DIU: ventajas y desventajas

· Actualizado: Opinión
DIU: ventajas y desventajas
Tabla de contenidos

El dispositivo intrauterino (DIU) es un método anticonceptivo con forma de T que se coloca en el interior del útero para prevenir embarazos no deseados. Su duración puede variar entre 3 y 10 años, según el tipo, y en la actualidad es uno de los anticonceptivos más utilizados gracias a su elevada efectividad, que no se ve afectada por factores externos como la toma de medicamentos o los trastornos gastrointestinales, a diferencia de la píldora anticonceptiva.

Existen dos tipos principales de dispositivo intrauterino: el DIU hormonal, fabricado en plástico, que libera una pequeña dosis de progestágeno (levonorgestrel), y el DIU de cobre, que no contiene hormonas. Ambas versiones son muy eficaces y suelen recomendarse a mujeres a las que no les sienta bien la píldora, que ya han sido madres o que, por alguna condición médica, no pueden tolerar la carga hormonal de las pastillas anticonceptivas. Como todo método anticonceptivo, estos dispositivos presentan ventajas e inconvenientes, por lo que resulta importante conocer en detalle su funcionamiento para determinar si es el método más adecuado en cada caso. A continuación te explicamos todo lo que necesitas saber acerca de las ventajas y desventajas del DIU.

Cómo funciona el DIU

Para entender las ventajas y desventajas del DIU es preciso explicar el funcionamiento de cada tipo. Cuando se coloca un dispositivo intrauterino en la cavidad uterina, este actúa, gracias a su forma de T, alterando la movilidad de los espermatozoides e impidiendo de manera muy eficaz que alcancen el óvulo, de modo que no se produzca la fecundación.

Funcionamiento del DIU

El DIU de cobre libera iones de cobre, los cuales resultan tóxicos para los espermatozoides y afectan su capacidad de movimiento. Es el tipo que puede permanecer en el útero hasta 10 años y, además, puede utilizarse como método anticonceptivo de emergencia si se inserta en los cinco días posteriores a una relación sexual sin protección [1]. El DIU hormonal libera una pequeña cantidad de levonorgestrel, un progestágeno que actúa de varias formas: espesa el moco cervical para dificultar el paso de los espermatozoides, adelgaza el revestimiento del endometrio y, en algunos casos, puede inhibir parcialmente la ovulación [2]. El DIU hormonal necesita aproximadamente 7 días para alcanzar su máxima eficacia tras la inserción, mientras que el de cobre actúa de forma inmediata.

Efectividad del DIU

La efectividad del DIU es muy alta. Se estima que, de cada 100 mujeres que lo utilizan durante un año, menos de una queda embarazada. Esto supone un porcentaje de eficacia superior al 99 %, lo cual sitúa al DIU entre los métodos anticonceptivos más fiables disponibles [3].

Muchas personas podrían pensar que el porcentaje de efectividad es similar al de la píldora anticonceptiva, y técnicamente es correcto en condiciones de uso perfecto. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, en la práctica, muchas mujeres olvidan tomar la pastilla anticonceptiva de forma regular, lo que reduce su eficacia real. Además, a diferencia del DIU, el efecto de la píldora puede verse disminuido por episodios de diarrea, vómitos o la toma de ciertos medicamentos como antibióticos o antiepilépticos [4].

Ventajas del DIU

Entre las principales ventajas del DIU como método anticonceptivo se encuentran:

  • Protección prolongada: una vez colocado, la mujer queda protegida frente a embarazos no deseados durante un período de 3 a 10 años, dependiendo del tipo de dispositivo elegido.
  • Reversibilidad inmediata: cuando la mujer desee buscar un embarazo, el ginecólogo retirará el dispositivo y la fertilidad se recupera de forma prácticamente inmediata, sin necesidad de esperar un período de tiempo adicional [5].
  • Colocación sencilla: la inserción y la extracción se realizan en la consulta del ginecólogo y habitualmente no requieren anestesia. El procedimiento suele durar menos de 10 minutos.
  • Compatible con la lactancia: el DIU puede comenzar a utilizarse a partir de las cuatro a seis semanas después del parto y no presenta inconvenientes para la lactancia materna. También puede colocarse tras un aborto [6].
  • Menor riesgo hormonal: el DIU de cobre no contiene hormonas, y el DIU hormonal libera una dosis muy baja y localizada de progestágeno, por lo que el riesgo de efectos sistémicos es reducido.
  • No interfiere en las relaciones sexuales: en condiciones normales, ni la mujer ni su pareja perciben el dispositivo durante las relaciones sexuales. Aunque existe un pequeño riesgo de desplazamiento tras la inserción, este se sitúa en torno al 3-5 % [7].
  • Económico a largo plazo: el DIU supone una única inversión para varios años de protección anticonceptiva, lo que lo convierte en una opción rentable.
  • No afecta a la fertilidad futura: el uso del DIU no compromete la capacidad reproductiva de la mujer a largo plazo.

Desventajas del DIU

  • El DIU no es adecuado para todas las mujeres, ya que está contraindicado en determinadas situaciones clínicas.
  • Durante los primeros meses de uso es frecuente que se produzcan sangrados intermenstruales o spotting.
  • Tanto la inserción como la extracción del DIU pueden resultar molestas o dolorosas, especialmente en mujeres que no han tenido hijos.
  • La mujer debe acudir al ginecólogo para revisiones periódicas, habitualmente una vez al año, para verificar que el dispositivo está correctamente colocado.
  • El DIU hormonal puede provocar la ausencia de menstruación (amenorrea) en algunas mujeres, mientras que el DIU de cobre puede ocasionar reglas más abundantes y dolorosas [8].
  • Existe un pequeño riesgo de perforación uterina durante la inserción, aunque es muy infrecuente (aproximadamente 1 de cada 1.000 inserciones) [9].
  • El DIU de cobre se asocia a una mayor predisposición a padecer dismenorrea (dolor menstrual intenso).
  • En el caso excepcional de que se produzca un embarazo con el DIU colocado, existe un mayor riesgo de que sea un embarazo ectópico [10].
  • Algunos DIU hormonales pueden favorecer la aparición de quistes ováricos funcionales, que generalmente se resuelven de forma espontánea.
  • El DIU no protege frente a las infecciones de transmisión sexual (ITS), por lo que se recomienda su uso combinado con preservativo en caso de relaciones con nuevas parejas.

Quién no puede usar el DIU

Existen situaciones en las que el DIU no se considera el anticonceptivo más indicado. Antes de optar por este método, es fundamental acudir al ginecólogo para que realice una evaluación completa de la salud y del aparato reproductor, y pueda así determinar si la paciente es candidata a utilizar un anticonceptivo intrauterino. Entre las principales contraindicaciones se encuentran:

  • Enfermedad inflamatoria pélvica activa o reciente.
  • Antecedentes de infección pélvica recurrente.
  • Presencia de miomas uterinos que distorsionen la cavidad uterina.
  • Infección de transmisión sexual activa.
  • Sangrado vaginal anómalo sin diagnóstico.
  • Cáncer de útero o cáncer cervical.
  • Anomalías uterinas congénitas o útero de tamaño inadecuado.
  • Alergia al cobre (en el caso del DIU de cobre).
  • Sospecha de embarazo.
  • Enfermedad de Wilson (para el DIU de cobre) [11].

Referencias

  1. Cleland, K., et al. (2012). The efficacy of intrauterine devices for emergency contraception: a systematic review. Human Reproduction, 27(7), 1994-2000.
  2. Nilsson, C. G., et al. (1984). Tissue concentrations of levonorgestrel in women using a levonorgestrel-releasing IUD. Clinical Endocrinology, 17(6), 529-536.
  3. Trussell, J. (2011). Contraceptive failure in the United States. Contraception, 83(5), 397-404.
  4. Facultad de Salud Sexual y Reproductiva (FSRH). (2019). Drug interactions with hormonal contraception. Royal College of Obstetricians and Gynaecologists.
  5. Organización Mundial de la Salud. (2018). Recomendaciones sobre prácticas seleccionadas para el uso de anticonceptivos. 3.ª edición. Ginebra: OMS.
  6. Kapp, N., & Curtis, K. M. (2009). Intrauterine device insertion during the postpartum period: a systematic review. Contraception, 80(4), 327-336.
  7. Aoun, J., et al. (2014). Effects of age, parity, and device type on complications and discontinuation of intrauterine devices. Obstetrics & Gynecology, 123(3), 585-592.
  8. Hubacher, D., et al. (2009). Side effects from the copper IUD: do they decrease over time? Contraception, 79(5), 356-362.
  9. Heinemann, K., et al. (2015). Risk of uterine perforation with levonorgestrel-releasing and copper intrauterine devices: results from the EURAS-IUD study. Human Reproduction, 30(6), 1436-1444.
  10. Furlong, L. A. (2002). Ectopic pregnancy risk when contraception fails. Journal of Reproductive Medicine, 47(11), 881-885.
  11. Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). (2014). Protocolo de anticoncepción intrauterina. Prog Obstet Ginecol, 57(5), 238-245.
Daniela Innecco

Escrito por

Daniela Innecco

Periodista de salud

Graduada en Ciencias de la Comunicación

Periodista especializada en salud y bienestar. Graduada en Ciencias de la Comunicación y con experiencia en medios de comunicación internacionales. Se centra en temas de nutrición, vida saludable y remedios naturales con un enfoque divulgativo y accesible.

Artículos relacionados