Útero bicorne: qué es, diagnóstico, riesgos y tratamiento
Tabla de contenidos
- 1.Qué es el útero bicorne
- Desarrollo embrionario normal del útero
- ¿Qué ocurre en el útero bicorne?
- Clasificación de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva
- Diferencia entre útero bicorne y útero septado
- Subtipos de útero bicorne
- 2.Diagnóstico de esta malformación
- Ecografía transvaginal 3D
- Resonancia magnética pélvica
- Histerosalpingografía
- Histeroscopia
- Laparoscopia
- Necesidad del diagnóstico correcto
- 3.Síntomas del útero bicorne
- 4.Riesgos y complicaciones durante el embarazo
- Aborto espontáneo
- Parto prematuro
- Presentación fetal anormal
- Restricción del crecimiento intrauterino
- Insuficiencia cervical
- Parto sin complicaciones
- Cesárea en lugar de parto vaginal
- Niveles de progesterona
- 5.Fertilidad y útero bicorne
- 6.Cirugía y opciones de tratamiento
- Metroplastia de Strassman
- Indicaciones de la cirugía
- Otras consideraciones
- 7.Preguntas frecuentes
- ¿El útero bicorne se puede prevenir?
- ¿Se hereda el útero bicorne?
- ¿Puede detectarse el útero bicorne en la adolescencia?
- ¿Es necesario operar siempre un útero bicorne?
- ¿Puedo tener un parto vaginal con útero bicorne?
- 8.Referencias
El útero bicorne significa, literalmente, que dicha parte interna del cuerpo de la mujer tiene dos formas parecidas a cuernos. La denominación hace referencia a una malformación congénita, es decir, a una anomalía con la que se nace. Para saber qué es el útero bicorne y si se ha recibido un diagnóstico afirmativo, es necesario acudir a un especialista, que además informará de los riesgos, especialmente durante el embarazo.
De hecho, esta anomalía, que se caracteriza por presentar el útero en forma de corazón, suele detectarse cuando la mujer queda embarazada o tras sufrir abortos de repetición.
Se estima que las malformaciones uterinas congénitas afectan a un 3-5 % de la población femenina general, y el útero bicorne supone aproximadamente el 25 % de todas las anomalías müllerianas. A continuación, exponemos toda la información relevante sobre esta variación en la forma del útero.
Qué es el útero bicorne
Desarrollo embrionario normal del útero
Embriológicamente, el útero comienza a formarse a partir de la quinta semana de gestación. Se origina cerca del riñón, como dos estructuras separadas denominadas conductos paramesonéfricos o de Müller. Estas estructuras migran hacia abajo en la pelvis, donde los dos conductos se fusionan en la línea media para formar una única cavidad uterina.
El área de fusión contiene un tabique intermedio (septo) que divide las dos mitades y que normalmente se reabsorbe para formar una cavidad intrauterina única y normal. Sin embargo, a veces esta progresión no se produce de la manera correcta.
¿Qué ocurre en el útero bicorne?
En el útero bicorne, los dos conductos de Müller migran hacia abajo pero no se fusionan por completo en su porción superior. El resultado es un útero con una hendidura o indentación en la parte superior (fondo uterino) mayor de 1 cm, que le confiere su característica forma de corazón, con dos “cuernos” que se proyectan hacia arriba.
La parte inferior del útero (cuerpo y cuello uterino) permanece como una sola unidad, mientras que la parte superior se bifurca en dos cavidades parcialmente separadas.

Clasificación de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva
Las malformaciones uterinas se clasifican según la clasificación de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM), basada en la propuesta original de Buttram y Gibbons:
- Clase I: Agenesia o hipoplasia uterina (ausencia o desarrollo incompleto del útero).
- Clase II: Útero unicorne (un solo conducto de Müller se desarrolla).
- Clase III: Útero didelfo (duplicación completa del útero con dos cavidades, dos cuellos uterinos y, a veces, dos vaginas).
- Clase IV: Útero bicorne (fusión incompleta parcial; es el tipo que nos ocupa).
- Clase V: Útero septado o septo (fusión completa pero persistencia del tabique intermedio).
- Clase VI: Útero arcuato (variante menor con una leve indentación del fondo).
- Clase VII: Anomalías relacionadas con la exposición al dietilestilbestrol (DES).
Diferencia entre útero bicorne y útero septado
Es fundamental distinguir el útero bicorne del útero septado, ya que tienen un aspecto interno similar pero son condiciones muy diferentes:
- Útero septado: los cuernos se fusionaron completamente, pero el septo intermedio no se reabsorbió. Externamente, el útero tiene un contorno normal (redondeado en la parte superior). Se asocia principalmente a abortos de repetición y tiene un tratamiento sencillo mediante histeroscopia.
- Útero bicorne: la fusión de los conductos fue incompleta. Externamente, el útero presenta una hendidura en el fondo que le da forma de corazón. Se asocia principalmente a parto prematuro y su corrección quirúrgica es más compleja.
Un útero septado puede repararse con un procedimiento ambulatorio llamado histeroscopia quirúrgica con resección del septo. Por otro lado, un verdadero útero bicorne solo puede corregirse mediante una cirugía abdominal más compleja, la metroplastia de Strassman.
Subtipos de útero bicorne
El útero bicorne puede presentarse en dos variantes:
- Útero bicorne parcial: la división afecta solo a la porción superior del cuerpo uterino. Es la forma más frecuente.
- Útero bicorne completo: la división se extiende hasta el orificio cervical interno, con dos cavidades completamente separadas pero un solo cuello uterino.
Diagnóstico de esta malformación
En muchos casos, es posible que la mujer no sepa que tiene un útero bicorne hasta que intenta quedarse embarazada o sufre complicaciones obstétricas. No obstante, el médico puede confirmar el diagnóstico mediante las siguientes pruebas:
Ecografía transvaginal 3D
Es actualmente la prueba de primera línea para el diagnóstico de malformaciones uterinas. La ecografía tridimensional permite visualizar la cavidad uterina y el contorno externo del útero simultáneamente, lo que permite diferenciar un útero bicorne de uno septado con alta precisión (sensibilidad y especificidad superiores al 90 %).
Resonancia magnética pélvica
Es la prueba de referencia (gold standard) para el diagnóstico definitivo de anomalías müllerianas. Proporciona imágenes detalladas del contorno uterino externo, la cavidad interna, el miometrio y las estructuras adyacentes, permitiendo clasificar con exactitud el tipo de malformación. Además, no utiliza radiación ionizante.
Histerosalpingografía
Es un examen que utiliza rayos X con un material de contraste introducido a través del cuello uterino. Permite visualizar la forma de la cavidad uterina y la permeabilidad de las trompas de Falopio. Sin embargo, solo muestra la cavidad interna, no el contorno externo del útero, por lo que no puede diferenciar por sí sola un útero bicorne de uno septado.
Histeroscopia
Es una prueba en la que el médico observa directamente el interior del útero mediante un tubo delgado e iluminado (histeroscopio) introducido por la vagina. Permite visualizar la cavidad interna y evaluar la presencia de septos o anomalías. Al igual que la histerosalpingografía, no muestra el contorno externo.
Laparoscopia
Es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo en el que se introduce una cámara a través de una pequeña incisión en el abdomen. Permite ver directamente el contorno externo del útero, lo que es fundamental para confirmar la forma de corazón característica del útero bicorne. Generalmente se reserva para casos en que las pruebas de imagen no son concluyentes o cuando se va a realizar un tratamiento quirúrgico simultáneo.
Necesidad del diagnóstico correcto
En casos de abortos de repetición, parto prematuro o presentación podálica recurrente, es imprescindible someterse a las pruebas diagnósticas adecuadas. La distinción entre útero bicorne y útero septado es crucial porque el tratamiento y el pronóstico difieren significativamente entre ambas condiciones.
Síntomas del útero bicorne
Así como cada embarazo es único y diferente, la formación física de cada mujer también lo es. Los signos y síntomas pueden diferir de una mujer a otra, y muchas mujeres con útero bicorne son completamente asintomáticas.
Los síntomas más comunes incluyen:
- Dismenorrea (dolor menstrual) intenso: dolor excesivo con la menstruación que no responde bien a los analgésicos habituales.
- Dolor en el abdomen o la pelvis, especialmente durante la menstruación y la ovulación.
- Menstruaciones irregulares o abundantes (menorragia).
- Dispareunia: dolor durante las relaciones sexuales (en algunos casos).
- Problemas para concebir: dificultad para lograr el embarazo o abortos de repetición.
- Sangrado vaginal anormal entre periodos.
Muchas mujeres descubren que tienen un útero bicorne de forma incidental, durante una ecografía rutinaria o una prueba ginecológica por otro motivo.
Riesgos y complicaciones durante el embarazo

Los principales riesgos para la salud se producen durante el embarazo. El feto se desarrolla en uno de los dos cuernos uterinos, lo que puede limitar el espacio disponible para su crecimiento.
Según una revisión sistemática publicada en Human Reproduction Update, las mujeres con útero bicorne presentan los siguientes riesgos obstétricos:
Aborto espontáneo
El riesgo de aborto es significativamente mayor en mujeres con útero bicorne. Estudios observacionales estiman que la tasa de aborto espontáneo se sitúa entre el 36 % y el 60 % de los embarazos, en comparación con el 10-15 % de la población general. Esto se debe a que el feto puede implantarse en una cavidad con menor capacidad o vascularización inadecuada.
Parto prematuro
Aproximadamente el 15-25 % de los embarazos en mujeres con útero bicorne que no terminan en aborto resultan en un parto prematuro. Esto se debe a que el cuerno uterino tiene menor capacidad de distensión que un útero normal.
Presentación fetal anormal
El feto puede adoptar una posición anómala (podálica o transversa) debido al espacio limitado dentro del cuerno uterino. Si el embarazo progresa, esta posición puede causar complicaciones en el parto y generalmente requiere cesárea.
Restricción del crecimiento intrauterino
El espacio limitado y la posible alteración del flujo sanguíneo en el cuerno uterino pueden provocar que el feto no crezca al ritmo esperado.
Insuficiencia cervical
Algunas mujeres con útero bicorne presentan una debilidad del cuello uterino que puede provocar una dilatación prematura, contribuyendo al riesgo de aborto tardío o parto prematuro. En estos casos puede estar indicado un cerclaje cervical preventivo.
Parto sin complicaciones
Es importante destacar que muchas mujeres con útero bicorne logran llevar embarazos a término y dar a luz sin complicaciones significativas, especialmente cuando la anomalía es leve y el feto se implanta en una posición favorable. Un seguimiento obstétrico estrecho mejora notablemente los resultados.
Cesárea en lugar de parto vaginal
El médico puede recomendar un parto por cesárea en lugar de uno vaginal natural, especialmente si el bebé se presenta en posición podálica o transversa, para reducir el riesgo de complicaciones durante el parto.
Niveles de progesterona
En algunos casos, el especialista puede prescribir suplementación con progesterona durante el primer trimestre del embarazo para ayudar a mantener el revestimiento uterino y reducir el riesgo de aborto.
Fertilidad y útero bicorne
El útero bicorne no implica necesariamente infertilidad. Muchas mujeres con esta anomalía conciben de forma natural sin ningún problema. Sin embargo, cuando existen abortos de repetición o dificultad para mantener el embarazo, puede ser necesario recurrir a:
- Técnicas de reproducción asistida: como la fecundación in vitro (FIV), que permite una implantación más controlada del embrión.
- Cerclaje cervical preventivo: para prevenir la dilatación prematura del cuello uterino.
- Seguimiento ecográfico intensivo: para monitorizar el crecimiento fetal y la longitud cervical.
- Corrección quirúrgica (metroplastia): en casos seleccionados con historia de pérdidas gestacionales recurrentes.
Cirugía y opciones de tratamiento
Metroplastia de Strassman
Una de las principales opciones quirúrgicas es la cirugía reconstructiva, especialmente si se planifica un embarazo y la mujer ha sufrido abortos de repetición atribuibles a la malformación.
El procedimiento, conocido como metroplastia de Strassman, consiste en:
- Acceder al útero mediante una incisión abdominal (laparotomía) o, en centros especializados, por vía laparoscópica.
- Realizar una incisión en cada cuerno uterino a lo largo de la zona de separación.
- Unificar ambas cavidades suturándolas para crear una sola cavidad uterina de mayor tamaño.
- El cierre se realiza en varias capas, de forma similar a una cesárea.
Tras la cirugía, es necesario esperar entre 3 y 6 meses antes de intentar un embarazo para permitir la completa cicatrización del útero. Además, los embarazos posteriores suelen requerir parto por cesárea para evitar la rotura uterina por la cicatriz.
Indicaciones de la cirugía
La metroplastia no está indicada de forma rutinaria en todas las mujeres con útero bicorne. Se considera principalmente en los siguientes casos:
- Abortos de repetición (dos o más) sin otra causa identificable.
- Parto prematuro recurrente atribuido a la malformación uterina.
- Resultados reproductivos desfavorables a pesar de otras intervenciones.
Otras consideraciones
Esta condición se produce durante el desarrollo embrionario y no es algo sobre lo que se tenga control. Por eso, si se recibe este diagnóstico, no se debe sentir culpa. Lo más importante es mantener un seguimiento ginecológico regular y, en caso de desear un embarazo, planificarlo junto con un obstetra con experiencia en embarazos de alto riesgo.
Preguntas frecuentes
¿El útero bicorne se puede prevenir?
No. Es una malformación congénita que se produce durante el desarrollo embrionario. No se conoce ninguna medida preventiva.
¿Se hereda el útero bicorne?
No hay un patrón hereditario claro establecido, aunque se han descrito casos familiares. Se cree que factores genéticos y ambientales durante el desarrollo embrionario pueden contribuir.
¿Puede detectarse el útero bicorne en la adolescencia?
Sí. Si una adolescente presenta menstruaciones muy dolorosas o sangrado abundante, una ecografía puede detectar la anomalía. Sin embargo, no se realiza cribado rutinario para malformaciones uterinas.
¿Es necesario operar siempre un útero bicorne?
No. La cirugía solo se considera cuando hay problemas reproductivos significativos (abortos de repetición, parto prematuro recurrente). Muchas mujeres con útero bicorne no necesitan ninguna intervención.
¿Puedo tener un parto vaginal con útero bicorne?
Es posible, dependiendo de la presentación del feto y del grado de la malformación. Sin embargo, la tasa de cesárea es más alta que en la población general debido a la mayor frecuencia de presentación podálica.
Referencias
- Chan YY, et al. Reproductive outcomes in women with congenital uterine anomalies: a systematic review. Ultrasound Obstet Gynecol. 2011;38(4):371-382.
- Grimbizis GF, et al. The ESHRE/ESGE consensus on the classification of female genital tract congenital anomalies. Hum Reprod. 2013;28(8):2032-2044.
- MedlinePlus. Anomalías congénitas del útero. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. MedlinePlus.
- Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). Protocolos de la SEGO: malformaciones uterinas congénitas. sego.es.
- Venetis CA, et al. Clinical implications of congenital uterine anomalies: a meta-analysis of comparative studies. Reprod Biomed Online. 2014;29(6):665-683.
