Trocanteritis: causas, síntomas y tratamiento

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Trocanteritis: causas, síntomas y tratamiento
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La trocanteritis, también conocida como síndrome de dolor del trocánter mayor o bursitis trocantérea, es un trastorno que afecta a la zona de la cadera, con el dolor como principal síntoma. Tiene lugar cuando se produce una inflamación en la zona en la que se insertan los músculos y tendones en el fémur. Aunque puede darse en personas de ambos sexos, resulta más habitual en mujeres, sobre todo de entre 40 y 60 años de edad. Se estima que su incidencia es de aproximadamente 1,8 casos por cada 1.000 adultos al año.

Una de las causas más frecuentes es la inflamación de la bursa, un saco con líquido sinovial cuya principal función es la de amortiguar golpes y fricciones entre los tendones, el músculo y el hueso. Sin embargo, investigaciones recientes sugieren que en muchos casos no se trata solo de una bursitis, sino de una tendinopatía de los músculos glúteos (glúteo medio y menor), lo que ha llevado a utilizar el término más amplio de “síndrome de dolor del trocánter mayor”.

¿Qué es la trocanteritis?

Se conoce como trocanteritis a la inflamación de la zona en la cual se insertan los músculos en el fémur. La articulación de la cadera se sitúa entre la cabeza del fémur y la pelvis. Así, el trocánter mayor del fémur sirve como punto de inserción para los músculos de esta zona corporal, especialmente el glúteo medio y el glúteo menor. Alrededor de él se encuentran una serie de bolsas (bursas), denominadas trocantérea profunda y trocantérea superficial; se encargan de proteger la propia articulación, así como los ligamentos y los tendones, facilitando el deslizamiento entre estructuras.

En determinadas ocasiones, debido a la fricción que ejerce la banda iliotibial contra el trocánter mayor del fémur, se inflama la bolsa que se encuentra a su alrededor, dando así lugar a los síntomas propios de la trocanteritis de cadera. También puede producirse una degeneración o desgarro de los tendones de los músculos glúteos que se insertan en esta zona.

Cuando surge este trastorno, el volumen de líquido que hay en el interior de las bolsas aumenta, incrementándose así la inflamación existente en la zona y comprimiendo las estructuras adyacentes.

Causas de la trocanteritis

La causa directa de esta enfermedad puede ser un traumatismo, así como una caída o un golpe que afecte a esta zona. En algunos casos, la cirugía de cadera puede dar lugar a la trocanteritis; suele darse cuando surgen problemas infecciosos en los huesos o tras la colocación de prótesis.

Otra posible causa son los movimientos repetitivos y constantes de la banda iliotibial. Por lo general, en estos casos la trocanteritis se debe a una posición de la pelvis incorrecta o a una biomecánica deficiente al caminar o correr.

Causas mecánicas y biomecánicas

  • Dismetría de miembros inferiores: cuando una pierna es más larga que la otra, se altera la biomecánica de la marcha.
  • Debilidad de la musculatura glútea: especialmente del glúteo medio, lo que produce una mayor carga sobre las estructuras del trocánter.
  • Alteraciones posturales: escoliosis, hiperlordosis lumbar o inclinación pélvica.
  • Uso excesivo: actividades repetitivas como correr, caminar largas distancias o subir escaleras de forma frecuente.
  • Tensión excesiva de la banda iliotibial: muy frecuente en corredores.

Enfermedades asociadas

Hay una serie de trastornos médicos que pueden causar o favorecer la trocanteritis de cadera.

  • Artritis reumatoide: es una forma de artritis que causa un gran dolor, así como inflamación, rigidez y pérdida de la función de las articulaciones. Por lo general, es más común en mujeres que en hombres, sobre todo a partir de los 50 años. Uno de los síntomas que se repite con más frecuencia es la dificultad para mover la articulación, sobre todo a primera hora de la mañana. Además, la zona afectada presenta hinchazón, enrojecimiento y calor.
  • Gota: la gota es una forma común de artritis que se da cuando se acumula ácido úrico en la sangre. Los síntomas más comunes son: hinchazón, enrojecimiento, calor y rigidez en las articulaciones.
  • Diabetes: la diabetes es una enfermedad que se caracteriza porque los niveles de glucosa en la sangre están muy altos. Las personas con diabetes tienen mayor predisposición a la tendinopatía y a procesos inflamatorios crónicos.
  • Artrosis de cadera o de rodilla: puede alterar la biomecánica y sobrecargar las estructuras del trocánter.
  • Fibromialgia: los pacientes con fibromialgia tienen mayor sensibilidad al dolor en múltiples puntos, incluyendo la región trocantérea.
  • Patología lumbar: la hernia discal o la estenosis lumbar pueden causar dolor referido en la zona del trocánter.

Síntomas de la trocanteritis

Síntomas de la trocanteritis

Respecto a los síntomas propios de la trocanteritis, el que se repite en la gran mayoría de ocasiones es el dolor, el cual se presenta de forma continua y, además, con gran intensidad.

Este dolor tiene lugar en la zona lateral de la cadera y puede irradiarse hacia la parte lateral del muslo. Se puede intensificar a la hora de realizar determinadas acciones, como levantarse de la silla, subir escaleras, tumbarse de lado sobre la cadera afectada o caminar distancias largas. Es habitual que los pacientes que padecen trocanteritis no puedan dormir de forma adecuada, especialmente al acostarse sobre el lado afectado.

Por lo general, el dolor es unilateral; en los casos más graves, se irradia y baja por el lateral de la pierna, pudiendo llegar hasta la rodilla. Aunque la trocanteritis bilateral, que afecte a ambas caderas, puede darse, es menos habitual.

Otros síntomas frecuentes

  • Inflamación visible o palpable en la zona lateral de la cadera.
  • Dolor a la palpación directa sobre el trocánter mayor.
  • Rigidez matutina de la articulación de la cadera.
  • Cojera o alteración en el patrón de la marcha.
  • Dolor al subir escaleras o al levantarse tras estar sentado mucho tiempo.
  • Debilidad al realizar abducción de la cadera (separar la pierna del cuerpo).
  • Chasquidos o crujidos en la zona lateral de la cadera al caminar.

Diagnóstico de la trocanteritis

El diagnóstico de la trocanteritis es fundamentalmente clínico y se basa en:

  • Exploración física: el médico palpará la zona del trocánter mayor para reproducir el dolor. Se realizarán maniobras específicas como la abducción contrarresistencia, la prueba de Patrick-FABER y la prueba de Ober para valorar la tensión de la banda iliotibial.
  • Radiografía: permite descartar otras patologías como artrosis de cadera, fracturas o calcificaciones en la zona.
  • Ecografía: es una prueba útil y accesible que permite visualizar la inflamación de la bursa, el estado de los tendones y la presencia de líquido.
  • Resonancia magnética (RM): es la prueba de imagen más precisa para evaluar el estado de las bursas, los tendones glúteos y descartar otras patologías. Se reserva para casos complejos o que no responden al tratamiento convencional.

Es importante realizar un diagnóstico diferencial con otras patologías que pueden causar dolor en la cadera lateral, como la artrosis de cadera, la radiculopatía lumbar, la fractura de estrés del cuello femoral o la meralgia parestésica.

Tratamiento para la trocanteritis

Una vez establecido el diagnóstico, el médico determina cuál es el tratamiento más indicado para la trocanteritis. Podemos clasificarlo en dos grandes grupos: no quirúrgico y quirúrgico.

Tratamiento no quirúrgico

En la gran mayoría de los casos la trocanteritis no reviste gravedad, por lo que no es necesario intervenir a los pacientes. El tratamiento conservador incluye:

  • Reposo relativo: evitar las actividades que agravan el dolor, como correr, subir escaleras repetidamente o permanecer de pie durante largos periodos.
  • Aplicar hielo en la zona afectada durante 15-20 minutos, varias veces al día, especialmente en las primeras 48-72 horas, para reducir la inflamación.
  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE): como ibuprofeno o naproxeno, para aliviar tanto el dolor como la inflamación. Deben usarse durante periodos cortos y bajo supervisión médica.
  • Fisioterapia: es fundamental para la recuperación. Un fisioterapeuta diseñará un programa personalizado que incluya estiramientos de la banda iliotibial y los músculos piriformes, así como ejercicios de fortalecimiento del glúteo medio y menor.
  • Postura al dormir: cuando se vaya a la cama se recomienda colocar una almohada entre las piernas para evitar la presión sobre la cadera afectada. Se aconseja dormir sobre el lado sano.
  • Ondas de choque extracorpóreas: esta terapia ha mostrado buenos resultados en casos de trocanteritis crónica que no responden a otros tratamientos conservadores.
  • Infiltraciones con corticoides: cuando el dolor es intenso y no responde a las medidas anteriores, el médico puede inyectar una combinación de anestésico local y corticoide directamente en la bursa inflamada. El alivio suele ser rápido, aunque puede ser temporal.
  • Infiltraciones con plasma rico en plaquetas (PRP): una opción terapéutica más reciente que ha mostrado resultados prometedores, especialmente en casos de tendinopatía glútea.

Si el paciente sufre de sobrepeso, se recomienda llevar un estilo de vida saludable, con una alimentación adecuada y practicando ejercicio físico con frecuencia, ya que el exceso de peso supone una sobrecarga para la articulación de la cadera.

Ejercicios para la trocanteritis

Los ejercicios son una parte fundamental del tratamiento. A continuación se describen algunos de los más recomendados:

  1. Estiramiento de la banda iliotibial: de pie, cruzar la pierna afectada por detrás de la sana e inclinarse lateralmente hacia el lado contrario. Mantener 30 segundos. Repetir 3 veces.
  2. Estiramiento del piriforme: tumbado boca arriba, cruzar el tobillo de la pierna afectada sobre la rodilla contraria y tirar de esta hacia el pecho. Mantener 30 segundos.
  3. Fortalecimiento del glúteo medio: tumbado de lado sobre el lado sano, elevar la pierna afectada manteniéndola estirada. Realizar 3 series de 15 repeticiones.
  4. Puente de glúteos: tumbado boca arriba con las rodillas flexionadas, elevar la pelvis manteniendo los pies apoyados en el suelo. Mantener 5 segundos arriba. Realizar 3 series de 10 repeticiones.
  5. Sentadilla lateral con banda elástica: con una banda elástica por encima de las rodillas, dar pasos laterales manteniendo las rodillas semiflexionadas.

Es importante que estos ejercicios se realicen sin dolor o con un dolor leve tolerable, y bajo la supervisión inicial de un fisioterapeuta.

Tratamiento quirúrgico

En los casos más graves, el médico puede determinar que lo más indicado es intervenir al paciente para extraer líquido de la bursa y hacer infiltraciones de anestésicos y corticoides (sobre todo si hay bursitis).

Si ninguno de los tratamientos anteriores ha dado resultado, se puede proceder a la bursectomía artroscópica, un procedimiento mínimamente invasivo para extraer la bursa inflamada. En casos de rotura del tendón del glúteo medio, puede ser necesaria la reparación quirúrgica del tendón.

Factores de riesgo de la trocanteritis

Existen una serie de factores que aumentan en gran medida el riesgo de padecer esta enfermedad.

  • Sexo femenino: las mujeres tienen una mayor incidencia, posiblemente debido a las diferencias anatómicas en la pelvis.
  • Edad entre 40 y 60 años: aunque puede aparecer a cualquier edad.
  • Lesiones de cadera, las cuales son más habituales en personas de edad avanzada.
  • Algunas enfermedades como la escoliosis o la artritis vertebral lumbar aumentan las probabilidades de sufrir trocanteritis.
  • Esta enfermedad es más habitual en aquellas personas que se han sometido a cirugías de cadera ya que las prótesis pueden causar irritación en las articulaciones.
  • El sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo importantes.
  • Un exceso de actividad física, especialmente deportes de impacto como correr en superficies duras.
  • Sedentarismo prolongado: estar sentado durante muchas horas también puede contribuir a la debilidad muscular y la tensión de la banda iliotibial.

¿Cómo prevenir la bursitis trocantérea?

¿Cómo prevenir la bursitis trocantérea?

No existe ningún método 100% infalible para prevenir esta enfermedad. No obstante, existen una serie de medidas que pueden resultar de gran ayuda para prevenirla, o al menos evitar que los síntomas se agraven.

  • No es recomendable realizar actividades físicas que sobrecarguen de algún modo la cadera.
  • Es aconsejable evitar aquellas actividades físicas repetitivas que generen impacto en la cadera.
  • Se recomienda realizar ejercicio físico con frecuencia para mantener tanto la fuerza como la flexibilidad de los músculos, así como la salud de las articulaciones. Es especialmente importante fortalecer la musculatura glútea con ejercicios específicos.
  • Si existe dismetría en los miembros inferiores, es aconsejable utilizar plantillas para compensar la diferencia existente entre ambas piernas.
  • Mantener un peso saludable para reducir la carga sobre la articulación de la cadera.
  • Calentar adecuadamente antes de realizar ejercicio físico y estirar después.
  • Usar calzado adecuado, especialmente si se practica deporte de forma regular.
  • Evitar cruzar las piernas al sentarse durante periodos prolongados.
  • Complementar el ejercicio físico con un plan de alimentación saludable.

Pronóstico de la trocanteritis

La trocanteritis tiene, en general, un buen pronóstico. La mayoría de los pacientes mejoran significativamente con el tratamiento conservador en un plazo de 6 a 12 meses. Sin embargo, en algunos casos la condición puede cronificarse, especialmente si no se corrigen los factores biomecánicos subyacentes.

Las recaídas son relativamente frecuentes (hasta en un 25% de los casos), por lo que es importante mantener los ejercicios de fortalecimiento y estiramiento incluso después de la resolución de los síntomas.

Remedios caseros complementarios para la trocanteritis

Remedios naturales para la trocanteritis

A continuación señalamos algunos remedios complementarios que pueden ayudar a aliviar los síntomas, siempre como complemento al tratamiento médico prescrito.

Aceite de lavanda

El aceite de lavanda resulta útil para aliviar la tensión muscular de la zona. Aplicar este remedio resulta de lo más sencillo. Basta con llenar una bañera con agua tibia y añadir unas gotas de aceite de lavanda. La sensación de bienestar y alivio es prácticamente instantánea.

Jengibre

El jengibre es un antiinflamatorio natural que puede contribuir a reducir la inflamación y el dolor producido por la trocanteritis. Existen dos formas para aprovechar sus propiedades.

La primera de ellas es consumir una infusión de jengibre a diario. Y la segunda consiste en crear una pasta a base de raíz de jengibre y agua; en este caso, se aplica en la zona afectada para aliviar la inflamación y se deja actuar durante 15 minutos.

Vinagre de manzana

El vinagre de manzana es un remedio tradicional para dolores articulares. Lo ideal es combinarlo con miel para potenciar su efecto.

Basta con mezclar cuatro cucharadas de vinagre de manzana, media cucharada de miel y un vaso de agua. Se mezclan bien todos los ingredientes. Luego, se empapa una compresa con el remedio y se aplica directamente sobre la zona afectada.

Es importante destacar que estos remedios caseros no curan la enfermedad ni sustituyen el tratamiento médico, aunque pueden resultar de ayuda como complemento para aliviar los síntomas.

Cuándo consultar al médico

Es recomendable acudir al médico si:

  • El dolor de cadera lateral persiste durante más de 2 semanas.
  • El dolor impide realizar las actividades cotidianas o dormir.
  • Se observa hinchazón, enrojecimiento o calor en la zona.
  • El dolor empeora progresivamente.
  • Se ha producido una caída o traumatismo reciente en la cadera.
  • No hay mejoría con los tratamientos caseros.

Referencias

  • Segal, N. A., et al. (2007). Greater trochanteric pain syndrome: epidemiology and associated factors. Archives of Physical Medicine and Rehabilitation, 88(8), 988-992.
  • Lievense, A., et al. (2005). Prognosis of trochanteric pain in primary care. British Journal of General Practice, 55(512), 199-204.
  • Mellor, R., et al. (2018). Education plus exercise versus corticosteroid injection use versus a wait and see approach on global outcome and pain from gluteal tendinopathy. BMJ, 361, k1662.
  • MedlinePlus. Bursitis. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. https://medlineplus.gov/spanish/bursitis.html
  • Sociedad Española de Reumatología (SER). Bursitis trocantérea.
Janire Manzanas

Escrito por

Janire Manzanas

Periodista de salud

Universidad del País Vasco

Graduada en Marketing y Dirección de Empresas por la Universidad del País Vasco. Lleva más de cinco años dedicándose al periodismo digital de salud, lo que le ha permitido adquirir un profundo conocimiento de los temas más relevantes para los lectores.

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