Taquicardia sinusal
Tabla de contenidos
- 1.¿Qué es la taquicardia sinusal?
- 2.¿Por qué se produce?
- Causas fisiológicas
- Causas patológicas
- Causas farmacológicas y tóxicas
- Taquicardia sinusal inapropiada
- 3.Síntomas de la taquicardia sinusal
- 4.Diagnóstico de la taquicardia sinusal
- Pruebas complementarias
- 5.Tratamiento de la taquicardia sinusal
- 6.¿Cómo puedo evitarla?
- 7.Cuándo acudir al médico
- 8.Preguntas frecuentes
- ¿La taquicardia sinusal es peligrosa?
- ¿Se puede hacer ejercicio con taquicardia sinusal?
- ¿Es lo mismo taquicardia sinusal que arritmia?
- ¿La taquicardia sinusal se cura?
- 9.Referencias
La taquicardia se define como el aumento del ritmo del corazón por encima de cien latidos por minuto. La taquicardia sinusal se denomina así porque se origina en el nodo sinusal, que es el marcapasos natural principal del corazón. Raras veces supera los doscientos latidos por minuto y no se considera una arritmia como tal, ya que se produce como respuesta fisiológica a diversos tipos de estrés, por lo que no se clasifica como una enfermedad en sí misma.
Es muy frecuente, ya que existen muchas causas posibles, y aparece en cualquier persona, puesto que para su desarrollo no es necesario que existan alteraciones estructurales en el corazón.
¿Qué es la taquicardia sinusal?
Para comprender esta condición es necesario conocer el sistema de conducción eléctrica del corazón. El corazón posee unas células especializadas capaces de generar impulsos eléctricos de forma autónoma y rítmica. Estas células se agrupan fundamentalmente en tres estructuras:
- Nodo sinusal (nodo sinoauricular): se encuentra en la pared de la aurícula derecha y actúa como el marcapasos principal del corazón. Genera impulsos a una frecuencia de entre 60 y 100 latidos por minuto en condiciones normales.
- Nodo auriculoventricular (nodo AV): localizado entre las aurículas y los ventrículos, recibe el impulso del nodo sinusal y lo transmite a los ventrículos con un ligero retraso que permite el llenado ventricular.
- Haz de His y fibras de Purkinje: se encargan de distribuir el impulso eléctrico por los ventrículos para que estos se contraigan de forma coordinada.
Todas estas estructuras constituyen el sistema de conducción del corazón. El nodo sinusal se denomina el marcapasos del corazón porque genera el impulso a una frecuencia entre 60 y 100 latidos por minuto. Si este no funciona, el resto del sistema de conducción toma el relevo en la generación del impulso, aunque a una frecuencia menor.
El sistema de conducción recibe información del sistema nervioso autónomo, que se encarga de controlar el funcionamiento de las vísceras, para poder adaptarse a los requerimientos del organismo, aunque también es capaz de funcionar autónomamente.
Cuando existe un estado que aumenta los requerimientos de oxígeno y, por tanto, de sangre, el sistema nervioso autónomo envía esta información al nodo sinusal, que aumenta su frecuencia para responder a las demandas. De esta forma se genera la taquicardia sinusal. Nunca esta taquicardia se debe a alteraciones del funcionamiento del sistema de conducción cardíaco.
¿Por qué se produce?
La taquicardia sinusal es una respuesta adecuada del corazón ante diversos tipos de estrés que sufre el organismo y que aumentan la demanda de oxígeno. Para responder a este incremento de las necesidades, el corazón aumenta su frecuencia por encima de los límites considerados normales.
Causas fisiológicas
- Ejercicio físico: es la causa más habitual de taquicardia sinusal. Durante la actividad física, los músculos necesitan más oxígeno y nutrientes, por lo que el corazón aumenta su frecuencia de forma proporcional al esfuerzo.
- Emociones intensas: la ansiedad, el miedo, el estrés o la excitación activan el sistema nervioso simpático, liberando adrenalina y noradrenalina.
- Embarazo: durante la gestación, el volumen sanguíneo aumenta y el corazón debe trabajar más para satisfacer las necesidades de la madre y el feto.
- Dolor: cualquier estímulo doloroso agudo puede provocar una respuesta simpática con taquicardia.
Causas patológicas
- Fiebre: por cada grado de temperatura que sube el cuerpo, la frecuencia cardíaca se incrementa aproximadamente entre 10 y 15 latidos por minuto.
- Anemia: la disminución del número de glóbulos rojos obliga al corazón a bombear más rápido para compensar la menor capacidad de transporte de oxígeno.
- Hipotensión: la caída de la presión arterial activa mecanismos compensadores que incluyen el aumento de la frecuencia cardíaca.
- Hipoxemia: un bajo nivel de oxígeno en la sangre, normalmente secundario a insuficiencia respiratoria (crisis asmática, reagudizaciones de bronquitis crónica, embolia pulmonar, edema de pulmón).
- Tirotoxicosis (hiperfunción tiroidea): el exceso de hormonas tiroideas acelera el metabolismo basal y aumenta la sensibilidad del corazón a las catecolaminas.
- Insuficiencia cardíaca: el corazón intenta compensar su menor capacidad de bombeo aumentando la frecuencia.
- Reducción del volumen sanguíneo circulante: normalmente secundario a hemorragias o deshidratación grave.
- Infecciones graves (sepsis): la respuesta inflamatoria sistémica provoca taquicardia como parte de la respuesta compensadora.
- Dolor agudo o crónico: el dolor activa el sistema nervioso simpático.
Causas farmacológicas y tóxicas
- Consumo excesivo de cafeína o estimulantes.
- Fármacos: broncodilatadores (salbutamol), descongestionantes nasales, atropina, algunos antidepresivos.
- Drogas recreativas: cocaína, anfetaminas.
- Abstinencia alcohólica.
- Tabaquismo: la nicotina estimula la liberación de catecolaminas.
Taquicardia sinusal inapropiada
Existe una entidad clínica conocida como taquicardia sinusal inapropiada, en la que la frecuencia cardíaca en reposo supera los 100 latidos por minuto o se eleva de forma desproporcionada ante estímulos mínimos, sin que exista una causa identificable que lo justifique. Es más frecuente en mujeres jóvenes y puede asociarse a síntomas como palpitaciones, mareos, fatiga e intolerancia al ejercicio. Su origen no está completamente esclarecido, pero se ha relacionado con una hiperactividad del nodo sinusal o una disfunción autonómica.
Síntomas de la taquicardia sinusal
Lo característico es que no provoque ningún síntoma salvo palpitaciones o sensación de tener un ritmo cardíaco acelerado. A esto se deben sumar todos los síntomas de los procesos que la producen, así puede aparecer:
- Palpitaciones o sensación de latidos rápidos.
- Agitación y nerviosismo.
- Dificultad para respirar (disnea).
- Sudoración.
- Sensación de mareo o aturdimiento.
- Dolor o molestia torácica.
- Fatiga.
- Ansiedad.
En la mayoría de los casos, los síntomas desaparecen cuando cesa la causa que los produce. Sin embargo, si la taquicardia es sostenida o se presenta en reposo sin motivo aparente, es importante consultar al médico.
Diagnóstico de la taquicardia sinusal
En primer lugar, para el diagnóstico de la taquicardia basta con tomar la frecuencia cardíaca, ya sea auscultando o midiendo el pulso.
Una vez que se conoce la frecuencia cardíaca del paciente, para establecer el diagnóstico exacto se debe hacer un electrocardiograma (ECG), ya que existen otras alteraciones del sistema de conducción que también producen taquicardia y es necesario diferenciarlas.
El electrocardiograma se caracteriza porque presenta ondas P de contorno sinusal precediendo a cada complejo QRS con un ritmo regular por encima de 100 latidos por minuto.

Además, esta taquicardia se diferencia de otras porque presenta:
- Un inicio gradual y una terminación también gradual (nunca cesa bruscamente como sí ocurre con otras taquicardias supraventriculares).
- La presión sobre el seno carotídeo produce una disminución moderada de la frecuencia cardíaca, con retorno gradual a la frecuencia previa.
- La relación P:QRS es 1:1, es decir, cada onda P va seguida de un complejo QRS.
Pruebas complementarias
Además del ECG, el médico puede solicitar otras pruebas para identificar la causa subyacente:
- Análisis de sangre: hemograma (para descartar anemia), función tiroidea, electrolitos, glucemia, marcadores inflamatorios.
- Radiografía de tórax: para valorar el tamaño del corazón y descartar patología pulmonar.
- Ecocardiograma: en casos seleccionados, para evaluar la función y estructura del corazón.
- Holter de 24-48 horas: registro electrocardiográfico continuo que permite correlacionar los síntomas con la frecuencia cardíaca a lo largo del día.
- Gasometría arterial: si se sospecha hipoxemia.
Tratamiento de la taquicardia sinusal
La taquicardia sinusal no debe tratarse como cualquier arritmia, ya que siempre constituye una respuesta fisiológica a una demanda en la función del corazón. El tratamiento debe ir encaminado a la causa que la produce:
- Insuficiencia cardíaca: se trata con diuréticos, IECA/ARA II, betabloqueantes (una vez estabilizado el paciente) y oxígeno si es necesario.
- Insuficiencia respiratoria: requiere oxigenoterapia y tratamiento de la causa (broncodilatadores, antibióticos, etc.).
- Pérdida de volumen: reposición de líquidos intravenosos y, en caso de hemorragia, transfusión sanguínea.
- Fiebre: tratamiento de la causa infecciosa además de antitérmicos (paracetamol, ibuprofeno).
- Anemia: suplementos de hierro, vitamina B12 o ácido fólico según la causa; transfusión en casos graves.
- Ansiedad: puede requerir ansiolíticos como las benzodiazepinas o terapia cognitivo-conductual.
- Hipertiroidismo: antitiroideos (metimazol, carbimazol) y, en ocasiones, betabloqueantes para controlar los síntomas cardiovasculares mientras se normalizan las hormonas tiroideas.
- Deshidratación: rehidratación oral o intravenosa.
En el caso de la taquicardia sinusal inapropiada, cuando los síntomas son significativos, se pueden emplear betabloqueantes a dosis bajas o ivabradina, un fármaco que reduce selectivamente la frecuencia cardíaca sin afectar la contractilidad del corazón.
¿Cómo puedo evitarla?
Al ser una respuesta del organismo, no existe nada que podamos hacer para evitarla por completo, salvo realizar un tratamiento adecuado para cada causa. No obstante, algunas medidas generales pueden ayudar a reducir los episodios:
- Moderar el consumo de cafeína y estimulantes.
- Evitar el tabaco y las drogas recreativas.
- Practicar técnicas de relajación: la respiración diafragmática, la meditación y el yoga pueden ayudar a regular el sistema nervioso autónomo.
- Mantener una buena hidratación, especialmente en épocas de calor o durante el ejercicio físico.
- Realizar ejercicio físico regular y progresivo: el entrenamiento cardiovascular mejora la eficiencia del corazón, reduciéndola frecuencia cardíaca en reposo.
- Dormir las horas necesarias: la privación de sueño puede favorecer la taquicardia.
Si se debe a un estado de nerviosismo, el permanecer tranquilo mediante técnicas de psicoterapia o relajación puede evitar la necesidad de tranquilizantes.
Cuándo acudir al médico
Las alteraciones que producen taquicardia sinusal requieren valoración médica que determine el tratamiento adecuado para cada una, ya que la taquicardia no es importante en sí misma, sino que lo relevante es diagnosticar y tratar la causa, dado que algunas de ellas pueden llegar a ser muy graves.
Se debe buscar atención médica urgente si la taquicardia se acompaña de:
- Dolor torácico o sensación de opresión en el pecho.
- Dificultad respiratoria intensa.
- Desmayo o pérdida de conocimiento.
- Confusión o alteración del nivel de consciencia.
- Fiebre muy alta que no responde a antitérmicos.
- Sangrado abundante (hematemesis, rectorragia, metrorragia).
También se recomienda consultar al médico si se detecta una frecuencia cardíaca en reposo persistentemente superior a 100 latidos por minuto sin causa aparente.
Preguntas frecuentes
¿La taquicardia sinusal es peligrosa?
En la gran mayoría de los casos, no. La taquicardia sinusal es una respuesta normal del organismo ante una situación que requiere un mayor aporte de oxígeno. Sin embargo, si es sostenida o muy frecuente, puede indicar una enfermedad subyacente que sí precisa tratamiento.
¿Se puede hacer ejercicio con taquicardia sinusal?
Sí, siempre que la causa de la taquicardia no lo contraindique. De hecho, la taquicardia durante el ejercicio es completamente normal y fisiológica. Si la taquicardia se presenta en reposo, es preferible consultar al médico antes de iniciar o continuar la actividad física.
¿Es lo mismo taquicardia sinusal que arritmia?
No. La taquicardia sinusal es un aumento de la frecuencia cardíaca que se origina en el marcapasos natural del corazón (nodo sinusal) y mantiene un ritmo regular. Las arritmias implican alteraciones en la generación o conducción del impulso eléctrico que producen ritmos irregulares o anómalos.
¿La taquicardia sinusal se cura?
La taquicardia sinusal no requiere curación en sí misma, ya que no es una enfermedad. Se resuelve cuando se corrige la causa que la produce. En el caso de la taquicardia sinusal inapropiada, el tratamiento con fármacos suele ser eficaz para controlar los síntomas.
Referencias
- Sociedad Española de Cardiología. Taquicardias. secardiologia.es
- MedlinePlus. Taquicardia. medlineplus.gov
- Braunwald E, et al. Braunwald’s Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine. 12.ª ed. Elsevier; 2022.
- Olshansky B, et al. Inappropriate sinus tachycardia. J Am Coll Cardiol. 2013;61(8):793-801.
- Fundación Española del Corazón. Taquicardia. fundaciondelcorazon.com

Escrito por
Gabriel GinerEditor
Fundador y editor de eSalud. Apasionado de la salud digital y la divulgación sanitaria, dirige el proyecto editorial desde sus inicios con el compromiso de acercar la información de salud a todos los lectores.