Enfermedad de Huntington, causas, síntomas y tratamientos

· Actualizado: Enfermedades
Enfermedad de Huntington, causas, síntomas y tratamientos
Tabla de contenidos

De entre las enfermedades más temidas, las de índole neurológico son, sin duda, de las que más preocupan. Trastornos como la enfermedad de Huntington han adquirido una gran notoriedad en los últimos años. Esta patología afecta de manera progresiva a nuestras funciones motoras y cognitivas debido a la degeneración de las neuronas del sistema nervioso central.

Se trata de una enfermedad hereditaria y crónica cuya evolución suele ser insidiosa y enormemente desafiante. Aunque no existe cura, sí puede abordarse con el objetivo de mejorar la calidad de vida del paciente. A continuación, revisamos los aspectos más destacados de esta enfermedad.

¿Qué es la enfermedad de Huntington?

La enfermedad de Huntington es un trastorno neurodegenerativo hereditario que se presenta con una frecuencia relativamente baja. Se estima una prevalencia de entre 1 y 10 casos por cada 100.000 habitantes en poblaciones de origen europeo (1).

Su característica principal es que, a lo largo de su evolución, provoca la degeneración progresiva de las células nerviosas del cerebro, especialmente en los ganglios basales y la corteza cerebral.

Es por ello que la enfermedad de Huntington tiene la capacidad de originar amplias repercusiones en las capacidades cognitivas, psiquiátricas, motoras y funcionales de quienes la padecen.

Enfermedad de Huntington

Los síntomas de esta enfermedad pueden manifestarse a casi cualquier edad. Por lo general, suelen aparecer por primera vez entre los 30 y los 50 años (2).

Cuando los síntomas se presentan antes de los 20 años, se habla de la variante denominada enfermedad de Huntington juvenil. En este caso, los síntomas tienden a diferir de los observados habitualmente en adultos y la progresión puede ser más rápida.

Lamentablemente, aún no existe cura que logre revertir la degeneración neurológica que produce esta enfermedad. Sin embargo, existen diversos tratamientos destinados a ralentizar su progresión y mejorar la calidad de vida de la persona afectada.

¿Cuáles son sus causas?

La enfermedad de Huntington tiene un origen exclusivamente genético. Para que se desarrolle en una persona, esta debe haber heredado un gen alterado proveniente de alguno de sus progenitores. En concreto, se trata de una mutación en el gen HTT, localizado en el cromosoma 4, que codifica la proteína huntingtina. La mutación consiste en una expansión anómala de repeticiones del trinucleótido CAG (3).

Esta enfermedad sigue un patrón de herencia autosómico dominante. Esto significa que basta con que uno solo de los progenitores sea portador de la mutación para que exista un 50 % de probabilidad de que cada hijo la herede.

Síntomas característicos de la enfermedad de Huntington

Tal y como se ha mencionado, la enfermedad de Huntington puede originar trastornos de diversa naturaleza: motrices, cognitivos y psiquiátricos. Incluye un amplio abanico de signos y síntomas de gravedad variable.

Como sucede con cualquier enfermedad, los signos y síntomas varían de una persona a otra. Sin embargo, algunos de los más frecuentes son los siguientes (2, 4):

Síntomas motores

  • Movimientos espasmódicos o de contorsión involuntarios (corea).
  • Rigidez o contracturas musculares (distonía).
  • Movimientos oculares lentos o anormales.
  • Alteraciones en la marcha, la postura y el equilibrio.
  • Dificultad para hablar (disartria) o tragar (disfagia).
  • Pérdida de peso progresiva.

Síntomas cognitivos

  • Dificultad para organizar las ideas y establecer prioridades.
  • Falta de control de los impulsos.
  • Falta de conciencia sobre las propias conductas y capacidades.
  • Lentitud en el procesamiento del pensamiento.
  • Dificultad para aprender y retener información nueva.

Síntomas psiquiátricos

  • Depresión.
  • Sensación de irritabilidad, tristeza o apatía.
  • Aislamiento social.
  • Dificultad para conciliar el sueño.
  • Fatiga y pérdida de energía.
  • Ideación suicida.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo.
  • Manía.
  • Trastorno bipolar.

Enfermedad hereditaria

En cuanto a la enfermedad de Huntington juvenil, los signos y síntomas tienden a manifestarse de forma diferente. Los más habituales son (2):

  • Dificultad para mantener la atención.
  • Disminución significativa del rendimiento académico.
  • Alteraciones de la conducta.
  • Contracturas musculares generalizadas que, en los casos más graves, producen alteración de la marcha.
  • Temblores generalizados.
  • Movimientos involuntarios de leve intensidad.
  • Alteración del equilibrio, con caídas frecuentes o torpeza motora.
  • Convulsiones.

¿Cómo se diagnostica?

Dado que el origen de la enfermedad de Huntington se encuentra en el código genético, es muy difícil detectarla de forma fortuita. Los estudios genéticos específicos no forman parte de los análisis de rutina.

Por ello, la enfermedad suele diagnosticarse, en la mayoría de los casos, una vez que se han instaurado los primeros síntomas. Su diagnóstico puede orientarse mediante:

  • La evaluación clínica por parte de un especialista en neurología.
  • Estudios de neuroimagen como la tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética (RM).

Desde el punto de vista clínico, esta enfermedad es difícil de reconocer en las fases iniciales de su progresión, ya que guarda similitud con otros trastornos neurológicos y psiquiátricos.

Sin embargo, si se logra indagar sobre los antecedentes familiares del paciente, las posibilidades de sospecha diagnóstica aumentan. Si existen familiares que han presentado trastornos del movimiento, deterioro cognitivo progresivo o enfermedades psiquiátricas, debe considerarse la posibilidad de que la enfermedad de Huntington esté presente en la familia, aunque nunca haya sido diagnosticada formalmente.

En cuanto a los estudios de neuroimagen, la TC y la RM permiten comprobar la existencia de atrofia en regiones específicas del cerebro, especialmente en el núcleo caudado (5).

Para confirmar el diagnóstico de forma definitiva, se realizan pruebas genéticas. El objetivo es identificar si existe la expansión anómala de repeticiones CAG en el gen HTT del cromosoma 4. Un resultado de 36 o más repeticiones se considera positivo (3).

En este sentido, es fundamental ofrecer un asesoramiento genético adecuado a cada paciente antes de realizar las pruebas. Las implicaciones de un resultado positivo son muy significativas. Dicho asesoramiento resulta especialmente importante para personas en edad reproductiva que tengan planes de tener descendencia.

¿Cuáles son los tratamientos disponibles?

Como ya se ha mencionado, la enfermedad de Huntington es un trastorno crónico e incurable. Por tanto, cualquier tratamiento disponible está dirigido a controlar los síntomas y ralentizar la progresión de la enfermedad, no a eliminarla. Las pautas terapéuticas buscan mejorar la calidad de vida del paciente.

Para ello, los especialistas suelen recurrir a diversas estrategias farmacológicas (6):

Tratamientos para enfermedad de Huntington

Fármacos para el control de la corea

Los inhibidores del transportador vesicular de monoaminas tipo 2 (VMAT2), como la tetrabenazina y la deutetrabenazina, son los fármacos de primera línea para controlar los movimientos involuntarios. Actúan reduciendo la cantidad de dopamina disponible en las sinapsis.

Algunos fármacos antipsicóticos, como la risperidona y la olanzapina, también pueden resultar útiles para controlar la corea y la agitación asociada.

Antidepresivos y estabilizadores del ánimo

Los antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), forman parte habitual del esquema de tratamiento cuando coexisten síntomas depresivos o trastornos obsesivo-compulsivos.

Tratamiento no farmacológico

Además de la medicación, la fisioterapia, la logopedia y la terapia ocupacional desempeñan un papel importante en el mantenimiento de la funcionalidad del paciente durante el mayor tiempo posible (6).

Ante la presencia de cualquier síntoma que genere sospecha de este trastorno, la acción principal es acudir a un especialista en neurología para iniciar el proceso diagnóstico.

Referencias

  1. Pringsheim, T., Wiltshire, K., Day, L., Dykeman, J., Steeves, T., & Jette, N. (2012). The incidence and prevalence of Huntington’s disease: a systematic review and meta-analysis. Movement Disorders, 27(9), 1083-1091.
  2. Mayo Clinic. (2024). Huntington’s disease – Symptoms and causes. Recuperado de https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/huntingtons-disease/symptoms-causes/syc-20356117
  3. Walker, F. O. (2007). Huntington’s disease. The Lancet, 369(9557), 218-228.
  4. Roos, R. A. (2010). Huntington’s disease: a clinical review. Orphanet Journal of Rare Diseases, 5, 40.
  5. Tabrizi, S. J., Langbehn, D. R., Leavitt, B. R., et al. (2009). Biological and clinical manifestations of Huntington’s disease in the longitudinal TRACK-HD study. The Lancet Neurology, 8(9), 791-801.
  6. Burgunder, J. M., Guttman, M., Perlman, S., Goodman, N., van Kammen, D. P., & Goodman, L. (2011). An international survey-based algorithm for the pharmacologic treatment of chorea in Huntington’s disease. PLoS Currents, 3, RRN1260. Véase también: Frank, S. (2014). Treatment of Huntington’s disease. Neurotherapeutics, 11(1), 153-160.
Rafael Aragón

Escrito por

Rafael Aragón

Psicólogo clínico

Licenciado en Psicología, Máster en Psicología Clínica y de la Salud

Universidad de Valencia

Psicólogo clínico y psicoterapeuta. Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia y con máster en Psicología Clínica y de la Salud. Contribuye con artículos basados en la evidencia científica y su experiencia clínica.

Artículos relacionados

Causas y tratamiento de regla muy abundante y roja
Enfermedades

Causas y tratamiento de regla muy abundante y roja

Presentar una regla muy abundante y roja es una condición bastante común entre las mujeres que menstrúan. Más de la mitad de esta población ha sido diagnosticada con sangrado menstrual abundante, por lo que conviene conocer sus causas y tratamientos.