Copa menstrual
Tabla de contenidos
- 1.Ventajas de la copa menstrual
- 2.Inconvenientes
- 3.¿Cómo se usa la copa menstrual?
- ¿Qué notamos una vez la hemos insertado?
- ¿Cómo sabemos que se ha insertado correctamente?
- 4.¿Cómo la sacamos?
- 5.¿Cada cuánto tiempo debemos limpiarla?
- ¿Qué hacer en caso de atasco?
- ¿Puede caerse por sí sola?
- ¿Debemos cambiarla cada vez que vamos al baño, como un tampón?
- 6.¿Cómo saber el tamaño correcto?
- 7.Conclusión
- 8.Referencias
La copa menstrual ocupa ya un lugar destacado entre las opciones de las mujeres para gestionar la menstruación. Se trata de un recipiente flexible, generalmente fabricado en silicona de grado médico, que se introduce en la vagina para recoger el flujo menstrual. Este producto se puede adquirir online o en supermercados y farmacias sin necesidad de receta.
Quienes las han usado afirman que consiguen que nos olvidemos de los inconvenientes de la regla, que son cómodas, resultan económicas y también son beneficiosas en términos de conservación del medio ambiente, porque no generan tanta basura como el uso de tampones o compresas desechables.
De hecho, una copa puede utilizarse durante un periodo de entre cinco y diez años si se cuida adecuadamente, mientras que otros productos para la menstruación deben reponerse con mucha mayor frecuencia [1].
Estos artículos existen en el mercado desde hace varias décadas, pero ha sido más recientemente cuando han comenzado a hacerse un hueco en las estanterías de los establecimientos. Desde entonces, se han producido diversos modelos fabricados a partir de diferentes materiales, que van desde el caucho o el látex hasta la silicona médica o el elastómero termoplástico (TPE).
En general, la publicidad que se hace de ellas es muy escasa y la mayoría de las mujeres que las usan las conocen a través de internet o por el boca a boca.
Ventajas de la copa menstrual
A modo de resumen, indicamos las principales ventajas de este producto de higiene íntima:
- Es ecológica y económica. Hay marcas reutilizables que cuestan entre 20 y 40 euros. Pueden durar entre cinco y diez años con un cuidado apropiado. Eso significa menos residuos en los vertederos y menos dinero gastado a lo largo del tiempo.
- Duración prolongada. Podemos llevarla puesta hasta un máximo de 12 horas, aunque se recomienda vaciarla antes si el flujo es abundante. Los tampones deben cambiarse cada 4 u 8 horas, dependiendo del flujo. Las copas pueden permanecer más tiempo, por lo que resultan especialmente prácticas para la protección durante la noche. Y una vez que nos familiarizamos con la forma de inserción, no es necesario usar una compresa de respaldo.
- Mayor capacidad. Pueden contener entre 25 y 30 mililitros de flujo, aproximadamente el doble o el triple de la cantidad que absorbe un tampón convencional [2]. La diferencia puede suponer una mayor comodidad en los días de flujo más abundante.
- Compatibilidad con las relaciones sexuales. Aunque la mayoría de las copas de silicona y de caucho se deben retirar antes del acto sexual, existen discos menstruales desechables diseñados para ser compatibles con las relaciones. Tienen forma de cúpula, similar a un diafragma, y se colocan en una posición diferente a la de la copa convencional.
- Menos olor. La sangre menstrual puede comenzar a oler cuando se expone al aire, pero la copa forma un sello hermético que impide este contacto.
- Seguridad. Según la evidencia disponible, la copa menstrual es una opción segura. Una revisión sistemática publicada en The Lancet Public Health concluyó que las copas menstruales son un producto seguro para la gestión de la menstruación [3]. No obstante, como con cualquier producto intravaginal, existe un riesgo muy bajo de síndrome de shock tóxico (SST), por lo que es importante respetar el tiempo máximo de uso y mantener una higiene adecuada [4].
- Más conocimiento del propio cuerpo. Las mujeres tendemos a desconocer muchas cosas sobre nuestros genitales. Lo cierto es que la vagina está en el interior de nuestros cuerpos y es normal que, en parte, resulte un poco desconocida para nosotras. Por eso, usar una copa menstrual es una buena experiencia, no solo por una cuestión práctica y de comodidad, sino también porque nos hace mucho más conscientes de nuestro propio organismo.
Cada mujer es diferente y algunas pueden necesitar copas más blandas para aliviar los calambres, o una más firme si tienen músculos pélvicos fuertes. Podemos solucionar esto probando varias marcas y modelos diferentes.
Inconvenientes
Vaciar la copa puede resultar incómodo en determinadas situaciones. Si estamos en un baño público, por ejemplo, puede ser complicado sacarla, vaciarla, lavarnos las manos, limpiarla en el lavabo y volver a insertarla.
También debemos tener en cuenta dónde la guardamos cuando no la estamos usando. Si estamos acostumbradas a tener siempre tampones y compresas en el bolso, en el armario del baño, en el coche o en la bolsa de deporte, puede resultar un poco angustioso saber que solo tenemos una copa y que conviene saber dónde está. Por supuesto, podemos guardar también algunas compresas y tampones como alternativa de emergencia.
¿Cómo se usa la copa menstrual?

Lo primero que debemos hacer es lavarnos bien las manos para asegurarnos de que las bacterias no entran en contacto con nuestro organismo.
La copa está hecha de una silicona flexible, por lo que se puede doblar para facilitar su colocación. El pliegue más común es el pliegue en C, donde la doblamos por la mitad, aunque también existe el pliegue tipo punchdown, donde presionamos el borde hacia la base para insertarla.
Luego, la insertamos suavemente hasta que sintamos que se despliega. La copa crea un sello contra las paredes de la vagina para que no se filtre la sangre y esta se recoja directamente en el interior del recipiente.
¿Qué notamos una vez la hemos insertado?
No deberíamos notar nada. La copa debe permanecer completamente dentro de la vagina. Si el cuello uterino está bajo y el tallo de la copa resulta molesto, podemos recortarlo para ajustarlo a la medida más cómoda.
¿Cómo sabemos que se ha insertado correctamente?
La copa menstrual se coloca ligeramente más baja que un tampón, justo debajo del cuello uterino, para recoger la sangre.
El cuello uterino puede cambiar de posición o hincharse ligeramente durante el ciclo, por lo que la copa debe ajustarse en consecuencia. Una vez que está colocada, generalmente podemos escuchar un pequeño sonido al desplegarse.
Si no escuchamos ese sonido, podemos usar los dedos para palpar las paredes de la copa y asegurarnos de que hayan entrado en contacto con las de nuestra vagina. En el caso de que no lo hayan hecho, podemos girarla, ajustarla o simplemente sacarla y volver a insertarla.
¿Cómo la sacamos?
Una vez que la copa se haya llenado, tomamos el tallo para tirar de él hacia abajo, pero no tiramos completamente del tallo para evitar posibles molestias o salpicaduras. Una vez que alcancemos la base, debemos usar dos dedos para pellizcar suavemente las paredes de la copa, permitiendo que entre aire y se elimine la succión.
La sacamos, vaciamos la sangre, la enjuagamos con agua y, si es necesario, la limpiamos con un pañuelo. Después ya podemos plegarla nuevamente para volver a insertarla.
¿Cada cuánto tiempo debemos limpiarla?
En estos casos, más higiene significa más seguridad. No obstante, si en el momento de sacarla nos encontramos fuera de casa, basta con lavarnos bien las manos antes de vaciarla y volver a insertarla. Es recomendable llevar toallitas íntimas o un pañuelo de papel para limpiarla.
Si no se dispone de estos productos, se puede volver a insertar directamente, ya que la copa solo ha estado en contacto con las manos limpias y no debería haber bacterias en ella. Aun así, conviene limpiarla a fondo lo antes posible.
Cuando hayamos terminado el ciclo, debemos limpiarla y desinfectarla por completo. Para ello, podemos sumergirla en agua hirviendo durante entre 5 y 10 minutos.
¿Qué hacer en caso de atasco?
Cuando no hay forma de sacarla, lo mejor es tratar de mantener la calma. Si nos dejamos llevar por el nerviosismo, nuestros músculos se tensan, nos contraemos y esto puede incluso empeorar la situación. Así que debemos respirar profundamente y tratar de relajarnos.
A continuación, debemos tirar del tallo hacia abajo. Podemos intentar usar los músculos abdominales o los del suelo pélvico para ayudar a empujarla hacia la salida.
¿Puede caerse por sí sola?
Afortunadamente, no. No debemos temer que eso ocurra, ni siquiera cuando realizamos algún tipo de ejercicio físico. La copa se ajusta dentro del cuerpo con firmeza y, gracias a la succión que ejerce sobre las paredes de la vagina, no es posible que se caiga. Incluso al ir al baño, permanece en su lugar.
¿Debemos cambiarla cada vez que vamos al baño, como un tampón?
No necesariamente. Aun así, se recomienda hacerlo cuando todavía estamos empezando a usarla. Pero en realidad, se aloja completamente dentro de la vagina y no interfiere con ninguna de las demás funciones corporales.
¿Cómo saber el tamaño correcto?

La mayoría de las marcas ofrecen dos tamaños, recomendando el más grande para las mujeres mayores de 30 años o que han tenido uno o más partos vaginales. Pero cada marca tiene una forma diferente, por lo que estas pautas no siempre conducen al tamaño idóneo.
No hay una forma garantizada de saber cuál escoger, ni ninguna dimensión que podamos medir para estar seguras. Pero si hemos probado una y nos resulta demasiado larga, ancha o estrecha, podemos usar esa experiencia como referencia para comparar.
En algunas marcas, los diferentes tamaños están fabricados con materiales de distinta firmeza. La cuestión es probar y encontrar una que se adapte bien a nuestra anatomía, de tal forma que nos olvidemos de ella cuando la llevemos y podamos hacer una vida lo más ajena posible a las molestias de nuestro periodo menstrual.
Conclusión
A lo largo de su vida, una mujer puede generar entre 125 y 150 kilogramos de residuos derivados de productos menstruales desechables, como compresas o tampones [5]. Con una copa menstrual reutilizable, sin embargo, se evita llenar la basura con cientos de productos contaminantes. La copa no es solo más beneficiosa para el medio ambiente, sino que, al poder utilizarse durante varios años, solo requiere un gasto puntual, lo que supone un importante ahorro económico a largo plazo.
Referencias
- Intimina. ¿Cuándo debes cambiar tu copa menstrual por una nueva? Disponible en: https://www.intimina.com/es/blog/cuanto-me-va-a-durar-la-copa-menstrual/
- Lunette. Menstrual Cup Size Guide. Disponible en: https://www.lunette.com/pages/size-guide
- van Eijk AM, Zulaika G, Lber M, et al. Menstrual cup use, leakage, acceptability, safety, and availability: a systematic review and meta-analysis. The Lancet Public Health. 2019;4(8):e376-e393. doi:10.1016/S2468-2667(19)30111-2
- Healthline. Menstrual Cup Dangers: Risks, Safety, and Benefits. Disponible en: https://www.healthline.com/health/menstrual-cup-dangers
- Harrison S, Couper S, Czerniak T. Menstruation: Environmental impact and need for global health equity. International Journal of Gynecology & Obstetrics. 2023. doi:10.1002/ijgo.14311
