las siguientes herramientas:

  • Interrogatorio a los padres, examen físico y la observación de todos los signos y síntomas.
  • Análisis de sangre como hematología, recuento de glóbulos rojos, de glóbulos blancos y de plaquetas.
  • Examen de orina para descartar otras enfermedades similares y detectar signos sugestivos de inflamación.
  • Análisis específicos para detectar afecciones cardíacas, como puede ser el caso de un ecocardiograma y un electrocardiograma.

¿Cuáles son las complicaciones de esta enfermedad?

Como ya hemos venido mencionando, la enfermedad de Kawasaki se caracteriza por producir un daño importante a nivel cardiovascular.

Tal es el caso, que se le considera como una de las principales causas de enfermedad cardíaca adquirida en niños. En tal sentido, es lógico pensar que, en caso de no abordar esta enfermedad a tiempo, las complicaciones pueden prolongarse hasta provocar la muerte como la última consecuencia.

Las principales complicaciones de la enfermedad de Kawasaki incluyen:

  • Inflamación de los vasos sanguíneos a nivel las arterias coronarias.
  • Inflamación del músculo cardíaco con alto riesgo de infarto.
  • Alteración de las válvulas cardíacas.

Todas estas complicaciones pueden dañar de forma irreversible el corazón, pudiendo producir incluso aneurismas, lo que viene siendo la dilatación de las paredes arteriales.

Complicaciones de enfermedad de kawasaki

Esto, a su vez, aumenta el riesgo de la producción de coágulos sanguíneos y, como consecuencia de ello, puede desembocar en un infarto al miocardio o un sangrado interno que ponga en riesgo la vida. Por suerte, esta no es una complicación tan frecuente, por lo que puede evitarse perfectamente.

¿Cuál es su tratamiento?

Debido a la gravedad de sus síntomas y a lo potencialmente mortales que pueden ser sus complicaciones, la enfermedad de Kawasaki se trata exclusivamente en el área hospitalaria.

Dicho tratamiento se realiza con una dosis intravenosa de inmunoglobulina. Sin embargo, también hay quienes hacen énfasis en el uso de la aspirina, ya que se trata de un fármaco que tiene propiedades antiagregantes, es decir, que evita la formación de coágulos sanguíneos que puedan producir un infarto.

A pesar de ello, este no es un medicamento que puedas indicarle a tus niños por cuenta propia. En dosis excesivas puede ocasionar hemorragias y otros trastornos indeseables que lo único que harán, será complicar aún más el cuadro clínico. En tal sentido, lo mejor es dejar esto en manos de los expertos.

Usualmente, la mayoría de los pacientes responden a este tratamiento de forma muy satisfactoria y, tras mantenerse varios días en hospitalización, se les da de alta con recomendaciones básicas para el hogar.

En determinados casos, según el criterio del médico en cuestión y el estado general del niño, puede ser necesario la utilización de otros medicamentos que sirvan para combatir la inflamación de los vasos sanguíneos.

Casi nunca estos casos progresan hasta el punto de que se requiera una intervención quirúrgica, aunque no debe dejar de descartarse esa posibilidad.

Los niños que presenten la enfermedad de Kawasaki deben ser evaluados tanto por pediatras como por cardiólogos para así cubrir todos los aspectos posibles.

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